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Nostalgias

Hoy otra vez
Me entró nostalgia
Al recordar
Cuando subí
En aquel tren
Hacía la gran ciudad

Seguirte hasta aquél vagón
Fue mi intención
Di gracias
Pues cerca a ti
Pude quedar

Ya frente a ti
No fue difícil
Charlar
Y las tres horas
Volando vi pasar

Oyendo con atención
Tu dulce voz
Buscando tu mirada
Yo encontrar

Así llegamos
De tarde a Madrid
Después de un rato
Nos tuvimos que despedir

Sabía que no iba a ser
Ese el final
Sentía que a tu lado
Volvería a estar

Así te pude
Encontrar dos
Veces más
Hasta que tuve
Que seguir
En mi vagar

Ahora me encuentro aquí
Pensando en ti
Soñando volver a verme
Junto a ti

Ahora me encuentro aquí
Pensando en ti….
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Mi sonrisa voló

Voló la sonrisa de mi rostro,

se fue en su carroza fúnebre

galopando presurosa.


En sus aguas

brota

el sabor amargo de la melancolía.

Sus cabellos se mojaron

porque sus ventanas opacas lloran.


¡Cuánta nostalgia de hielo frío

penetra mis tuétanos,

en esta noche silenciosa

con cara de asno!


Acribillada muere la esperanza;

gime en su banca solitaria.

¿Quién me trajo a esta penumbra sin fondo?

¡Para qué tanto llanto rodando!


El sabor de la alegría

es alimento escaso por aquí.

Pues,

se relame y relame constantemente

el pastel del infortunio

con sus cuchillos agudos de tormento.


Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-Derechos reservados
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5comentarios 101 lecturas versolibre karma: 96

Nostalgia

Huele a rosas
Huele a pasado
Huele a ti
Huele a sombra de verano.

Huele a miedo entre tus ropas
perfuman hojas carmesí
Que se caen de sus copas
Pintando el blanco alhelí

Huele a rosas
Como si fueran mil
Huele a nuestro pasado
Que llegó cantando y me habló de ti

Huele al vino dulce
y también al blanco
Huele a silvestres rojas
Huele a tu viejo encanto

Huelo este momento
embalsamado de ti
Y recordándote siento
Como después de tanto tiempo
…aún me haces sentir…
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6comentarios 84 lecturas versoclasico karma: 93

Déjà vu

Conozco
la textura de esta sal,
en el sabor de la lágrima
que fluye siempre
como un rastro de lava
para adentro de la grieta.

Conozco
el timbre del grito
en lo profundo del silencio,
en lo singular de cada adiós
do se repiten reverberantes
oleadas de notas tristes.

Conozco
lo que parece ser el único camino,
hasta la saciedad, en el paroxismo del vacío
y el caos que destruye todo lo anhelado,
la soledad, las promesas rotas…
la desesperanza…

Bis,
se repite el sonido de un decir ¡basta!
suenan los ecos de un gong
en el silencio de un pasaje de piedra
donde todo es ya imaginario…
Déjà vu.
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2comentarios 74 lecturas versolibre karma: 99

Me niego a que me faltes

Hoy te he visto caminando
entre el cielo y el mar..
Dibujando con cuidado
mi sonrisa al pasear.

Hoy en sueños te he mirado...
.... y no quiero despertar...

Hemos vivido engañados,
en un reino oculto..
..no cabía nadie más.

Hemos sido esos enamorados
que corrieron a volar,
y que nunca se imaginaron..
que habría un final.

Escondidos del calvario
que es estar el uno
sin el otro de verdad.

Desprovistos de un breve cuestionario
preguntándonos si habrá
algún problema en ser separados...
... privados de piedad...

Te arrancaron de mis brazos
sin el tiempo justo,
de echarnos a llorar.

Por lo visto, la vida da esos pasos
¡tengo miedo a caminar!

Yo creía que te tenía...
y escapaste, sin verlo venir...

Pero te espero cada día,
en el metro junto
a la Plaza Miramar...

Sé que nunca volverías..
.. es el gusto a imaginar..

Me resisto, a quedarme sin tu risa,
!quiero verte una vez más!

Yo pensaba que no podías...
dejarme... ni dejarte yo a ti...
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9comentarios 103 lecturas versoclasico karma: 101

Melancolía

La añoranza de tus besos,
recordar cada caricia,
aflicción por no sentirte
a mi lado cada día.

Con el canon Pachelbel
anegarse las pupilas,
y ser ondina en mis sueños
y musa en mis poesías.

