Verso clásico Verso libre Prosa poética Relato
Perfil Mis poemas Mis comentarios Mis favoritos
Cerrar sesión

encontrados: 14, tiempo total: 0.023 segundos rss2

No te equivoques

Soy la mesa del rastrillo
que nunca ofrece nada
abro corazones con pestillo
apago con soplidos velas apagadas

Culmino la montaña cuesta abajo
acabo lo que nunca termino
pienso en ti camino del trabajo
me pierdo siempre en el mismo camino

Cada noche apago mis sentidos
enciendo cigarrillos encendidos
sin empezar, yo ya me doy por vencido
la verdad, no quiero nada más contigo.
leer más   
10
2comentarios 54 lecturas versolibre karma: 97

pequeñas cosas

sueño con tu malestar,
con tus desidias y tus miedos,
parto con ellos desde el sur
hacia la ciudad
para resolverlos y esconderlos;
y rescatarte,
aunque sólo sea,
inconscientemente,
porque no me lo has pedido.
hago estas pequeñas cosas
y muchas otras
porque luego,
al despertar,
siempre estás tú.
leer más   
13
6comentarios 92 lecturas versolibre karma: 114

El sueño

He tenido un sueño, estaba en un paradisíaco paisaje lleno de luz y vida, yo era el único ser humano, rodeado de tortugas grandes, pequeñas, y diminutas cuando andaba, tenía que tener cuidado de pisarlas a las más pequeñas y también mucho miedo, de ser devorado por las mas enormes y grandes.
Un lugar digno de un paraíso, y desesperado sitio de temor, prudencia, miedos y alegrías. No llegué a ser en este sueño feliz, por un lado las tortugas diminutas que podía pisar, y por otro las grandes que podía devorar me.
leer más   
6
2comentarios 46 lecturas relato karma: 76

Sorbos de pequeñas cosas (Colaboración @_Sejmet & @sarrd8r)

Gotas de café se zambullen en la taza
besando mi nariz con un aroma delicioso,
veo cómo entra el sol por la ventana
con sus dedos de luz
acariciándome los hombros.

Haces de calor, evocaciones
que suspenden la imaginación,
abstraída por éste incienso,
cuál atajo a otras vidas, otros destinos,
desvistiendo el presente de proposiciones.

Suave brisa que eleva el vuelo
de palomas de sudor
instaladas en mi frente.
Su voz pronunciando mi nombre,
oyéndose, de pronto, entre la multitud.

Laudo que me aísla de toda verdad,
hálitos desleídos que maquillan mi memoria,
cuando éramos una sola mano de veinte dedos,
asidos a sonrisas, acuarelas de lo natural,
miradas que cuentan los segundos
sembrando resuellos entre los embozos.

Melodía inherente a nuestra historia
es zumbido que decora la afonía
de los días aciagos.
Alborozo que se mide en sorbos,
entusiasmo contenido en los trazos
dibujados por las horas a diario.

Besado por el aromático testigo,
me devuelve mechones de felicidad,
como plumas de cisne monógamas del sol,
que al entrar por el ventanal recrea,
como diminutos cristales,
el amor de poliedros en las pequeñas cosas.
leer más   
24
24comentarios 181 lecturas colaboracion karma: 92

Siempre el frío

Pez diminuto en estanque
de aguas gélidas y oscuras.
Nadando solo, contracorriente.
Pequeñez en un espacio
que ocupan los nombrados.
Recurso mínimo.
Pedazo escaso.
Minúsculo y apenas nada.

Voz en el desierto.
Grito en la soledad.
Llanto en el mar.
Vacío en el aíre.

Nada.
Apenas menos que nada.

Mirada que ve sin ser vista.
Que escucha sin ser escuchada.

Escarcha en la nieve.
Y el frío, siempre el frío
aunque los 40º se rebasaron.


Color translucido y transparente
de la paleta de un pintor mediocre.

Oscuridad en la noche sin luna.
Bolsillo roto por donde se pierden
los minutos y las ganas.
Alejada del amanecer,
aproximándose al ocaso.

Y el frío, siempre el frío
que cubre los ojos,
las manos y los labios.

Glaciación del alma
marchita, pequeña
y oculta en el centro
de un mundo que habita
en la mota de un suspiro.
15
14comentarios 150 lecturas versolibre karma: 110

Hemos perdido de vista a la Luna

Llegada es la hora, en la cual, poco a poco,
 iremos devorando nuestro pasado,
 para mantener con vida, nuestras vidas.

  He viajado en muchos trenes, y aviones,
 ¡nunca!, encontré a nadie que me dijera:
 “sígueme, te haré pescador de hombres.”

  Tal vez me comprendáis:
  Ya os llegará el turno;
 vuestros hilos se romperán; vuestros cuerpos
   se desplomarán,
   inexorablemente.

  
   Desde abajo,
 todas las caras parecen iguales,
 en cambio, es vuestro caminar,
 lo que las marca y difiere.

  Aunque no podéis verme;
 aunque ignoráis mi existencia, terminaréis
 en el mismo lugar.

  Las flores han crecido a mí alrededor.
 Y los que amé, dejaron, en ellos, su perfume.

