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Te regalo mi perdón

Ha pasado tanto tiempo,
desde aquel último encuentro,
aún siento tu olor en el viento,
y tu ojos ignorando mi lamento.

Nunca podré entender,
como pudiste amor pretender,
si yo te amaba con pasión,
con ternura, sin pretensión.

Te entregué mi alma,
en cada beso que te daba,
te entregué mi esencia,
mientras me dabas ausencia.

Te fuiste buscando una ilusión,
volviste pidiendo perdón,
mientras yo moría de desamor,
tu eras feliz sin importar mi condición.

Pude regalarte mi perdón,
pero no abrirte más mi corazón,
el engaño no tiene regresión,
y para mí dignidad no hay negociación.

Las letras de mi alma.
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8comentarios 134 lecturas prosapoetica karma: 79

Caminando en círculos

Hay algo que me impide perdonarte,
y no soy yo, que aún te ama y quiere
empezar de nuevo.

Puede que sea la violenta certidumbre
de que contigo o sin ti
ya sólo espera la tristeza. Porque ha llegado
la primavera vestida de largo deshielo
y nuestros días de luz
estallaron en el olvido.

Hay algo que me impide perdonarte,
y nos está volviendo locos,

mientras Quique González nos canta la historia
de esa pareja que avanza
caminando en círculos, como fieras
afilando los colmillos.

Hay algo que me impide perdonarte.

Y es el tiempo,
que por una vez en su vida
lo daña todo.
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4comentarios 91 lecturas versolibre karma: 73

Adiós

ADIOS.

El amor que me diste un dia
Te lo quiero regresar
Porque no supiste amar
Como merezco en realidad

Te empeñaste en mostrarme
Que no soy mas que un mueble
Alquien que esta ahí
Pero que en realidad no siente.

Ahora retrocedes la historia
Saltando algunos episodios
Reviviendo tus victorias
y borrando tus derrotas.

Te sientas ahora enfrente
con tu mirada punzante
echándome toda la culpa
del dolor que me causaste.

Dices que es cosa de dos
el problema de amor
olvidas que la confianza
es una piedra que afianza.

Te niegas a aceptar
que me quiero alejar,
no aceptas un adios
por tu ego de gran señor.

Olvídate ya de mi
Dejame ser feliz
si alguna vez me quisiste
entonces déjame irme.

Las Letras de mi alma
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sin comentarios 38 lecturas versolibre karma: 92

Te perdono no por ti, sino por mi

.

Aquí me encuentro frente a tus ojos,
en este momento que aun tengo demencia,
que sufro al verte con la frialdad que me mientes,
y albergo la esperanza de ahogar cualquier sufrimiento.

Me reflejo en tu mirada ahogada en lágrimas,
esas que salen ahora, pidiéndome que te perdone,
sufres dices por mi ausencia, gritando tus penas al viento
tu te fuiste, sin importarte el vacío que en mis brazos se sintió.

Te observo ahora, pareces lobo arrepentido con el hocico ensangrentado
Despues de darte un festin con las mujeres que en tu vida pasaron
Ahora frente a mi, me pides perdon, y que te deje volver a mi lado,
Pues nada calmo tu hambre interna, y ahora te sientes acongojado.

Te dejaste vencer por la tentacion, que solo un nuevo cuerpo te brindaria
Te fuiste buscando el manjar, sensaciones que según tu yo ya no ofrecia,
Te equivocaste y pensaste que las cosas durarian, y que ellas contigo seguirian,
Es muy triste suponer, que encontraras felicidad, matando a alguien en ese afan.

Lo lamento, no te odio, te perdono por el tiempo que me hiciste perder,
Sigue avanzando porque no soy de las que vuelve a caer,
Tu creias, que en sus brazos encontrarias, el calor que mi cuerpo ofrecia,
Que habria cuidados y preocupacion con la misma dedicacion, que nacia por mi amor.

Ahora perdóname tu a mi, pues tengo cosas que hacer y en mis ojos, Lamento informarte que ya que en ellos ya no te puedes perder,
pues encontraron una razón para brillar cuando solo lagrimas parecia derramar,
y esa razón es el amor, a mi misma, a mis hijos y a mi dignidad.

Te perdono, por mi, no por ti, porque no soy yo quien te juzgue
Pero si quien decida, lo que quiero para mi,
ADIOS.

las letras de mi alma.
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Batalla del olvido

La batalla del olvido

En mi pecho hay un eco todavía,
en mis versos aún existía,
en mis ojos una luz desaparecía,
y en mi alma algo por dentro se rompía.

