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Cincelando esperas

Cincelando el pasado relegado,
hollando recuerdos de acero
en un intento de olvidar
las vidas que nunca viví, las que quise,
hasta que los sueños perpetúan
el cristal descompuesto en gotas de sal.

Profeso horizontes sin respuestas,
flanqueado por el dolor,
la indefensión de la cordura senil,
comprender que el camino es solo polvo,
que no hay voluntad, únicamente salidas
donde navegan las inquietudes laceradas.

Exhausto de mi, de la falta de silencios,
aceptar que no hay soles, ni flores,
ilusiones de nuestro arrebato
por alcanzar ése amor, mecenas de hados,
que no hay alas, ni suficiente luz
para tanta oscuridad.

Buscando ésa grieta solidaria,
con la boca llena de palabras desertoras,
del raciocinio, de todo juicio,
derramo mi mirada en ojos ajenos,
renuncio encontrar el puerto donde el fleje
de mi sangre halle el cáliz donde verter
el cielo, la sima más profunda,
para acoger la lápida del olvido adúltero
con una leyenda cincelada en piedra:
“solo espero….”

Amén
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13comentarios 108 lecturas versolibre karma: 102

Tres otoños

Sé que me alboroto,
me noto roto
y revienta en mí este terremoto.
Pero es que cada vez que sales por mi puerta,
los días duran tres otoños.
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Conceptos de la palabra "amor"

A veces, me pregunto cuál es la definición de amor. Es más,incluso si se podría definir con palabras. Es algo tan abstracto. Siempre he pensado que de millones de personas y tán distintas a uno mismo,es muy difícil que acabes encajando con una sola persona, complentarse con esta y que encaje todo a la perfección.Tampoco hace falta buscarla.Simplemente acaba viniendo sóla.

De pequeña,sentía repulsión cuando veía a dos personas besarse. No entendía por qué lo hacían. A qué se debía esa necesidad.

Hoy,me doy cuenta que el amor es un campo sin límites y no todo es precisamente de color rosa. También duele. Duele el engaño,el querer a alguien que no te corresponde,el necesitar más,la desconfianza,las infidelidades...

También existe el amor a distancia que,aunque no lo parezca y mucha gente lo vea absurdo,existe. Es sorprendente esa sensación de acordarse de una persona y tenerla presente la mayoría del tiempo cuando no la ves o no la has visto nunca. Y también es triste. El amor no es cuestión de kilómetros ni de edades. Sino de sentimientos.

Desde el primer momento que se empieza a sentir en la vida por alguien, se suele pensar que es lo máximo,que quieres con locura a esa persona. Todo es un drama. Aún recuerdo cuándo tenía 11 años lo loquísima que estaba por un chico. Creía que nadie quería como yo. Que no se podía llegar a querer más. Pero en realidad no es así. A medida que pasa el tiempo,se va dejando atrás ciertas etapas de la vida, se conocen a personas capaces de despertar sentimientos más fuertes que la anterior.

Hasta que ya no hay más personas. Tarde o temprano te acabas quedando con una después de un error tras otro. Y te sientes bién ahí. Es ese momento en el que recapacitas y frenas. Cuando dejas en el pasado a todas esa gente por la que tanto has sentido para limitarte a sentir por una misma persona todos los días y sientes que ahí está tu lugar. Que no necesitas a ninguna más.Pero no sólo eso. Cada día que pasa,todo va en aumento.Los sentimientos,las emociones...Todo se intensifica. Ahí es cuando te das cuenta que,todo lo anterior se ha quedado pequeño y que dia tras dia,acaban rompiéndose tus esquemas al no saber dónde está el límite. Muchas veces me pregunto hasta qué punto se puede llegar sentir por alguien.Porque al echar la vista atrás,todo se acaba quedando corto.

Es increible cómo sin darte cuenta empiezas a querer. Así de la nada. Es bonito aprender del amor.Percatarse de sentimientos que suman y que nunca han aparecido antes en tí al ver a una sola persona.

