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Sacrificio

Mediodía. Las doce campanadas resonaron desde la torre del templo cercano. Bajo la alocada huida de los pájaros, por primera vez en siglos, los Puros descubrieron el pecho palpitante de un Maldito.

Rápidamente, la carne fue desgarrada con saña por decenas de dientes afilados. Tibios hilos de sangre oscura se escurrieron con lentitud hacia la tierra.

Concluído el sacrificio, los Puros se dedicaron a ocultar los restos bajo el pedregullo y tras los arbustos.

Trabajaron en silencio. Algunos tenían dudas sobre lo sucedido, pero no se atrevieron a hablar sobre ellas ni a hacer preguntas. Ninguno quería transformarse en Maldito.

Siempre habían existido discusiones sobre si los Malditos, estando vivos, resistían la luz del sol, pues la Primera Carta no hablaba sobre ello. Lo que sí afirmaba el antiguo texto es que, luego del sacrificio, los restos de la víctima se esfumarían al contacto con los rayos solares.

Mas lo cierto era que eso no había sucedido.

Mientras emprendían el retorno, un extraño vértigo los envolvió, pues la inocultable realidad era contraria a lo que siempre habían creído. Evidentemente, vivos o muertos, los Malditos eran inmunes a la luz del sol. Pero no a las dentelladas de los Puros.
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1comentarios 66 lecturas relato karma: 70

Una lluvia de porcelana brillante como la luz
derramada entre cascadas de prístino azul,
un cendal ligero tendido en largo tul
impregnado de aromas serenos y melodías mil,
una ensenada de pétalos en plenitud
con primaveras envueltas en viento multicolor.

Un sueño encendido entre llamas muertas,
un catálogo de sinrazones para escoger,
un sendero oscurecido al mediodía,
una verdad como una verdad certera.

Un día exultado más allá del asombro,
como eso, más que eso eres tú,
y aunque no te conozca sé que existes,
oh pérfida muerte, ¡más bella, ni tú!
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Dormidos

Un buen día fui con mi abuela a visitar el sepulcro de mi abuelo.
A decir verdad, el abuelo no se encontraba allí.
Visitamos la tumba.
Un operario la fregó con su apagada bayeta dándole algo de decencia.
Arrancó algunos hierbajos que crecían a su alrededor.
Frente a mí, una yedra descendía como una tarde triste.
A uno de los lados, unos frondosos cipreses se nutrían con el alimento de los muertos.
Un cielo sin aves de las ocho de la mañana parecía próximo a encenderse.
Mi abuela rezó y se quejó: -Ay Manuel-, dijo entre lamentos.
Su semblante retornó a la tristeza y vi como su apariencia menguaba.

No sospechaba ella que pocos días después moriría
y que yo tendría que adueñarme de su pena y de sus lamentaciones.
Tuve que meter en mi cuerpo a ambos.
Llorar por el abuelo y por ella.
Hoy los dos descansan en mi corazón
y no pueden despertar.


Canet
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Dos días

Hazme olvidar que sólo estoy de paso
en este mundo terrenal;
hazme olvidar mi estado perecedero,
no me dejes recordar que esto es temporal.
Déjame perderme nadando
en la atemporalidad de una mirada café;
déjame flotar en un cálido infinito
hecho con sudor, cabello y piel.

No me dejes mirar al cielo,
delator del paso del tiempo
déjame ver atardecer en tu rostro
y sentir al sol ardiendo en tu cuerpo.
Prometo hacerte dudar,
si despertar conmigo es parte de tus sueños
y que el mejor de ellos
será una realidad, reposando en mi pecho.

Permíteme ensordecer a las horas
que pasan sin pedir permiso
escuchando tu música natural,
los salvajes golpes de tus latidos;
el ritmo de Dios orquestando
una melodía que te mantiene con vida
que espero seguir escuchando
sin darme cuenta que se acaba la mía.

Deja a tus manos invasoras
conquistar el cuerpo que me sirve de templo
y marca con besos tu territorio,
haciendo realidad mis anhelos.
Y aunque el terremoto de los años,
destroce lo que ahora es bello
no dejes de amar las ruinas,
quiéreme aunque no sea perfecto.

Si puedes mirar a mi rostro
cuando pierda la batalla contra el tiempo
y sigues encontrando en mis ojos
un resplandor jovial y eterno,
si eres capaz de ver mi alma joven
con los ojos cerrados en cada beso
entonces bailaré contigo
un vals hasta mi último aliento.