El recuerdo de tu cuerpo está latente
el dolor de perderte se siente,
aferrada a un pasado no dejo,
en los vidrios solo veo tu reflejo.

Sucumbida en silencio me lo quedo,
y tú nombre en mi boca se maneja,
quiero gritar que aún conmigo te llevo,
pero el orgullo gritar no me deja.

Me ahogo en un vaso de nostalgia,
mismo que he llenado con lágrimas,
pareciera que por ti tengo neuralgia,
y con tu ausencia mis heridas lastimas.

Te conozco bien sé que no me olvidas,
pero tu orgullo nos destruye con su filo,
No olvides que destruyes nuestras vidas,
Al huir de un amor que anidas.

Las letras de mi alma.
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5comentarios 62 lecturas versoclasico karma: 79

Al lector mi confesor...

No quisiera vaciar tu recuerdo en simples letras que no darán mérito al sentimiento encerrado en cada una de ellas. Tampoco busco la justicia a mano propia en la que te juzgo a frases y te sentencia a puntos finales.

La verdad sólo pretendo expiar mis culpas.

Acúsome lector que he pecado, de pensamiento, palabra, obra y omisión.

De pensamiento por no alejarme de tu recuerdo ni un instante, por pensar en tu buena o mala fortuna, por descubrirme caminando a ninguna parte porque ha sido tu memoria la que llevaba mis pies, y como siempre, me deja abandonado al final de la calle sin un rumbo fijo.

De palabra por haberte dicho tantas veces, te amo, tanto... que el habértelo dicho en esas cantidades podría sonar a blasfemia, por decir que te apoyaba y porque en verdad lo hice, por hablarte al oído mientras dormías y susurrar un te quiero artero para que se clavara directamente en tus sueños y en tu conciencia.

De obra, porque cuanto estuvo en mis manos hice por ti, y créeme que no es reproche, cada pequeño paso, cada logro en mi vida lo hice por ti, por nuestro mañana y por nuestro futuro, lo malo es considerar un futuro escrito cuando debemos saber de la poca certeza que nos da, tan ingrato él, que nos deja hacer planes y al final todo se va perdiendo tras la niebla que despeja a su antojo.

De omisión, creo que son mi mayor falta... por omitir tus desdenes y tu hipocresía, por omitir tus faltas y buscarte perfecta, por omitir tu humanidad pensándote divina, por omitir mi conciencia buscando entrar en la tuya, por omitirme a mí dejando que me omitieras.

Esa es mi confesión, y acepto en el transcurso de este escrito mi pena, tal vez la sentencia sean diez canciones de Sabina y un poema de Benedetti, o dos horas de Serrat y tres libros de Onetti, igual y es más tranquila y son tres canciones de trova y una lectura ligera, digamos Cortázar o Borges, (es claro que esto último es una ironía). Sin embargo, cumpliré mi sentencia cabalmente, para expiarme de ti, y de todo aquello que no eres tú, es momento de redescubrir la fe que había perdido en mis dedos y en mis manos, hasta en mi inspiración.

Será que el amor se regocija de llevarse lo mejor de nosotros para alimentarse y al final, nos deja más pobres de todo, pero más fuertes... mucho más fuertes. Si a mí de pequeño me lo hubieran advertido, estoy seguro de que, aun así, me hubiera subido a esta montaña rusa... como seguramente lo haré mañana.
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3comentarios 45 lecturas relato karma: 79

Son tan pocas las palabras

Son tan pocas las palabras en el viento
que no me alcanzan para arrepentirme.
No quiero acostumbrarme al perdón
adulando a la vida con la costumbre
de querer solo vivir.

Pedir perdón.
Aún no porque tengo
que pedir perdón y arrepentirme,
me lo dice tantas veces el tiempo
que lo tengo impregnado en el corazón.

A veces quisiera tener la oportunidad
de rescatarme,
pero la valentía es una cobarde,
ya no posee ningún sentimiento amado
para poder olvidarlo todo y lograrlo.

Nunca he podido equilibrar la vida
y caminar en la cuerda floja,
son muchos los intentos fallidos
en los cuales solo tambaleo la realidad.

Ya perdí la cuenta de tantas veces
que solo me he dejado caer,
amo sobrevivir a la caída de un vacío
en un suspiro que no es fallido.

