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Love dance

Despertarse y seguir soñando
con los ojos abiertos
cantando y bailando contigo
suave melodía love dance
cadera con cadera
al mismo tiempo y ritmo.

Mi sensibilidad
pegada a tu sensibilidad
mi cuerpo al tuyo un solo cuerpo
boca a boca
respirando el mismo aire
corazón a corazón
alma y esencia en confesionario

sonreir, llorar de felicidad
vivir del sueño la realidad
tener un inmenso y profundo cielo
con nubes cargadas de lusiones

danzar al ritmo del espíritu
danzar al compás del tiempo
danzar con el universo entero
danzar en plenitud
tú y yo un solo cuerpo.

MMM
Malu Mora
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15comentarios 106 lecturas versolibre karma: 100

¿En Que Piensas?

Pienso en tus ojos, en tu mirada;
En tu boca, en tu sonrisa.
Pienso en tu cuerpo, en tu alma, en tu ser.
Pienso en poder ser, en poseer.
En eso pienso.
Y en algunas cosas más…
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12comentarios 84 lecturas prosapoetica karma: 95

Esos viajes

Camino por parajes
con los pies descalzos
y las manos abiertas
empapándome de sus sabores
de sus pasados y sus presentes
como una mezcla de aromas
que degusta mi mente y mi carne

Son viajes que enriquecen
y colman las hambres
bañando mi memoria
con pinceladas de añoranza

Pero es cruzando la frontera
la frontera de tu piel
donde al unísono
como una impetuosa sinfonía
confabulan todos nuestros sentidos
es el viaje a las estrellas
fugaz, impregnado de locura
ese viaje del que no quiero retornar
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3comentarios 51 lecturas versolibre karma: 66

Tu cuerpo exige poesía

Te desgastaría en versos,
lentamente,
con paciencia,
sin más metáfora que tu boca besando
mis legañas.
Te desharía a versos
todas las noches en las que me traes el sol:
tu cuerpo exige poesía.


Te imaginaría en versos,
rítmicamente,
con acordes,
sin más lirismo que la prosa que recitan
tus caderas.
Te bordaría a versos
veinte poemas de amor sin una canción desesperada:
tu cuerpo busca poesía.


Te excitaría en versos,
fugazmente,
con suspiros,
sin más antítesis que tu cuerpo en mi cama
dando vida a la tumba de mi pecho.
Te cubriría a versos
hasta tapar tus miedos con mis dudas:
tu cuerpo es mi poesía.


Te viviría en versos,
pausadamente,
con ansiedad,
sin más hipérbole que tus mismos ojos
ganando al sol un duelo de miradas.
Te mataría a versos
hasta que fueses solo retales de mi mejor musa:
tu cuerpo siente poesía.


Tu cuerpo exige poesía
y yo me quedo sin versos.
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7comentarios 99 lecturas versolibre karma: 87

Acercate más...

Acercarte más..

Acerca más tus ojos a mi alma y verás que tu nombre esta tatuado ahí.

Acerca más tus manos a mi cuerpo y verás como te atraen como un imán.

Acerca tú corazón a mi corazón y escucharas como laten al unísono.

Acerca tus labios a mis labios y sentirás como se derriten de pasión.

Acerca más tu cuerpo a mi cuerpo y seremos uno solo…

Solo así..nuestro amor será inquebrantable e infinito
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Lenguas de fuego

Lo navegaba,
y me parecía estar viendo el mar
hacerlo de a gotas.
Suaves ondulaciones
al ritmo de la sal de los cuerpos,
color cielo
sobre la superficie respirable
y calor de infierno bajo la ropa;
profundas las bocas
con fondo de espuma blanda
en lenguas de fuego.
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sin comentarios 163 lecturas versolibre karma: 90

Encuentros

Nos habíamos encontrado de casualidad, unos amigos en común de otros amigos, en fin. Siempre cuestioné esa posibilidad porque era como entregarle todo el crédito al azar y nosotros vamos moldeando nuestro día a día con un conjunto de decisiones que nos hacen llegar hasta donde nos encontramos hoy.