Haz que me tome por sorpresa la muerte
cuando venga a robarme el beso que arranque mi vida,
hazme dudar si ha pasado
un año, un segundo o dos días
antes que cierre mis ojos,
esperando a nuestras almas reunidas.
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Muerte

Así se va la vida.
Se apaga la luz de tu origen y te quedas a oscuras.
Unos lloran, otros, valientes, celebran
Y yo estoy confundida.
¿Que puedo decir de la muerte ?
Aún no estrechamos nuestras manos.
Aúnque es parte de todo, tú solo esperas.
Ayer estabas...hoy te vas.
Eres polvo.
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Lluvia Blanca

Certero el disparo
perdida la bala
tiembla una mano
abatida otra alma.

Un lamento se escucha,
una pobre viejita
unas lágrimas negras,
sangre de su sangre
regando la tierra.

Gritos, gritos al viento
gritos a Dios, gritos al cielo,
si mi hijo ya murió,
porqué tanto tormento.
Si mi hijo ya murió,
porqué me quitas al nieto.
No hay respuesta,
profundo silencio
las aves no vuelan
no canta ni el trueno.
De polvo, polvo blanco
cubiertos dos cuerpos.

Los campos de coca
apestan a muerto
pobres campesinos
recogen los cuerpos.

Mis manos manchadas
con sangre y acero,
mi comandante no para:
!sembrad! los campos de balas,
!sembrad! los campos de almas.
Maldita lluvia blanca
maldito sea el dinero,
en la selva para el aguacero,
en la aldea ya están todos muertos.

Camaleontoledo*
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5comentarios 80 lecturas versolibre karma: 74

Y es por eso ...

17 de septiembre

Porque no se vive todos los días
ni se muere en uno solo
Porque hay días
que nunca desapaparecen
Porque hay días
que no se borran
ni el tiempo olvida
Porque esos días
arañan
besan
oprimen
o
abrazan
Dias en los que vives
pero también mueres
Días de latidos
con cambio de ritmo
de charco en el pecho
y barro en el alma ;
mancha que ya siempre
te acompaña
Porque hay días
que una lágrima se desliza en la cara
y algo dentro habla
Porque hay días
de suspiro hacia dentro
sin soplo de regreso
Porque hay días de
tristeza
naufragio
Y desconcierto
Porque hay días
llenos de instantes
y malos momentos
Porque se vive cuando nace un sentimiento
y se muere en el opuesto
y es por eso
que cada diecisiete de septiembre
por ti:

Yo muero .


@rebktd
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9comentarios 105 lecturas versolibre karma: 80

Otoño

Caen las primeras hojas de los árboles.
Se cierran las primeras ventanas.
La muerte llega con nombre de estación;
otoño la llaman.
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A Sauce

Algo le ha pasado a Sauce,
la quietud reina su pelo.
Mechones que antes bailaban
hoy reposan en el suelo.

Cómo voy a echar de menos
la balada de sus hojas.
Bella canción que, sin notas,
solo él sabía tocar.

Su voz, único consuelo,
me susurraba sin hablar.
Su corteza fue mi almohada,
solía regarla al llorar.

Ya sus ramas y raíces
como caminos vacíos.
Exángüe madera negra
de piernas y brazos fríos.


Inspirado en fotografía de @dara_scully
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4comentarios 78 lecturas versolibre karma: 89

Metamorfosis en el jardín caduco

He vivido un otoño interminable,
asentada en un jardín caduco
que ha ido perdiendo las hojas cada mes
hasta no ser más que osudos brazos
clamando por un cielo verdigrís que rozan
y rozan
y rozan
pero nunca llegan a tocar.

Fui larva agonizante
y oruga remolona
cobijada a la sombra
del gran sauce
de la orilla de una corriente azabache.
Mareas saladas le recorrían el ceniciento tronco,
como cárcavas abriendo de avenidas el barro,
risa amortiguada por la madera,
gorjeo cómplice y brazo familiar sobre los hombros.
Único sauce llorón entregado a lágrimas de carcajeo.
Bendita oruga.

Fui capullo frágil y vano
mientras iba el suelo trenzando su melena tricolor
(doce meses)
arrancándose mechones de hojas vivas
(doce meses)
arrancándose mechones de hojas muertas.
El sauce se marchitó,
vertió su savia al sustrato y florecieron otros
minúsculos, endebles tallos verdes azotados por la trémula brisa.
Bendita crisálida.

Fui mariposa de alas ojipláticas
sobrevolando las cumbres lampiñas del jardín
Hemolinfa nutriendo el vuelo
por entre las tumbas del verano.
Allí, los tallos doblados;
allí, las ramas resecas;
allí, los frutos secuestrados;
allí, las semillas volatilizadas;
allí, el humus fresco
dibujando una señal de fin de ciclo sobre la hierba.

