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La última vez...

Me guía la penumbra.
Te encuentro
pero no estás.
No sos vos, ya no.

Te vas y solo eso me dejas:
Oscuridad.

Estalla el miedo.
Lastima el detalle.
Ahoga el estar.

Es tarde hasta para decir Adiós!
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Preguntó ( no es necesario que lo voten tenía esas ganas de reeditarlo)

Preguntó:

Como te sientes?
A veces optimista otras decaigo.
Cuando menos lo espero
el miedo me toman por sorpresa
a cualquier hora del día o en cualquier oscura esquina

No le importa que el sol brille,
o si la tarde está fría, me toma donde se le antoja,
donde se le da la gana, hasta hacerme toda suya.

Muchas ocasiones me despierta por las noches
con la mente a oscuras, buscando a tientas un camino
en el que pueda vislumbrar una chispa de futuro,
pero la incertidumbre gana, va anulando mi sueño
y sumo a mis noches una noche muy larga
una más de desvelo.

Y no me dejan nutrirme las interrogantes,
y los pensamientos que como ejambre de abejas
zumban y hacen preguntas
dentro de mi ya cansada mente,
me asustan y no me dejan hacer nada,
a tal grado que me inmovilizan en algunas ocasiones,
y por segundos vuelve a tomar mi voluntad.

Y el cansancio prematuro que se siente,
que te abraza, donde el peso se acumula
y ese cansancio de meses de años,
el cansancio de un cuerpo que ya no puede más
que ya no sabes si te pertenece,
ha sido tan maltrecho que cuando te miras al espejo,
otro rostro ves en su reflejo.

Y te buscas y no te encuentras
no sabes en que sección de ese laberinto de consultorios
y decenas de cuartos ambulatorios
o en que tratamiento casi obligatorio
por tu vida, allí se quedó hundido en ese negro sofá frío.

Dónde se acabaron las ganas?
Dónde se acabó la voluntad?
Donde un lastimado y herido cuerpo
no pudo dar una muestra de fortaleza más?

Y no aguantó en su carretera de venas
una pincha más, y un grito ensordecedor
pero silencioso disfrazado de sollozo
se rebela y quisiera desvaneserse
hasta quedar liso transparente, inexistente

y como novios al final de una relación,
balbuceando dices a la enfermera,
para que no se sienta mal cuando ya no puede más.

" No eres tú , soy yo"

Pero la más dolorosas son esas agujas de muerte
que atraviesan el corazón sin piedad
que esa gente sin sentimientos,inhumanos
que sin conciencia como gusanos

sin tocarse el corazón ni detenerse
a pensar un segundo te apuñalan
con sus comentarios y deseos mortales
como si ellos fueran de una raza aparte
que nunca el infortunio les fuera a tocar
y creyendóse dioses te condenan

Y el cansancio de una mente
que no para y no deja de dar vueltas
pensando lo que vive, por más que lo intente,
con desesperación busca una salida
a tan grande círculo de zozobra y dolor.

Y allí está! Claro que aparece
y no cualquiera lo tiene
las sonrisas, la alegría
de esas caras que te miran con amor,
las que te vuelven a la vida,
las que te dan medallas de vencedor.

Así la batalla a la lucha
por la vida diaria,no es nada comparada
con su decicación, hoy te lo digo, las mejores armas,
las que vencen, las que razgan y cauterizan el dolor
es la más grande, es sólo una , llamada amor.


MMM
Malu Mora



foto tomada en alguna clínica de cualquier parte del mundo
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10comentarios 108 lecturas versolibre karma: 97

Soy el mismo, no he cambiado

Soy el mismo, no he cambiado.
Mis ojos verdes siguen llevando a rastras
millones de años de llagas y lamentos,
y frágiles deambulan recuperando pedazos
de aquellos sentimientos que se rompieron
con el paso del tiempo.
El resto de mi cuerpo es una mera cicatriz
que todavía sigue cicatrizando,
y que quizá, con el paso de los días,
se acabe arrojando azufre y alcohol
para hacer que hierva por dentro
y muera todo lo necrosado que aún quedaba vivo.
Las miradas inútiles se proyectan sobre mis párpados
y se refractan de la misma manera sobre las almas de los niños
que yacen en el suelo, por debajo de mis miedos
y mis enormes pesadillas; a cada cual más terrible,
a cada cual, más despiadada.
Sigo teniendo pesadillas con todo lo que me rodea.