Ahora,me río cuando de pequeña pensaba que era una tontería darse un beso y querer.
No me considero una experta en esto pero tampoco hay que serlo para saber que no todo es eso. También es demostrar.
Al final,te acabas quedando con esas llamadas telofónicas interminables,con ese detalle que te regalaron inspirado en tí,
con las tardes en el sofá viendo películas juntos,con esa visita inesperada cuando te encontrabas mal,con los abrazos porque sí,con los besos porque sí.
Son razones para quedarse.

Aunque también hay gente que quiere con su coraza y que por alguna razón se cierran en ellas mismas y le cuestan compartir cariño con otra persona. Y no por eso ya no es amor.
También cuentan los "avísame cuando llegues",los "hoy me he acordado de tí",los "me espero despierto a que llegues"..
Detalles que marcan la diferencia.

Cualquier persona que diga que sabe de esto miente.En el mundo del amor no hay límites.
Y, a pesar de que esa persona nunca rompa la coraza,no te quieran como es debido,ese amor no sea correspondido o estés a miles de kilómetros de tu verdadero amor, nadie es imprescindible. Es más, aunque esté a tu lado el amor de tu vida,tu media naranja que te complementa y te quiere con locura, tu refugio en persona..La vida sigue.

Con ellos.
Sin ellos.
Conmigo.
Sin mi.
Contigo.
Sin ti.
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3comentarios 49 lecturas relato karma: 36

Albor

El agua me vino a buscar,
cuando no esperaba beber
en los labios de la madrugada.

En medio del bosque las corzas blancas,
con sus ojos almendrados,
petrificaron sus movimientos en un suspiro.

Solo las hojas del hayedo comprendieron
el vuelo de aquel pétalo.
Bajo la sombra tenue emergió la vida, verde.

Jabatos besando el bosque miríadas de veces
gruñendo la tibieza sutil de una vida recién estrenada,
bebida en las raíces y el humus callado.

Me dejé empapar en su compañía.
Un abrazo escarchado se escurrió en las primeras luces,
casi comprendí el albor de mis pasos.
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2comentarios 59 lecturas prosapoetica karma: 71

Retrato en tinta azul de viejo barbudo

Con su cara de Gandalf en roble
azul bigote de madera
barbas cuyas lianas son un sauces
hundiendo las raíces falicas... venosas
sugiriendo el "miembro" sin vida
en el pecho de no sé qué arenas
hurgando...
buscando en el fondo la otra pepita
alimentándose de aquellas juventudes
para sustentar la llama
de esta... la experiencia antigua
¡Qué tanto cuesta mantener en pie y dolorosa!
como la diaria respiración misma
mirando aún
con su carpa de párpados
salvaguardando
ese par de ojos tristes
tramado de azules.-


@ChaneGarcia
...
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1comentarios 98 lecturas versolibre karma: 104

Abandono

En tu abandono huyo,
huyendo de mí,
de lo que soy
de lo que nunca
seré contigo
o alcanzaré en ti.

En tu recuerdo me abandono,
abandonándome al más allá,
más allá de tu recuerdo . . .
más allá de tu recuerdo

estás tú, mis tristezas,
tu destierro y mi olvido.

En mi huida te recuerdo,
recordando tus ausencias,
lo que nunca hicimos juntos,
besos con imagen a deseo,
nunca buscado, nunca rendido.

Abandonándome, recordando,
huyendo de ti, de mi,
de todo aquello que no forjamos,
de estremecimientos desconocidos,
de sentimientos no mantenidos.

Si esto es amor o ilusión,
si ilusión es sentir tu amor,
si esta amargura fuese
el más dulce y mortal
de los amores . . .


Amándote me abandono
a tu nostalgia,
huyendo detrás de tus besos,
recordando lo que espero vivir,
muriendo plácidamente
del más indeliberado
de los amores, manzana
origen de mi abandono.

