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Alas (2015)

No vueles más en mi cielo,
no insistas más en mirarme,
no te acerques para amarme,
no sientas más ese anhelo.
No me dediques desvelo
ni lagrimas cristalinas,
recuerda, mientras caminas,
que a tu vida No convengo,
la flor que en mi interior tengo
tiene filosas espinas...

Te repito vida mía,
No te internes en mi cielo,
detén de una vez tu vuelo,
no aumentes mi fantasía.
Si tu alma también ansía
de repente acariciarme
y en tu lecho haz de soñarme
abrazándome a tu cuerpo,
abre tus alas a tiempo
para contigo Escaparme...

***************************************************
... A solas abre las Alas de tu Interior,
y Escapemos a donde No existan los Instantes...

Carlos Alberto De La O Tapia 2015
Transmisor d Sinestesias©
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Unmei no akai ito (@rebktd y @AljndroPoetry)

A ti me une una leyenda
que de hace siglos se cuenta
que a los humanos alienta
pese a que no se comprenda.
No obstante obviarla pretenda
este tema me persigue,
y aunque el invierno me abrigue
aquí hace frío en tu ausencia,
quizás llegue a tu presencia
cuando este mito investigue.

Me encantó aquella leyenda
tan mágico lo que ostenta
que ambos destinos presenta
unidos en misma senda.
Y ante mis ojos desvenda
que contigo lo consigue
pues latente en mí prosigue
ese aroma a penitencia
de tener lejos tu esencia
y sentir que ella me sigue.


¿Es que un hilo carmesí
tenga esa magia quizás
que aunque al azar jugarás
siempre me llevará a ti?
¿Que te encontraré allá o aquí
en el tallo de una flor
o parecido al amor
o cual la tierna amistad?
Y que aunque haya tempestad
esto no pierda sabor.

Pues quizá que sea así
y conmigo tú estarás
y nada ya anhelarás
sintiendo que estoy ahí.
Pues será que percibí
intenso ya ese color
anudado a tu calor
¡que me grita que es verdad!
que no fue casualidad
y a la leyenda hace honor.



~~ Leyenda del hilo rojo del destino ~~


@rebktd & @AljndroPoetry / xi-17
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23comentarios 194 lecturas versoclasico karma: 101

Ojos verdes, aguamarina

La calle Huertas el sendero,
que los fines de semana,
de manera cotidiana,
iluminan dos luceros
en un ambiente fiestero.
De ese verde aguamarina
son tus ojos de felina…
de una eterna primavera.
Y es tu fina cabellera
de rubia tirando a albina.

Te me acercas con salero,
te presentas: – “Soy Tatiana”-,
Tu mirada siberiana,
tan fría como el acero,
me quema como un brasero.
Y cincelo en mi retina
tu boca tan coralina,
el vibrar de tu cadera…
y yo, me abraso en la hoguera,
de mi bella concubina.

No hay color en el tintero,
ni en tu piel de porcelana,
transparente y tan liviana.
Más sentirla es placentero
si te toco con esmero.
Todo rosas, ni una espina,
al correrse la cortina,
del amor de esa guerrera,
que quiso ser guitarrera,
y yo ensalzo en mi vitrina.
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Soledad

Aunque luchaseis en vano,
el espíritu tranquilo
que busca siempre tu asilo
y no despliega la mano
cubriendo claro, liviano,
el blanco pelo encendido
ante el amor perdido
entre la voz y tu beso,
convicto de amor confeso,
se corona en el olvido.

La soledad y la ausencia,
cuando no las necesito,
me redescubren lo escrito
en nuestra propia existencia.
De acuerdo con la conciencia
con suave toque ligero
del último y del primero
de los días, de los gozosos
junto con los dolorosos,
me dicen que sin ti muero.

©Giliblogheces
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Entre rufianes y golfos

Por medrar el majadero
se vendió como una rata
y sin recato el pirata
cruzó el portillo certero.
Y es que en el lado fulero
la oportunidad reclama,
no estar como la mojama
aunque te saque de quicio;
pues buscando un subrepticio
el bribón mentiras brama.


Tramposo de nacimiento
va escalando por peldaños
sin reparar en los daños
ni en parejo sufrimiento.
Jugando a vivir del cuento
no hay moral que lo detenga,
ni vergüenza que contenga
ante tamaña indecencia;
y uno pierde la paciencia
sin decoro que sostenga.




