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Imaginaria ventana

Desde la ventana imaginaria.

Las hojas bailan con el viento,
dan el paso balseando entre los árboles
los sentidos y las emociones.
Dime acurrucada alondra que vuelas sin destino
por los techos azules anaranjados extremeños
en direcciones prohibidas
sin horizonte y planeando los surcos que el arado hizo
sembrado el trigo.
Alineaciones perfectas entre los olivos y la vid, con las manos del hombre con dolor y trabajo realizó.
Olor húmedo de tierras rojas como la sangre y el sol
los verdes plateados y carruaje en la orilla de los caminos
charcos plateados de agua recién caída.
Al lado los musgos, la romaza, berros, y tréboles recién nacidos.
Llega el aire puro desde el otro lado del bosque de encina.
Sin querer nos avisa de una gran tormenta,
rayos y relámpagos plateados con furia caen,
sobre un suelo verdes y ocres, en este otoñal infierno del esperpéntico día a día de estos tiempos caóticos y convulsivos.
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4comentarios 54 lecturas versolibre karma: 87

Ojos verdes, aguamarina

La calle Huertas el sendero,
que los fines de semana,
de manera cotidiana,
iluminan dos luceros
en un ambiente fiestero.
De ese verde aguamarina
son tus ojos de felina…
de una eterna primavera.
Y es tu fina cabellera
de rubia tirando a albina.

Te me acercas con salero,
te presentas: – “Soy Tatiana”-,
Tu mirada siberiana,
tan fría como el acero,
me quema como un brasero.
Y cincelo en mi retina
tu boca tan coralina,
el vibrar de tu cadera…
y yo, me abraso en la hoguera,
de mi bella concubina.

No hay color en el tintero,
ni en tu piel de porcelana,
transparente y tan liviana.
Más sentirla es placentero
si te toco con esmero.
Todo rosas, ni una espina,
al correrse la cortina,
del amor de esa guerrera,
que quiso ser guitarrera,
y yo ensalzo en mi vitrina.
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1comentarios 50 lecturas versoclasico karma: 78

Elasticidad

Elasticidad (2017)

Quién me iba a decir
que no hay por qué mentir,
que hay otra realidad
más nuestra y de verdad.

No hay nada que perder
y hay mucho que ganar,
sin dejarte de mover,
sin quererte callar.

No hay edad, no hay cristal,
ni dios, ni nacionalidad,
ni capas, ni barreras
de piel artificial.

Y esa elasticidad
de tu cuerpo y tu razón:
no se priva de abarcar
a todos tu corazón.

Dices que esto es platónico
pero lo veo casi erótico.
Amarse sin tocarse,
verse sin desnudarse.

Ver la verdadera tú,
hablar como besarse,
ser infinitamente yo
y no tocarse.
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4comentarios 106 lecturas versolibre karma: 84

Barcas

Barcas que salen de la arena
cargadas de vapor
hacia ningún sitio.
Llevan destierros y dolor
En los surcos de la mentira.
Desde las bocas salen serpientes
hasta el beso que ha picado.

No vueles sin rumbo, ves desde esta orilla a la otra
y levanta las alas
y vuela donde el amor gobierna
de verdad.
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2comentarios 74 lecturas versolibre karma: 87

Jade

Ingobernable anhelo:
¡esa oquedad que en mi alma siento!
Atiza el sueño mi desvelo,
Trasiego: surco el cielo y lo veo.

Somos jade:
unidos entre vetas verde y blanquecino.
Colores prendados
en receptáculo deseado.
Tonos en mutuo amor versados,
ángulos con broche lacrados.


Marisa Béjar.
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6comentarios 90 lecturas versolibre karma: 83

Más allá de la verdad

Más allá de la verdad
se encuentra la mentira cotidiana
que disimula con una sonrisa
el vacío de su desdicha.

Ahí es donde la noche es cobarde
y no puede mirarnos a los ojos,
es taciturna en su desvelo anunciado
solo sobrevive por los ladridos de los perros
que en su alerta pregonan la rebeldía
de aquellas estrellas que saben esconderse
entre las nubes oscuras de un pensamiento lejano.

Solo tu mirada eterna atrae a mis recuerdos
esos que me reclaman por lo mal que en la vida
he querido a todos,
solo en esa pausa inmediata y fría
he sido capaz de contemplar a mi cuerpo
y mirar las consecuencias de un rechazo lastimero.

