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Eslabones que romper

De aquellos años en que fui
guerrero replegado en sus cuarteles de invierno
nada ha de quedar en mi,
ni siquiera el silencio,
ni tan solo un atisbo de nostalgia,
y aún menos el temblor
de mis manos recabando letras
para urdir esta conjura de sueños
en la que me sumerjo cada día,
orgulloso de sentir la vida
en mis lágrimas,
o en tus sonrisas,
o en la alegría de un perro que saluda
tu llegada hasta su puerta.

De aquellos años nada;
quizá el recuerdo
para observar el ayer con la franqueza
de aprender lo nuevo
naciendo del pasado,
con la verdad de estar uncido
por la elección de lo heredado,
con el sentimiento en el camino
de tu roce de risas,
de mi lamentar de loco,
de nuestro suspirar
marcado en la senda
con la voluntad de esos instantes
que borran los retazos
de nuestros rastros.
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sin comentarios 64 lecturas versolibre karma: 112

Caña hueca

Dejar suelto mi corazón al viento,
mostrando mis entrañas en escaparates,
en espaldas que vuelven,
en caminos romos de flores,
de grillos que cantan soledades.

Escondido de mis latidos,
sin querer pensarte, sin querer latirte....


Salé los sentidos, cerré ventanas,
tranqué puertas, cegué toperas,
soplaré el vidrio de tus certezas
hasta hallarte,
entre papiros sembrados en juncos,
en charcas que croan atardeceres.

Vaivén que acuna tristeza,
alimento de un alma
que vibra entre las cuerdas del silencio.

Suturo las heridas de segundos
que mutan en universos,.


De puntillas sobre mi boca
tu nombre se niega a abandonarme
y la estrella fugaz de mi risa
deja estelas entre mis ojos vacíos.

Interrogantes que pintan mis uñas,
que marcan la hora entre cicatrices,
doler la muerte por olvidarte,
saber nada como caña hueca,
entre el deseo y la arena de tu presencia.

Amén
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12comentarios 150 lecturas versolibre karma: 104

Un lugar el cual debo llamar hogar

Naces frágil en un mundo imperfecto
con llantos
y la necesidad que te protejan.

Con el sueño de un padre responsable
y una madre presente
así será , me cuidaran
hasta cada amanecer.

Dos años mas tarde
desde el nacimiento
el sueño yace roto
empiezan a quebrar mi ser
una familia rancia
que me acogen en su nido
con escasees de amor
y con odio en sus interior.

Seres rotos
que te añaden a su colección
de una casa vacía
donde queman tus alas
y la llama no deja de arder,
pero es mi lugar
el cual debo llamar hogar.

Frías mañanas
que se vuelven cansinas
con cada nota de su voz,
mis sentimientos amanecen taciturnos
esperando ser salvado
de esta agonía.

A mis dieciséis
mis ganas de vivir escasas,
cansado de sentirme un error,
tuve un intento
pero el deseo de un buen viaje
a lo desconocido,
me friso
escogí perderme en los ojos de nadie
y contemplar el eterno cielo gris.

Mi piel lastimada
el dolor mudo
y la inocencia robada
no era suficiente para ser defendió
por algún desconocido,
solo quería sentirme amado
y tener con quien hablar en las tardes nubladas
como aquel día que un señor mayor me toco sin permiso
solo era un niño,
quizás no lo entendías
pero le debo llamar hogar.

Me sentí olvidado
y entendí que era un crío abandonado
en la casa de los amigos de su padre,
el sueño de que regrese
aunque fuera demasiado tarde.

Crecí en cases
con miedo y agonía
sin una voz propia
con marcas en mi cuerpo
perdí mi color
en la batalla
y aun cubro los moretones
por el que dirán.

