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Todo fue mentira

Todo fue mentira,
el suspiro de tu boca contestando a cada verso,
y tus besos
conversando con mis rimas.

El bullicio de tu risa alborotada,
la embaucadora sonrisa,
esa mueca de tus labios
que ahora sé que era fingida.

Mentira fueron las noches
en que tus brazos me envolvían,
el refugio que nos daban las esquinas,
y los ecos de la bella melodía
que bailaban las estrellas
hasta que el sol amanecía.

Y el mismo amanecer era una farsa,
la aurora al despertar era penumbra,
y el rocío…,
el rocío solo eran mis lágrimas.

Mentira, tu cuerpo acostado en mi regazo,
y el ardid de tus abrazos,
largos, fuertes, tan sentidos…,
y tan falsos.

Hasta el tacto de tus dedos,
dibujando corazones en mi cuerpo,
sinfonía de caricias
irreales como fábulas de un cuento.

Y esas gotas recorriendo las mejillas,
artimañas de tus ojos,
para hacerme creer en un amor
desmentido por falacias y diatribas.
Y tus promesas…,
tus promesas también fueron mentira.
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4comentarios 55 lecturas versolibre karma: 138

México

"¡Independencia!", tú lo gritaste,
cuando humilde fue tu valor,
de pronto la contienda no fue nada
con espada en mano, la batallaste.
Después, de regreso, la fiesta felicitaste
con vino tinto, tequila y chile picón,
por el amor a la libertad,
por el amor a lo que lograste.
Rojo furia, henchido te lanzaste
hacia los enemigos impuros,
pobres de ellos que no sabían de ti,
y por fin, tu tierra conquistaste.
De blanco luego te casaste
con la tan valiosa libertad,
miles de hermanos a la vez,
contigo mismo te encontraste.
Verde esperanza, así reza lo que pensaste,
y tu bandera ya formada,
con el águila de la victoria:
¡viva México!, así lo firmaste.

© 2018 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.
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2comentarios 62 lecturas versolibre karma: 128

Conjuro a la abeja

Abe abeja, tú eres la de la flor,
la tan vestal, la tan bella,
la que conduce la vida,
la que después se la lleva.
Abeja de la miel, de la rosa,
la de pétalos de espina fresca,
la que jamás olvida el amor,
o termina por escribirlo bajo una vela.
Abeja de los arcoíris, gentil,
de grácil práctica, voladora eterna,
lleva este poema a mi amada,
envíame su sonrisa perfecta.

© 2018 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.
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6comentarios 91 lecturas versolibre karma: 125

Incógnita

Sueños moribundos
Vagabundo perdido
Sonámbulo del destino
O presa de su desventaja
La brisa le pasa por encima
Lo empuja contra el suelo
Arenoso del tiempo
Marcándole que ya es demasiado
Tarde para retroceder
El amanecer marca un nuevo comienzo
Pero para la incógnita de este cuento
Solo siente que ha comenzado su tormento
Los remordimientos le atribuyen
Desesperanza en sí mismo
La falta de fe en un corazón con falta de razón
La sensación de que todo está desvalido
En un mundo en el cual lo llena de angustia
De saber que nunca más volverá hacer el de antes.
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sin comentarios 14 lecturas versolibre karma: 49

Fiesta de verano

¿Fue casualidad que te reconociera entre tanta gente?
Que nos miraramos en el mismo instante
Ambos nos fuimos solos a casa
Ambos nos fuimos recordando al otro a casa
Echamos la culpa al destino cuando no nos salió saludarnos
Ahora contamos los días para vernos
Esperamos otro instante mágico
Alomejor aquella fue la noche indicada
Alomejor no te vuelvo a ver
Fuimos como el amor en si
Desapareciendo y volviendo a aparecer
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2comentarios 54 lecturas versolibre karma: 112

Tatuaje

Cobija mi mente tu sonrisa,
tu semblante en mis ojos grabado,
cincelada en mi retina
tu mirada se ha quedado.

Los besos con el fuego y con lacre,
con tus tiernos labios has sellado,
son caricias de tu boca
y cariño derramado.

Permanece incrustada en el alma
la huella de un amor eternizado,
y, en mi rostro, el hondo surco,
del sollozo emocionado.

Adorno, hijo mío, con tu nombre,
y el emblema infinito pintado,
mi piel con sangre y con tinta,
con todo mi amor tatuado.
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4comentarios 38 lecturas versoclasico karma: 101

Furia

Espío entre las brumas de este cuerpo
como si fueran las olas del destino,
no existo, fluyo con las mares cercanas,
las de los segundos de este maleducado tiempo.
Ansío ser esa grieta en el suelo,
la que fue en su día cadena en sangre,
herida en el alma, bestia ingente,
un hosco círculo llamado agujero.
De él saldrá lo mejor, espero,
como una flor, semilla de un gran bosque,
un título cedido por el martirio de vivir,
con las raíces de la vida, color negro.
Con qué palabra me sueño,
con qué nación me han ungido,
si ya no poseo corazón,
lo he perdido todo por ser la voz de un muerto.