Ella era de rasgos más bien definidos: pelo medianamente corto y claro, ojos verdes y un estilo rock perfectamente combinado entre el color negro y las transparencias. Lo metálico, lo brillante en su justa medida. Lo casualmente arreglado por horas. Siempre sonriente. Siempre radiante. Piel perfecta con pecas, ojos delineados que resaltaban una expresión tímidamente desafiante. Sus manos lucían dos anillos: uno en el dedo anular y el otro en su pulgar.

Al principio todo estaba dentro de lo esperable: dos personas que se van conociendo, intiman sexualmente, se vuelven a ver. Intercambian historias, duermen juntos y empiezan a compartir la intimidad de los días de verano. Siempre la misma historia nunca los mismos besos.

Mientras ella se preparaba para irse a trabajar le dije que estaba fascinado aunque algo sorprendido por lo que había pasado hacía tan solo unos minutos. Que habíamos tenido un buen juego previo en todos nuestros encuentros, mucho más del que al yo había experimentado, pero que había sentido que ella quería algo más. Mi inseguridad se resumía en esa afirmación. Me dijo que el juego no debía ser previo. Que el juego era todo y que había que ir más allá del sexo. Me dio un beso agarrándose de mis cachetes y se fue. Su perfume siempre quedaba en la habitación, en las sábanas, incluso en mis camisas. Era algo frutal.

Para nuestro próximo encuentro yo no podía dejar de pensar en esa conversación y en su deseo que iba más allá del sexo. Mis interrogantes iban en aumento, pero ahí estábamos una vez más en el sillón, mirándonos inmóviles y esperando el momento justo para lanzarnos uno sobre el otro. Esa magia que se suspende en el aire, que se siente en la piel sin haber entrado en contacto físico.

Me tomó de la mano muy suavemente y me dijo guió hasta la habitación. Me pidió que me sacara toda la ropa y que no diga nada. Que me dejara llevar por ella. Intenté respirar profundo para calmarme pero mi respiración era muy agitada. Estábamos desnudos frente a frente. La luz de la calle atravesaba la cortina de plástico mal cerrada y daba justo en sus pezones dibujando una línea interminable de rectángulos iluminados. Me dijo que tenía que serenarme, respirar profundo y dejarme llevar entregándole mi cuerpo al cien por ciento.

Me hizo sentarme contra el respaldo de la cama, espalda derecha y piernas abiertas y extendidas sobre la cama. Ella se colocó justo delante de mí, bien pegada y con sus piernas también abiertas. El contacto de la piel suave y caliente era un estimulante explosivo. El ambiente que se había generado en la habitación, no tenía precedentes ni en los sueños más profundos. La energía que ella generaba venía desde todas partes. Ella estaba delante de mí, pero también estaba en mi mente, en mi respiración, en el espejo que era testigo desde una esquina. En la piel de mis manos, de mis muslos. De mi lengua seca por intentar respirar pausado con la boca abierta.

Le besé el cuello y largue una respiración profunda producto de la contemplación sin respirar. Empezó a relajarse y agarro mis dos manos. Recorrimos sus pechos grandes y macizos hasta su sexo, sus piernas y subiendo nuevamente por sus costillas. Ya conocía su piel, era perfecta y suave como el algodón pero ese día todo tenía un matiz diferente. Se llevo mis dedos a su boca y los chupo con fuerza para volver rápidamente a su exhibición privada de partes íntimas entregadas al placer que proporciona el otro con la celosa supervisión de uno mismo.

Ese día la conocí por completo. Ella necesitaba conectarse conmigo desde lo esencial del deseo compartido. Ella promulgaba ese encuentro más que nada. Su cuerpo lo pedía a gritos, sus ojos brillaban con la poca luz de la habitación. Su cuerpo se había transformado en una extensión del mío, y el mío, en una extensión de sus manos. No éramos nosotros los que estamos ahí, porque nuestros cuerpos jamás habían logrado ese estado de plena satisfacción.

Manos, piernas, lenguas y brazos se habían convertido en un mecanismo suizo de relojería que se mueve y avanza en perfecta sincronía generando un solo movimiento.