Llegue al final
agradecido por su labor social ,
me marche sin odio a mi tirano
olvidando los detalles
A punto de iniciar un viaje
Aunque me convierta el villano
de esta antigua historia.

escritor:
jhonbellido
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3comentarios 69 lecturas versolibre karma: 104

Desapareces

Desapareces
ya casi no te llamas ausencia,
y pocos podrían intuir que habitaste
este abandonado zoologico de mariposas,
desapareces de la oscuridad voluntaria de mis ojos,
del calendario de mis fechas especiales y de mis alegrías por contar.
Desapareces
y no te lo voy a perdonar.
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2comentarios 68 lecturas prosapoetica karma: 66

Jodida

No busco tu mirada
desde que comenzó
el otoño
y yo,
quise quedarme
sembrando las verdades
de mañana
en pleno invierno.
Tal vez
me equivoque
y me atraviese
el viento helado
hasta quemarme el corazón,
después de trenzar
con cariño sus espinas.
Quizás,
hasta me pudra
entre las semillas
de una melancolía.
¡Lo cierto es que me quiero viva!
Viva de todo.
Viva entre colores
y encendida;
aunque sea, sólo
por la sombra azucarada
de la piel recién bruñida.
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21comentarios 231 lecturas versolibre karma: 107

Triste y solo, abandonado

Triste y solo,
abandonado,
uno a uno han desertado,
¿otros?
ni siquiera se han sumado.

¿Que cómo estoy?
¡Decepcionado!
Eran ellos y era hoy,
hoy les he necesitado.

Lo intuía,
un fatal presentimiento
de que esto pasaría,
al sentir tanto silencio.

Silencio y mil excusas
que me dejan tan vacío,
tan repleto de amargura.
¡Y es que no lo merecía!

Poco a poco vas notando,
con el paso de la vida,
con los gestos y detalles,
con las muestras del olvido
de los que eran tus amigos...
que eran unos conocidos,
¿otros?
solo piedras del camino.

Y hoy,
al mirarme en el espejo
contemplando mi reflejo,
recordando lo pasado
y esas cosas que no fueron
y que hubiera deseado,
me doy cuenta de mi sino,
de lo cruel de mi destino…

Y de que estoy solo,
triste y solo,
abandonado.
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5comentarios 79 lecturas versoclasico karma: 122

ᎬNᎢᎾNᏟᎬᏚ... ᎠᎬ ᏙᎬᎡᎠᎪᎠ

Aquí, al borde del risco
desnuda de mí,
le espero con la fe
que rescata mis espaldas
de sus frías
y ásperas manos;
aquellas que clavará en mis costillas
cuando su voz
sea el grillete
encarnado en mis tobillos...
Cuando mis deseos
en precedente exaltados
mil y un veces
víctimas de su portento,
desfallezcan
dulcemente desvanecidos
y no logren sobrevivir
a los rastros
apenas calcificados
de fortaleza
que queden
bajo las carnes roídas
de sus sueños...

No sé si él
o si fui yo
la que me desollé de dignidad
y me lancé a la hoguera;
a ese fuego
consumidor y lacerante
dueño de mi ignominia,
dueño de un cuerpo
títere de sus oráculos
donde me cortaban ardientes
sus navajas
en las profundas brumas
y caían los rocíos
a las laderas del desperdicio.

Me amó
jamás amándome
porque bajo el altar
de mi verdad inicua
vivía su mentira
virginal, obscena...
recatadamente osada,
al tiempo
que la noble paloma
de mis certezas
fornicaba con sus engaños.

No sé si fue él
o si fui yo,
la que me despojé
de las prendas
que nunca pidió
pero arrancó de mí
con el iris
escrupuloso y mojigato
de sus concupiscencias;
a la luz infame
de su entrega
me reclamó tan suya
que al espejo se habla
y aún me escucha,
astillada y sumisa.

Recorrió mis muros.
Consumió mi savia
y nutrió sus raíces
de surcos míos que no conocerá
ni en mil años
pero hablará de mí al universo
como si copulácemos
desde la mismísima
fundación de la Tierra.

Me amará
en cada gota de su libido
prisionero de mis labios
sin haberme besado nunca;
limosnero de su desesperación
sin siquiera alcanzar
el estruendo de mi garganta
porque en el lecho
de sus omisiones
me engendró
con la reina fatua
de sus promesas.

