Verso clásico Verso libre Prosa poética Relato
Perfil Mis poemas Mis comentarios Mis favoritos
Cerrar sesión

encontrados: 34, tiempo total: 0.006 segundos rss2

Filo-Aguja

La mirada de un hombre
al que ya no le importa nada
es una mirada aguda,
de filo-aguja.

Se tuercen los días sobre su calma.
Pasa el poema, el poeta, la absenta,
el vigor, el licor de pérdidas…
y tú crees que todo dura
porque alguien lo masculló
entre las paredes infectas
de la caja tonta.

Te diré que viví y morí dos veces:
después de esto uno sabe que crece,
que la vida es bastarda y tan cortos cigarros
como el filo del infierno cotidiano.

La mirada de un hombre
al que ya no le importa nada
inquieta a los cobardes,
colapsa la consonancia de los grillos
y denigra a la inadecuada indecencia.
leer más   
18
3comentarios 89 lecturas versolibre karma: 125

Para morir basta un instante

Un parpadeo sutil.
Un carrusel que gira.
Un suspiro emigrado hacia la torre
con los sueños perdidos.
Un corazón que estalla como un volcán herido.
Un pozo inadvertido
que nos lleva al submundo de fracasos posibles.
Y la bruma que esconde fantasmas indolentes
y envuelve nuestros sueños
con hastíos perennes.
Una leona en la esquina con dientes afilados
que nos muerde la suerte desangrando la vida.
Un resplandor de luna en romántica espera.
El éxito que imprime un sello en nuestra médula
como una estrella eterna
que nos hace creer en la infinita esencia.
Un fervor
la pasión
un te amo ostentoso
creyendo que es perpetua cada instancia vivida.
Un parpadeo sutil
y todo acaba.

Para morir basta un instante.

Beatriz Ojeda
Derechos Reservados
leer más   
15
4comentarios 84 lecturas versolibre karma: 118

Noche muerta

En el medio de la noche muerta,
Noche sola y fría
Eterna y fugaz,
Como grilletes en inocente;
Deambulo ciego.
No se que busco, pero vago…
Quizá caiga, quizá muera
Quizá nada, pero sigo errando
Sin saber para qué,
Porqué o hasta qué…

Arrastro la tragedia de estar vivo
Y cegado,
Sintiendo las uñas del destino
Arrancando tiras de mi piel
Destripando mis entrañas
A cada paso,
A cada suspiro o lamento
Sin matarme como condena,
Añorando el día de yacer
Marmóreo y pálido,
Pasto de la vida.

Siendo un muerto viviente
Llegaré a ser causa de vida;
Gran injusticia hacer que siga
Que renazca en otros seres
Después de sufrir ciego
Cada noche de desamparo
Aunque el sol levante ampollas
Aunque las estrellas guíen
Aunque mis lágrimas me aplaquen la sed.

Cada noche en que mi noche no cesa,
Se me parte el alma de desconsuelo.
Otro ciclo más de impostura,
Más tiempo para disfraces nauseabundos,
Alabanzas descarnadas,
Tierra que no acoge,
Risas que son muecas,
Besos; mordiscos desgarrados
Y corazón de dolor empedrado,
Que solo promete dolor.

Es desgracia bíblica vivir muerto
Esperando que la vida se vaya;
La muerte pueda triunfar
Que se pueda descansar,
Sin pensar,
Sin llorar,
Y…, sin amar.
leer más   
6
2comentarios 40 lecturas versolibre karma: 73

La Escalera

Hay hojas en las escaleras.
 Van subiendo lentamente los peldaños,
 como pasando siglos enteros,
 con ganas de querer llegar hasta ti.

  Allí, encontrarás el calor y el cobijo
 que desde el principio del mundo se escapó y
 nadie sabe dónde; tal vez, fueran a este cuarto
 donde llenaste las páginas de un libro de sueños.

  El último obstáculo es la puerta,
 siempre cerrada y sin pintar.
 Allí, se van amontonando:
las unas sobre las otras; y sus voces
entonan la canción del silencio.

 En esta escalera interminable,
cuyo primer peldaño, subo; hago un viaje
sereno, claro, luminoso y perfecto;
sabiendo que para abrir la puerta
todos habremos de morir.
leer más   
12
sin comentarios 88 lecturas versolibre karma: 80

Otoño II

Mis versos vacios y huecos
caen de sus líneas las letras
como de los árboles en Otoño
las hojas secas caen a la tierra.

Alfombra de oro viejo
cubre parques y aceras.
Mis versos cubren la tierra
de luces y sombras muertas.