  He devenido a tal pequeñez, que hasta
 el más inofensivo gorrión, sería para él
 una presa fácil.
  
  Tardé, varios días, en bajar las escaleras
 del camino imaginario; y, una vez dentro, espero
 hasta altas horas de la noche, para salir
 sin ser aplastado por vosotros.

  Soy tan pequeño..., que tan sólo
 tendría que introducirme entre unos cables
 para provocar vuestra desgracia...

  No lo haré.

  Cerebro programado, con el aire de la calle.
como consecuencia:

Hemos perdido de vista a la Luna.
leer más   
10
3comentarios 119 lecturas versolibre karma: 76

Frágil pero hacia adelante

Soy como una bolita pequeña de cristal
que recorre calles y avenidas
llenas de piedras y astillas,
pero no se para
sigue, sigue y avanza
con las mismas heridas
que nunca sanan
aunque a veces, salvada
con pequeños gestos y palabras
bonitos hechos,
mejores momentos.
8
2comentarios 95 lecturas versolibre karma: 62

De lejos todo es más

De lejos todo es más,

más pequeño y más grande.

La indiferencia de lo próximo,

empequeñece.

La imaginación de lo lejano,

agranda.

Un infinito destino atemporal.
9
sin comentarios 83 lecturas versolibre karma: 71

Para Lules

Pequeña alma dulce
que nunca has nacido,
que solo has vivido
en mis sueños conjurados
de un delirio imaginario,
como espinas de la rosa
que perfuma los sentidos
por un ideal perdido
que el destino me ha negado,
atrapada en una cuna
que solo el tiempo ha mecido
mientras consuelo tu llanto
que su une con el mío
entre lágrimas de ausencia
como perlas del pasado.
leer más   
11
6comentarios 78 lecturas versoclasico karma: 69

El calor humano

El calor humano

Distancia un objetivo
Llama inmensa que rasga el horizonte,
Humo elevado que se extiende conforme.
Pero también neblina iluminada
Y grisácea
y oscuridad.
La oscuridad que resulta sensaciones
viscosas a los cuerpos.
Extensiones de oscuridad que ocultan luz y claridad
Luz y negro
Calor y oscuridad
Cuerpos...
y notas.
Llama de fuego
todo vida, todo nuestro.
Mí hija y tú mi centro.

La noche de pronto
La llama es pequeña
Parece dar calor, pero no llega a ser calor
Parece luz, pero no llega a ser luz
Parece vida, pero no llega a ser vida.
Su calor es vivo.
leer más   
4
sin comentarios 37 lecturas versolibre karma: 41

Cuento descorazonado

Hubo una vez un corazón que pudo ser grande.
Tan grande como el universo.
Pero le faltaron caricias que le volvieran
la piel de terciopelo.
Por eso se tornó áspero y duro. Muy duro.
Cuando llegó la desolación
no encontró hombros sobre los que llorar.
Hombros que, como tierra seca,
absorbieran sus penas.
Así que se ahogaba en su angustia
tornándose tosco y desabrido.
No hubo almas que, como redes,
le sostuvieran los miedos
y se creó un vestido a medida con ellos.
No saltó nunca al vacío.
Le faltó aliento que, como llama viva,
le elevara hasta el cielo.
Más no hubo viento a favor
Así que no tuvo noticias de ilusiones.
Cargó el peso de la culpa, pues no hubo
palabras dulces que aligerasen su viaje.
Es por ello que nunca se perdonó.
No halló puertas abiertas, sí barreras infranqueables
Por eso no aprendió a volar.
Un día se percató de que le faltaba oxígeno


Se asfixiaba. Se consumía más y más,
haciéndose cada día más pequeño.
Y así se quedó: minúsculo, apenas perceptible.
Si un día lo ves perdido y desamparado, ayúdalo.
Lo reconocerás porque es pequeño, rígido y hosco.
Ofrécele calor para ablandarlo, empápalo de vida
Y sujétalo fuerte mientras le invitas a volar de tu mano.
Quizás el aire lo asfixie y el calor lo abrase.
Quizás el vértigo le quiebre las alas.
Quizás prefiera proseguir su viaje hacia la nada.
leer más   
5
2comentarios 82 lecturas versolibre karma: 37

Letra pequeña

Letra pequeña

Te empeñas en leer mis ojos
cierto es que son grandes
como enormes caracteres.
De un color rojo
único e inconfundible
para que cumplan su cometido.

Puede que reflejen mi alma
no podría asegurarlo.

Olvidas leer esas letras pequeñas
que aparecen muy cerca de mi cerebro
alineadas al corazón,
y que traen tantos equívocos.

Las que no mencionan un contrato de permanencia
pero te comprometen a aceptar algunos de los servicios
o las que indican consumir preferentemente antes de…
mencionando reacciones adversas y riesgos posibles.

Si decides leerlas,
comprobarás que no hay todo incluido,
que nada es para siempre,
hay fechas de vencimiento
y se pueden evitar las sobredosis.


Copyright2017
leer más   
4
sin comentarios 28 lecturas versolibre karma: 33