Ahí, al borde del risco
desnuda de mí,
con la fe
que soltó mis espaldas
antes de dejarme caer,
exclamaré a la nada
que su estéril anhelo
caerá conmigo
para perecer en sus silencios...
Que sin mí
se volverán polvo de falsedad
las palmas de sus manos,
sus frías y ásperas manos;
irracionales amantes
de mi oblación que él atiza,
porque no me rescatarán
ni su verdad
ni su mentira
y sin que me nombre
moriré viva
morando en sus melancolías.

No habrá noche
que su memoria
no le haga
el esclavo trémulo
del fantasma de mi tacto
y de la voz donde me ocultó.

Entonces
en la oscuridad falaz de su furor,
pronunciándome
en un sordo grito,
ya sin mí...

de verdad,
¡de verdad que me amará!




Yamel Murillo



Antología de una pasión.
El Diario de Paloma©
D.R. 2015
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8comentarios 117 lecturas versolibre karma: 105

Bitácora de un viaje hacia ninguna parte

Lo duro del desamor no es seguir vivo, lo verdaderamente duro es
que lo que te queda de vida en el cuerpo ya no lo quieres volver a usar.
Aquí, como en una triste carta suicida que nunca usé, encontrará resumida la historia de como fue que empecé a morir de usted.

No se trata de soltar, es más complicado que eso
sabes que aquel sentimiento no era solo amor, era hogar,
tu alma había llegado a casa e irse de casa cuesta un poco más.
Empacas lo que te quedó de dignidad
y lo embonas en la maleta junto a las promesas,
miras atrás rogando al cielo que alguien venga corriendo a detenerte,
pero ese alguien salió antes que tu
huyendo por la herida que le abrió a tu pecho y que no habías notado por estar esquivando las balas
que disfrazadas de excusas y razones perforaron toda tu fe
y es que las balas no siempre están hechas de pólvora;
las hay de crueles palabras, otras tantas de silencios
y algunas otras de olvido y esas, – señor mio – son las peores,
matan tan despiadadamente que te dejan vivo.

Y escarbas dentro, entre la ausencia y las heridas,
buscando esa fortaleza que todos dicen debes tener
y no encuentras sino soledad y abandono y abatido te dejas caer,
vencido sientes el frío del desamor calándote hasta los huesos
e inmóvil tu entumecido cuerpo se niega a avanzar
porque sabe que el único sol capaz de calentar esa helada melancolía
late en su pecho -Y qué léjos está-

Y solo quieres dormir,
necesitas dormir y no despertar hasta que el alma deje de doler,
anestesiarte mientras dura el recuerdo,
dormir y esperar al olvido durmiendo,
combatir el insomnio con el arma más letal
la inconsciencia, el coma profundo,
dormir y si el cielo se compadece morir durmiendo
o que por piedad, al volver, te diagnostiquen amnesia,
pero tampoco tienes tanta suerte.

Entonces el tiempo te obliga a levantarte, y no entiendes por qué insisten en que todo lo cura,
si al despertar del aturdimiento que te ha dejado su ausencia,
te siguen doliendo los faltantes,
como quien pierde una parte de su cuerpo y aún la siente,
ese amor mutilado parece palpitar donde habitaba,
tal vez es que el amor sigue ahí, quizá quién ya no esté seas tu.

Un día cualquiera te miras al espejo buscando respuestas e intentas sonreír, sucede que el despiadado tiempo te ha hecho creer que estás bien, que estás a salvo
y empiezas a decorar de poesía tu disfraz de olvido y de soledad
y logras mentirle a todos pero a ti no puedes engañarte, sigues ahí con tu maleta en la mano, parado en la misma ausencia, con rumbo hacia ninguna parte
y te sigue doliendo y cada letra que escribes duele como si te abrieran el pecho
y en vez de sacarte el corazón te clavaran un recuerdo, –y no mueres-
agonizas con la noche, con la lluvia, con la soledad
y te vuelve a sangrar la herida que te abrió para salir,
porque no se fue por completo.
-Todo lo hizo mal, hasta irse-
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6comentarios 266 lecturas prosapoetica karma: 102