Los árboles en silencio
esperan la primavera.
Igual esperan mis versos
dejando morir mis letras
leer más   
20
4comentarios 86 lecturas versoclasico karma: 83

El miedo

El miedo es el mejor distractor para enredar
lo que se arriesga para poder vivir,
es por eso que te engañas creyendo todo
lo que observas desde la ventana del autobús
de la desdicha que te agobia siempre de prisa.

Tal vez no alcanzas a observar a la distancia
los rostros borrosos de cada uno de ellos,
no tienen para ti una cara clara que puedas
recordar el día de mañana cuando necesites sentir.

Nunca podrás desahogar a un Páramo inundado
con más agua.
Nunca podrás vencer al odio con más odio.
¿Dónde termina tu Odio?
Termina en el torrente de fuego que hierve
en las entrañas de la nostalgia que abandonaste
para ya no tener que sentir más dolor.

No te conviertas en ese intento que solo consigue
seguir siendo prisionero de sus propios deseos,
huye de tener que ser tu propio enemigo
aquel que no aborrece el camino marchito
que te lleva a la misma desintegración del no ser.

¿Cómo podrás sanar sin ser magnánimo en un camino de reconstrucción que parece que no aparece?

Nunca la oscuridad podrá expulsar a la esperanza
que brilla en la intensa oscuridad.
Nunca se vence a la oscuridad con más oscuridad.

Solo el amor que florece sin sufrimiento
puede eliminar la necesidad de tener
que resolver a un rompecabezas
que nunca se dará el permiso para unirse así mismo
en un camino que debe andar.

El miedo es el mejor vendedor de promesas falsas,
el miedo siempre tiene hambre
de cada una de tus palabras frágiles
que se tambalean en el intento de no mentir.

Nunca podrás vencer el miedo con más miedo.


Poesía.
Miguel Adame Vázquez.
14/09/2017.
17
6comentarios 270 lecturas versolibre karma: 90

Descenso

Es un descenso ahogadero,
acuña hielo mi pecho:
sedimentos de espectros pendencieros.

Siempre mi piel sin sustento,
siempre oscuro el desfiladero.

Si te llamo, sólo muevo los labios,
tampoco hay heraldo de mi llanto.

Es el reflejo de lo inverso:
de morir ingrávido y cálido,
a ser pesado acero en el cieno.

Son mecenas que pulverizan mis venas.
Consanguíneos de anfibios
desmenuzando mi halo.

Basculo en vano
intentando hallar tu mano.

Y al otro lado descubro un embrionario
sentimiento de bienaventuranza.
¿Eres tú en la distancia?

Marisa Béjar, 9/9/2017.
leer más   
10
3comentarios 99 lecturas versolibre karma: 82

Agonía

Aunque el cuerpo no se muera,
el alma agoniza atrapada
si amas desmedidamente
a la persona correcta
en la vida equivocada.
Nuevo Papel
leer más   
15
2comentarios 166 lecturas versoclasico karma: 90

Morimos cuando olvidamos quienes somos

Morimos con el aire impregnado de noticias negativas
que no se desvanecen con el olor agrio de la orfandad.

Morimos con las palabras oscuras
que endurecen las arterias del espíritu
quebrando los suspiros que anhelan una
segunda oportunidad para seguir viviendo.

Morimos cuando nos rendimos ante
la catástrofe que lo inunda todo,
borrando el camino que seguimos
con ilusión y compromiso.

Morimos cuando dejamos de amar
sin pedir algo a cambio.
Morimos cuando olvidamos quienes somos
en un mundo estéril y descorazonado.

Morimos cuando retenemos las palabras dulces
y preferimos lanzar veneno en vez de rosas.
Morimos cuando preferimos estar despiertos
que seguir soñar al lado de aquel ser humano
que solo desea tu calor limpio y sano.

Morimos cuando queremos que todo suceda
de prisa porque ignoramos lo bello
qué es seguir disfrutando todo con calma.

Morimos cuando nos volvemos insensibles
a la caricia tierna de nuestra única mascota.
Morimos cuando solo pensamos
en cómo seguir viviendo esperando la muerte.
Esa muerte que la tenemos segura.

La vida plena se nos escapa de las manos
sin darnos un poco de cuenta.
Morimos por querer vivir sin sentir.

Poesía.
Miguel Adame Vázquez.
14/08/2017.
13
7comentarios 382 lecturas versolibre karma: 86

Maltratada

Cuando tu te hayas ido
yo ya no estaré sola
no, no me envolverán
estas malditas sombras.

Si tu estás,
lágrimas negras
cosidos los labios
hinchados los párpados
los ojos morados.

Una noche llegaste a mi,
te amé y te amé,
noche maldita,
no he dejado de perder,
aguas saladas en mi cara,
acero en tu mirada.