Publicado en:
cincopalabras.com/2017/07/30/escribe-tu-relato-de-agosto-i-el-actor-na
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6comentarios 107 lecturas versoclasico karma: 84

Décimas a los poetas

@Pequenho_Ze con su pluma
escribiéndole al dolor
con nostalgia y con amor
nos eleva como espuma.
Rasga de tajo la bruma
con su lírica perfecta,
versos en línea recta
y dulce melancolía.
Libre de cacofonía
y siempre tan circunspecta.

@_Sejmet_ con sumo cuidado
y feraz arquitectura
tejes tu hermosa escritura
como óvulo fecundado
por las musas del condado,
que da a luz su bello fruto.
Con gran júbilo disfruto
devorar tu poesía
que brilla en el alma mía
provocando mi tributo.

Letras de @MiguelAdame
con su pluma tan profunda
cuando tinta desenfunda
no hay verso que se derrame.
Y aunque la gloria él no clame
su público le ovaciona.
El estro no le abandona
su poesía le fluye,
y su prosa no le rehuye
pues le ampara la madona.

@raulrib2 maestro en métrica
y en rima tan primorosa
como pétalos de rosa
de tal belleza asimétrica
y precisión milimétrica
de un trazo crea belleza.
Con absoluta certeza
obra poética él crea,
y antes que alguno la vea
garantiza su pureza.

De @Canet es exquisita
su composición poética
con su lírica magnética
grandes poetas el cita.
Su poema siempre invita
a una danza singular.
Sus versos hacen vibrar
hasta las cuerdas del alma.
Hay tal quietud y tal calma
en su calmo recitar.

@Verín con suma elegancia
va hilando tras cada verso
un delicado universo
con su singular fragancia.
Su pluma acorta distancia
y su poesía inspira.
Una esencia danza y gira
en la pista de sus letras.
Más poesía le impetras
con melodía de lira.

@Malulita es torbellino
donde flota poesía
recorre su travesía
forja su propio camino.
Apunta hacia su destino
sembrando letras y flores
triunfando sobre temores
brinda esperanza al lector
y con verso protector
prodiga ágapes amores.

@Ignipotente tu tinta
hoy se bate en duelo a muerte
con sangre firmas tu suerte
y no haces ninguna finta.
Y tu obra que no es sucinta
nos muestra al genio escritor
que al redoble del tambor
esboza versos macabros
que sin tantos descalabros
tocan fibras de terror.

En el mar de @Galilea
peces de muchos colores
simbolizan los sabores
de los versos que frutea.
Variadas letras salmea
hasta en japonés acento
y jamás ha sido el viento
capaz de borrar sus grafos.
A abordar sus batiscafos
y a contener el aliento.

En @elreflejoderox
tan brillante cual espejo
su obra me deja perplejo
guardo su fruto en mi trox.
Mientras espanto con mi ox
dos aves que alzan su vuelo
para tocar en el cielo
sus letras azul profundo,
yo mientras me hundo en su mundo
y su concepto debelo.

A @__famara se le extraña
y a sus letras tan bonitas
en su poesía habitas
y hasta el alma desempaña.
Ya hasta tengo telaraña
de no leer sus poemas,
dulces versos con emblemas
van poemando estaciones
con las divinas canciones
de sus delicados temas.

@camaleon199
tus poemas tan honestos
y tus versos manifiestos
cual gotas de agua que llueve.
Tu poesía me mueve
hablándome de ideales
y de batallas trivales
en la jungla de concreto.
A su verdad yo me espeto
celebrando festivales.

@osvid el jefe arquitecto
de loable plataforma
donde bello arte se forma
y escribimos sin pretexto.
Gracias por brindar al texto
de versos en prosa y rima
que nos llevan a la cima
de nuestro sentir poético,
un espacio no sintético
que nuestra esencia sublima.


@SolitarioAmnte / vii-17
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40comentarios 221 lecturas versoclasico karma: 105

A Miguel y Noe

Como un baile es esta vida,
triste tango a semejanza
de los trances de una danza.
Una vida dolorida,
una danza fratricida,
un quiebro desdibujado
de ese futuro anhelado.
Un futuro de ilusiones,
ya acechan las emociones,
y lo pasado…es pasado.