Amén
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10comentarios 120 lecturas versolibre karma: 98

No hay razón

No me pidas razones,
eso es solo porque deseas entender,
saber a ciencia cierta.
¿por que me quieres? dices
Eso es algo que ni yo mismo sé,
es mejor no saberlo, si lo supiera,
también lo sabría el mundo
y prefiero que este sentir
crezca primero entre tú y yo
-árbol y su tierra-
luego ya el mundo podrá
alimentarse de sus frutos.
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1comentarios 29 lecturas versolibre karma: 46

Ahora no es navidad

Ya han pasado los días de Navidad. Se acabaron las felicitaciones típicas, el juego del amigo invisible, los regalos del señor gordito con barba blanca y los que trajeron los reyes mágicos. Se terminaron las cenas y comidas copiosas con los familiares. Se han recogido los adornos navideños, apagado las tiras luminosas de leds y envuelto las figuritas del belén. Todavía juegan los niños con los juguetes recién estrenados, mientras los papás se disponen a zambullirse en la rutina laboral y doméstica.

Ha finalizado el tiempo socialmente aceptado de la felicitación, de la alegría, de la solidaridad. Ahora comienzan las rebajas de enero para compensar el despilfarro de las fiestas pasadas y pagadas. Sin la suerte de haber sido agraciado por la lotería y con la misma salud que se tenía antes de las fiestas, siempre y cuando no se haya abusado en exceso de las comilonas. Vuelta al trabajo, al cole, a la inercia rutinaria de cada día.

Sin embargo, estos días anodinos son los que más necesitan de alegría y de encanto. El regalo de cada minuto de existencia tiene la fuerza de toda una fiesta. Los miles de besos depositados en las mejillas de los seres amados, la sonrisa ofrecida como señal de acogida y de encuentro, la palabra amable, el silencio educado, el abrazo con ternura, la espera esperanzada, la confianza en las posibilidades ajenas, la caricia afable… estas cosas sí que son auténticos obsequios de la vida.

Ahora también es tiempo del cariño, de los encuentros familiares, de las llamadas a los amigos, de las visitas deseadas. Ahora se disponen de muchos días para felicitar, para reconocer con gozo el crecimiento ajeno, para hacer reír, para jugar, para quedar a tomar un café, para escribir unas palabras a quienes queremos en la distancia. Ahora se pueden hacer visitas a quien está enfermo, a quienes sabemos que les afecta la soledad. Ahora se puede pasar un rato con las personas mayores que sólo desean a una persona que les haga sentirse importantes. Ahora, es precisamente cuando más se necesita la solidaridad. Ahora no es Navidad.
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Paredes de barro (@pequenho_Ze & @sarrd8r)

Bostezando, me desperezo entre sábanas de espinas,
éste sabor de soledad en el paladar, la ventana me arroja
la luz de un día anterior o quizás de mañana,
sonidos de lo cotidiano, vértigo de ausencia,
la obligación de una vida que no tiene pausa.

A falta de equilibrio,
me ensucio las manos
andando a tientas.


Al nombrarte, palpo el hueco de tu partida,
esperando el desayuno de tu sonrisa,
las diapositivas del croissant recien hecho,
tus zapatillas como previa de tu llegada,
de imagen, que al trasluz de la ventana,
seduce cada milímetro de mi deseo.

Cruzando las paredes de barro,
llenándome los ojos
de imágenes incrustadas,
que ya no tienen vida
y se van pudriendo con el paso de los recuerdos .


Entra el sol de la esperanza, haces de claridad,
por los ventanales, alumbrando mi alma magullada,
por la oscuridad que se acuesta al final de cada
espera, cerrando los ojos, dando las buenas noches
al armario cuya madera aún cruje por tu partida.

El desengaño es el vestido que me pongo
al caer la noche
y por las mañanas
me cubro los hombros
con cierta alegría inusitada.


¿A quien culpo? ¿a tu dolor por mi silencio?
¿a tus lágrimas, por mis huidas?
¿a tu adiós por la incapacidad de un te amo
abrazado a las luciérnagas de tus ojos?

Sé que de alguna manera,
pero inevitable,
todo sale de mí.


Me siento en la cama del olvido,
apoyo mis pies descalzos en el frío del suelo,
que devuelve todos mis sentidos a la realidad,
obstinada, solidaria con mi torpeza, con mi ceguera.