¿Y si el mundo, preso de la desesperación
acaba por sumirme en una vorágine de sentimientos
que van en contra de lo establecido?
Permítanme entonces decirles que ya soy algo fuera de lo establecido.
Que nunca me arrepentiré de haber dado el paso
y que quizás ya no soy el mismo.

Ahora he cambiado. He abierto las puertas de este armario
y he dado un paso al frente a la vida,
al no tener miedo por lo que uno siente
a simplemente dejarse llevar por los vientos,
como veletas ondeando en las finas rocas
de una fina colina, varadas frente al mar.

Nunca me cansaré de decirlo.
Soy el mismo, no he cambiado
pero a la vez lo he hecho.
Han pasado unos años desde que he descubierto mi nuevo yo,
y me arrepiento tal vez de no haberme dado cuenta antes.
Pero ya es demasiado tarde para seguir culpándome
por algo de lo que ni siquiera tengo culpa.

Esta es la hora:
la hora en que tengo que empezar a quererme por lo que soy,
sin miedo a decírselo al mundo, pese a las represalias.
¡Qué represalias! No puedo callarme más.
Me estalla la boca cada vez que tengo que cerrarla por miedo
a sus odiosos qué dirán.
Harto de sus juicios de valor, harto de sus sinsentidos.
Harto de que no nos dejen amarnos seamos como seamos.

Soy el mismo, no he cambiado.
Mi poesía me acompaña en el camino,
mis letras son la musa,
mi corazón un velero viejo,
y mi alma vaga buscando todavía
un amor de verano, un amor eterno.
De esos que solo se encuentran una vez,
aunque sea en París, o en una calle de Toledo.
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6comentarios 67 lecturas versolibre karma: 87

El sol sale para todos

El sol sale para todos. I

En aquellos años él estaba desierto, se sentía niño franquista y explotado, era la época del desespero la agonía y los desengaños, siempre cogía con sus manos, las herramientas de trabajo, aunque muy joven tan solo 9 años ya sabía del dolor y la pena, sus angustias y su soledad le acompañaba, estando junto a sus padres y hermanos, pero triste y recogido en sus pensamientos.

Un ser delicado y bello tierno y deseado, asustado, por su sentir desde hace 3 años, el tiempo cuando su mente empezó a sentir sus primeras emociones y felicidades furtivas, escondiéndose, sintiéndose culpable cada día, tan extraño y extranjero se sentía, que sus delirios e imaginación le transportaba, a un paraíso falso y sin ley.

Allá en los campos extremeños donde vivió de niño, el experimentó la sensaciones más bellas, juegos con sus amigos, ese paisaje lleno de olores salvajes, y ese olor a tierra mojada cuando pasaban las tormentas de verano, el tacto de los cuerpos nocturnos, las primeras caricias furtivas los besos, con los primeros escarceo y primarios del sexo.

Su educación fue mermando pues, no tenía tiempo, y el poco tiempo que fue a las clases, fue maltratado por sus profesores y tutores, tenía pánico ir a la escuela, por ese motivo no aprendió nada en las aulas, estaba el verdugo, con su palmeta y frustraciones, para desahogarse con los más débiles e indefensos. La faena le ocupaba la mayoría de las horas del día, su jefe le daba de comer casi a diario en su casa, era su salario y unas cuantas monedas que llevar, como ayuda a la casa de sus pobres padres.

