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Desenredando el tiempo

Cierro los ojos, sueño viviendo, busco salidas
al laberinto. Le grito al mundo
que aún no estoy muerto, que vivo siempre
sobreviviendo
aunque asesines mi tiempo.

No puedo mirar atrás.
No quiero... no debo.
Roto el corazón en mi silencio, en mil pedazos
llevo tantas piezas sueltas que no encuentran…
(su)puesto.

Abro los ojos y grito al cielo, despierto muriendo.
Voy aprendiendo a cantar canciones
que no comprendo, a enterrar
palabras que usan de pala mis versos
y solo los muertos podrán leer.
Al mismo tiempo,
sigo esperando el momento,
el día en el que sea capaz de escribirte
lo que siento.


Gracias a @_Sejmet_ por engañarme a convertir pensamientos en estos versos. Gracias también a Julia por desenredar mi tiempo.
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12comentarios 130 lecturas versolibre karma: 120

Un hombre singular

Ella siempre se enteró de todas y cada una de sus andanzas. Supo de las tres amantes en periodos diferentes de su vida y aunque siempre se lo reclamó el no podía negar su asombro y a la vez cierta admiración por ella y su capacidad para averiguar cosas tan bien guardadas. Nunca supo cómo elle lograba descubrirlo. Así pasaron los años.

Tu abuelo era muy singular –me decía años después--: contaba dormido todo lo que hacía despierto.
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sin comentarios 5 lecturas relato karma: 36

Margot en el espejo

En un sueño me bebí el café de Margot, mientras ella se miraba al espejo con su blanca espada desnuda frente a mí y su cabello mal recogido en la nuca. Me lo bebí a sorbos cortos. Ella seguía mirándose la cara en el espejo como muda. De pronto alguien abre la puerta en silencio, entra y nos mira. Me da temor su desnudez, me semeja una figura de yeso y trato de cubrirla. El visitante vuelve a salir sin decir nada ni hace ruido.
Ya despiertos, ella me mira con disgusto y no disimula su enojo. Cree que de verdad me tomé su café.
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3comentarios 72 lecturas relato karma: 97

Utopía

Volver a la Utopía,
al sueño prohibido,
al ideal satanizado.
hurgando en el silencio,
apartando de la voz
el vacío que deja el miedo,
desmontando el sendero,
corrigiendo el porvenir.

Aunque no se reinvente la vida,
volver a la voz prohibida
y al gesto altisonante,
hacer lugar para el futuro,
abrir espacio a la ilusión.
Y volver a la esperanza
del prodigioso afán por llegar .

Alcanzar la grandeza
de la gota infinitesimal,
que, multiplicada en su caída
horada la solidez y la perennidad.
Y no volver para conceder,
llegar para reclamar,
venir y no regresar jamás.

Volver a la Utopía
y a la certidumbre del compromiso
con la razón universal,
aunque se caigan los ídolos,
aunque nos rasguen los bolsillos,
aunque se nos desarme el horario
y resten privilegios de estación.

La Utopía es el inicio y el fin del sueño,
y volver no es sino desandar,

Comenzar, si lo exige, todo de nuevo;
vaciar el costal y reordenar los nombres,
desconceptualizar los términos,
juntar los límites del quehacer humano
y derrumbar barreras de exclusión.

Hoy, la vida humana en la tierra
no es más que una frustrada Utopía;
suma de solitarios pareceres
y aventuras del corazón, donde
la redondez ha trasmutado en pirámide
y llegar no es subir,
sino es trepar con garras afiladas.
Mundo sobre mundo y trasmundo
que se funde en el trabajo
y se excluye en la repartición;
danzando sobre un pesado andamiaje
de testas adosadas como ladrillos
y rellenas del mismo barro mansísimo
que aprisionó a los antepasados
en moldes de complacencia y aflicción,
haciéndonos de limitada inteligencia,
ocio inútil, excesiva paciencia
y cuerpos inservibles para la televisión.

Pero queda la esperanza
de la aventura social
y la redención en la búsqueda,
confiriendo acuerdos,
cediendo pareceres
y desovillando la historia

para ubicar el minuto fatal
cuando todo empezó,
y volver, a partir de ese punto
a decifrar la utopía
y renacer en el sueño universal.

Volver a la Utopía
que nunca ha terminado.