© 2018 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.
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2comentarios 32 lecturas versolibre karma: 117

Tensión sexual, no resuelta

El aire está inflamado,
espeso y sofocante,
tensiones y deseos,
ambiente delirante.

Se rozan nuestros cuerpos,
instante electrizante,
cuando la piel se eriza
y el rostro está radiante.

Responde a mi mirada
la tuya provocante,
a tus ojos esquivos
los míos penetrantes.

Mi corazón vibrando,
tu aliento jadeante,
mi cara sonrojada,
tu pecho palpitante.

Ambos lo deseábamos,
vernos era excitante,
más por algún motivo,
fuimos titubeantes.

Esa tensión sexual,
la tragedia insinuante,
pendiente quedó un día,
triste mudó el semblante.

Querías seducirme,
yo, que fueses mi amante,
¿si aún lo deseamos,
por qué estamos distantes?
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13comentarios 97 lecturas versoclasico karma: 121

Niño roto

Lloró y lloró
Hasta que no pudo más
Cuando todo acabó
Ya nada era igual

En su rostro
Reflejada la pasión de su corazón
Todo vacío y desganado
Una cara triste que ocultaba algo
Algo llamado dolor
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2comentarios 58 lecturas versolibre karma: 114

Bienvenid@

Los días de tus menos dos palabras estrangulan los métodos, en tanto las más dos mías hacen requisición del recuento de los daños.

Son incoloros por inherentes al por qué de mis respuestas, malditas pordioseras de tus preguntas.

Bajito escuchó tu oído al trueno sonar de esta campanilla, seca ya de tu isotónica palabra.

No hilaré ni una sílaba...

Bajito será el paso de mi cansado pespunte.

Te deberé el portazo. Prometo ponerme a cuenta cuando notes tu triste sorpresa flotando sobre ese charquito de estrellas... el de un adiós sin interlocutor, que será tapete de bienvenida en el huérfano recibidor de la nunca despedida.


Amén.



Yamel Murillo



Cloroformo, papel y pluma©
D.R. 2010
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9comentarios 75 lecturas prosapoetica karma: 118

Soledad

Vieja y canosa es la soledad,
la soledad de sentirse solo,
la soledad de verse infirme,
de volar sin alas, viajar sin alma,
lavar los platos con tu sombra,
hablarle al espejo, vivir sin techo,
cantar a lo lejos, dormir con la noche
o un día saludar al viento
para que él te responda: "silencio".
De la soledad nace un misterio misterioso,
que a la vez muy conocido, por tener nada,
vacío, esperas, guantes blancos
y un desafío diario de abrazos de hielo.
La tan afamada amiga soledad,
y enemiga también, gemelas a la vez,
si una te apoya a ti mismo,
la otra te destruye con todos los miedos.
En ocasiones la soledad te da creatividad,
innovas una vida nueva,
pero también te escucha las peores mentes,
hasta oírte decir que eres del infierno.
Eterna soledad, ¿qué más serás?,
una hermana intolerable,
una cuna al bebé sin madre...
Un culto al homo invierno.

© 2018 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.
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2comentarios 36 lecturas versolibre karma: 112

Solo me queda olvidarte

Solo me queda soñarte,
y dibujar en mi mente
los perfiles de tu cuerpo
pernoctando en cada vértice.

Solo queda imaginarte,
anhelar esa entelequia
que ilumina cada noche
de ilusiones y quimeras.

Solo me queda observarte,
de reojo, desde lejos,
encubriendo las miradas
con cortinas de deseos.

Solo queda idealizarte,
convertirte en la leyenda
de la fábula del cuento
relatado en tus promesas.

Solo me queda versarte,
desear que en cada estrofa,
como ayer, rime el latido,
y los besos en tu boca.

Sofocar cada suspiro,
que se vele tu semblante,
ocultarte en la memoria…,
solo me queda olvidarte.
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4comentarios 91 lecturas versoclasico karma: 115

Hilos de la memoria

Y cuando tú no estés
sentada en el sofá,
mis manos transeúntes
pedirán, nuevamente,
limosnas de tu piel.
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3comentarios 45 lecturas versolibre karma: 113

Cádiz

Cádiz, confeti de brillos,
calima densa de tul,
de olas bordadas de plata,
brisa añil de juventud.

De cielos de eternos soles,
que doran piel y testuz,
de atardeceres que ciegan,
friso y portal de la luz.

Cádiz, de vientos dementes,
tormentos de la inquietud,
de playas de arena inmensas,
cobijos de multitud.

De esos mares infinitos,
donde desova el atún,
frituras y casas blancas,
de pleno acento andaluz.