A los 14 años, cuando aprendió a escribir y leer, se leía todo lo que le caía en sus manos, cuentos, libros, periódicos y revistas, aturdido y sin salida, dormía poco y su diversiones nulas, le gustaba la música, el baile, el arte, la poesía, sintiendo gran dolor por todo los que sufrían a su alrededor. Nunca entendió porqué le pasaba eso, era joven y los de su edad se burlaban de él, jamás le animaron los mayores, al revés se oponían a sus sentimientos más profundos y cotidianos, lo ridiculizaban y marginaban, no era como ellos, amaba a los vecinos, los amigos, hombres y mujeres, animales, la naturaleza y sus paisajes.
Como carne apaleada, muchas preguntas sin respuestas, andaba solitario por las calles de su ciudad, volaba con su imaginación a lugares remotos, lleno de luz con su verdad.

Sentía un amor prohibido sin fronteras ni vallas, ni alambradas, sin barrotes de hierros, que le frenara, él es feliz por dentro en secreto, no puede exteriorizar sus sen tires, está desbordado de amor, bellista por fuera y por dentro, entiende ahora esas miradas furtivas, que esos mayores le dedicaban a su paso, comprende todo lo que sucede a su alrededor, pero sigue su tristeza en soledad, se siente único, cree que no hay nadie, nada mas que él, en esta tierra inhóspita que le ha tocado vivir, con guerras, odios y hambrunas.
Sus herramientas sus manos.
Continuará…
El sol sale para todos.
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Mi bote de arena

Dentro de mi bote de arena
tengo todo lo que necesito,
hasta mis enseres más preciados
y el azúcar convertido en grano escrito.
Siento en él poemas, palabras hermosas,
soledad, dolor, destrozo, lloro y grito,
pero además amor, pasión, energía poderosa,
sangre a punto de ser mi propio manuscrito.
Dentro de mi bote guardo recuerdos,
de esos donde te quiero hasta el infinito;
guardo más que eso, en forma de besos,
sonrisas, niñez y, a tus brazos, me derrito.
Arena del tiempo, no escapes,
te sueño para mí, mi cofre bendito,
que si un día el odio me consume,
espero que no te transformes en mi amo maldito.
Reloj de arena, para ti tengo una carta,
un sello azul, la flor de un erudito
y un deseo a pedir:
quiero ser en tu alma el universo, Dios y un mito.

© 2018 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.
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2comentarios 43 lecturas versolibre karma: 55

En el fondo de ninguna cumbre

Y si me voy,
Mi mente dejará de pensar tantas cosas,
Tanta desgracia por estar en mi puesto,
En tu puesto,
En cualquiera.

Donde sea acecha el silencio,
La desdicha,
Sin prisa,
Veo sobrevivientes que agonizan.

Cedo el peso a quien sepa condenarse,
Sin ser víctima,
Sin ser malo ni bueno,
Serio y despreciado.

Todo decayó,
Todo llegó al fondo esperado,
Pero alzará y remontará,
Lo podrá lograr.

Lo logró,
No a su medida,
Pero a su talla,
Todo le entregó.

Repentinos decesos,
Reducidos en excesos,
Ya sin sesos,
Estresado hasta el hueso.

Hasta suprimir toda fe,
Y darle márgenes a una vida tosca,
Turbia,
De felicidades amargas y tardías.

Mira, bella,
Podemos mirar el cielo y convencernos de la eternidad, de la belleza y la plenitud.

Pero fuera de estos rincones,
Andando en sentido contrario,
No quiero más gris,
Pasa una hora y se reduce mi miedo a morir.

Esto es lo que toca,
Que ya podrido puede ser peor,
Redención para el pecador gentil y respetuoso,
Sencillo y cariñoso, o a veces indiferente.

Aquí no celebramos,
Simplemente la costumbre nos mantiene en pie.
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Hoy Sevilla no es Sevilla

Se secó el Guadalquivir,
ya no brilla la Giralda,
¿Qué fue de ese mes de abril,
donde fuimos todo y nada?

Con el llanto en la mirada,
se estremece por Campana,
llorando desconsolada,
la Esperanza de Triana.

Ni siquiera el Pali puede,
mitigar con sevillanas,
la tristeza que se adhiere,
y se clava en las entrañas.

Hoy Sevilla no es tan bella,
no deslumbra con su gloria,
hoy se descolgó una estrella,
y murió una gran historia.
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sin comentarios 45 lecturas versoclasico karma: 78

Sangre

A veces,
todo lo que veo es sangre.
Siento la muerte.
Las insaciable necesidad de alejarme.
De no existir más en este mundo inefable.