Prepararnos para el designio humano
y reconocernos seres vivos
en armonía con el mundo natural,
diferentes en formas de dominio,
pero dominantes por igual,
creadores de cultura, de necesidades,
de temores y de cuanto dios ha
urgido nuestro eterno cuestionar.
Reclamantes de fe,
evolucionados para seguir dominando,
y autoevolucionados para consumir.
librepensadores de la exclusión,
ambiciosos en la posesión,
e Injustos en la repartición.
Asumir la vida como un destino común
y contemplarnos sin dogmatismos.
Reinterpretar en el aire los libros,
politizar entre comidas la mente,
dar razón humana a los sentimientos,
desinhibir el sexo y la sexualidad
y preferir el color a la palidez;
reducir las leyes y a los leguleyos
borrar estigmas a lo social,
desmitificar al ser colectivo
y buscar el destino común
por encima de la "carretera virtual".

Nunca como hoy hay tanto
para tan pocos,
y apenas nos caen migajas.

La existencia es una batalla
de placeres insatisfechos
y deseos no procurados.
Hoy como nunca, la jungla está abierta
y se permite de todo,
menos joder a Dios...
él no tiene luchas que librar.

Al final, sin Utopías en el bolsillo,
sólo nos queda ese momento efímero,
entre el primer hálito de vida
y la última exhalación de muerte,
en el cual nos enfundamos de un sueño
que nos hace creer libres para elegir
nuestra propia forma de trascender,
sobre cabezas y sobre otros sueños...
y nuestros pies llenos de sesos
y nuestras cabezas llenas de pies.
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4comentarios 60 lecturas versolibre karma: 106

No tengo sueño

Hace tiempo que no sueño, mis ilusiones están desapareciendo, la vida se va desapareciendo rápido, mis imaginaciones parecen reales, no hay calor en mi alma, no escucho nada mis lamentos y mis angustias, en mi soledad siento escuchar que repiten mi nombre. Dicen que soy aire que puedo estar en todos lados, escuchar el alma de las personas, puedo leer la mente de las personas, mis ojos leen sus corazones, observo el firmamento y empieza a llover, la gente va corriendo por las calles.

Quiera volver a soñar, creer en la magia de la niñez, creo un ser superior, quiero soñar lo que será bueno para el mundo, tratar de borrar sus penas, que quedo hacer para hacer sonreír al mundo, quiero caminar por el bosque, sentarme cerca del río escuchar y sentir la calma sentir el karma de la naturaleza, quiero cavar un pozo y echar todos mis errores, mis fracasos y mis miedos, la música calma y alimentan mi alma.
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sin comentarios 16 lecturas versolibre karma: 20

Tinto

Mis venas hechas de uvas,
añejan sueños en copas
y bailan al silencio en sus cuerdas.

Catan deseos mis labios
calman su sed que se tinta.
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2comentarios 52 lecturas versolibre karma: 93

Cuando Duermo

A veces, al cerrar los ojos
o al quedarme dormida
te encuentro entre mis sueños
sin querer ni poder evitarlo
mis sueños tienen vida.

En otras ocasiones
te encuentro en la música
danzamos entre el mar y cielo,
allí en el horizonte donde no hay fin
donde el azul es eterno,
me dices con el corazón
lo que nunca me dijeron.

Y me siento tan amada
por aquello que no tengo,
lo que tanto he deseado
y sólo conozco en sueños.

Por eso te digo
hay formas de estar contigo
en el mar, en la música,
en el viento, te siento.

Pero más me gusta verte
en mis sueños,donde tus caricias
y susurros se vuelven deseos

Y es por eso que cuando duermo
cuando mi cuerpo parece estar muerto,
es cuando está más vivo es cuando
más vida siento por dentro.

MMM
Malu Mora
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9comentarios 153 lecturas versolibre karma: 111

El tren de los sueños rotos

Subí al tren de los sueños rotos
sin rumbo y sin dirección.
Pero encontré mi camino
justo aquí, en esta estación.
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4comentarios 101 lecturas versoclasico karma: 114

Senryu (el tren)

Ya se ha ido el tren.
Duermen mis sueños blancos
sobre los rieles.


@AljndroPoetry
2018-ene-5
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5comentarios 80 lecturas versoclasico karma: 126

Barcos de papel

Hago barcos de papel y navego por el cosmos
entre galaxias aún no descubiertas.
Vacilante aterrizo en tu orilla.
Encallo mi cuerpo en tu regazo.
Y mi dedo, barco velero,
recorre tu silueta, mar en calma.
Tu piel parpadea sobre el pecho.
Escucho los latidos azarados.
Quizás estás soñando conmigo
o, tal vez, ya me has olvidado.
Como un aliviado náufrago
acaricio la tierra suave de tu playa.
Palpo restos de unas manos marchitas.
Oigo latidos antiguos, cansados…
Tal vez ahora mi nave pueda
surcar tus sosegadas aguas.
Más el abismo es infinito y el universo eterno.
Solo los sueños pueden abreviar el trecho.