Que es también agradecida,
aunque requiera de fianza,
si se pone en la balanza
toda su contrapartida,
la noche y la amanecida.
Y el cielo está despejado
más llega abril perfumado
con las flores y lociones
con las buenas sensaciones
del sueño realizado.

Por un tiempo descreída,
con el alma compungida,
adivina adivinanza,
que ya se intuye la panza,
y tu cara divertida.
Mucho dolor soportado,
y siempre disimulado,
porque en estas aflicciones,
sin vuestras consolaciones
nunca lo habrías logrado.

La alegría merecida
¿Que sabes a qué es debida?
A amar a la vieja usanza,
a vuestra implacable alianza
ya por todos conocida.
Que el baile no sea un fado,
ni más bailes amargados,
hilando alegres canciones
llenad vuestros corazones
y que os quiten lo bailado.


La ilusión queda esparcida
por toda vuestra guarida,
no siendo fácil la crianza
hoy es tiempo de esperanza
pese a las noches sufridas.
Y aunque duro y delicado,
va a salir todo rodado,
y me dejo de sermones,
que brotan los lagrimones
y me pongo colorado.
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5comentarios 71 lecturas versoclasico karma: 86

Kallisti

"KALLISTI"
por D. A. Vasquez Rivero.

¿Podría ser que en otrora
tu nombre haya sido Helena?
¿Mujer que entre las almenas
de la antiquísima Esparta,
en gozo y cumplidos harta,
la preservaban del cielo;
corriéndole sólo el velo
para adorar sus facciones
de Menelao, las pasiones
y de su amor, el recelo?

Quizás yo no me equivoque,
quizás algún día fuiste
la reina, mas renaciste
con solo algunos retoques.
Permíteme que ahora invoque
el pulso de estas neuronas.
(A mi cerebro, coronas,
laureles de la memoria).
¿Segura? ¿No fue tu historia?
¿No son la misma persona?

Cuando Quirón, el centauro,
en bodas del Himeneo
su cueva cedió a Peleo
para que a Tetis despose,
llamando a olímpicos dioses
y a las nereidas marinas.
¿No fue tu belleza albina
motivo de una disputa,
allí en la venganza astuta
donde Eris regó su inquina?

Sí, sí. Recuerdo la fruta
para discordia arrojada,
al centro de las miradas
mostrando un mensaje en ella:
Kallisti (“Para la bella”)
motivo fue de aquel yugo,
en el que un príncipe tuvo
A Atena, Afrodita y Hera
de su elección a la espera,
como si él fuera un verdugo.

Vayamos un poco antes
del juicio al que me refiero.
A Hermes, el mensajero,
tan pronto cayó la fruta,
lo enviaron desde la gruta
a un campo bien alejado;
donde París, su cayado
movía al pacer de ovejas.
A él dijo: “Deja eso, deja,
que Zeus por ti ha llamado.”

Entonces volvieron ambos,
con palmas los recibieron.
De cráteras les sirvieron
en cálices, vino aguado.
Y allí, ante París sentado,
mostráronse las tres diosas.
Desnudas, sin más que rosas,
tapándole las virtudes
en poses y en actitudes
de una mortal vanidosa.

Buscando tentar al joven,
el trío supo ofrecer
de cada una el poder
que más la representaba:
La diosa Atenea daba
por dote “Ser invencible”
y Hera el apetecible
“Reinado del vasto imperio”
(con esto venía un misterio
de potestad increíble).

Pero faltaba una de ellas
en la elección tripartita.
Tomó su turno Afrodita
que presentándose dijo:
“La tierra no da el cobijo
que da el pecho femenino
y nunca el coraje vino
de nadie, sino una esposa.
A Helena, la más hermosa,
te doy en favor divino.”

Mirándola en una esfera,
Paris quedó enmudecido.
- ¿Es cierto... - dijo, aturdido-
...que no tiene igual su forma?
- Tan cierto que se transforma
en fanático quien la mira.
Si hasta le tañen la lira,
cantando su amor profundo.
Repito, no hay en el mundo
varón que a su ser no admira.

Me apena tu karma-amnesia...
¡Seguro tú fuiste Helena!
La dermis blanca de arena,
tu cabellera trenzada
(gavilla de llamaradas,
follaje de los ciruelos).
Los iris de caramelo,
la cara tan redondeada.
Con un quitón ataviada
serían cual dos gemelos.