Quedamos tendidos sobre la cama uno junto al otro. Temblando y en silencio. Cada uno asimilando lo que había pasado, disfrutándolo, recuperando el aliento y haciendo un raconto rápido de todo ese momento de éxtasis.

Ella me enseño la importancia de conocernos desde lo más íntimo.Y aunque el cuerpo es algo finito con límites marcados, ella hacia que en todos los encuentros descubra algo nuevo de ella y de mi. De los dos. Juntos y por separado al mismo tiempo.

-Lo importante es cómo te hace sentir la otra persona más que el encuentro de dos cuerpos, me dijo mientras se vestía.

*PH. Pato Azpiri

*She. Florencia Couce
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Si bebes de mi copa

Si bebes de mi copa

Las palabras no alcanzan para expresar mis ansias
de tenerte en mis brazos muriendo en las batallas.
He visto prosperar en tu montaña indómita
las flores del placer
del amor
del anhelo.
Te quiero para mí para mi propio lecho
para que seas mi aliento en mi vida menguada.

Yo no soy una asceta mujer que no germina.
Soy la vida y la muerte cuando tengo tus notas
palpando mis esencias con tus dedos devotos.

Sobre la manta blanca donde espero tus vuelos
tendrás que hacer un baile que me diga a quién donas
la infinidad de besos que atesora tu boca.

Quiero ser la guardiana de todos tus secretos
deberás despojarte de cada uno de ellos
y brindarme los fuegos
las bondades del genio
los ritos
los embrujos
que saben excitarme
y llevarme a la cumbre en todos tus ingresos.

Estoy plena de fuentes de inagotables fluidos
que escapan por el surco de las avaras mieses.
Sólo sé que te busco
te ofrezco
te provoco
para ver en tus ojos la miel de mis antojos.

Dame tu dulce tiempo en esta noche impropia.
Rememora mi extrema pasión por tus hervores
Conmemora los júbilos que anticipan tu gloria.

Si bebes de mi copa los elixires rojos
saboreando las gotas del grito primitivo
se incendiará tu cuerpo
explotarán los ríos
rugirá la montaña
la selva tendrá frío
pues todos los secretos de mi loba parida
sembrarán en la tierra el néctar de la vida.

Y como loba ardiente que lucha por su goce
te clavaré los dientes en tu gemido inerte
para que surja el grito ahogado en tu memoria.

El grito de la tierra con su lava pletórica
que partirá del centro de tu sexo prehistórico
desbordando de luces este planeta ansioso
de sentir los temblores de un orgasmo fastuoso.


Beatriz Ojeda
Derechos Reservados
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Un tranvía llamado "deseo"

La próxima parada,
en el andén la espero,
y llega en el tranvía
que llaman del "Deseo".

Paro en las estaciones
del plano de su cuerpo,
en viaje de placer
que al fin llega a su lecho.

Entre sábanas blancas,
que el ardor ha deshecho,
empiezo a recorrer
la piel y sus senderos.

Al tacto de mis manos,
se enreda entre los dedos,
la suave cabellera
que forma el fino pelo.

Mirada angelical,
por la que siempre tiemblo,
envuelta en unos ojos
que brillan como el fuego.

La boca de contrastes,
con ese labio seco,
que esconde ansiosa lengua
y sus jugosos besos.

Es fina y perfilada,
voraz hasta lo obsceno,
cuando al morder los labios
me incita con su juego.

Caricia de la piel
la de su esbelto cuello,
tan delicado y terso,
como en la flor los pétalos.

Y el viaje continúa,
hasta llegar al cielo,
hasta esas firmes cumbres,
testigos de mis vértigos.

Volcanes tan perfectos
do se derrite el hielo,
del corazón ardiente,
debajo de sus senos.

La línea de su espalda,
que acaba en su trasero,
es la preciosa curva
camino del infierno.

Infierno al que va un valle,
talado de su vello,
allí donde reposan
mis más perversos sueños.

Te privas de la braga,
mi rostro queda trémulo,
al descubrir la flor,
la clave del Misterio.