No necesitan decirme que el odio envenena
a las palabras, lo sé porque a cada una de ellas
el rechazo es más poderoso que una vista
que disimula ser ciega.

Quisiera poder leer solo alegrías,
pero nada puedo hacer por ti en este día,
tendrás que sobrevivir como yo a esa mañana fría
que nunca se apura por amanecer radiante.

Quisiera poder alejarme de las penumbras
de la cruel pesadilla
pero nada puedo hacer si tu dolor no se olvida.

Más allá de la verdad
se encuentra la mentira cotidiana,
ahí es donde la noche es cobarde
porque no puede mirarnos a los ojos
y robarnos lo que nos queda de alegría.

Poesía.
Miguel Adame Vázquez.
12/09/2017.
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6comentarios 162 lecturas versolibre karma: 84

Miradas

Miradas que donde se dirigen
dan paz, que se regalan
como destellos de luces,
como rayos de sol
rebotando sobre la mar.

Miradas que no saben de precios
ni de intereses
miradas que se hacen consuelo
de corazones expuestos,
miradas que abrazan
como brazos abiertos.

Miradas como torrente de agua fresca,
que sonríen en cada parpadeo,
como lluvia de estrellas
en noches de desvelo
que te invita a tener sueños.

Miradas azul , verde o marrón,
miradas que con sólo mirarte
te hacen el amor.


MMM
Malu Mora
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4comentarios 71 lecturas versolibre karma: 74

Mar adentro

Mar adentro.
Marea que arrastra a mi dolor
con cada intento que no recuerda
cuándo fue la última vez que tuvo la valentía
de no ahogarse en sus lamentos.

Mar adentro.
Agua salada de la desdicha
que con un solo sorbo de agua dulce
se convierte en la verdad que es absoluta.

Mar adentro.
Solo el mar azul como el zafiro
logra apaciguar la furia de la luna y su marea.

Mar adentro.
Que en su venganza no se conforma
con el canto de la noche en su constante oleaje
que arriba adormeciendo lentamente
a cada palabra que se niega a naufragar
en la inmensa calamidad de las mentiras.

Mar adentro.
Nunca lo hundirá la vergüenza de esos ojos
que no saben disimular la tristeza
de un puerto alejado del amor y las caricias.

Mar adentro.
Del otro lado del mar te estaré esperando
con los brazos abiertos implorando al tiempo
que detenga su partida.

Mar adentro.
Que despierta la ansiedad
por la ausencia de tus besos humedos
por la brisa de tu tierna sonrisa.

Mar adentro.
Nunca dejaré de mirar hacia
lo lejos que observa la mirada,
ahí estaré una vez más esperando que el sol
se asome por el horizonte azul de la mañana.

Poesía
Miguel Adame Vázquez.
07/08/2017.
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10comentarios 163 lecturas versolibre karma: 95

Verdades

La inmortalidad de las almas apuñalada en millones de hojas, así, como alfileres con mariposas.
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2comentarios 75 lecturas prosapoetica karma: 89

Almas rimadas

Entre los arcos del claustro
se observan pasmadas.
Lo saben: son almas rimadas,
de texturas forjadas en vidas pasadas.

Peregrinan en distancia,
cautelosas acciones,
gratas sensaciones: conectadas.

Equidistantes miradas:
nostálgicas, soñadoras, embriagadas…
¡Férvida melodía en palabras imantadas!

El cielo reflecta un misterio.
Las flores exhalan fragrantes hologramas:
seducen el aire,
pomposo deleite
se instala en sus mentes.

En la galería clavan sus pisadas.
Él franquea el jardín,
sonríe: en el pozo la espera.
El agua cristalina gorgotea la misiva.
Ella recoge los bajos del vestido
verde infinito.
Salta el escalón, avanza frugal y etérea.

Son almas rimadas,
en medio del cosmos halladas.

Marisa Béjar.
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8comentarios 66 lecturas versolibre karma: 80

Gotas de Rocío

Que importa...
Que con tanto empeño sople el viento,
llueva con fuerza constante e intensamente
si dejan en el verde de las hojas siempre,
hermosas y cristalinas gotas de fresco rocío.