¿Que quién ganó? - Afrodita.
Es el concurso más viejo
del narcisista complejo,
frecuente en la raza humana.
Salió victoriosa, ufana
con su manzana de oro
pidiendo que cante el coro:
“¡Cuán bella es nuestra Afrodita,
su aparición nos excita
hasta el más ínfimo poro!”

Pues, ¿cómo no enamorarse
de Helena, preciosa joya?
Mas esto hundiría a Troya
en guerra sin precedente.
Ya que el audaz pretendiente
Paris, bajo influjo de Eros
con un cortejo hechicero
logró raptar a su amada.
Pero una venganza armada
haría temblar los suelos.

El resto es historia horrenda
prefiero no relatarla.
Si, en fin, comencé esta charla
para entender las pisadas
que diste en vidas pasadas
y doy mi fe que conoces.
Si no eres Helena, entonces
habré de hurgar más tu mente.
Contesta, ahora: ¿No sientes
en tu interior otros dioses?
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5comentarios 164 lecturas versoclasico karma: 90

Décima I(b)

No es lo más sencillo amarte
de tu parte ceusta estar,
fácil es aparentar
mas no quiero silenciarte.
Te eriges en mi baluarte
en este mundo mundano
que no te da ni la mano
sin pedir nada a su cambio,
juego de trato y concambio
de pose y gran circo humano.
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Cien años de amor en tiempos del cólera

" Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota..." ~ Cien años de soledad

Cien años de soledad
sin el jarabe en tus besos
en vano recito rezos
en noches de insomniedad.
Cólera, amor, necedad
o soledad a destiempos.
Los tristes fusilamientos
nunca auguran un "Buendía"
aunque tenga la manía
de revivir nuestros tiempos.

Florentino en terquedad
y su dama quebrantahuesos
lo recibe con bostezos
y sin ninguna ansiedad.
¿Cuál es la necesidad
de sufrir sus contratiempos?
No vale erigirle templos
tan fría cuando zurcía
y jamás sería mía
ni en Macondo en buenos tiempos.

"Sin embargo, a su regreso, Fermina se da cuenta de que su relación con Florentino no era más que un sueño..." ~ Amor en tiempos del cólera



@SolitarioAmnte (vi-2017)
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24comentarios 105 lecturas versoclasico karma: 81

La memoria de mi nariz

Tengo días de memoria
como un cielo azul abierto,
otros parecen un muerto
enterrado en nuestra historia.
Aquellas tardes de gloria
conquistando tus caderas
cuando éramos unas fieras,
¿sabes dónde están ahora?
Pasa el tiempo y empeora.
Esperaba que vinieras.

El sabor de tu sonrisa
debes saber que he olvidado,
que las olas se han llevado
lo que no pudo la prisa.
Sin embargo, está en la brisa
tu fragancia refrescante
y no hay nada que suplante
ese olor en mi memoria.
No es tu esencia transitoria
ni hay dolor que la quebrante.
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Ciruelo

Alguno seguro, oculto,
sin que nadie reparara,
ha hallado la dura cara
del falso, que en el tumulto
logrando escurrir el bulto
y creyéndose un anónimo
ejerce como legítimo.
Trasmutado en un gran hombre,
sin que ninguno se asombre
desde el primero hasta el último.


Si contigo es un cordero
en masa es fiero león,
si en familia es un melón,
de incógnito un caballero
con bastón y con sombrero.
En las redes se destaca
y es en casa una petaca
que rellena de agrio vino
es un laxante dañino
que destapa la cloaca.



Cuando asoma a lo social
dice lo bien que lo hace
y en su trabajo deshace
siendo el más perjudicial.
Una doblez inmoral,
hipocresía evidente,
que lastima al inocente
y enaltece al mentiroso
convirtiéndose en famoso
por sus embustes frecuentes.



Para explicar el teorema
voy a contaros un cuento
que trata el mismo argumento,
y muestra el mismo problema.
Completando buen poema
que ya las viejas de antaño
recitaban todo el año
desde hace ya ni se sabe.
Seguro os darán la clave
de este triste desengaño:

El cuento lo podéis leer en:

vlpqvl.blogspot.com.es/2017/05/ciruelo.html
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4comentarios 73 lecturas versoclasico karma: 77

Décima I(c)

Aquí y ahora sin embargo
el universo susurra
alto y claro, gloria y un hurra,
y despierto del letargo.
Asumo grata este encargo,
desplegaré la sonrisa,
aparcaré hasta la prisa,
nunca lloraré sin alma,
soñaré despierta y en calma
mil y un letras, oh poetisa.