La mecen mis suspiros,
el caluroso viento,
que brota del aliento
en sofocante Céfiro.

Y se ancla entre tus piernas,
en el acuoso sexo,
en trance tan violento,
el lujurioso miembro.

De los gemidos se oye,
atronador el eco,
jadeos y sofocos,
y dulces los lamentos.

Como el pintor esboza
los trazos en el lienzo,
como el poeta escribe
sus más ardientes versos,

como ese que de arcilla
al tacto hace el modelo,
o el que en la partitura
compone un ritmo bello,

así, cuando al compás,
en brusco movimiento,
se imanta nuestra piel,
y me introduzco dentro,

en ese gran momento,
que nubla pensamientos,
do se detiene el tiempo...
viajamos en secreto.
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Soliloquio

Sepas amigo que por años y años
perdido siempre, bajé al abismo,
en recovecos tristes,
solitarios, polvorientos,
de las sombras de mi mismo.

Pero corto el espacio y sucio,
el destino ambiguo,
exhausto, ningún alimento
y con hambre de otros,
fui saliendo de mi mismo.

Y sepas, amigo,
que muchos años más,
he vivido triste destino
de andar con muchedumbres,
abstraídos en si mismos.

Y en mis carnes morando sigo,
Desde hace ya algún tiempo,
desorientado y perdido,
aburrido de tantos cuerpos,
que me hacen sentir sediento.

Y ahora pensando vivo,
entre todas estos seres
que son alimento vano
absortos en si mismos,
qué hago con tantos cuerpos.

Con que potente clarín consigo,
remover y despertar las almas
de su grave ensimismamiento.
Verlas en los ojos brillar,
despertar al conocimiento.

Al fin con otro ser hablar,
hermanar los sentimientos,
sentir alguna afinidad
hacer trizas mi soledad.
Soledad de tanto tiempo.

Porque, amigo mío,
Mientras te estoy escribiendo
Con tristeza he visto
que las señas que estoy poniendo,
son las señas de mi mismo.


Todos los derechos reservados
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Apresúrate

Me apresuro a resguardar mi cuerpo.
Pues estoy seguro de que pronto llegará el viento con el frío en sus brazos.

No se detendrá pues a la oscuridad le gusta acariciar el poco calor que todavía conserva la vida como su bien más preciado.

El viento del norte querrá colapsar mis pulmones llenándolos de una tristeza que nunca termina.

No me restarán con ello las palabras para poder pronunciar de alguna forma algo del vacío que a veces en mi interior siento.

Porque a veces prefiero mantenerme solo observando y quieto.
Solo con el silencio que contempla a todo lo que le sucede a su alrededor.

Es mejor así que vivir del bullicio de un montón de palabras vacías y necias que no se procesan un poco antes de salir a la intemperie.

Me apresuro a resguardar mi cuerpo.

Antes de que llegue el frío con su noche y arrase con todas mis palabras.
Y mudo tenga que volver a dormir.


Poesía.
Miguel Adame Vazquez
20/03/2017.
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Entrelazos

Nunca nos vi
de color verde
ni con hojas o ramitas
pero si no somos enredaderas no se explica
como se entrelazan tan bien
tu alma con la mía
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Que Mi Amor Nunca Quede En Tu Olvido

No quiero para ti
ningún remordimiento
nada que cause dolor
en mi alma no existe el rencor
no me guardo resentimientos.

Y es que estás en mi corazón
donde existe intenso amor,
ese que no te puedo dar,
y no te puedo negar,
que te amo todavía.

Sólo te pido, que mi amor
jamás quede en tu olvido,
que el tuyo está dentro de mi,
allí donde no te hace daño.

Y si al pasar de los años,
tú, ese amor me puedes dar,
quizás en algún lugar
tengamos tiempo y espacio
para amarnos muy despacio
y sin ningún apuramiento.

Y así,
dejar que salga de mi
éste inmenso amor por tii
que me lastima el cuerpo
y tortura mi alma..