Marcha

Siempre me voy; siempre permanezco. Estoy y no. Podría ser. No soy... o soy pero termino yéndome. Vuelvo; me quedo en ti y reconstruyo aun sin ruinas. Todo es a partir de un nuevo cimiento o de ninguno. El ciclo es así... el tuyo, el mío. En él estás y estuve ahí antes. Creí que estaría después; no esta vez. Temo que no podrá ser. No seré, no fui. No me voy a pesar de todo, ni permanezco del todo; no podría ser aunque me vaya o aunque vuelva. No me quedaré ni reconstruiré mis paredes con tus rocas vírgenes. No lograré marcharme a sitio alguno, ni fuera ni dentro. Quizá lo haga cuando no sea posible. No podemos habitar la nada, besar el aire o vivir de sobredosis de oxígeno a la deriva del desamor o de la cama que levita. Me iré... No me encontrarán, ni tú, ni tu memoria, ni la mía, ni las culpas o la excitación pura de los días; ni siquiera el aliento que solías decir que yo te era. Debo dirigirme en línea recta, ocupándome de las heridas que sangraran el trayecto entero. Cuando quede vacía del camino, de no quedarme a pesar de esas pupilas ocre que me persiguen a oscuras y proyectan las sombras que me erizan... Cuando reflejen mis hombros el brillo que me dejarían tus incipientes expectativas y tus dientes, romperé el contenedor... se abrirán las suturas.

Desataré los miedos. La sangre seguirá su cauce en picada.
Para no amarte, me negaré el antídoto.

Me perderé y así, perderé intencionalmente todo rastro de ti...

Me iré de mí.



Yamel Murillo



Incisiones
El Diario de Paloma©
D.R. 2015
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5comentarios 96 lecturas prosapoetica karma: 82

Desgano

La vida pasa muy rápido como el tren, aveces hay momentos que quiero estar en la estación y ver como la vida se va.
Hoy ya estoy cansado.

P.E.S.S
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6comentarios 47 lecturas versolibre karma: 95

Efigie de tu espalda

Sabiendo nada,
cual melodía de amor
arrugada en recodos,
con la rodilla en mis cenizas,
en cuya lápida están grabados
mis sentidos
y la efigie de tu espalda.

Certezas diluidas en despedidas
a corazón armado,
disparando adioses como anestesias
sanadoras del dolor,
cegando ojales que se desangran
por la falta de tus palabras.

¿Quién disparó el primer adiós?

¿De verdad importa?,
tal vez la memoria del abandono
desnuda la culpabilidad
para pintar falsos mañanas,
en los colores de alegrías
vacías de tu pecho.

Si a mi manera amo,
de la misma forma olvido,
sin arrinconar una coma,
mártires del primer adiós,
¡qué más da quien disparó!,
si la victima fuimos los dos,
sembrando éstos versos,
fríos, áridos, inermes,
en la efigie de tu espalda.

Amén
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El color que destiñe con la edad

qué es la ayuda sino una promesa bana
yo soy mejor que tú respecto a ti
que no se te olvide que lo que dura tu vida es para siempre
si la vida es el río y la muerte el mar
recuerda que el inicio también estuvo en la muerte
Cíclico
como una canción en tu cabeza
como las ganas de abandonar
como esa fantasía a la que rezas
relegar tu responsabilidad a algo en lo que creas
Una mirada vieja que no sabe a quien culpar
el color que destiñe con la edad.
el sabor de la sinestesia del que no supo sentir jamás
la niñez añorada acompañada al llanto por saberte expresar.
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2comentarios 72 lecturas versolibre karma: 99

Mi musa me abandona

Mi inspiración no viene,
mi musa no llega.
Quizás se entretiene
quizás a otro se entrega.

No se cuántos días sin ella
su ausencia es insoportable.
En mis sentimientos deja huella.
Por favor, necesito hablarle.

Hasta mi musa me abandona.
No sé si me lo merezco,
no sé si es una broma.
¿Que pasará si en su ausencia crezco?