Nuria Sobrino
@nuria_sobrino

Podeís leer el poema entero en mi blog
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sin comentarios 67 lecturas versoclasico karma: 65

Décima I

Nada sabía yo de ti
soñar era mi sin vivir
sonrisa puesta y fingir
habitándome sola a mí.
Desperté el día que te vi
en medio de mi olvido,
hasta ayer asumido,
blandiendo una sonrisa
como arma y premisa
de aquel amor perdido.
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4comentarios 53 lecturas versoclasico karma: 61

La luna

Sobre un agua reposada,
tan brillante como llena,
desde el cielo tan serena
fulgura desvergonzada
entre crecida y menguada.
La imagen de una impostora,
oscilante en la laguna
por una ola inoportuna,
que se derrama y que llora
en su afán de aduladora.

Virginal e iluminada,
radiante como patena,
en la noche de verbena
sobre ese mar acostada
donde se ve reflejada.
A veces provocadora,
casi siempre seductora,
rodeada por fortuna
de las canciones de cuna,
de una estrella soñadora.

En la noche plateada,
cepillando su melena
luce una bella sirena,
por esa luz cincelada
que la tamiza cual hada.
Esperando aquella aurora,
a la hora desgarradora,
en que grabada en la runa
se oculte por fin la luna,
se esconda su protectora.
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13comentarios 59 lecturas versoclasico karma: 72

Tu sonrisa

Tenue rictus en la cara,
la mejilla sonrosada,
traza tu piel delicada
y la engalana cual tiara,
como fuego en la almenara.
Desprende una suave brisa
esa boca tan concisa,
y brota de tu mirada
del alma de enamorada,
el fruto de tu sonrisa.


Sonrisa que me cautiva,
que me alegra el corazón,
el motivo y la razón
de esta pasión excesiva,
de esta intención tan lasciva.
Sonrisa que te ilumina,
es la fina muselina,
dulce a la piel acaricia,
el deleite y la delicia,
de esa mueca tan divina.
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Polichinela

Tus ojos, grandes esferas,
sin cerrar quedan absortos.
los párpados son tan cortos,
que cerrarlos no pudieras.
La nariz, de igual manera,
te parapeta, ganchuda.
Es tu efigie barriguda,
mas ancha que tu estatura.
Socrático... de escultura,
estoico, caradura.

Enredador jorobado,
enmascarado chismoso,
cantor,charlatán gracioso,
golpeador apaleado,
irónico despiadado.
Arremedo de cotorra
El tontaina de la porra
Sileno, sátiro, ajumado,
de albo terno abotonado
el de plumas en la gorra.

¿Tus intereses?... creados
según soñó Benavente.
En un irreal paciente,
¿tus cantos?... enamorados,
Moliere húbolos pensado.
Allegro, en la fantasía
de Rasmaninov sería.
Ruin y carnavalesco,
dramático y burlesco,
a un bufón me refería.

©Giliblogheces
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4comentarios 83 lecturas versoclasico karma: 55

Seven

El pecado del fornicio,
ese lascivo delito
de Asmodeo y su apetito,
la lujuria sin prejuicio
con desenfreno y por vicio.
Belfegor el perezoso
también se muestra doloso,
por desgana y por acidia,
pecando por la desidia
de subsistir siempre ocioso.

El bodegón que le anula
a Belzebú, el muy glotón,
que llega a la indigestión
comiendo como una mula,
sin bula, solo ansia y gula.
No le vale la enseñanza,
se perdió toda esperanza,
Amon es un resentido,
es la ira de un ofendido,
su deseo: la venganza.

Consumido por los celos,
el demonio Leviatán,
ni postrado en el diván
de la envidia y sus anhelos,
elimina sus desvelos.
Y es Mammon un miserable,
usurero y detestable,
malicioso y con codicia,
en su mundo de avaricia
de simonía insaciable.

Lucifer, ¡el orgulloso!
Un diablo prepotente,
la soberbia es la simiente
que has enterrado en el foso
de tu infierno vanidoso.
Los pecados capitales
tentaciones infernales,
esas pasiones malvadas
de las normas quebrantadas
desde tiempos ancestrales.
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Chiste tonto nº 4

En un autobús viajaron
comité de diputados.
De ropaje engalanados,
en sus escaños sentaron.
Con rigor todos honraron,
disciplina de partido.
Para la zurda se han ido,
los de color bermellón,
a la derecha en reunión,
los de azulón se han metido.

