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Iluminamos la ciudad

Por un momento fuimos uno.

Nuestros cuerpos, sin querer, se unieron
entre las sombras que ofrece la oscuridad
de una noche latente
y, a veces, carente de sentidos.
Se perdieron los conceptos de contornos
y límites
y se difuminó todo a nuestro alrededor.

Estábamos creando, probablemente,
la obra de arte más bonita del mundo,
el cuadro que ni los más famosos autores podrían
llegar a imaginar, ni retratar
y que siempre permanecería en el anonimato.

Fue tan translúcido que no se podría
ni siquiera
contemplar la idea de intentar explicarlo.

Porque, después de rompernos, rasgarnos,
alejarnos, volver, irnos, tocarnos, separarnos
más de ciento veintidós veces,
hoy,
aunque fuera

por un momento
fuimos uno, nosotros

y con el brillo de nuestros ojos entrelazados
en un reflejo, iluminamos la ciudad.
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3comentarios 66 lecturas versolibre karma: 68

Si hubiera cambiado algo

Nos cruzamos paseando
por la calle,

un punto fijo en nuestros ojos
hizo
que permaneciéramos
inmóviles durante un buen rato.

Y vi cómo eran nuestros incendios
provocados por un beso,
unos dedos en llamas,
recordé las confesiones de madrugada,
aquel intento de poema que me
recitaste,
las fotografías en las que estamos juntos,
todas las que te hice en mi mente, también.
Y las veces que me acompañaste
de un lugar a otro
y me escuchabas, sonriendo simplemente
ante mi locura.

Volví a lo que se supone que era
lo real.
Y aparté la vista.
Seguí caminando, en dirección contraria
a lo que gritaba mi cuerpo.

Eché una última, de verdad, rápida
mirada hacia atrás:
tan sólo vi tu espalda y que cada vez
estabas más lejos

-qué ironía-.

Así que seguí andando, prometiéndome
no volver a girarme.

Y nunca supe si en algún momento impreciso
y a destiempo
tú también te giraste.

Y nunca, probablemente, sabré
si hubiera cambiado algo, si lo hubieras hecho
en el mismo instante

en el que te miré yo.
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1comentarios 101 lecturas versolibre karma: 74

Ojos cerrados

no estás, pero yo te espero
aunque
si
decides
volver

ya no estaré

en el mismo lugar de antes
de cuando éramos
y
no, ahí
ya no

es cierto,
te espero porque nadie me ha dicho
que no lo haga
a pesar de todo
a pesar de todos
mi olvido es el recuerdo

estoy aquí, contigo
pero no donde siempre
no busques en mapas, los rompí
porque sólo
tan sólo
eran poemas sobre cómo
encontrarte

y buscarme a mí
te sigo queriendo, por qué
para qué
sino
negarlo, pero esta vez
tú aprenderás a volver, a quererme
a mí de verdad
he cambiado, o quizá siempre quise
decir esto
pero ahora,
tendrás que abrir el corazón,
tendrás que verme
con los ojos cerrados.
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Antítesis sobre ti

Cuando tu piel rozaba
mi piel
sentía calor

y, a pesar de eso, yo no podía dejar de temblar.
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Mirarte y que no me veas

Mirarte, otra vez.
Que no me veas, de nuevo.

Separarse no siempre implica
alejarnos de algo
de lo que quizá aún no hemos sabido
cómo deshacernos

es decir,

han pasado días
de lluvia que cala
de piel mojada
de tempestad con sin sentidos
llenos sentimentalmente
y emociones dormidas
por soñar entre pestañeos al
pensar, imaginar
unas manos grandes recogiendo un cuello
para besar
unos labios transparentes

han pasado personas
y habladurías,
saltos hacia ningún lado
carreras sin moverse del sitio

ha pasado, en realidad, nada

porque, aunque, ante, contra
sin embargo

a veces cambiar te conlleva
a volver adonde estabas en un principio
a veces elegir
y decidir sin saber cómo controlar
fingir

no sirve, no vale, si ahora, mismo
pasará:

mirarte otra vez
que no me veas, de nuevo.
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4comentarios 87 lecturas versolibre karma: 82

Rutina

volvemos para irnos
pero siempre nos desvanecemos
quedándonos
en la esencia de un recuerdo.
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Lejanamente cerca

Estás cerca.

Y un revuelo de emociones
se apodera de mí.

Podría ir
-es cierto-
y hablarte de cualquier cosa
sin la más mínima importancia
tan sólo
para tenerte aún
más
conmigo.
A centímetros.

Podría quitarme los miedos
de la boca
que encierran mis palabras
y las silencian, como esclavas
de aquello que no pueden poseer.
Podría comprender
que tan sólo eres alguien,
y no el único.
Por poder, podría decirte
que cada vez que miro por la ventana
cada vez que una melodía
suena
cada una de las veces que miro un anuncio,
escucho un tema de conversación,
leo frases de autores
que dan sentido, y sentimiento,
a sus historias

apareces.