Cádiz, es sal y la arena,
templado piélago azul,
es aire, agua y claridad,
es mi norte, que está al sur.
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4comentarios 77 lecturas versoclasico karma: 121

Diminutivo amor

Átame al sol amable de tu recuerdo diario,
un recuerdito ufano de hombre solitario.
Llévame a la estación de vino que es tu mirada,
borrachita escalera que sube por mi alma.
Muchachita de cera, mírame suavemente,
que no pare de verte hasta la luz rompiente,
y que tu labio, entonces, resbale por mi boca
su saliva tan dulce, liviana y amorosa.
Sóplame con caricias hasta tu tiempo
que vaya pegadito a tu sentimiento,
figurita de papel cuando me arropas.
Linda aurora, bocadito de gloria,
préndeme como un tatuaje sobre tu piel
cogidito a tu aroma, por siempre fiel.
Pedacito de mar dónde buscar consuelo
que no esté muy alejado de tu misterio.
Cristalitos de escarcha son tus palabras
que clavaditas llevo en mis entrañas,
desde esa noche que fui sólo un sorbito
que tú bebiste poquito a poco.
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4comentarios 48 lecturas versolibre karma: 118

Hasta el acabamiento

Quisiera reflejar en tus límpidos ojos
mi anhelado ocaso, en la esperanza
de tu regreso imposible.

Mientras,
con los recuerdos opresivos,
con la tristeza en tu mirada,
con la tibieza en tu pecho,
pervivo en mi amor nulo.

Y el tiempo indiferente pasará,
y las caricias no regresarán;
y en la memoria,
el leve paso de tu existencia;
y en mi cuerpo decadente
ya rendido,
la penitencia mortal.

Tú, amor,
bendita filigrana de oro y plata
que hila mi corazón desgarrado,
brillarás entonces entre la sustancia inerte y dura.
Al fin, sigiloso huido
quedaré para siempre en Ella.
Y tú, alma mía,
eterna e infinita,
morirás para siembre en ella.

Luego, la fatalidad del silencio.




@Inmalitia, Andrés García. ©
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9comentarios 132 lecturas versolibre karma: 102

Disputa interior

Frío, calor
Los ojos muestran los llantos
La cara refleja el dolor
no es un dolor físico
Es un dolor interior
Una disputa entre lo que veo
Y lo que soy yo
Donde estará el infierno
Donde estará el cielo
Donde estará mi amor
Donde quiera que esté el "si quiero"
Que se quite el "no"
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sin comentarios 48 lecturas versoclasico karma: 83

Magia

Hazme un truco con tus manos,
que me hechice tu mirada,
cautívame con embrujos,
con sortilegios de cama.

Sedúceme con suspiros,
aliento de nigromancia,
alquimista de mis sueños,
la Reina de mi baraja.

Mi piedra filosofal,
mi sibila, bruja, mi hada,
el ritual de mi pasión,
del amor, conjuro y ánima.

Embrújame con tu cuerpo,
y que éste sea la cábala
que revele los deseos
y te desnude hasta el alma.

Anhelo un encantamiento,
hazme hipnosis con palabras,
fermentadas en tus labios,
que en tus besos brote magia.
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2comentarios 61 lecturas versoclasico karma: 87

Elixir

¿Hay un remedio a mis males,
una cura a mis dolencias,
el consuelo a mis desvelos,
algo que alivie mis penas?

¿Un bálsamo a mis pesares,
a mi castigo, una enmienda,
un calmante a mis angustias,
solo el fin a esta condena?

¿Terminar con este oprobio,
que la pesadumbre ceda,
liberarme de este yugo,
cambiar grilletes por seda?

Existe, ¡claro que sí!
Habita entre tus caderas,
en el vergel de tu pubis,
en la y griega de tus piernas.

En tu piel muy delicada,
en esas carnes tan prietas,
en esos perfectos senos
de sorprendente belleza.

En tu boca, si sonríes,
en tus labios, cuando besan,
en el mágico momento
que me recorre tu lengua.

Llámalo brebaje o pócima,
préstamelo antes que muera,
yo digo que es elixir
que necesitan mis venas.
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5comentarios 80 lecturas versoclasico karma: 109

El final de la fiesta

La última orquesta baja el telón,
las luces se apagan,
apenas ecos desafinados
de cuatro borrachas
que, alborozadas, gritan los éxitos
de cada charanga,
y cuando se rompen,
afónicas callan.

En el camino, tan desandado,
que me lleva a casa,
es mi compaña, la soledad,
y la luz del alba,
y una pareja de bellos jóvenes
muy enamorada,
que antes se besaban
y ahora..., separan.

Vasos rotos, alcohol tirado,
allí hubo jarana,
y solo quedan cuerpos cansados,
tristeza en la cara,
el gris recuerdo tornasolado,
de días de farra,
y la mayor pena...,
las fiestas se acaban.
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12comentarios 156 lecturas versoclasico karma: 111
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