En el fondo del pozo,
cuando ya no tiene sentido,
las luces se apagan
y, sin embargo,
yo sigo aquí.


Sentado frente a lo inevitable,
con las manos sucias,
en el pozo de las paredes de barro.

Amén
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23comentarios 209 lecturas versolibre karma: 121

12 Uvas

Las 12 uvas de la suerte. Esa suerte que queremos disfrutar a todas las horas. Como si todo dependiese de ella. Esperamos al fin del año para realizar la gran ceremonia de pedir los mejores deseos para el año que viene. Frente a un televisor o en la plaza de cualquier ciudad, delante de un reloj que dé las campanadas. Exactamente doce. Como los doce acasos que quizás se produzcan en el año entrante, uno por mes, uno por intención, uno por expectativa. No nos ha tocado la lotería y ya nos conformamos con la salud. Pero somos pertinaces, si no hemos sido agraciados con el dinero, pues decimos que la salud es lo principal. A partir de ahora a por más. Ponemos nuestras esperanzas en comernos, a golpe de badajo, una uva en cada campanada. Y con eso, casi tenemos garantizada la estrella. Hay que seguir el ritual porque si no, ya tenemos la excusa perfecta para pensar que la causa es no haber creído en él. Se acompaña de un cava, o cualquier bebida alcohólica y besos para todos y abrazos que jamás te atreverías a dar cualquier día del año.
 Las 12 uvas dan permiso para el desmadre generalizado. Para encasquetarse un gorrito y unas gafas de payaso. Tirar confetis, beber, gritar, saltar y bailar hasta que el cuerpo aguante. Terminar la noche en alguna churrería tomando chocolate con churros antes de meterse en la cama. Despertar lo más tarde posible para volver a reconocer que las fiestas se terminan. Que todo vuelve a la rutina diaria. Que ya se han olvidado prácticamente todos los deseos. De la celebración del año nuevo quizás quede algún recuerdo todavía, gracias a los pequeños trozos de turrón que terminan encajados en algún aparador de un armario. Pero de las uvas, ni rastro y de la suerte, ni se sabe, ni se la espera.
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2comentarios 86 lecturas relato karma: 108

Otorgar

A la tierra un beso,
al cielo una mirada eterna,
al pasado un adiós,
al futuro una espera.

A los niños dulzura,
al anciano respeto,
a la juventud un horizonte,
serenidad al adulto.

A los ojos miríadas de gracias,
a las sombras una rendija de luz,
bendiciones a los labios,
al dolor una esperanza.

Al orgullo un espejo,
al mal eco silente,
el poder a una isla pequeña
y un abrazo a la humildad.

A la palabra un sentido,
al poema esencias de verso
que impregnen el papel
de amor y sentimiento.
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6comentarios 138 lecturas prosapoetica karma: 111

Te desearía Feliz Navidad

Te desearía una Feliz Navidad y un próspero año 2018 pero me suena a tópico y cumplido. Por eso te deseo que hoy seas feliz, sin más. En este momento tienes la posibilidad de alegrarte de la vida, de reconocer a tus personas queridas como lo mejor que jamás soñaste, de respirar, de sentir, de amar e incluso de sufrir. Si es así, todavía dispones del gran regalo de la vida. ¿Qué más quieres?
No es necesario que digas nada, simplemente sonríe. Aunque nadie te vea estarás siendo consciente de tanta riqueza. Disfruta sin medida, abraza para sentirte cada vez más cerca de la humanidad, saborea el pan duro que no consumiste el día anterior, recréate contemplando las hojas caídas, mira hacia atrás y ríete de tus payasadas. Sueña en la vigilia y duérmete recordando cualquier cuento infantil. Tal vez aparezca esa estrella que siempre has estado buscando.
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Empezar de nuevo

Escribiendo sobre papel mojado,
versos difuminados, desleídos,
casi ausentes antes de ser leídos;
letras y restos de un destino ajado.