Fui tantas cosas para perderme, yo también,
en el jardín caduco
de la ribera negra.
Ahora abandono el hogar,
atrás queda el cobrizo color de la muerte anunciada,
que no por conocida es menos cruenta.

Solo me apoyo en la esperanza de que llegue pronto la primavera.
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3comentarios 97 lecturas versolibre karma: 87

En busca del poema que te encuentre

Sobre la vasta tela de los días
voy dejando migas de letras,
derrotero de letras
que no sé cuándo termina,
pero sé adónde llega.
Jardines violetas, hálito imprevisto
y un silencio depravado tras el grito...
noche completa.

Pese a tanto recorrido en las suelas,
sigue estando la pregunta:
¿Cuándo acabará la espera?
Cada vez que te recuerdo, noto frío
en las encías y comienzo otro poema
que se afana en encontrarte.
Es curioso,
entre toda la maleza no te hallas,
pero yo sigo escribiendo
donde el sol juega a esconderse
entre las nubes y los árboles
prescinden de raíces
porque ahora tienen alas.
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4comentarios 77 lecturas versolibre karma: 92

Tapices

La hiedra salvaje crece
sobre un gris muro olvidado.
Vida rodeada de muerte
crece a tempo reposado.

Sus hojas cubren heridas
de una plaza abandonada.
Cosiendo con sus raíces
la tierra que fue robada.

Regada por negras nubes.
La podan manos de viento.
Va dando bellas puntadas
al rítmo que marca el tiempo.

Sobre piedras y cemento
se borda un manto viviente.
Que brillará en tonos verdes
sobre la ciudad durmiente.

Hasta que vuelva la plaga
a descoser maravillas.
No quedará ni la hiedra.
Morirán zorros y ardillas.

Pues arrancará de cuajo
campos de hierba tupida.
Reconstruirá cementerios
sobre tapices de vida.
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3comentarios 62 lecturas versoclasico karma: 92

La cabellera de la muerte

La muerte exhibe
su larga cabellera,
tétricos hilos
que un lento expirar tejen
para arropar la vida;
y vivo mientras tanto
mis días bajo el sol
y vida sopla
con su hálito ese viento;
he de partir.


@SolitarioAmnte / ix-17
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22comentarios 150 lecturas versoclasico karma: 99

La Peste

Sobre el suelo adoquinado
transitan cuerpos malsanos.
La ciudad está amurallada
pero la ignominia transciende al extrarradio.
La Peste es un corsario
que aniquila la vida en el verde prado.

Médicos con máscaras de pico
y capas envolventes,
vara al frente.
Siempre: actitud reticente con el paciente.
No saben nada,
¡Las aves no contagian!
Negros atuendos con vara
conminan distancia.

Con tanta templanza
ya nadie me espera en la plaza.

El agua ya no es vida,
es muerte:
eso es la Peste.

Pecho oprimiente:
aire exiliado a otro continente.

La Peste es lo que siento
cuando no te encuentro.

Marisa Béjar.

Alma rimada.
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Hagamos un minuto de silencio

Hagamos un minuto de silencio
y si hay necesidad de llorar,
sin pena alguna lloremos
Pues hoy la madre entierra a su hijo
y Venezuela llora a sus muertos!

Que el dolor se transforme en llanto
y que de las lagrimas surja la idea
que bajo este poder corrupto
o estamos arrodillados o muertos!

Que nazca del pecho el grito:
Libertad para los que viven!
Justicia para los que están durmiendo!

Aunque el color se fue de sus rostros
y silencioso esta el corazón en sus pechos
Todos los que han caído,
Solo están en un largo sueño!

Esperando para despertar el día
que un nuevo sol se eleve en el cielo
En el que pensar distinto no sea delito
Y querer progresar no cueste el destierro!

Ya es hora de elevar la voz
y mostrar nuestros desacuerdo
Pues hoy, el silencio es cómplice
que los que detentan el poder enfermo!

Que nazca del pecho el grito:
Libertad para los que viven!
Justicia para los que están durmiendo!

Que Paola Ramirez no halla muerto en vano
Y tampoco Carlos Moreno,
Que esa joven sangre inocente
Vertida en esta sufrida tierra
Haga que otros vuelvan la cara
Y vean que bajo este poder corrupto
o estamos arrodillados o muertos!
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No Vayas Donde los Muertos Reposan

Sí..un día me extrañarás ,
algún día llorarás, y sé que un día
también descubrirás que la voz melosa
que hablaba a tu corazón era mendáz.