Alicia F.
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2comentarios 62 lecturas versolibre karma: 104

Sueños soñados y no

Cuando la mañana se levanta
con la albura grisácea,
el latrocinio nocturno
de los sueños;
el amargor y la bilis
de la realidad
te redacta un contrato
de angustia de por vida.
Y no sabes si firmar
con la sangre o con el sudor.

Repaso entonces
todos los sueños
que no me robaron,
que si tuve y viví,
y comienzo la siembra
de una cosecha venidera
repleta de posible y
buenos augurios.
Recordando que el final
aun no tiene fecha
y que el poder de decidir
lo tengo yo.

(Hortensia Márquez - 9.12.2017)

Imagen: fotografía de Oscar Pérez
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10comentarios 99 lecturas versolibre karma: 106

Dormir

Quiero dormir

posar
en la almohada
el rostro

inexpresivo...

respirar hondo...

exhalar...

cerrar los ojos
viajar a ningún lado
caminar la nada...

relajar la vida...

percibir esa profundidad
lo frío de la sábana
lo libre del sueño...

y andar ese tramo

sintiendo
la compañía de Ángeles...

*********************************
Transmisor d Sinestesias©
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14comentarios 135 lecturas versolibre karma: 106

Me persiguen los instantes que no viví

Tengo en común con las sombras la necesidad de luz para hallarme. Soy un cuerpo equivocado, un lunes tempranero de airada lluvia o la prisa que siempre llevo a todas partes. Me va quedando poco de aquella otra yo que, a veces, recuerdo; no sé si era. La del futuro enjabonado entre las manos y una bandada de pájaros aleteando sobre los hombros. Su mirada perdida en el suelo sigo conservando aunque intente camuflarla con una soberbia andante que no es, pero conoce —y, lo que es mejor, controla— su rumbo. Son, entonces, un respiro las esperas en los semáforos que dan tregua a la indecisión de mis pasos. ¿Hacia dónde? ¿Qué dirección tomo ahora?

Lo de antes ya no está ni tampoco la de entonces. Sigo ensayando la manera de mirar mis cicatrices. Con suerte, llegaré a contemplarlas como hojas de ruta recorrida que enriquezcan el trayecto que me queda por delante, evitando impedimentos o, incluso, ayudándome al tropiezo con estilo y toneladas de humor, a corazón abierto. ¿Qué será lo que me quede cuando me haya ido? Me persiguen los instantes sin saber si tendré tiempo. Del pasado guardo tantos... ¿Y qué digo del futuro que aglomera un sinfín de «para cuándo...»? Del presente casi no me estoy enterando, pero es lo que hoy me digo: voy tardando en dar un giro a este juego, cambiar ser la perseguida por perseguir los sueños como instantes que haber vivido.
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Colgada de la Luna

Se me ha quedado el alma colgada de la Luna
Ahora veo escenas de amor en todos los parques
y las noches son cálidos brazos que me acunan
Solo me agrada lo que dicen los juglares
Y encuentro tu mirada cierta en cualquier parte

Hoy es fiesta mayor en la casa de los sueños
Donde habitan los imposibles con lo alcanzable
Donde abraza el desconsuelo al compasivo aliento
y, desatados, bailan un bolero los amantes.
Hoy, que estás lejos, hasta puedo besarte.

Alicia Fernández
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Un sueño pandimensional

Hace un instante contemplaba
esos momentos brillantes
y a veces tenues
de tu tierna infancia;
luego,
todas tus luchas de adolescencia,
y todas las penalidades
de esa fatigosa adultez
que te ha agobiado
con el peso de incontables toneladas;
cuántos problemas han gravitado hacia ti
como si fueses un imán bipolar
que atrae y repele por ambos lados a la vez...

y cargado de dolor y de empática aflicción
he regresado a tus primeros meses de vida,
donde lloras por la angustia de tu devenir;
te he acariciado las mejillas,
he dibujado una sonrisa en tu rostro,
he rozado gentilmente los lóbulos en tus orejas,
y te has dormido profundamente
acunado en mis brazos,
con un beso mío en tu frente...

me he ido con fast forward a esos instantes
en que te has hundido en los más oscuros abismos
de tu existencia;
y rodeado por mis brazos
te he dado palmadas en la espalda,
te he repetido que todo va a estar bien;
que tarde o temprano esbozaré un camino frente a ti
y tú pondrás los adoquines con cada paso que des;
un sendero que finalmente te lleve a buen destino.

Guardo cada una de tus lágrimas;
las de tus sollozos en la alborada,
las de tus ayeres,
y las de todos tus mañanas
en un frasquito pequeño;
y las vierto continuamente
en todos los manantiales,
los ríos, los lagos,
los océanos y los mares.