Sin cambiar un ápice lo añorado
y por pura abstracción de mis latidos,
dejo espacio entre versos abatidos
escondiendo un anhelo amedrentado.

Tan frágil como alas de mariposa
ruego color y sentido a la vida;
apartándome de encima esta losa.

Vivir, dejar atrás la piel dormida.
Huir antes que la noche tramposa
empañe el horizonte tras el día.




Publicado en la Asociación solidaria cinco palabras:
cincopalabras.com/2017/12/17/escribe-tu-relato-de-diciembre-iii-el-art
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12comentarios 97 lecturas versoclasico karma: 106

El jardín del deseo

Existe un jardín de deseos,
donde acuden las almas abatidas
por el reflejo predecible
de acciones vestidas de lo banal,
por falta de ilusión, de locuras,
de fantasías, anhelos o pasiones.

Jardín cuya meta es
iluminar con una lluvia
de fulgores de esperanza,
vidas opacas en su futuro,
existencias no reconocibles
sin la rutina de lo cotidiano.

Deseos de vidas cargadas
de lo imprevisible, lo fugaz,
deseos que se cobijan
en el silencio de la intimidad,
en desvelos nocturnos
con paladar a confidencias.

Aquel jardín se marchitó,
su esplendor dependía de anhelos
hechos realidades, con signo de deseo,
mas esa ausencia de expectativas,
en aquellas almas que languidecían
al miedo de lo incierto, lo abrasó.

Entonces rocío alimentado
por la inocencia de la risa de un niño,
regó el jardín de los deseos,
floreciendo más vivo, más apasionado,
pues esperanza, ilusión, deseo,
frenesí, perdurarán
en la realidad de la quimera.

Amén
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4comentarios 82 lecturas versolibre karma: 106

Ensimismamiento

Por qué no escribir de la noche
que nos reúne en torno nuestro.
Por qué no introspectar mis sentidos
y percibir esta inconclusa sinfonía.

En ocasiones conviene ensimismarnos;
sobre todo, cuando la luz se enfoca
en ese pequeño espacio de nadie más,
en que me encuentro conmigo mismo.
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sin comentarios 56 lecturas versolibre karma: 88

Luz

La sonrisa es lo último que debes perder.
Es tu arma.
La calma que desprendes mientras oyes,
cantas,
bailas,
hablas.
La seguridad en ti misma,
cuando nadie daba un duro por ti,
y ahí estabas tú.
Como el viento en Otoño,
repiqueteando las persianas
de una habitación
de cualquier adolescente.
Recordándole que aunque hubiesen vendavales,
tormentas tropicales,
cataclismos
o lluvias torrenciales
el Sol siempre estaba al otro lado de eso.

Y siempre era el que más ileso salía.
Por que el que brilla,
es sencillo,
da luz.
Y eso es lo que tú eres.
Luz.
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No soy un viejo

NO SOY UN VIEJO

¿Pero qué le pasa al mundo? Creen que he perdido el juicio y me tratan como a un niño. Fíjate, me dicen que el “pis” se hace dentro del wáter y el “pas” no se unta en los sanitarios. Cuando voy al médico siempre justifica mis dolores con los años y “qué vamos a hacer”, el tiempo no pasa en balde. Si lo único que siento es que las piernas me duelen y por eso no puedo caminar bien. Es verdad que abrocharme los botones de la camisa me resulta imposible. Claro, si se ha puesto de moda hacer los ojales muy estrechos, así es muy difícil. La cremallera del pantalón no la subo hasta arriba porque tiene el cierre demasiado pequeño y cuando me entra una prisa no me da tiempo. Suelo utilizar los zapatos más anchos, ¡cualquiera acierta con el calzador! Me parece que el suelo está más bajo que hace un tiempo atrás.

¡Estoy harto! Continuamente me echan en cara que eso ya lo había dicho. ¡Pues claro! Lo que pasa es que nunca me hacen caso. Yo me acuerdo de las cosas y todo el mundo se empeña en convencerme que es a mí sólo a quien se le olvidan. ¡No hay derecho! Si sabré yo lo que pasa. He perdido vista. Ahora no veo como antes. Las últimas gafas que me compré no me las ajustaron bien. He ido varias veces al oculista y dice que sí, pero no me hace mucho caso, estoy seguro. Así que me cuesta meter las llaves en las cerraduras. A veces, no dejo la tacita del café en el centro del plato y se derrama algo, pero claro no se dan cuenta que las gafas están mal graduadas.