Por detrás se arma el cipote:
los de morado protestan
Los del norte manifiestan
querer viajar de gañote
los naranjas van al trote
cruzando por todo el medio.
Como no sale el promedio,
no saben donde sentarse.
La cosa en vez de calmarse,
va camino del asedio.

Por sendero mesetario
van, en desigual reunión.
Quieren hallar solución
al lío presupuestario
del viejo sistema agrario.
El conductor aturdido,
por disputas sin sentido,
pierde el control del volante
y el autobús tan flamante,
por el barranco ha caído.

Por allí se han personado,
al menos a las dos horas,
veinte ambulancias sonoras,
el ejercito equipado,
un helicóptero armado
con hospital de campaña,
la Guardia Civil acompaña
al juez de paz y al forense
siguiendo al cura castrense
bajando por la montaña

Rápido queda advertido
que en el lugar del suceso
a nadie vieron ileso
a nadie vieron herido
nadie quedo allí esparcido
en el lugar del siniestro
...ni de siniestro, ni diestro,
ni del centro, ni morado,
ni negro, ni anaranjado
ni del tuyo, ni del nuestro

Ya lejos en lontananza
se divisa una morada
en medio de la vaguada
una casa de labranza
con la impaciente esperanza
de paisanaje encontrar
a quién poder preguntar
por todos los pasajeros
ministros o consejeros
del arte de gobernar


Un campesino ilustrado
contesta con gran soltura :
-Yo dí a todos sepultura
todo quedó ya enterrado.
El juez exclamo aterrado,
quedándose boquiabierto:
¿Ninguno quedó despierto?
¿Nadie consiguió salvarse?
¿Ninguno logró librarse?
¿ Todos estaban muertos?

-Alguno que no, decía.
Alguno estar vivo gritaba.
con alta voz aclamaban:
¡ Yo estoy vivo todavía !.
En sus gritos no creía,
yo echaba tierra en la fosa,
rezando oración piadosa,
ya ustedes deben saber,
que no se debe creer,
a esa chusma mentirosa.


Alguien le pregunto a un filósofo:¿Qué se gana con la mentira?.Respondió :"Que no te crean cuando dices la verdad"

©Giliblogheces
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Palingenesia

PALINGENESIA
- Por D. A. Vasquez Rivero.


PARTE PRIMERA

"Sobre el castigo infligido a unos amantes peculiares."

Zaeta envenenada con lujuria,
va Lélape tronchando matorrales
y atrae mil esencias naturales
su hocico (catavientos infalible).
Va en busca del motín apetecible,
de aquella que abrevando en una alberca
presiente esa ansiedad del alma terca
e izando su mirada hacia la oscura
maleza ve en seguida la osatura
del perro que acechando se le acerca.

Ostenta él estigmas en la testa
(terribles cicatrices como ganchos)
y ella, de cortarse con garranchos,
dos marcas en la pata delantera.
Él viste pelo verde, ella entera
es parda con manchones nacarados
y mientras él aguarda camuflado
se cuida ella de mostrarse atenta.
¿No entiende él, ignora a quién se enfrenta?
¿Desdeña o desconoce su pasado?

La presa no es cualquiera, no, mi amado
lector de legendarias moralejas.
Se trata de Teumesia, cuya oreja
distingue la presencia amenazante
del hábil predador milenios antes
que logre darle pábulo a su antojo.
No bien escucha el quiebre de un abrojo
o el mínimo gemir de alguna rama...
¡Se escapa chamuscando tierra y grama
tan lejos que no alcanza a ver el ojo!

Cautivos de emoción persecutoria
comienzan a latir dos corazones.
Pasión y adrenalina a borbotones
exudan al correr los animales,
abriéndose camino por trigales,
subiendo al frío inhóspito de heleros,
cruzando lodazales y veneros
y en vano fatigando los desiertos
que mueren como páramos inciertos,
ocultos a la luz del mundo entero.