Lo siento si te hago daño.
No es mi intención este maltrato.
Mi vida se ha acabado,
incluso cuando mi corazón,
sigue funcionando.

No estoy aquí,
no puedo dormir.
¿Qué hago aquí o allí?
¿Quién soy?
¿Algún día podré saberlo?
Sólo dilo, por favor.

Mis vísceras vomitan sangre,
¿es el resultado de todo mi desgaste?
Las lágrimas se acabaron,
el rojo es todo lo que me está rodeando.
¿Esto significa la muerte?
Creo que lo he sentido antes.
Cada vez que la noche cae,
y me quedo sola, sin nadie.

No quiero sentirme de esta manera,
sin embargo, no puedo evitarlo.
¿Me acostumbré al desprecio?
Tal vez esa sea mi fuerza.
O, lo poco que queda de ella.
¡Deja de despreciarme!
Así te olvidarás de mi tristeza.
Te olvidarás de mi rostro ensangrentado,
por todas tus palabras necias.
Esas que me tatué en mi decadencia,
para recordarme mi bajeza.

Las espinas de las rosas me recuerdan,
a cuándo me amaste con inocencia.
Yo tampoco sabía que me volvería mierda,
y no te puedo culpar por tu asustada esencia.
Siento que tengas que pasar por esto.
Nunca fue mi intención tu lamento.
Y cada que tu agonía sale,
mi interior no siente consuelo.
Créeme, lo siento.



—aleluya roto. (@freedomofsuffer).
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Vida

Desluzco, destrucción, sin almas,
de quien juzga la vida y la muerte,
de quien todo mal arde en infamas.
Alimento del que instruye
la naturaleza del odio al ser de camas,
un ente blanco, débil, inocente,
que termina fulminado, largas tramas.
Hoy finaliza todo, abre esa puerta,
esa que tanto me sueña, me llamas.

© 2018 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.
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4comentarios 52 lecturas versolibre karma: 85

Mi Esperanza

A quién iré,
cuando mi alma sedienta,
busque encontrar,
lagos...oasis o quizá el mar.
cuando mis penas no pueda ocultar,
y salte una lágrima, en busca de alguien,
a quien contarle, cada cosa,
en busca de paz.
Ante tal adversidad,
ojalá y no olvide,
y que en mi memoria
siempre esté,
que no hay lugar afuera
en el que pueda hallar,
fuentes ni remansos de gloria.
Buscaré entonces dentro de mi corazón,
allí donde pusiste la eterna compañía,
esa pequeña luz que nadie podrá apagar;
cuando la oscuridad vende mis ojos,
recordaré que tú me puedes guiar,
no habrá más penas dentro de mí,
porque el gozo inefable,
hará incontenibles ríos que ahogarán
la cruel tristeza y soledad.
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1comentarios 55 lecturas versolibre karma: 83

ҬЄГСіѺթЄLѺ ԌГіՏ

Ella cinceló el dolor
en versos de puño cerrado,
palabras clavadas
en la cruz de su corazón,
exudando la traición
en gotas de tinta saladas.

Caminando con la piel
de la soledad
en terciopelo ceniza,
con el corazón a la pata coja
alquimió sus latidos
en haces de luna.

Amontonó los porqués
hasta hacerse una cabaña,
encerrando el pasado,
dejando el futuro fuera,
invierno de cristales.

Campana muda
de tañidos reseteados
entre salitre y lava.


Se enseñó a caminar
poniéndole candado al cielo,
a llover en sus pies,
a tatuar sus cicatrices,
a alejarse de sus manos,
dejando escapar noviembre
a través del sumidero del miedo.

[Terciopelo ceniza en algún lugar mirando al norte…..]