Me molesta que me griten. Me parece una falta de respeto. Encima, cuando lo digo me contestan que no les escucho. ¡Claro que les escucho! Y les da igual. Siempre se tienen que llevar el gato al agua. Si yo estoy en mi mundo, los demás estarán en el suyo, digo yo. La última proposición de mis hijos es que me ponga un sonotone de esos que se ponen en la oreja. ¡Lo que faltaba para parecer un robot distraído, ni de coña! No sé que se piensan. Yo me entero de todo. Ahora me han comprado un pastillero en el que meten toda la medicación de la semana. Dicen que así no se me olvidarán tomar las pastillas. Pero eso sí que es liar la cosa. ¡Si yo lo tenía todo organizado..!

Sé conducir perfectamente y no quisieron renovarme el carné. Pero no fue en la revisión rutinaria de Tráfico, sino mis propios hijos los que impidieron que cogiera el coche. No se fían de mí y creo que fue porque tuve un par de despistes sin importancia. Como si yo fuese la única persona que tiene despistes al volante.

Si les voy a llevar la corriente en todo lo que me recomiendan, tendría que comprarme un bastón, unas muletas o, mejor, un andador de esos que llevan ruedas y silla incorporada y, cuando se cansan de andar, se sientan. El sonotone, un calzador largo para no agacharme. El botón de llamada colgado al pecho para llamar a urgencias, la almohada eléctrica, cambiar el teléfono fijo y poner uno con números grandes y no sé cuantas cosas más. Creen que soy un viejo, ¡por favor!

Están empeñados en que venga una persona a casa para hacerme las tareas domésticas y mientras yo pueda eso no va a suceder. No soy ningún inútil. Las cosas me cuesta hacerlas, pero yo voy a mi ritmo y me apaño. Lo que más me entristece es que me he enterado de que posiblemente, la “única solución” sea entrar en una residencia de ancianos. “Unica solución”, ¿a qué? ¡Lo que me faltaba! Me quieren aparcar en el desguace de abuelos para que de allí me saquen con los pies para adelante. Además, ya me han dicho que mis ahorros deberían tener algún disponente más, por si acaso me pasa algo a mí. ¡Vamos que puedan hacer con mi dinero lo que les dé la gana!

Soy mayor. ¡Claro que soy mayor! Pero, NO SOY UN VIEJO.
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20 anhelos

Dime que se ha marchado la violencia al país de la paz.
Dime que se habla en las plazas y en las mesas.
Dime que se aceptan los errores personales, las disculpas.
Dime que aumentan sin medida los abrazos de verdad.
Dime que los pájaros penetran en las casas.
Dime que las cerraduras ya no tienen sentido.
Dime que los deberes van de la mano de los derechos.
Dime que “por favor” y “gracias” son las palabras de moda.
Dime que en las calles no has encontrado a mendigos.
Dime que todas las religiones han descubierto que no son las verdaderas.
Dime que los políticos ahora contestan con monosílabos: sí o no.
Dime que en los autobuses de línea sólo se sienta quien realmente lo necesita.
Dime que hay tanta responsabilidad que ya no entregan medallas al mérito.
Dime que se ha muerto la desidia, el egoísmo y han desaparecido los espejos.
Dime que se mira más a los ojos que a las pantallas digitales.
Dime que los escolares salen al recreo y se dejan el móvil en clase.
Dime que los ancianos mueren en sus casas y los niños acuden al cementerio.
Dime que sientes las caricias de los árboles y el beso de los vientos.
Dime que respiras la vida cada segundo como el mejor regalo del mundo.
Dime que te amas.
Si no es así, guarda silencio. Estoy ocupado en conseguir que hables.
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Ni te imaginas