La nostalgia de tu cuerpo,
evocar cada sonrisa,
el desconsuelo porque hoy
noto más tu lejanía.

Sentimiento de tristeza,
que quede el alma vacía,
soledad y muchas lágrimas,
dime si es melancolía.
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Obstinación

Descubro que sigo
a pesar de haber quemado tu nombre
entre los destruidos bajeles de mis pensamientos,
a diario,
sumergido en otras realidades,
en un viaje
preñado de desastres inminentes,
habiendo llorado en riadas enfermizas
y dolidas,
atacado por la miasma en los bares,
entre la acristalada irrealidad del whisky,
entre las vacuidades
de mis ojos,
los falsos sabores en el humo,
el hedor de los apartados en los prostíbulos
y los abrazos engañosamente cálidos
de las putas.


Descubro que sigo
perdidamente,
dolorosamente...
enamorado de ti.
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Melancolía

Concentrado en la soledad de mi habitación,
acompañado por una copa y un cigarro,
mirando a través de la ventana,
cómo un manto azabache cubre el cielo nocturno.

Casi no transitan automóviles por la vía,
algunas personas caminan y una pareja conversa entre sí,
unos gatos corretean por el jardín,
mientras que, asomado en la ventana,
veo la Luna cubierta por un manto de plata.

Son horas dominadas por la introspección:
¿Quién soy? ¿A dónde voy?
Tantas horas y jornadas sin respuestas,
para un alma que vaga por la inercia la inacción.

¡Tantas inquietudes! ¡Tantas interrogantes!
¡Cuántos demonios acosan a un alma aturdida!
¡Cuántas vicisitudes agobian a un ser solitario!
Que en el día a día busca disipar las tinieblas que le rodean.

Resulta fútil la espera de soluciones mágicas.
Es apremiante afrontar y vencer cual Teseo
a los Minotauros que dominan mi interior:
miedos, inseguridades y nostalgias.

Crisis y angustias, torbellinos sin cesar,
pensamientos que no se disipan,
mientras observo por mi ventana,
cómo la vida avanza sin parar...
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2comentarios 44 lecturas versolibre karma: 61

Una casa de paredes amarillas

Yo nací en una casa de paredes amarillas
y pisos de madera fría.
Edificio de piedras blancas,
rejas negras,
y vista hacia la serranía.

Yo crecí en una casa de paredes amarillas,
donde despertaba con las canciones de las guacharacas
que, aunque aves de plumas opacas,
sus sonatas matutinas,
no fallaban en llenarme de alegría.

Yo viví en una casa de paredes amarillas,
donde, con mi padre, le cantaba a la luna,
le aullaba a los gatos,
y, con el zumbido de los sapos,
me dormía.

Yo conviví en una casa de paredes amarillas,
donde el aroma de las arepas,
llenaba la cocina.
Simplicidad culinaria que, sin mucho esfuerzo,
me estremecía.

Yo residí en una casa de paredes amarillas,
donde vi el amanecer por primera vez;
donde comprendí lo bonita que es la vida,
al ver los colores del cielo,
mientras el sol se ponía.

Yo existí en una casa de paredes amarillas,
donde la voz de mi madre cantando,
llenaba todas las esquinas;
La risa de mis hermanas, juré,
Toda la urbanización, oír podía.

Yo me establecí en una casa de paredes amarillas,
oasis en el medio del caos,
núcleo de amor y seguridad,
en medio de un país
al cual la tragedia abatía.

Yo sobreviví en una casa de paredes amarillas,
rodeada de felicidad,
mientras un pueblo rogaba por comida.
Tierra de corrupción andante,
impotencia desgarradora se sentía.

Pero un día, después de 18 años de vida…

Yo me fui de esa casa de paredes amarillas,
dejando atrás las guacharacas, los sapos y mi familia,
partiendo de los atardeceres y la serranía.
Y con la vida cargada en dos maletas,
de mi amado país me despedía.
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7comentarios 311 lecturas versolibre karma: 101

Fuego Fatuo

Asida va de la gracia, la desgracia; la ruleta que impulsa los dedos del destino desmentido en la ilusión de su carnaval...
Una máscara dispuesta en la faz ajena. La canción repetida de las malditas faenas.

Un beso que hace un lustro, abrazaba, y hoy, sólo besa a mis espaldas. Un abrazo comprometido con el sueño del nunca despertar; del silencio que llora mientras su alarido se ríe en la gota desdibujada del desencanto ancestral.