Podría ocurrir todo esto
en este momento,
en el que nuestros cuerpos están tan cerca
y nuestros corazones demasiado lejos,
de lo que
podríamos llegar a ser y nunca fuimos.
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2comentarios 66 lecturas versolibre karma: 91

Sobre nada en concreto

No estoy escribiendo sobre nada en concreto,
argumento en mi defensa.

Tan sólo expulso
la polifonía de emociones
que no dejan paso
a ver claramente lo que no pretendo
mirar.

No. No escribo sobre nada en concreto.
Sobre qué sino.
En respuesta a.
O por qué.

Las letras suenan,
siguen sonando,
tan constantes y tan lejos
de aquello que ni de cerca
podré tocar
porque el antes la mayoría de veces
llega después, demasiado tarde.

No. No escribo sobre nada
en concreto
aunque lo esté diciendo todo ahora mismo.
Tampoco escribo sobre nadie.
Aunque ese alguien, siempre seas tú.
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4comentarios 59 lecturas versolibre karma: 97

He creído verte

Hoy he creído verte
paseando por las calles
-vacías, inmensas-
que ya se han olvidado
de nuestros pasos.

Vislumbré
la sombra de aquello
que nunca fuimos
y lo describí como una simple ilusión.

Pero.

Contigo, siempre
pero.

Volví a encontrarte donde no estabas
si es que alguna vez
estuviste del todo.

Y te veía:
en cada una y cualquiera de las manos
entrelazadas,
en cada sonrisa cómplice,
en cada discusión y beso
y mordida
y movimiento intrascente
cercano.

No eras tú.
Pero, aún así, tampoco tengo muy claro quién era en realidad
aquel que yo creía conocer.
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11comentarios 87 lecturas versolibre karma: 87

Moneda

Busco una moneda
para tirarla al aire
y que salga cara o cruz,
o, en el momento en el que esté por caer
yo ya sepa qué lado quiero
que quede hacia arriba.

Para decidirme,
para saber qué es lo que dice
qué siente
qué quiere
realmente
este confuso corazón cuando te miro.

Busco una moneda,
y no la encuentro, porque
he llegado a la conclusión después
de buscar y buscar
y no tener
y no saber
y seguir, persistir e insistir
de que una moneda no puede decidir por mí
que aquí,
la única que elije si echarle cara
soy yo.
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Tu nombre

Ese nombre siempre me recordará a ti.

Da igual que haya más de un millón de personas con el mismo andando por el mundo,
de las cuales yo sólo conozca a un par.
Da igual que haya otro que se llame como tú y estén hablando de él por casualidad
en este mismo instante.

Siempre, pero siempre, que lo digan,
mi corazón dará un pequeño salto,
en mi mente aparecerá tu preciosa imagen
y, segundos después,
ya comprenderé
que no eras tú al que se referían

aunque para mí, siempre lo hayas sido
en cada boca que lo pronunciara.
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4comentarios 91 lecturas versolibre karma: 93

Palabras de nuestras miradas

quizá no hablábamos

pero no
por orgullo, o distancia

quizá no hablábamos
por el simple hecho de que
nuestros ojos
decían palabras que una boca nunca podría superar.
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3comentarios 54 lecturas versolibre karma: 85

Contigo o sin ti

Iba a decirte
que no sé qué hacer contigo
cuando te comportas de esa manera,
cuando me enfado,
cuando te enfadas,
cuando hay orgullo de por medio.

Pero mejor te digo,
que cuando me alejo dejo huellas
para regresar,
y si te olvido recuerdo que tengo que olvidarte
y te vuelvo a recordar
y que así no puedo,

que no sé qué hacer contigo
pero mucho menos, sin ti.
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1comentarios 71 lecturas versolibre karma: 81

Cachitos de cristal

fue tu insensatez
de saber
que mis sentimientos
estaban hechos de cristal
la que te llevó a
romperlos
y
con
ello
romperme de paso también a mí,

fue mi locura
ya dicho
de aquellas
por ti
la que me llevó a decirte
que ese cristal que tú rompiste
se convirtió en los cachitos
que hoy hacen que te cortes
en cada uno de tus pasos.
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sin comentarios 113 lecturas versolibre karma: 83

Me delatan

volver a ver tu nombre
reflejado en mis ojos
no estaba en mis planes,

fingir que ya no me importas
mucho menos

y lo de mentir, y decir que
ya ha pasado lo suficiente
como para querer
más golpes
sin merecerlos

tampoco me va muy bien

mis palabras dicen muchas cosas,
pero mis ojos y los latidos acelerados de mi corazón
siempre
me delatan.
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2comentarios 47 lecturas versolibre karma: 97