αméη
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Noches de agua salada

Noche, oscura noche. Confidente y espía, guardando secretos de aquellos que no conoces. Paño de lágrimas, de sonrisas secretas y miradas perdidas que buscan una respuesta en tu resplandor mediante el brillo de la luna y estrellas.
Medianoche, momento del día donde la coraza se rompe, donde las compuertas que retienen las aguas en nuestro interior se abren y deja en libertad al manantial que tenemos guardado, sin filtro.
Lloramos porque tenemos fisuras, lloramos porque ya no podemos mantenernos en pie, seguir luchando por caminar un día más hacia el sol, ese que nos invita a ir hacia él con su calor y brillo, apartando las sombras que nos acechan.
Mírala a ella, llora mirando a la luna, pidiendo algo que ni ella misma sabe. Solo quiere que todo se acabe, pero no sabe como conseguirlo. Ella contra el mundo, ¿qué puede perder cuando ya ha perdido todo? Su almohada su refugio, su cama su escondite, su peluche…su protector.
Escudándose de las voces en un mundo donde no pueden alcanzarla. Lejos, ella se va lejos cuando las voces empiezan a increparle, cuando se cuelan por sus oídos e intentan atraparla. Palabras vacías, pero aun así dañinas solo de escucharlas.
Noche, tú que estás ahí con ella en sus momentos de debilidad, momentos de lágrimas y desolación, ¿qué le ocurre a la chica? Tú que estás ahí cuando deja su coraza de caballero y baja la espada, porque llega un momento en que le pesa demasiado la carga que lleva.
Noche cálida, noche fría…noches de agua salada por las lágrimas que se escapan de sus preciosos ojos contra su voluntad.
Noches de agua salada que muestra sus heridas.
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Guadaña

No les gusta verte crecer,
nacerte feliz, boscosa,
libre, verde en el amanecer.
Odian tu vida, odian tu muerte,
pisotean tus semillas, las del ser,
masacran tu naturaleza.
Genocidas del deber,
sesgan tu vida con la sonrisa
que les dicta su propio poder.
Se dan de testigos
jactándose de la hazaña, de su valer,
premio para corruptas almas.

© 2018 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.
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gotas saladas

Limpian las lágrimas la mirada enturbiada, cae el barco por las cataratas a lo más profundo. Lluvias que aparecen de repente en un día soleado llenando de crispación todo el ambiente.
Se abren las compuertas ante tal cúmulo de sensaciones que solo pueden hablar las gotas saladas.
Catarsis dolorosa y el corazón sangra.
Volverán las alegrías contigo o sin ti. Sanará mi corazón roto. Surgirá el barco de la tempestad rumbo al hogar.
Creceré y llegará el día que encuentre la risa fugada en paradero desconocido.
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Mi primer amor

¡Guau¡ ¿Quién pensaría que ibas a ser tú?
si tú, quien me enseñó lo que es divertirse,
enojarse, llorar sufrir, reír.
Me enseñaste lo que es el amor.

¿Qué irónico no? todo empezó cuando dos
desconocidos se cruzaron por la calle
sin saber que... se volverían el uno para
el otro, su primer amor.

Gracias, por hacerme conocer esta otra cara de la vida; el amor, el que sorprendentemente te hace sentir maravillas, mariposas en la guata, como si estuvieras en un cuento de hadas. Y a la vez, te hace sentir lo peor, te hace sufrir, llorar, como estar en una pesadilla, de la cual no puedes salir.

!Guau! ¿Quién pensaría que ibas a ser tú?
mi primer amor y la persona quien me
rompió el corazón.
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2comentarios 64 lecturas versolibre karma: 83

Flores

Gracias a ti,
aprendí a amar las flores.
Con cada una de sus espinas,
con su tallo desaliñado.
Con sus pétalos marchitos,
con sus hojas secas.

Aprendí a amar las flores muertas,
esas que hoy te regalo,
por más que me haga daño,
en representación de lo que hemos realizado.
Matamos cada esperanza,
cada pétalo vivo,
cada hoja llena de agua.

Hoy, quisiera que me regalaras flores.
¿No te gustaban también?
Recuerdo que solías decirme,
que las amabas con desdén.

Vida mía, regálame flores muertas,
para intentar acabar con mi tristeza.
Porque por culpa de ella,
soy esta extraña impureza.