Ay! que dolor ,
me llenas de amargura
yo que te amé
hasta desfallecer
que por ti moría,
domaba tormentas,
cabalgaba en el viento,
rompía el silencio,
gritándole a la luna,
cuanto te quiero.

Vete y reza por tu alma
que falta te hará
cuando te llegue la parca.
leer más   
12
4comentarios 84 lecturas versolibre karma: 81

Escribo...

A la tenue luz
De la madrugada eterna,
Escribo desde la habitación
De la casa de tres esquinas,
Casa orientada al oeste
Testigo de luz perpetua,
De mañanas perfectas
Cuando el escaso frío
Por las ventanas entra.

Escribo desde
La casa silenciosa y pacífica
A gusto de tantos placeres
Y calurosos atardeceres,
Templo de agua y plantas
Con espectaculares floreceres,
De exótico jardín
Y salvaje animal print.

Escribo acostado
En el suelo frío y relajante
Absuelto de pesares
Inmune a la perturbación
Intocable por la destrucción
Imparable en el conocimiento
Aquí persisto, aquí permanezco
Dispuesto a todos los saberes
Luchando contra el retroceso
Inmóvil ante emigraciones
Y muy consciente al estirpe.

Escribo con el viento
Que hace sonar los móviles.
Escribo desde aquí
Un milagrosos refugio,
Escribo desde aquí
Mientras afuera
Hay un pandemonium,
Escribo mientras
Los retratos me observan
Y los espejos me reflejan,
Escribo desde aquí
Mientras mi alma se alimenta
Mientras mi corazón se desespera
Escribo desde aquí
Mientras el papel se llena.
9
2comentarios 39 lecturas versoclasico karma: 79

No es nacer, es vivir


Yo no nací para rendirme.
No moriré rendido.
Que algo quede de tantas noches
De tantos días vividos:
Porque nada agradezco más
Que estar de vez en cuando roto,
Que ser destruido, que vivir varias muertes.

Se ha dicho, si esta vida es cruda
Es cruda la pluma que escribe.
Y si no es así, ¿Para qué vida?
Gustoso pelearé con mis demonios,
Con estas fieras salvajes que se han fijado en mí.
Gustoso, hasta la última gota de sangre,
Hasta el último aliento.

Si pudo el ave fénix renacer y surgir
Después de ser ceniza
¿Por qué yo no puedo?
Si puedo respirar,
¿Por qué no hacerlo?
Si puedo sentir, si puedo amar y llorar
Debo agradecer por ello.

La ciudad es mi volcán de fuego.
Y la luna mi fiel amante.
Seré leyenda, aunque hoy pequeño sea.
Y seguiré en la lucha
Aunque muera en el intento:
No hay que buscar razones por las que vivir,
Hay que encontrar motivos
Para que valga la pena morir.

Como el ave de fuego.
Que aunque muerto
Aún sigue siendo vida en sus cenizas,
Porque no es como te veas,
Es como te sientas.
No es el destino, es el camino.
No es la historia, es la leyenda.
No es el sacrificio, es la causa.
No es la mente, son las ideas.
No es el corazón,
Es lo que lo llena.
No es nacer...
Es vivir.

10
2comentarios 86 lecturas versolibre karma: 80

Se Dejó Morir

Y así como la luz del sol
se esconde tras el horizonte
así se escondió su corazón
en un camino de silencio
en una vereda sin retorno.

La tristeza maquilló su rostro
ocultó su sonrisa, como la luna al día ,
como el sol a la noche en una fría tarde de otoño.

El llanto no le permitió ver,
cerró su grandes ojos , se perdió en el oscuro camino
no dio un paso más , no pudo ir más lejos
el miedo la paralizó , miedo de que la soledad
la llevara de la mano y no tener fortaleza de continuar.

Desde ese fatal día, todo fue triste
ya nada más esperaba de la vida.
Las desilusiones sufridas
y de tanto que el alma le dolía
habían hecho que perdiera toda esperanza.

Con un dejo de tristeza mezclada
con cierta alegría , y al no poder sonreír ,
hizo una mueca; (pensó ) que contrariedad.

Si en esta vida ya de poco a poco se moría ,
una sentencia más de muerte a su vida
solo le llevaría a encontrarse con su amor.

Ya que en esta vida nunca se enamoró.

No había quién le ayudara , quién le salvara
a pesar de haber entregado tanto amor a la vida
que ironía, la misma vida le sentenciaba.

Y ya no quiso soñar
sus sueños temía no realizar
temía nunca volver a encontrarlos
tenía miedo de pensar en el final
y prefirió solo dormir para siempre
y descansar tranquilamente y en paz.