Te amo!
Te amo y no me arrepiento
quisiera gritarlo a los cuatro vientos
que sólo te amo a ti
que nunca habría amado así
y me tengo que callar.

Y así lo voy a llevar
quién sabe por cuanto tiempo
hasta que llegue ese momento
de dejarlo en libertad

Cuando tú me ames la mitad
de lo que yo te amo a ti.

MMM
Malu Mora
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Dentro de mi...

Cerré los ojos. Las paredes de dentro de mis párpados estaban tapizadas de círculos y cuadrados, en tonos amarillo madre y azul cobalto perdóname. Me zambullí hacia dentro buscando cosas que extravié. Tropecé con mis amígdalas; de repente mi cuerpo material empezó a reír y a toser; escuché palabras sin sentidos. Las paredes de mi garganta comenzaron a contraerse y a producir sonidos tontos y graciosos. Aplastaron mi cuerpo, y no fue hasta que pararon que pude zafarme de mi propia tráquea.

No tengo que decir lo que hallé en mi estómago. Mis larvas y mariposas son legendarias. Me hacen cosquillas muchas veces; otras, me producen un agudo llanto y me hacen enmudecer. He vomitado alas como evacuado mariposas enteras. Hay quien cree que salen muertas, pero no, salen volando y no huelen feo por venir de donde vienen; les juro que la vez que ocurrió, el aroma que ocupó el espacio endulzó todo mi presente.

Esa vez, miles de abejas se acercaron por el olor, seducidas. Tomaron todo el néctar que pudieron de mi pelo. Igual lo dejaron tupido de flores, polen y pistilos preñados.

Alguien llamó a mi puerta. Debí salir de mi cuerpo y volver por el viaje más tarde. En el camino de regreso, mi garganta se estuvo quieta y me permitió salir.

Derechos de Autor: Gnosis Rivera
Imagen: mi adorada Alejandra Pizarnik
Poetisa Argentina
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Agonía

Aunque el cuerpo no se muera,
el alma agoniza atrapada
si amas desmedidamente
a la persona correcta
en la vida equivocada.
Nuevo Papel
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2comentarios 172 lecturas versoclasico karma: 90

Sin conocerte

Había desarrollado
una increíble capacidad
para memorizar tu cuerpo,

y a la noche siguiente,

Volver a comenzar
sin conocerte.



www.ignacioluongo.com
IG: nacho.luongo
Tw: @nacholuongo
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Intensamente

Entre la penumbra se dejan ver,
con los sentidos desenvueltos
y la piel extendida
sobre la revuelta cama.
Yacen bajo el aire encendido
hirviendo en su esencia lúbrica,
con los olores aún mezclados,
elevándose sobre sus cuerpos
como informes espíritus de pasión.
En un caos de dolorosa dicha
producen intensos sonidos
que explotan en cálida armonía.
Entonces, se miran en silencio,
se silencian con la mirada,
y hunden la voz en el suspiro.
Por un instante, el cielo se apagó.

Pero el fuego renace,
y en la eternidad de los cuerpos
se encuentran nuevamente.
La ropa sin ser recogida,
la noche sin haber terminado,
el día muy lejano aún,
y el sueño que no llega.
Nada les impide ahora,
ni hay cosa en este mundo
que les importe más
que seguir intentando
envolverse mutuamente,
para tratar de ser una sola.
Intensa y dulce,
ruda y feliz.
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sin comentarios 72 lecturas versolibre karma: 79

Erótico-porno

Dime que te pongo mientras me tocas,
que mi cuerpo es un vicio,
y no te levantes de la cama,
que la cosa se ha puesto dura
y ya no existe un punto de retorno.
Excítame y mírame con esa cara
que desea que gima y que me corra,
que deje de ser silenciosa
y que lo dé todo.
Propóntelo como reto personal,
juguemos al orgasmo,
no parar hasta llegar.
Que cada vez que la metas sintamos el paraíso,
húmedo y caliente,
placentero y efímero,
porque ya sabes que las cosas
que se acaban se aprecian más.
Házmelo dónde, cuánto y cómo quieras,
que esta noche es larga y solo nuestra.
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