Ni te imaginas cómo me tiemblan las piernas,
imaginando tu aliento creando un camino entre ellas.
Ni te imaginas cómo respiro,
imaginando tu pelo entre mis manos, sudado, rizado.
Ni te imaginas cómo jadea mi mente,
imaginando que tocas todo lo que no me han sabido tocar.
Ni te imaginas mi curiosidad,
imaginando todo lo que creía que no me llegaría a gustar.
Ni te imaginas mis ojos,
imaginando los tuyos, buscándome, con lujuria.
Ni te imaginas mi boca,
imaginando la tuya, sobre cualquier recoveco que exista.
Ni te imaginas mis ganas,
imaginándote a ti,
conmigo,
en mi cama.
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Soy

Soy de las personas que aman la comunicación. El transmitir y entender. Soy de las que aunque no lo parezca, se esfuerza en cada letra, en cada estrofa. Milimetricamente cuidada. Soy de las que ama ver el Sol salir, y caer. De las que si tapas los ojos y sujetas con fuerza, se deja llevar.
También soy de las que camina sola. Aprendiendo siempre que uno es, no siendo con otro, que más que nada éste complementa, o mejora.
Soy de las que sonríe cuando ve un niño jugar, con entusiasmo o simplemente sonriendo. También soy de las que pasan miedo, no a la soledad, pero si a la incertidumbre de perderse en la comodidad de ella. Por que si algo es cierto, es que siempre he sido mejor sola, hasta el momento.
Soy de las que hablan, y no por ser escuchada, si no por que no me gusta que me manden callar, aún siendo fan del silencio (voluntario).
Soy de las que siempre van a creer en ti, pero solo y cuando tu lo hagas primero. Es muy fácil querer que hagan las cosas por ti.
Soy de las que viajan. De las que cuando se asoman a la ventanilla del avión y miran, sueñan. Soy de las que se van quitando corazas, esas que te hacen crear, para no sufrir, aun sabiendo que siempre es necesario, para crecer,
y creer, o dejar de hacerlo en según qué.
Soy de las que aprenden, para nunca dejarse nada en el camino. Nada que yo quiera saber, porque siempre se me pasa algo.
Soy de las que sueñan, con algo mejor, y no porque sea una ilusa, si no porque creo que todo siempre quede mejorar.
Soy de las que creen en los sueños de los demás, porque la ilusión de cada uno, mueve el mundo.
Soy de las que se han mentido a si mismas, para creer en algo que no es. viviendo en un engaño que no aporta nada. Soy últimamente muy selectiva. Mas que nada para crecer rodeada de lo que si vale la pena.
Soy de las que trasnocha, no sé porque, pero me es más fácil dormir, si se que lo he dejado todo aquí, en el papel, y para esto, me hacen falta horas.
Soy de las que entienden que hay que ser perseverante, y lo soy a ratos, porque me cuesta mucho la constancia, pero algo es algo.
Soy de las que se ponen en tu piel y piensan en como debe ser llevar tus zapatos. porque retomando este principio, me encanta transmitir y entender.
Soy de las que pagaría millones por saber qu piensa todo el mundo, aunque también sé, que muchos acabarían decepcionandome.
Soy de las que prueba, de a las que no les dan miedo los cambios, aunque estos, conlleven perderse.
Soy de las que llora, porque como la lluvia, limpia.
Soy de las que siempre te dirán arriésgate, porque lo he hecho y me ha salido bien, y mal.
Soy de las que luchan, porque siempre me ha parecido que lo fácil no vale la pena.
Soy de las que han roto el corazón, pero aún con miedo, sigo creyendo en el amor, porque jamás me ha defraudado cuando ha activado su maquinaria en mi.
También soy de las que los ha roto, y sigo creyendo que no siempre todo sale bien. Y que a veces duele,
y dueles.
Aún siendo todo lo que soy, a veces creo que no se quien soy. Y esto cada vez me gusta más, porque me dan ganas de seguir improvisando para conocer, de todas las que hay, mi realidad.
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1comentarios 124 lecturas relato karma: 71
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