Y se dejo morir.


MMM
Malu Mora.
leer más   
8
11comentarios 102 lecturas prosapoetica karma: 78

Soneto en silencio

En tu gélido silencio fenezco,
en la ausencia de tus tibias palabras,
carencia de tus caricias macabras.
En el silencio también desfallezco.

¡Qué un amor como el tuyo no merezco!
Lo dices y se encabritan las cabras,
y con tu silencio me descalabras.
Un minuto de silencio te ofrezco.

Déjame morir en mudo silencio,
qué ya contigo ni loco me mudo,
ya no me mudo ni la vieja ropa.

La muerte de las palabras presencio,
se destildan con un teclazo rudo,
y mi barca no bufa viento en popa.


@SolitarioAmnte (vi-17)
leer más   
11
12comentarios 115 lecturas versoclasico karma: 97

El regreso

No hay luz, entre brumas y nieblas me encuentro.
Me quedo en silencio para escuchar algún sonido,
un susurro o un lamento que me oriente el camino.
No huele a nada y nada toco con mis dedos.
Que noche es esta, sin luna, sin estrellas donde no hay brisa,
ni el crujir de hojas secas.
¿Acaso estoy entre tinieblas o muerto?
¿He perdido la razón y mi cordura tantea a ciegas?
Ah, por fin recuerdo, yaciendo y postrado en mí lecho.
Dios mío, es el día de mi último suspiro.
Entonces aquí terminas después de muerto.
Que alguien me responda que nada entiendo
Ahora escucho una voz, es un grito
más que un lamento.
Alguien tira de mí
Por fin una luz y al salir
noto que pierdo el recuerdo.
leer más   
7
sin comentarios 82 lecturas versolibre karma: 13

Desahuciado

El pronóstico amor mio
es desalentador
-por jurarle un para siempre-
dolorosa, lentamente
y durante varias vidas
yo voy a morir de amor.
leer más   
13
sin comentarios 265 lecturas versoclasico karma: 14

Vidas Paralelas

De segmentos paralelos
nuestros caminos están hechos.
No nos cruzaremos en el cielo,
porque yo amada mía, iré al infierno.
En la misma morada, moraremos,
pero tu como agua y yo como fuego,
yo como lamento y tu como silencio,
tu como la vida, yo como lo muerto.

Y al final en esa agonía eterna,
tu vivirás en un instante infinito,
alegría, felicidad, amor y paz.
Yo viviré, tristeza, dolor y soledad.

Por eso de mis ojos caen lágrimas
mi boca tiene sed, sordos mis oídos,
mi corazón se apaga y sangra,
sangra hasta mi alma.
¿Que me has hecho cielo mio?
Contigo, todito, todo, lo he perdio.
leer más   
9
sin comentarios 68 lecturas versolibre karma: 43

Todos empezamos a morir desde que nacemos

Estoy muriendo.
Y no sé porque.
La luz de la vida se apaga poco a poco.
Torturando mi esperanza, ahogando mi voz.

Yo no sé porque estoy muriendo.
Amo la vida.
Amo los sabores del viento trémulo de la dicha.
Amo la caricia suave del mar con su brisa fresca.
Amo ayudar a otros a poder cruzar el camino pedregoso de la enfermedad.
Amo acompañarte todas las mañanas por un paseo en el bosque magnífico de tus palabras.

Solo sé que moriré.
Y no me llevaré ninguno de tus besos.
Tampoco alguna caricia suprema de tus manos.
Ya no escucharé los pasos lentos de tu corazón cuando me ama.
Ningún aroma que cautiva mi esperanza se impregnará en mi memoria.
Porque no recordaré nada de todo lo que he vivido.
Ningún recuerdo será mío porque estaré dormido.
Seré solo un montón de cenizas tibias en una caja negra.
Solo mis letras, cada una de ellas.
Serán mis heraldos vagabundos que discurrirán por la tierra y vivirán por mí.
Todos empezamos a morir desde que nacemos.

Poesía.
Miguel Adame Vázquez.
20/01/2017.
21
2comentarios 295 lecturas versolibre karma: 47

Credo

Creo que nunca dejas de vivir aunque estés muerto,
creo que nunca dejas de morir cuando estás vivo.

Creo más allá de una mirada, besos o caricias,
más allá de los versos de tus besos cuando me mimas.

Creo que la palabra lleva al olvido
que los hechos siempre permanecen contigo.

Creo que busco algo que no tendré
que si llega tarde será porque me lo mereceré.

Creen que soy feliz,
pero lo que no saben es que
se me da bien fingir.
4
1comentarios 65 lecturas versolibre karma: 44
« anterior12