No predice siquiera la noche, pues imposible es tejer presente y girar rueca en reversa, ni desnuda al día su profecía cuando no desea el discurrir de las cortinas... La pólvora aún tibia, impregna de injusticia a la convocación de un joven relicario. Húmeda le va la causa a causa de sus tristezas; tristezas antiguas bajo esa nueva cera... que no menguan; que derriten la verdad breve al calor de la lupa convexa...

Es el daño, el ignorado. Su recriminar es la posesión de lo despreciado. Es la lluvia que no era nube y la melodía ayuna de nota. Es arrancar a golpe puro, el afiche numerado del almanaque y suscribir con tinta, las piezas sueltas a los hechos de la compartición viril con aquellas Dulcineas de sus horas solas...

Es añorar, el tornarse en coraje para acallar sus ojos entrecortados de nostalgia. Invocar en la melancolía todos y cada uno de los nombres; de los rostros del alguna vez, su delirio cercano. Apagar la prohibición y prender incienso en lo profundo del lecho obscuro... concentrar su combustible y consumirse en la única almohada rota a mordidas de promesas; de recuerdos. Recuerdos de desencuentros leales y encuentros fallidos. Recuerdos que arañan, rogando a cada ser sublime de su tiempo, ser por no ser ni haber sido... Implorar perdón por no llamar al pan pan y al vino vino... a lo todo comido; a lo todo bebido; a la mascarada que habita dentro de su propio Dèja Vú y desde sus adentros hacia el todo, su todo vivido.

La vigía se estrena. Pretender desapercibirlos arrepiente íntegra la devoción.

Latires...


Alma a pecho tierra
ardiendo en leña verde...
todas las estaciones,
en llamas de su propio
fuego fatuo.





Yamel Murillo



Incisiones.
La mirada sorda©

El Diario de Paloma©
D.R. 2017
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9comentarios 108 lecturas prosapoetica karma: 95

En las costas saladas de mis labios (con @Pequenho_Ze)

No es fácil renacer
cuando la oscuridad se ha ceñido a la cintura
y en los ojos el sueño centenario
prohíbe palabras ajenas en la piel.

Y aunque quiera creer,
intento tener fe en todo aquello que no veo;
en mi realidad más fiel.

Se despeña la oscuridad
a lo profundo de mis entrañas,
sus ojos negros
destellan los desasosegados reflejos
de la desesperanza que me consume.
Quiero creer que aún puedo presagiar
tus pisadas, en los senderos de mi piel.


Pero se han cerrado las compuertas
y lo silencios extienden su reino
por todos los rincones de esta casa.
Quema el amor helado
en el fondo del misterio
del beso no dado.

La ceguera y la sordera
del obtuso acto de ausencia,
pesa en su agria levedad
en el cielo de mis párpados cansados.
El aguijón del beso carente,
es brasa y es leyenda aletargada
en las costas saladas de mis labios.







~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~
@Pequenho_Ze &
@AljndroPoetry
2018-jun-22
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40comentarios 203 lecturas colaboracion karma: 95

Sueño Vacío

Ironía,
como si la vida fuera un dónde
y la muerte un cuándo,
como si por estar dormido mientras cometías el crimen
no fueras culpable.

No sé donde a(r)mar
para construir ese puente
y llegar a ti,
sin caer y desvanecerme
como una gota de agua en desierto.

Llevando mascaras clandestinas
y tal vez engañar a la muerte
una vez más.

Es tan extraño
sentir la pasión enjaulada
la persuasión desordenada,
entre un montón de vidrios rotos
mientras la busco sin parar.

Odio soñar contigo
sentir que me abrazas como antaño
y despertar
para verme exacta
en soledad.

¿A donde se fueron esas ansias de descubrir el mundo?
¿Como se puede fatigar algo tan bello en una noche,
algo que creímos inmarchitable?
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5comentarios 93 lecturas versolibre karma: 85

Eres yo

Ella bailaba entre la gente
en su rincón, lejos de mí..
Me deslumbraba en el ambiente,
y se alteró mi porvenir.

Escuché el tono de su voz,
parecía una mujer normal..
Pero fue cuando sonrió
que desveló su humanidad.

No pude entonces contenerme,
y a mi destino sucumbí..
"Encantado de conocerte",
..y en tus dos besos me rendí..

Y ya no pude escapar
de ese lienzo en tu mirada azul,
así que supe la verdad,
mi corazón ya lo gestionas tú.

Eres mi ángel de la muerte,
eres mis ganas de vivir..
Eres la espada de mi vientre,
eres poesía en mi sentir.