Los tulipanes eran tus favoritos,
a veces recuerdo el jaspeado con anhelo.
“Tus ojos son preciosos” es mi mejor recuerdo.
Esta flor está agonizando,
y muere cada día más con tu silencio.
Ese que yo misma he creado,
para acabar con todo tu sufrimiento.

—aleluya roto. (@freedomofsuffer)
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4comentarios 73 lecturas versolibre karma: 86

Sequedad

Al ver el brillo de aquellos ojos me quedé.
Pero era un brillo fugaz.
En si, él ya era luz
apagada, muerta.
Allí, solo había un vago
intento por sobrevivir.
Él era agua turbia de jarrón
que hacía mucho fue limpia y clara.
De sus rosas que un día fueron fragantes
y frescas quedaban tallos agotados y rotos.
Sus pétalos negruzcos, dispersos por el piso
de a poco olvidó levantar.
Donde un día hubo sonrisas ,
ahora no había ni el intento por sonreír;
solo había muecas amargas,
y unos labios agrietados y sangrantes.
En aquellos ojos brotaban lágrimas,
que corrían en un rostro cubierto
de hendiduras que se corrían hasta el cuello.
De sus manos, ya no surgían caricias
solo movimientos bruscos y torpes
que herían más que acariciar;
de su voz, ya no sonaban dulzuras,
sino, palabras toscas y ofensivas que
azotaban y estremecian.
Y yo que creí ver un brillo en aquellos ojos
mas mi propia luz fue pereciendo,
fui deshidratando de a poco.
Mi sequedad fue tanta que corrí
buscando aguas de los cielos por cobijo
y luz solar que me alumbrara
¡ y no paré hasta encontralos!
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4comentarios 115 lecturas versolibre karma: 99

Renuncias

Mis ojos no son mis ojos
naufragaron entre brumas
sin saborear sus sueños
ni sufrir su piel

Ahora habitan
en la calle del olvido
y a través de cristales
meditan
como se consume la vida
sin sentir el calor del sol
ni los misterios de la luna
ni bailar en los charcos
ni cantar en las altas cumbres

Se refugian
del viento y la lluvia
de las risas y los lloros
del amor y el desencuentro
renunciando
en su lenta agonía
a vivir
con sus días y sus noches
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Azul

El Azul es un color frío,
correspondiente a mis sentimientos,
correspondiente a mi severo dolor.
El Azul es un mar profundo,
tan profundo que en mí no
habrá más luz. Lo siento,
querida madre,
lo siento, querido padre.
Pero el Azul ha invadido
mi vida, y se ha llevado
hasta las cenizas del viejo
y roto corazón, que un día fue
pero no volverá a querer.


La tristeza que no puedes
ver, que no puedes tocar,
tiene por nombre Azul
la cual arrastra todo
en su caminar. Es esa que
me tiene atado al leve
recuerdo de la felicidad,
que un día abrió sus alas
dejándome detrás.


No importa tu buen consejo,
ni tu buen hablar, tampoco
importan las fiestas, o la
emoción que puedas mostrar,
Azul es mucho más fuerte,
haciéndome llorar, y aunque
quiera amarte libremente,
sé que Azul no me dejará.


La vida es pesada,
y andar en ella
pesa mucho más. Sobre
todo si en mis hombros, Azul
siempre andará. Miro con
anhelo ardiente volver
a días atrás, pero eso
también me causa tristeza
que desdicha el respirar.


No cabe duda que
todos los días de mi
miserable vida te voy
a extrañar, extrañaré
tu sonrisa y tu torpe
andar, espero por favor,
nunca olvidarte, y aunque
Azul controle mi vida, yo siempre
voy amarte.


Un día moriré, gran pena
traeré, lo mejor de todo
esto, es que a nadie más
molestaré, mi cuerpo frío
y muerto olvidará tu indiferencia,
tus malos tratos y tu amor
sin resistencia, aunque todo
se haya ido, Azul seguirá ahí,
porque la tristeza nunca se va del
todo, buscando a quién invadir.
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sin comentarios 46 lecturas versolibre karma: 64
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