Tengo miedo,
miedo a perderte;
pero también temo,
temo no saber tenerte.
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5comentarios 148 lecturas versolibre karma: 14

Te debo un poema de amor

Tal vez fue entre la niebla o cuando el otoño caía,
ayer cuando temblaba, el año pasado o el anterior,
quizá fue entonces, se me rompió un poema entre los dedos
antes o después de que el dolor se desvaneciera
el poema quedó en suspenso, prendido a un recuerdo,
que ya no vivía,
flotaban las palabras de siempre, tan rozadas, tan sentidas
entre tú y yo, piel, renuncia, abrazo, deseo,
nada nuevo entre los amantes, a estrenar para nosotros,
renacíamos juntos, creímos reinventar
eso tan trillado que florece en primavera
o cuando el frío ahoga, eso que llaman amor, amor eterno.

Y fue tan lento, tu abandono, tan lento como un adiós
que no se nombra, y su sombra crece, abraza el alma
y se congelan las palabras, y nada suena entorno a ti,
poco a poco te vas, y tu sonrisa queda atrapada,
en el olvido te fundes y tu voz se apaga y tu risa
es eco en la cima de una montaña que no alcanza
el cielo que prometías.
Y regresas a tu paz, dejándome el tormento y la vergüenza,
soledad inesperada,
mentiras habituales, traición por costumbre,
vulgar aliado de la cobardía tu silencio,
te comprendo, tan manido, tan usado,
nada nuevo y un poema encerrado
que gritaría orgullo y decepción, horas entregadas,
ternura malgastada, amor vencido, antes y ahora.

No hay letras desnudas, todas van vestidas de piel desgarrada,
no hay alma que no se encoja entre sentimientos.
No hay poema de adiós que no estalle y escupa tinta de odio
hasta que las palabras y su dolor acuden solas al poema,
un poema al que las palabras empujan, palabras que se rebelan,
entonces y ahora, saben ser promesa,
luchan por ellas, se niegan a no ser,
palabras que cumplen y son
un poema de amor.
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Fugaz Camaleón

Camuflaje en ternura
atrapante tu pasión,
eres sutil camaleón
inerte de bravura...

Astuto y confiado
embelesaste mi corazón,
premulo sin razón
te nombre Amado.

Tu piel de carácter
sellaste suplantando,
de a poco abandonando
la ilusión en partes..

Insípido y frío
volviste mi dolor,
cambiaste de color
camino al exilio.

Camaleón fugaz e inquieto
hoy extraño ese querer,
te llevaste hasta mi aliento
ya no sé en quien creer.
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1comentarios 76 lecturas relato karma: 31

Tarde

Quedé
Ahí tirado
Antes de nacer
siquiera

Cuando me dejaron
solo
No sentí mi presencia
No sabía que era alguien
Ni lo pensé
siquiera

Fue hasta después
Mucho después

Parece que ya era muy tarde
Muy tarde

Lisemelino
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6comentarios 67 lecturas versolibre karma: 62

Agujereada

No podía ser de otra manera;
dos palabras breves con sabor a puerta
y de repente,
sólo el eco de mis propios pensamientos,
los sentimientos goteando lentamente,
deshaciéndose detrás de un sobre blanco
que no quiere respuesta.
Arranco el parche que cosí con la casualidad
en mis propias palabras,
y me enderezo, estaca en la espalda,
para tratar de hacer los pasos
siguiendo una línea recta.

He tenido miedo,
        y aún lo tengo.
No sabré qué hacer con este hielo
que me sobra, que no me hacía falta
pero que has colocado astutamente
encima de mi mesa.

Me siento agujereada.

Nací condenada a no ser,
a no estar,
a no saber lidiar
con un prostíbulo de emociones
que vivían de paralizar la realidad.

Ahora es muerte.
Ahora es ventana cerrada,
grito estridente que se atora en la garganta.
Y sólo quedan lágrimas
que agonizan encerradas
en un instante efímero de paz.

¿Qué hacer para borrar
un pedazo de memoria
que rima solo en el aire?