Ahora sé lo que es extrañar tu voz,
es una sensación de espanto,
porque no me acostumbro al silencio
de perdón al vacío de tu amor.

Es difícil avergonzarse cuando el miedo
siempre toma la delantera,
nunca es suficiente el esfuerzo
cuando simplemente tienes que seguir
bajo la metralla del odio todo el tiempo.

Mis ideas se duermen en un intento fallido,
en los sueños no puedo escribir
lo tanto que te quiero.

Son tan pocas las palabras
que se desprenden cada vez que no te veo,
que me he hecho invisible para ti.


Poesía
Miguel Adame Vázquez.
15/07/2017.
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5comentarios 182 lecturas versolibre karma: 80

Escribir o perdonar(me).

Todavía no domino el arte de perder. Saber que voy dejando atrás un trozo de vida, cada día, que otro amanecer supone un capítulo más de la historia que no deja de avanzar hasta un final inevitable. Solo de pensarlo, me aprieta la hora en la muñeca y, en general, todo lo que me robe el tiempo y me corte las alas.

Me duele el cuerpo porque no he tomado mi sorbo de nostalgia, lo siento, pero hoy no tengo tiempo para un café triste. El verano me ha llamado la atención cuando mis ojos estaban ahogándose en la taza, mareados en los giros de cuchara que delatan mi manía de ir contracorriente, es decir, en sentido contrario a las agujas del reloj. Lanzó rayos de sol al cristal de la ventana y, enseguida, fui hacia ella y me asomé. Allí estaba el estío, sonriéndome con la boca de un niño pequeño que comía el trozo de sandía que su abuela acababa de ofrecerle. Aquella sonrisa carmesí me hizo sonreír, igual que el bostezo llama al bostezo y la lágrima a la lágrima. Qué bien nos entendemos con los gestos y qué difícil parece obtener el mismo efecto mediante palabras...

No lo he dicho, pero lo cuento ahora: me he bajado a la calle con la libreta bajo el brazo. El niño ya se ha marchado pero el verano sigue aquí. No quiero acostumbrarme a su forma de abrigarme sin ropa, a su techo de azul recién pintado, al alboroto infantil en los parques desde ya temprano, al olor de las piscinas, al gentío en la playa. No, no puedo habituarme a todo esto para luego relegarlo a la estampa color sepia de otra época. Como la canícula cordobesa que ya no besa mi piel, como la piel tersa menos tersa, como las letras recargadas de metáfora que escogía antaño.

Ni hablar, me niego a elaborar la imagen literaria de este momento que va a escaparse como todos los que vinieron anteriormente y, luego, huyeron pidiendo asilo a mi memoria que no sabe decir que no. Tengo demasiados tiempos dentro queriendo inventarse un recuerdo que no pinche. Por eso, escribo, para reorganizarme, perdonando y perdonándome para que no escueza cuando mis ojos rememoran una escena.

Atrapo el tiempo con las letras. Tengo entendido que las oes son muy hondas, una trampa perfecta. No así las íes, puentes de madera colgante que disponen solo de un minúsculo redondel como refugio, tan grande como mi bolso de las bodas. Menos mal que hay muchas letras. Me encanta la idea de almacenar tiempo en lo escrito, cazar instantes, leer y sentirme joven... toda la vida.
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5comentarios 102 lecturas prosapoetica karma: 79

A usted mujer

Yo no soy escritor ni poeta,
ni ese sol que en el alba despierta,
sólo soy de mi pluma las letras
que dibujan palabras muy ciertas.

Le admiro por su grandeza,
por su gran corazón y nobleza,
por ser flor de primavera
que resalta su belleza.

Ante usted doblando mi frente,
agradezco el abrigo en su vientre,
y por ser de la vida la fuente
...Que Dios le bendiga siempre.

¡Dios le bendiga mujer!
...Y si un día sin querer ,
o por ser un hombre ignorante
yo le he podido ofender,

que la vida me castigue en mi vejez,
y si con ese castigo tal vez,
allá en mi senil decadencia
estaré pidiendo clemencia
para que su perdón ponga mi cruz...

Al final de mi existencia.


Autor ; Carlos Roberto Reyes Paz.
Choluteca , Honduras.
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6comentarios 137 lecturas versolibre karma: 80

Perdoné lo imperdonable hasta el mismísimo cansancio

Perdoné lo imperdonable hasta el mismísimo cansancio.
Cada lágrima vertida en mi cariño sin consuelo.