Me queda

y ahora me quedan letras,
canciones,
notas,
palabras
- vacías -
acordes y muchas otras cosas sin importancia que no tienen sentido
si te quito de ellas;

me queda el sonido solitario de mis pasos,
una mirada vacía hacia una pared,
me quedan,
me quedan sobretodo ganas
y todo lo que no pude hacer contigo por miedo;

me queda el sonido de una guitarra,
un piano,
una voz algo desgarrada
y una melodía triste que habla de tus ojos pasadas las doce de la noche;

me queda...
me sobran, tantas cosas
me faltas tanto tú.
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3comentarios 62 lecturas versolibre karma: 90

Te sé a ti

Pero yo soy de ese tipo de personas,
que no saben pasar página,
romperla,
ni siquiera cambiar de libro.
Porque, aunque lo hiciera, conozco lo que pone en cada una de ellas
de memoria.

Lo sé porque te sé a ti.

Cada uno de tus lunares disfrazados de puntos,
cada paréntesis escondido a los lados de tu sonrisa
y
el número
de veces que me mirabas y yo no podía apartar la vista de tus ojos.

Y, aunque no sé cómo olvidarlo,
puedo aprender a evitarlo, a no pensar

y recordar.
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2comentarios 67 lecturas versolibre karma: 83

Problema

El problema aquí es que soy yo
la que te hace poesía
cuando ni siquiera lo mereces.

El problema es que estoy escribiéndote,
leyéndote,
y, otra vez, volviéndote a releer.

Que no eres ni una de las palabras que aquí
aparecen,
que no, que soy yo la que las endulzo.

Solamente eres una antítesis de alguna canción que escuché.

El problema aquí es que adoro escribir
o que las letras, me escriban
pero, odio,
convertir a personas en poesía y que nadie intente hacerme poema a mí.
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6comentarios 113 lecturas versolibre karma: 81

Miedo

- ¿Pero por qué tienes tanto miedo?
- ¿Miedo? ¿Yo?- se rió sarcásticamente.
- Sí, lo veo en tus ojos.
- La mirada no siempre dice la verdad, eso tan sólo son tonterías que escritores desquiciados con su propio ser os meten en la cabeza. Luego pasa lo que pasa. Os ilusionáis.
- ¿Y qué hay de malo en eso?- pregunté- prefiero creer en algo e intentarlo antes que temblar a cada paso que doy por temor.
- ¿Estás hablando de mí?- entrecerró los ojos con desdén.
- Eres tú el que se ha dado por aludido- repuse- si tan sólo te quitaras esa coraza que no te deja ser libre de ti mismo, si quisieras intentar lo que ya das por perdido, si no fueras tan cobarde como para saber que irte es difícil pero quedarte y afrontar las cosas, aún más, pero que vale tanto la pena...
- ¿Y cómo sabes quién soy yo si, ni yo mismo lo sé? ¿Y qué pasaría si probara a cumplir toda esas barbaridades que acabas de nombrar?
- Porque creo en ti. Y si lo hicieras, no alejarías a tantas personas que una vez estuvieron a tu lado, conseguirías que alguien te quisiera como, en el fondo, quieres querer.
- Todo aquí dentro es un caos- me dio la espalda- no soy ni mucho menos recomendable para nadie, ¿quién querría estar con alguien así?
- Yo- se dio la vuelta y miré al suelo. Mis mejillas ardían.
- ¿Tú? - noté un tono irónico en su contestación.
- Nunca me ha gustado lo normal. Eres diferente- conseguí reunir el valor necesario para mirarle fijamente a la cara- pero nunca has tenido la valentía necesaria como para dar oportunidades, a mí, la primera. He sido, a tu perspectiva, invisible. Y me parece bien. Pero cuando tengas la suficiente madurez como para darte cuenta de esto, quizá ya no me encuentres si decides buscarme.

Apretó los labios.
Si no hubiera sido porque sabía que era él, habría jurado que por un momento sus manos rozaron las mías intencionadamente.
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2comentarios 53 lecturas relato karma: 43

Dame tu mano

Que vale,
que quizá yo no sé lo que quiero
ni a quién quiero

ni siquiera sé si quiero saberlo.

Y, seguramente, tengo miedo.

Pero si tan sólo me tendieras tu mano,
y me prometieras que agarrada a ella estaría segura,
aunque luego me preguntaras si saltaría detrás de ti
o si subiría hasta el lugar más alto a pesar del vértigo
por no haber sabido nunca como volar,
lo haría:
saltaría
subiría
con tan sólo tu mano como bote salvavidas.

Si me quitaras ese miedo que me da sentir,

que contigo
sabría volar
incluso sin alas.
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