MMM
Malu Mora
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sin comentarios 88 lecturas versolibre karma: 64

Ya no vales

Nosotros opuestos. De colores
Tú, el de la voz. Mandante.
Yo, el del oído. Obediente.
Caras juntas, un vino, tu voz y el miedo.

Yo, apacible, el que escucha mi propia poesía, sin ver el reflejo de la misma en tus labios.
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sin comentarios 41 lecturas versolibre karma: 64

Fugaz

Yo, hilo invisible que uno todo lo que se rompe.
Tú, punta afilada.
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sin comentarios 48 lecturas versolibre karma: 89

El día de ayer

El día de ayer

Su abrazo me deslizaba por la sangre y en marea baja,
y del océano brotaban nuevas islas, nuevas pupilas y nuevos rostros.

Desapareció la luz en el día. Nos encontramos juntos, de dos. Bajé la mirada. Lloré. Abrazaste mis manos, cerraste los ojos. Amaneció.
Al fin el túnel para llegar a ti…de maneras distintas.

Un profundo sonido remoto de almas desnudas y ecos distantes.
La cama olvidada por las palabras:
Estropeadas, remotas, juntas.

Los pensamientos entrecruzados, llenos de hilachas y puntadas. De tres en tres, recuerdos de infancia. Destellos aislados

Visitaba tu mano mi boca. Incansable. Volcándolo y revolviéndolo todo. Atónito.

Me demoré veinte y cuatro años en pedir un café, el de tus ojos que, dormitaban en la terraza celeste y después violeta. Luces encendidas.

Tal vez la situación de la voz atrape a alguien en un callejón y me despierte para enterrar el sueño de un salto hacia el lado derecho de mi cuerpo.

Las ventanillas con niebla nos salían del cuerpo como sudor excesivo. Respiración constante. Diálogos del reloj de las doce de la media noche. Conversaciones aburridas, besos largos.

El tiempo en la garganta es la fortaleza de los astutos.
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La poesía

¿Qué le debe el hombre a la poesía?
Quizás le deba un suspiro
que oculto nace y respira;
quizás palabras que alienten
al hombre y a su desidia.
Habrá movido montañas;
roto murallas y espinas.
Atemorizó a valientes
reforzando al que temía.
Quizás no le deba nada,
o quizás, solo tal vez,
le deba la rebeldía,
el corazón despojado,
la verdad y la mentira.
Palabras rotas que al viento
nos trajeron la alegría;
han sido llanto nacido
de las almas destruidas;
alimentaron al pobre
y a todo aquel que bebía
su fruta llena versos
que manaba en la sequía .
Pregunto, si puedo hacerlo,
¿qué le debe el hombre a la poesía?
Si le sacó de las cárceles;
si le devolvió la vida.
Hizo renovar sus fuerzas
dándole la valentía
para enfrentarse a tiranos
enmascarando herejías.
Quizás no le deba nada
o quizás, sólo tal vez,
todo el amor que respira,
las esperanzas de humano;
la piel de frío aterida;
el corazón hecho piedra
que ni en infierno ardería.
Pero ¿qué nos da un poema?
¿Romanceros?, ¿Elegías?
¿Cantares?, ¿versos?, ¿estrofas?
¿Sonetos, Odas y Liras?
¿Encadenadas palabras
que resuenan, que deliran?
Por preguntarme, pregunto,
¿qué le debe el hombre a la poesía?
Quizás no le deba nada
o tal vez,
tal vez le deba la vida.
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6comentarios 56 lecturas versolibre karma: 51

Día inolvidable

Con risas y lagrimas compartidas se despidió el día, la espuma de una cerveza escuchaba atenta los lamentos de tres mujeres que el amor no les alcanzó y lo intentan recuperar, el amor de una de ellas se despidió de forma violenta bajo la confianza eterna de un amante "dispuesto a todo", la última piensa que ese sentimiento guardado no es amor, porque ese sentimiento rebasa lo que se conoce como amor, va más allá.
La risa lejana de un bufón disipaba los temores y les invitaba a contagiarse de la chispa de la alegría, mientras él, por dentro, lloraba.
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Sin vos no soy más que verdad

Me volví un tipo honesto.
Después de todo, ¿qué cosa hay en el mundo más sincera que el dolor?
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sin comentarios 81 lecturas relato karma: 48

Pongamos que hablo de ella

Llegó una tarde
despojada de lastres
y prejuicios.
No avisó,
porque así es como surgen
las primaveras que prometen
colores nuevos.