Te abracé para protegerte cada vez que el dolor fue una lápida muy pesada para el cuerpo.
Lo hice como lo hace el pequeño gorrión que protege a sus polluelos ante la tormenta oscura de la ira que todo lo aniquila sin remedio.

Yo también sé de muchos corazones rotos a los cuales nunca les mostraron humildad para amarse.
En donde solo la soberbia fue su escudo para no morir en la deriva de un mar agrietado por la desdicha.

Yo también ame hasta que mi corazón fue arrancado.
Derrame cada cariño hasta que en mis delirios se detuvo de golpe el martirio.

Descubrí que la angustia se deja de sentir cuando el amor es la única ventana abierta para poder escapar del refugio de las mentiras.
Descubrí que mi verdadero valor vive de ti con cada caricia.

Hoy ya no quiero volver atrás a un pasado enfermo y roto.
Prefiero respirar el aroma a tierra mojada después de la llovizna.

Perdoné lo imperdonable hasta el mismísimo cansancio.
Solo supe abrazar tu cuerpo y protegerte.
Yo también sé de corazones rotos que nunca se les tuvo la más mínima piedad.

Poesía
Miguel Adame Vázquez.
28/05/2017.
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5comentarios 367 lecturas versolibre karma: 77

Mi peor enemigo

Era época de reconciliación, decían y había decidido hacer las pases con mi peor enemigo, era hora de perdonar, debía acercarme y darle una oportunidad, tal vez así desistiría de una vez por todas de su enferma afición de hacerme daño;

No era fácil, no lo era, había tantos años de dolor por olvidar, tantos golpes que perdonar que nada más el pensarlo sonaba desquisiado, pero era tiempo de reconciliación, este era el momento.

Entonces, busqué dentro, me agarré de las pocas fuerzas que me quedaban y le vi mirándome, me puse de frente, le mire a los ojos y le abrí mi alma, le pedí perdón y le dije firme y decididamente “te perdono” y créanme señores fue mi mayor acto de honestidad y era verdad, quería, lo necesitaba y lo hice.

En vez de responder, mi enemigo, tal vez incrédulo no lo sé, callaba, nada respondía, solo me miraba y entonces sucedió, una lágrima imprudente comenzó a asomarse en sus ojos y sorpréndanse señores, simultaneamente una lágrima apareció también en los míos, le sonreí y me sonrío, hacía tanto que no nos veíamos sonreir que supongo que esa era suficiente respuesta, estaba hecho.

Me di la vuelta, toda la carga había desaparecido, aún sonriendo caminé alejándome de allí con aquella ya olvidada sensación de paz interior, seguramente cuando vuelva a verle, igual que yo sonreirá pensé, me invadió entonces la curiosidad y giré la cabeza para verle de nuevo pero también se había marchado.

Ya no había nadie en el espejo.
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sin comentarios 401 lecturas prosapoetica karma: 9

Deja fluir para avanzar

Nos hacemos adictos al dolor.
Nos ahogamos cuando el sentimiento de culpa simplemente nos impide respirar.
Quisiéramos poder abrir la garganta en un solo grito.
Pero con ello solo conseguiríamos herirnos.
Porque siempre eso será imposible en esta vida mientras las cosas se mantengan igual.

No podemos seguir intentando resolver la vida de otros.
Eso nunca llenará el gran vacío que tenemos en nuestro interior.
Porque para sanar debemos despertar.
Y tendríamos que desprendernos del apego falso que solo nos marca.

Reacciona y recupérate.
Nadie más lo hará por ti.

Porque tú no tuviste ninguna culpa.
Deja de cargar ese montón de lamentos que solo te doblarán la espalda.
Sólo conseguirás que te romperán en dos partes siempre desiguales.
Y no podrás unirlas de nuevo en un solo tierno abrazo.

Yo te creo, yo te perdono.
Porque por lo único que siempre fuiste culpable fue el tener una inmensa humanidad que se atesora.
Ahora en nuestro entorno eso es una joya preciosa.
Porque es un valor en exterminio en un mundo invadido por la falsedad.

Poesía.
Miguel Adame Vázquez.
08/01/2017
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Me perdono

Me perdono por tratar de perder mis propios sueños en la maraña de la franca confusión.
Me perdono por no sentirme amado y estar perdido en el recuerdo de lo que se llevó el seol.