Testigo de este juego interminable
el mismo dios del trueno se impacienta.
Apoltronado en cómodas tormentas
que alumbran hasta el lecho de los mares
cavila (realizando malabares
con nueve o diez gaviotas) la manera
de darle fin a tan horrenda espera
y tras considerarlo, por su boca,
dispara un maleficio y vuelve rocas
a aquellos dos amantes en carrera.

No obstante, cierta pena traicionera
rubrica duramente su semblante
(sutil remordimiento penetrante
golpea y debilita su cordura).
¿Acaso una recóndita amargura
nacida de anteriores conversiones
provoca que su vista se emocione
y llegue a esmerilarse con el manto
sagrado, melancólico del llanto
que cae devorando a las naciones?

Pues quedan bajo el agua del diluvio:
el corro de una tribu milenaria,
la sangre de su guerra innecesaria,
el puño sin piedad del gobernante,
la errónea predicción del quiromante,
el premio de la pútrida avaricia,
la falsa lealtad y su caricia,
lo fútil del honor y el apellido
y todos los pecados conocidos
ahogados en acuática justicia.



PARTE SEGUNDA
"Sobre cómo un hombre se vuelve símbolo de esperanza ante semejante tragedia."


Al tiempo que remiten las mareas,
saciadas con humanos por tributo;
teñido el velamén de negro luto
navega a toda marcha una galera.
De Prometeo el hijo la lidera
virando gobernalle al noroeste.
(Bien sabe que en la bóveda celeste
logró quedar en pie esa noble tierra
famosa por su oráculo que encierra
lo ignoto de las dádivas y pestes).

Despuntan las calendas de noviembre
y no sin privaciones acuciantes
fondea Deucalión a su gigante
navío sobre mustia costanera.
Tritones que descansan a la vera
del mar en vigilancia permanente
le ruegan: ¡Continúa hasta la fuente
rodeada por olivos y laureles.
Consigue que la pitia te revele
la forma y resucita nuestra gente!

Deseando concretar tamaña empresa,
surtido con lo justo y necesario,
prosigue el héroe rumbo al legendario
Parnaso (que descolla en horizonte).
Y así, como un audaz Belerofonte,
cabalga sobre vértigos crecientes,
pasando de prehistóricas pendientes
a escarpas, a mortales precipicios
y de éstos a un camino más propicio
del monte para entrar a sus vertientes.

Más tarde, sin embargo, se detiene
delante de una cueva arboriforme
a cuya fauce cuidan trece enormes
antorchas que iluminan sus entrañas.
Adentro, la figura más extraña
procura aproximarse presurosa
(en parte criatura, parte diosa)
preséntase Pitón, brutal serpiente,
jactándose del don clarividente
y al punto revelándole estas cosas:



PARTE TERCERA
"Sobre una decisión.”


- Escucha, fiel heraldo de tu raza.
¡Yo soy la verdadera Pitonisa!
Mi ofensa perdonaron Artemisa
y Apolo (desdeñando su venganza).
Ahora, con motivo de alabanza
y eterna gratitud, he decidido
sumirme en esta gruta del olvido
dejando que confluyan a mi mente
olímpicos mensajes que la gente
reclama tras haberme conocido.

Por eso te pregunto: ¿Qué secreto
anhelas al pasar por mi guarida?
Acércate, busquemos en seguida
propósito a mi historia y a la tuya.
- Quisiera que un encanto restituya
el cuerpo y el espíritu presente
en todas las personas inocentes
llevadas sin aviso al inframundo
- responde Deucalión con un profundo
fervor y le replican lo siguiente:

- ¿Qué vientre maternal te dio la vida?
¿Qué célico soplido, el intelecto?
¿Será que los humanos, por tu afecto,
merecen elevarse desde el Hades?
Después del muladar de iniquidades
merced al cual se vieron condenados,
difícil es que sean perdonados
sin antes arrancar de sus gargantas
el mismo sufrimiento que hoy espanta
mis ojos con un mundo despoblado.

- No creas, Pitonisa, que pretendo
salvar de los ignívomos abismos
a aquellos cuyo fiero despotismo
sembró lujuria, vicio, sed y muerte.
¡No corran ni los buitres con la suerte
de disputar su fétida carroña!
Sugiero ver la cura en la ponzoña
y darle nuevo aliento a quienes fueron
amantes hasta el fin y no vivieron,
(probando así que el bien siempre retoña).