Al verla noté
que alborecía otra vez,
que abril se adelantaba a marzo,
sin permiso,
que sería para siempre,
con esa eternidad del creyente
que subyace a la utopía,
inmortal solo unos días
y, al final... fallece.

Ella fue la prisa por llegar
a una parada
y ver cómo el autobús se marcha
—sin ti—.
Como un calambre
de pierna, nocturno.
Como perder un partido
en el último minuto.
Como una piedra en el zapato
que te acompaña
durante el camino de Santiago.

No sé si me explico.

Fue como una mentira muy cierta
o una verdad muy falsa.
Como despertarse
a diario con resaca.
Como perder una lentilla
dentro del ojo.
Como una indigestión
de culpas y quejas.
Como un culebrón
de mil episodios.

Sin embargo, y pese a todo,
no me quejo.
Se marchó y, desde entonces,
solo escribo
con las letras que dejó
sobre mi ombligo,
y la pena que refleja
en el espejo.
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No puedes engañar a quien conoce la verdad

Escupes sobre mi nombre solo porque piensas que son demasiadas buenas las cosas que hago para que sean verdad.
Crees que detrás de esa cara hay una máscara que oculta la verdadera identidad.
Que realmente soy un lobo oscuro cazando almas incautas en el universo caudal.
Que bebería estar más que muerto entre la escoria que desborda a la humanidad.
Que mi memoria debería ser olvidada para siempre de la faz de la historia de una tierra que me vio nacer.
Que el recuerdo del que me observa debería ser más que borrada.

Es cierto que siempre he estado muy lejos de ser un ser perfecto.
No hay un día en el cual mis imperfecciones heredadas de la primera pareja humana no se asomen en mi vida.
Pero no soy tu espejo.
Nuca lo fui y nunca lo seré.

Desde pequeño aprendí a observar y escuchar.
Cuál esponja que absorbe el agua voy rodeándome desde que tengo memoria de seres humanos maravillosos.
De ellos he aprendido a amar, a perdonar, a abrazar a los otros.
A creer en que algo mejor nos espera en un futuro.
Llevo muchos años copiando su vivir, su andar como personas sabias y sanas.
Son muchos y son padres y son hijos.

¿Me he extraviado?
Me extravié más de una vez.
En esa fatal oscuridad te conocí.
Y no seguí las lecciones que mis padres me habían inculcado.
No me aleje de ti en el debido tiempo.
Y muy tarde comprendí que solo era una presa fácil más.
Una a una como la carnada ideal recibí los golpes mortales de tus garras.
En el suelo.
Muy abajo.
Arrastrándome en mis lamentos comprendí que yo solo erré.
Y mi error fue erosionado poco a poco mi vida como una estaca clavada en el pecho de la inacción.

Pero en la absoluta oscuridad de las tinieblas en las cuales yacía desconsolado alcance a ver la luz.
Solo bastaba con seguir lo que alguna vez había aprendido para encontrar otra vez la salida.
Y el amor de los míos me salvó.
Fui rescatado porque muchos de ellos son unos verdaderos guerreros.
Otros más son vigías.
Otros enseñan a amar.
Ahora soy libre, porque del yugo del que obra con cobardía me he librado.

Sé que seguirás escupiendo sobre mi nombre solo porque piensas que con ello puedes engañar a todos.
Pero son demasiados para poder engañar.
Ellos conocen desde que tienen memoria mis pasos.
No puedes engañar a quien conoce la verdad.
No lo puedes hacer.
Y no lo harás.

Poesía.
Miguel Adame Vazquez.
02/01/2017.
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del oficio de escribir

Estimado amigo:

si usted escribe por comodidad, siéntase normal;
si usted escribe por amor, siéntase volátil;
si usted escribe por decepción, siéntase fuerte;
si usted escribe por quedar bien, siéntase uno más;
si usted escribe por que le lean, siéntase inútil;
si usted escribe por escribir, siéntase decepcionado;
si usted escribe por ornato, siéntase pequeño;
si usted escribe por impresionar, siéntase efímero;
si usted escribe...
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2comentarios 41 lecturas versolibre karma: 10
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