Cada una de tus células muertas
las recojo en un pomo
para con ellas llenar de pétalos
las flores de todas las primaveras
que han de venir.

Cada uno de tus latidos
son el motor de mi reloj de bolsillo,
lo observo
en cada uno de los segundos de tu vida;
y hoy te garantizo que estaré allí,
cuando el reloj se detenga,
cuando vivas el último de tus segundos,
cuando expires y vuelvas a mí;
a mí,
que te di aquel primer hálito de vida...

cuando eso suceda,
abriré el cristal de tu tiempo,
el que he guardado en mi reloj,
y liberaré toda la luz
de los instantes que has existido;
los verteré en alguno
de los infinitos espacios oscuros
que a veces, se me ocurre crear;
y serán,
la fuente inagotable de resplandor
de todos sus luceros.

Y no, no te he creado aún;
eres todavía un sueño,
un anhelo...

mas cuando lo haga,
dudarás de ello;
pensarás,
que no eres más que un accidente sin propósito;
pero lo haré, te he de crear,
te prometo solemnemente...

que lo haré.

Y serán incontables las veces
que pensarás que yo,
soy solo un sueño;
un absurdo de tu imaginación...

pero no, el sueño eres tú;
producto de una imaginación inagotable,
incalculable, inconcebible.

Y eres todo menos absurdo;
eres un sueño, un anhelo...

mi sueño.




@AljndroPoetry / xi-17
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23comentarios 195 lecturas versolibre karma: 98

Sueños insomnes

Siempre que te asomas a mi ventana
el tímido reflejo de tus ojos
y la cálida brisa de tu aliento
rozan mi piel cautiva de deseos.
Siempre que te miro me tiembla el pecho
mis labios a besos gritan tu nombre
mientras me veo envuelta entre tus brazos
dulce abrigo de mis sueños insomnes.
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2comentarios 90 lecturas versoclasico karma: 81

Peces te sueñan

Voláis tan alto y desde mi refugio
parando al tiempo os evocaré un día más.
Lo extraño de este letargo
sería sin duda, no volver a aquel regazo
cuando siempre vuestros peces,
asilo a mis olvidos dieron.

**Ilustración; Amanda Cass
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Coral esquilmado

Me hallo agazapado en una cueva profunda y tenebrosa.
Quise habitar aguas templadas y contemplar el sol en mi mundo;
deleitarme de tonos irisados y ver ondear algas gráciles y enamoradas.
Pero estoy apresado en una roca que jocosa se vanagloria de su victoria.
¡Yo quiero que vengan a buscarme! Así veré la vida que he idealizado.
Quiero ser coral esquilmado;
espero impaciente al buzo que brinde la oportunidad
de ver mis sueños alados,
que no habiten en un tubular dogmatizado por el fracaso.
Vacuidad de vida aquella que se aferran mis días…
Coral esquilmado:
febril deseo que Cancerbero tiene custodiado.

Marisa Béjar.
19/10/2017.
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6comentarios 118 lecturas versolibre karma: 85

Sueños rotos

Colgó la llamada y apretó con fuerza el móvil contra su pecho. Con las dos manos. E intentó por todos los medios que la lágrima que se asomaba a sus ojos no se precipitase al abismo de su mejilla. Vano intento el suyo. Una tras otra fueron cayendo como un torrente sin fin por el surco dibujado por la primera, con la única compañía de unos sollozos ahogados y el vacío que ella sentía en su pecho. Se había jurado que jamás volvería a mentirle a nadie. Y sin embargo lo había vuelto a hacer. Sí mamá, estoy muy feliz y todo me está saliendo tal y como yo había soñado, le acababa de decir. Pero aquello no era cierto.

En aquella pequeña habitación que había conseguido que le dejasen en los suburbios de la ciudad, apenas iluminada por la mortecina luz que entraba de la calle por los huecos de la ventana que dejaban al descubierto unos viejos y dispares trozos de tela a modo de cortinas, era consciente de que el mundo se derrumbaba a sus pies. Todo por lo que había luchado y había logrado levantar de la nada, se había ido a pique por confiar ciegamente en la persona equivocada. Estaba sola, sin un lugar donde vivir, sin trabajo y sin dinero. Y lo que era peor, sin sueños ni fuerza para volver a tenerlos. Pero no podía contarle aquella verdad a su madre.


Se dejó caer en la cama. No sabía si todas aquellas pastillas que había ingerido harían su efecto. Quizá también aquello le saliera mal. Si era así, mañana lo vería. Mientras tanto se dejó abrazar por el sueño que, sin hacer ruido, ya había venido a buscarla.
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sin comentarios 41 lecturas relato karma: 28
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