- Tu sabia sugerencia me conmueve,
tu juicio me parece muy sensato…
¡Hagamos el milagro de inmediato!
Comienza por tomar aquella piedra.
- ¿Cuál? ¿Ésta? – Esa, quítale la hiedra,
preciso es que su forma limpia quede.
- ¿Así está bien? – ¡Perfecto! Ve si puedes
cegarte con el paño del turbante
que llevas pues, de ahora en adelante,
tan solo escucharás lo que sucede.




PARTE CUARTA
“Sobre los caprichos alquímicos de la naturaleza.”

Entonces Deucalión accede a hacerlo,
se cubre el rostro mientras la serpiente
reptando se desplaza lentamente
al fondo del palacio de calcitas.
Y allí do banderolas y helictitas
decoran un recinto preparado,
Apolo finalmente es invocado
mediante luz votiva y oblaciones,
dictando por Pitón revelaciones
que escucha nuestro héroe engatusado.

- ¡El polvo es la materia primigenia
del hombre, de la bestia, del cultivo;
por tanto, ¿puede haber algún motivo
que impida al mismo SER cuanto le plazca?!
Si dices: "Piedra, de tu polvo nazca
robusto corazón, labio discreto,
cerebro dócil, venas, esqueleto,
vital aliento o rítmico latido."
¿No hará a tu voluntad lo requerido
mutándose en orgánico sujeto?

Parece inverosímil, mas no tuerzo
mi lengua en artificios ni teorías,
si sigues mis palabras este día
naciones brotarán de los escombros.
- ¿Qué debo hacer? – Arroja sobre el hombro
tu limpio pedernal, hueso de Gea,
y tras de ti hallarás lo que deseas:
varón, mujer o grácil criatura,
dejando su asfixiante sepultura
en pos del aire gris que nos rodea.

“¡Así lo haré!”- Retumba, trona un grito
y su eco resquebraja las paredes
del dombo natural donde sucede
aquel prodigio previo pregonado:
El duro pedernal es arrojado,
cayendo y rebotando varias veces;
se encoge, se alabea, se estremece,
se para, salta, cae, se fragmenta
y sorpresivamente experimenta
una transformación que lo enternece.

¡Un hombre! ¡Ya respira! ¡Ya se mueve!
Un ser antropomórfico dispuesto
a irse de la cueva, lleva abiertos
los párpados plagados de lagañas.
Y sobre sus larguísimas pestañas,
encima de las cejas, claramente,
enseña siete estigmas en la frente
idénticos a aquellos que llevara
el perro cuya caza se frustrara
por no medir la astucia en su oponente…



PARTE FINAL
“Sobre el inesperado modo en que concluye esta historia.”


¡Es Lélape! No busca la salida,
sino al lapídeo amor, la que antes fuera
su más preciada presa en las praderas,
los montes, los heleros y desiertos.
- ¿En dónde está? - pregunta el “antes-muerto”
a la serpiente y ésta le contesta:
- Si buscas a Teumesia solo presta
tu olfato al acre olor de mi caverna,
pues aunque afuera es piedra adentro es tierna
y emana aroma su alma, a VIDA apesta.

El perro vuelto un hombre se prosterna,
arrima rostro a tierra con recelo,
acerca su nariz a ras del suelo
y olisca musgo, barro, sal, incienso;
percibe el rastro débil, luego intenso
del delicioso cuero transpirado
bañado por esencias, perfumado
con jara, nerolí, carbón y albahaca.
¡No hay dudas que entre todas se destaca
la piedra de manchones nacarados!

- Es ésta - ¿Convencido? – Por supuesto.
- Tu turno, Deucalión, obra el milagro…
- ¡Despierta noble zorra, yo consagro
el cascarón a Gea, quedas libre!
¡Desúncete del yugo y haz que vibre
tu espíritu animal en sangre humana!
La piedra se cuartea, se desgrana,
se quiebra cual crisálida al instante
y surge de su seno la infartante
mujer, envuelto el sexo en finas lianas.

Ya presa y predador se reconocen,
contemplan asombrados sus figuras:
¿Cabello? ¿Piel lampiña? ¿La soltura
de un bípedo al andar y comportarse?
¡Añoran estar juntos! ¡Corretearse!
Y puesto que sus ganas son bestiales
se escapan a los valles ancestrales,
su idilio repitiendo por centurias:
“Zaeta envenenada con lujuria,
va Lélape tronchando matorrales…”
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