Y sí tienes que llorar, y sí vas a llorar,
no lo hagas por mi ¡ Hazlo por ti !
No vayas a pedir perdón,
donde los muertos están.

Recuerda tú te cegaste, te dejaste llevar,
aceptarás tu error, pero te digo, ya nada
de lo que ha pasado podrás cambiar .

Y sé que vas a llorar, no lo podré evitar
así que cuando llores ¡ Hazlo por ti!
no por mi, que mi amor intacto está
y no vayas donde los muertos están.

Llorarás cuando comprendas lo perdido,
por la voz que jamás volverás a escuchar.
Lloraras cuando descubras que sin sentido
abandonaste al eterno amor por lo mendáz.

Y si tienes que llorar ,no lo hagas por mí!
¡ Hazlo por ti ! pero no vayas a pedir perdón,
y no vayas donde los muertos reposan ya.
MMM
Malu Mora.
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Oquedad

Madre muerte aguarda,
paciente polvo de rincón,
pérfido arrullo exhala…

El arroyo de la sombra
serpentea toda materia.
Perdurar es imposible.

Infeccioso fruto podrido
que en nuestro cráneo
segrega fábula y ruido…

Chispa y estado de locura:
besos de dios con dulzura,
fatiga de fe que abriga…

Dosis de mentira es la cura
para la psicosis colectiva,
la angustia que camina
junto al hombre
que sin armadura
dilapida su amor y fortuna,
huérfano del negro infinito…

Finito movimiento:
juguete a pilas
en la basura.
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Nunca te rindas

Has perdido todo con esa agua bendita
que regala la vida a las flores del campo
esa lluvia que riega a una tierra infértil y huérfana.

El viento sopló con tanta fuerza
que se olvido de tus súplicas al mismísimo cielo
nada te quedo de aquella primavera soleada
una a una te fueron arrebatando las esperanzas
que con los años sembraste con calma y esmero.

La noche no detuvo su rencor
y te calo con el frío del abandono de un dolor eterno
has perdido todo con esa tormenta que nunca
anunció su impostergable llegada
nada importó que tú alma desnuda y profana
imploraba clemencia que no sería escuchada.

Tus manos son ahora un recuerdo del desastre
que tus ojos como testigos mudos callaron
tus manos lloran dolor
ya no sienten con caricias tu rostro
todo se fue para no volver de nuevo.

No te rindas
aunque las fuerzas se arrastren sangrando
aunque la cabeza estalle por tanto llorar
no pierdas las esperanzas
aunque ya no te quede nada que ofrecer como tributo
no te conviertas en un costal de lamentos enfermos.

Vive y no mueras por ti
aunque pierdas la batalla será una guerra ganada,
el sol saldrá de nuevo
y los abrazos cálidos de los que son tuyos
te darán esa chispa de luz que iluminará tus ojos
aunque ellos ya no puedan contemplar la creación
como lo hacían con amor hace tantos años viejos.

Tus manos son reflejo de que lo has perdido todo,
no me has perdido a mi,
ahí estaré estoico con las ojeras del tiempo,
ahí estará mi amor eterno esperándote salir de nuevo
aunque el viento nos arranque las entrañas
nunca podrá borrar el legado
que tu fe arraigo en mi cuerpo.

Poesía
Miguel Adame Vázquez.
02/09/2017.


Con cariño paisana
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El cuarto ventisex

El onanismo el placebo baldío
Del abiestado siniestrado del cuarto 26,
Ven
Ti
Sex.

Tú y tus copas infranqueables,
Yo ovillo en el monte Venus.
El clitoris la utopía factible,
El sur se presenta afrodisíaco

Ábrego, ábrigo, Áfrico.
Mis velas suspiran por el tifón austral
Donde tus bragas ondean a media asta.
Un milenio de sexo en señal de luto.

Dispones tus cuarenta y cinco grados,
Y yo accedo, más bien, INTERcedo.
Delira la piromana, fulmina al noctámbulo.
El coliseo traquetea virulento

Y entre gemidos dictas dogmas
"Así, asá" vigorosa encamada.
Y Voilé!
El climax sentencia al auriga,
Desenmaraña la feliz entropía.

Se desploma y ronronea extática,
Yo estático asomo la tregua.
Declina ,disiente, domina,
Y ofrece el bello bucle:

Accedo, asiento, actúo.
El onanismo el placebo baldío
Del abiestado siniestrado del cuarto 26,
NEV
IT
XES.
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2comentarios 127 lecturas versoclasico karma: 75
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