Esta vez me han cerrado los ojos
con tanta fuerza y tan de golpe,
que ni siquiera se atreven a volver a mirar.
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1comentarios 55 lecturas versolibre karma: 83

Por los siglos de los siglos paternidad equivocada

Padre ¿por qué me has abandonado? preguntó el hijo herido, preguntó el hijo dolido, preguntó el hijo agonizante. Si quizás el hijo hubiese vivido un poco más el padre le hubiese contestado; en este caso y en muchos casos no hubo ni habrá respuesta pues ya los hijos han muerto. Han muerto porque han decidido morir, han muerto porque se han suicidado, han muerto porque los han asesinado. Se vive en un mundo sin padre y quienes quieren serlo son juzgados, se vive en un mundo que no respeta a la autoridad pues ésta está sólo en los momentos más convenientes, se vive en un mundo que no conoce el llanto, que no conoce el abrazo pues nunca se le ha enseñado, siempre se la ha vetado, en ese mundo lleno de fracturas, lleno de ausencia, lleno de insatisfacción, lleno de inconformidad, lleno de ejemplo inasistente, lleno de juicio injusto, lleno de pérdida, lleno de luto, lleno de mentiras por justificar, lleno de mentiras blancas que buscan impresionar o al menos que no se indague más, lleno de inocencia incomprendida, lleno de hipocresía. Al final de todas esa inquietudes anexadas a la primera, histórica además y con un legado ancestral, muchos se preguntan "¿nos rescatarán algún día?"

Resucitar ¿para qué? si ellos están vivos, matarlos ¿con cuál fin? si el mundo debe verlos y señalarlos, denunciarlos, ¿cómo? si los entes pertinentes no te prestan atención y violan tu derecho a la defensa y justicia aunque te vean golpeado, reconciliación, ¿cómo? si ya han pasado a otro plano, si llamaran no se les contestaría, si se les hablara no entenderían la lengua pues ésta ya ha evolucionado, si los buscarán no los encontrarían, aunque siempre los vean, el paradero sigue siendo desconocido, seguirá sin haber forma de conseguirse sin contactarse. Tal vez a partir de todas esas propuestas refutadas se adopten actitudes de intransigencia, sucede que si el algún momento se quiso resucitar ahora la negación es rotunda.

No se quiere que se hagan leyenda o religión por profesar a costa del sacrificio, no se quiere que se viole el derecho de autor dejando que otros publiquen lo que se dijo, no se quiere que el sudario se exponga por miles de euros que beneficiaran a otro; tal vez por esto se sigue encerrados y enterrados si dependiera de ellos su tumba sería tapiada no sólo con una piedra enorme sino también con un monte Sinai, sin cumplir el cuarto ni ninguno de los mandamientos, las madres serian advocaciones marianas víctimas de diferentes falsos ángeles que las engañaron diciendo que tendrían bendiciones "bendito sea el fruto de tu vientre".

Padre nuestro "santificado sea tu nombre" al llevarlo de primero y hacerlo perdurar por años, las madres si los venderán pero no los venderan en un entorno de decadencia, pobreza, escasez y angustia, los venderán en un entorno de progreso, riqueza, abundancia y bienestar. Al paso del tiempo han aprendido cómo usar herramientas, como cambiar cerraduras y grifos, a medir el aceite del auto, a diferenciar el de caja y el de motor, a manejarlo y a lavarlo, a pintar las casas y a echar mezcla para frisos nuevos después de desatornillar para nuevas mudanzas.
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Te vi marchar

Te vi marchar... abandonando en el olvido tus recuerdos, engañando a tu corazón.

Te vi marchar... luchando en contra de esas emociones, dejando mi alma vacía.

Tu sombra se fundió en la noche oscura.

Te vi marchar... sin dar vuelta atrás, olvidaste mis sentimientos, abandonado mi corazón llena de emociones.

Te vi marchar... sin decir adiós, sin dejarme hablar.
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Mente Destrozada

¿Qué puede decirle
un corazón roto
a una mente destrozada?

Hay una sombra
llorando fotones
ahogada en el silencio
que entra por la ventana.
Tu rostro va
dejando estampas
en mi conciencia...
Una por cada mes
que ha pasado.

¿Qué puede decirle
un corazón roto
a una mente destrozada?

Hay una sombra
llorando fotones
ahogada tras la risa
de sus lágrimas.
Al final un ser
de múltiples cabezas
cada una lista
para devorar mi alma.
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2comentarios 69 lecturas versolibre karma: 72
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