Me perdono por sumergir mis gritos bajo un manto profundo.
Y nuevamente no poder salir del mar oscuro que solo finge lo que soy.

Me perdono por las sonrisas secretas que se saben extintas en el amargo sabor de una rosa marchita por falta de amor.

Me perdono por todos aquellos deseos trillados de justicia que no llegan en una larga vida que transcurre solo soñando.

Me perdono por la caricia tan lejana.
Por la tenue luz de todos mis pensamientos que transitan hacia mi corazón.

Me perdono por no vivir en tu universo.
Y llegar siempre tarde a tus sencillos deseos.

Me perdono por creer que nuestros mundos son tan distantes en nuestra propia convivencia de hoy.

Me perdono por lo que no llegue a construir en tu pasado y por lo que no trasformó para mí hoy.

Me perdono por no poder cerrar los ojos cuando te estoy escribiendo.
Y solo deseo estar soñando despierto cada vez que no lo estoy.


Poesía
Miguel Adame Vazquez.
16/08/2014.
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Perdona

Perdona,
por todas aquellas veces que pensé
que el mejor refugio eran otros
y no tú mismo.
Perdona,
por mentirte durante tantos meses
solo con el propósito de no preocuparte,
aunque sin querer lo hiciera.
Perdona,
por fingir que ya todo era pasajero
cuando me estaba muriendo por dentro
por aquello que me había dado la vida.
Perdona,
por haberme enamorado de ti
y por haber creído en mil finales
que más que felices, eran imposibles.
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5
2comentarios 53 lecturas versolibre karma: 59

Perdonarme en silencio

Como perdonar si me han devorado las entrañas.
Como olvidar si me han robado la paz que se construye tras los años.
Como decirle al corazón que no escuche el eco de mis pensamientos.
Como extirpar de un tajo la razón.
Como hacer oídos sordos a un grito del silencio.
Como dar la espalda a todos mis sentimientos. Como perdonar si me han destruido por completo.
Como hacer oídos sordos si me han robado la esencia de mis recuerdos.
Como simular que no pasa nada cada vez que te veo.
Como recuperar la sonrisa con un inocente y sublime beso.
Como liberar la alegría si en lo más oscuro de un calabozo me encuentro.
Como desterrar la amargura y vibrar con el puro momento.
Como volver a rogar justicia si solo imploro que me arrebate el fuego.
Como dejar atrás el olvido sí me han destruido mis cimientos.
Como volver a amar si solo vivo con los resentimientos.
Como tratar de librar el horizonte y perdonarme.
Perdonarme en silencio.

Poesía

Miguel Adame Vazquez.

25/04/2007


youtu.be/SaICwslP6UM
4
sin comentarios 311 lecturas versolibre karma: 0

Te pido perdón

Pido perdón por el ayer perdido.
Por esa mirada agresiva que desató la furia sin razón o motivo.
Pido perdón por la lluvia de causas que marchitarón los sueños de tu hermosa sonrisa.
Pido perdón por cada suspiro que no deje convertir en estrellas.

Pido perdón por no olvidarme de la arrogancia que enfureció a tus ruegos.
Pido perdón y lo pregono.
Ante el silencio oscuro de mi existencia.
Te pido perdón.

Poesía

Miguel Adame Vázquez
Agosto 2012.
4
sin comentarios 73 lecturas versolibre karma: 36

Le pido perdón a las estrellas por haberles deseado amor

Al día de hoy
soy consciente
de cada una de las estrellas,
esas que se encuentran cansadas
de conceder el mismo maldito
deseo y lo han convertido
en sufrimiento.

Dime tú amor
Si fuiste un deseo
porque apareciste y desapareciste
Como acto de magia.
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La despedida

Siento que se me apagaba el alma, que mis noches se han quedado si luna, sin estrellas
Que el tiempo se estancó en este suspiro que va muriendo en mi pecho.

Esta realidad es cruel. Este amor siempre ha sido real y puro.
Siento que el sabor de tus besos, mis labios jamás los olvidarán.

No te culpo por no averme amado como yo quería, no hay culpables solo un amor que fue bello que ha dejado sembrados momentos inolvidables.

Y si alguna ves te falte el respeto Perdóname y si te ofendi bella mujer que Dios me juzgue el día que tenga que dejar está tierra.

Perdóname por amarte tanto.
La noche se me lleno de lagrimas el pecho de tristeza. Tal ves hoy escribo los últimos verso.
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3
sin comentarios 62 lecturas versolibre karma: 27