También la luz en mi interior,
eres la ira que se apaga...
Ya formas parte de mi olor,
y es que sin ti ya no soy nadaaaa.
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9comentarios 118 lecturas versoclasico karma: 90

El cielo también llora...

Hoy el cielo,
estaba triste...

Eran lágrimas,
cayendo del
cielo.

La lluvia nos
trae recuerdos
y a la vez
nostalgias...

Heridas del
corazón, se
abren.

Al recordar(te)
de nuevo...


© Derechos de autor
Isa García
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Sin título...

Otros besos
que dar.
Otros cuerpos
que tocar,
nuevas caricias
por descubrir...

Otros abrazos
que dar.
Otros nuevos
amores vendrán
y empezaran...

Pero...
Con una única
diferencia...

¡Qué nunca
seras tú!...


© Derechos de autor
Isa García
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El duelo

Un hombre
frente al vacío llora:

-¿Me ayudas, madre?

Un golpe de viento
le concede
voz al columpio:

"Hijo,
si ya lo has hecho
tú solo
antes".

-Ya, pero me da
miedo

ahora.

(Abel Santos, Inédito)
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12comentarios 155 lecturas versolibre karma: 89

Escombros

Estoy cansada
de vernos en el suelo
y envidio a las aves
que se burlan de nuestra condena humana.

Con los pies llenos de tierra
y el rostro de tinta derramada
miramos hacia arriba
esperando encontrar un nuevo Sol
que nos abrigue mejor.

Buscamos vida en los escombros
y encontramos desesperación.
Buscamos esperanza en las ruinas
y encontramos lágrimas.

¿Por qué nos gusta tanto ver hacia atrás?
¿Por qué nos dejamos amarrar?
Y si alguien se atreve con valentía
a responder tales incertezas
pido al cielo que le alcanzen las palabras.

Un carácter de hierro
fue forjado con reprensión.
Una sonrisa forzada
fue torcida por amor.
Un corazón duro
alguna vez fue blando.

Así fue,
así será.
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Extraño

Extraño tu respiración en mi oído
Escuchar tus anécdotas sin sentido.

Extraño tus ojos brillantes mirando
Tu gesto de asombro encandilado.

Extraño la sensación de amarnos
Tu cielo entregándose a pedazos

Extraño tus abrazos espontáneos
La calidez de tu cuerpo a mi lado.

Extraño saber que era amor al verte
¡Qué nostalgia este olvido insuficiente!

@Natodg
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12comentarios 71 lecturas versolibre karma: 90

Dualidad

Presente y ausente
Dulce y áspero
Amargo y suave
Espesa como la miel y mal oliente como el azufre
Tu ausencia duele
Tu presencia también
Te veo por doquier
Y tampoco te veo en ningún lado
Te pienso, si me apareces
Te veo, aunque no estés
Tu espalda aquí y allá
Tu cabello por todos lados
En cada sitio y en cada rincón
¿Y si solías caminar por aquí?
Ja! Áspero y suave
La gran sonrisa, tu destello
El maxilar y tu mueca negativa
Triste y orgullosa,
Egoísta, y poco egoísta ,
¿Dualidad? Multi facetas
Sin rencor, ni un perdón
Sin disculpas ni agradecimiento
Dulce y áspero
Amargo y suave
La textura , sin comparación
Los labios , cómo nubes hechas de vapor
El cuchillo y la manzana
El postre para mí, sin estar ahí.
Mi hombro descansa
Se duerme y duele
¿Hablas sola?
La despedida y la bienvenida
Cálida y amable
Dura, sin ver el valor
Te veo en tu ausencia
Dulce y áspero
Amargo y suave
Amor, ¿y odio?
Amor y amor.
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10comentarios 92 lecturas versolibre karma: 94

Salgo a buscar(me)te

Y casi nunca nada es casualidad, sino consecuencia.
Como es consecuencia que ayer, hoy y mañana, mientras atravieso parajes ignotos,
sólo bordeados por vastas extensiones -la nada rodeando a la nada-, a cada Kilómetro, los neumáticos, el asfalto, o todo ello junto, aúllen un mismo nombre.

En mil idiomas diferentes.
Un solo nombre.

El tuyo, eterno copiloto.

El tuyo.

Y todo lo demás, tan solo es el universo. Los bosques. Las alimañas. Nosotros.

Tú. Yo.

El asfalto y nosotros.

Y ahí afuera;

La nada.

Tú.

Los aullidos.




Mientras tanto:
El chirriar de los engranajes que tratan de volver a dar cuerda al mundo.



Nosotros resistiendo,




y



la




Nada.
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7comentarios 67 lecturas prosapoetica karma: 100
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