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Perdidos

Perdidos sin historias están mis herederos,
buscando otras fronteras que acunen a sus sueños,
cargados de esperanzas, de amor sus pechos llenos.

Historias repetidas de perdidos anhelos,
quedaron sueños truncos, rotos sin remedio,
su mundo ya no existe, crearon otro mundo,
extraño mundo ajeno,
que en nada les recuerda aquel que ya perdieron.

Perdidos y encontrados allá en nuestros recuerdos,
de tiempos más felices, soñando están despiertos.

Perdidos están y saben que acaso no hay remedio,
Su mundo se ha perdido, ya no hay un mundo nuestro.

Perdidos en su empeño, buscando otros senderos,
acaso entiendo su marcha en mis adentros,
sufriendo estoy, lo siento, perdidos están mis sueños.

Perdidos y encontrados en mundos paralelos,
regresan y no encuentran aquello que perdieron.

Perdidos en el tiempo, ingrato y pasajero,
que cobra caro el uso que muchos ya le dieron,
y vuelven imaginando que nunca se marcharon,
y su mente ya adaptada a aquel su mundo nuevo,
acaso les recuerde que ya este lo perdieron.

Perdidos ¡Hay que duelo! No encuentro la manera de atrapar
aquel recuerdo, aquel instante bello, grabado sobre hielo,
de historias compartidas de muchos que se fueron, perdidos están,
lo siento, ya este mundo no es el vuestro.
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11comentarios 186 lecturas versolibre karma: 111

Tenderete de trastos viejos

Tengo ganas de anudar jerseys de verano y bucear con playeras de inverno. Sobran cuellos altos y medios boleros.

Abro cajas de latón con canicas llenas de muescas. De rodar por el suelo cuando todo eran juegos.

Tengo caricias envueltas en papel de burbujas. Son mercancía frágil. Se ofrecen gratis, no llevan ruegos.

Oferto horquillas del pelo con dos pollitos. Uno es calmado, el otro es un trueno. Con ellos me aplaco y a veces me agito.

Tengo también una bici sin ruedas. Se fían caídas, corre que "se las pela".

En una cajita bien pequeñita tengo unas vendas y unas tiritas. Combinan con todo, son de mil colores. Abrazan heridas y calman corazones.

Hago trueque de esponjas perdidas. Las que absorben lecciones. Las que se empapan de vida. Regalo puestas de sol y dos constelaciones. Mi alma al vuelo. Mil millones de noches y cientos y cientos de días.
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16comentarios 87 lecturas versolibre karma: 120

Me he perdido

Me he perdido
entre recuerdos que lleva el viento.
Cual hojarasca yerma y seca,
empujada a la deriva.
Arrastrando tiempo en pasado,
y caducado.

Así,
sólo queda insistir;
me he perdido.

El reflejo del espejo,
me devuelve confusa
y difusa.
Desdibujada y
casi transparente,
podría diluirme en agua.
Disolverme,
ser parte sin estar presente.

Así,
sin resiliencia posible,
mi crisálida muere
despojada de su empeño.

Desnuda de mentiras piadosas.
Vestida de verdades hirientes,
y perdida.

Sin línea en el horizonte,
ni espacio respirable.
Sin trazos precisos
ni caminos por andar.
El mío se queda varado;
y el tuyo, lo perdí.




Publicado en la Asociación solidaria cinco palabras
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Ojos negros

Negros como esta noche,
una seda profunda y oscura,
más distantes que las estrellas
que en tal negrura navegan.

Espacio sideral sin rumbo,
infinitos momentos idos,
ningún destello de esperanza,
a mi vana y frágil ilusión de poeta.

Calamidad que tiempo y luz atrapan
final agónico de las quimeras,
tus inasibles ojos negros.
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2comentarios 137 lecturas versolibre karma: 101

Efímera verdad (el drama de los versos perdidos)

Cuando las palabras brotan súbitamente del éter del tiempo y quedan flotando en las vaporosas nubes de la inspiración, generan gran ansiedad en quien ha logrado apropiarse de ellas, ante su posible desaparición, por ello es que el autor necesita perennizar esas palabras, porque de no hacerlo, su existencia puede ser tan efímera como una gota de lluvia que no llega al suelo y no dota de vida a la semilla.

Y todos los días, desde todas las nubes invisibles que cubren a los espíritus curiosos, caen gotas intensas que se diluyen y extinguen en las voces inciertas de los inelegidos… para esos versos… o para la poesía.

Hay un largo recorrido del poema, que se plasma en la voz repetida, en el canto o en la palabra escrita, y culmina en la aprehensión que hace de cada verso el oyente o el lector, y a pesar continúa a través de él.

Pero la poesía vive también dispersa en el limbo, al que la condena la falta de previsión del poeta para guardar los versos que surgen en los momentos de inspiración. Una dimensión imperfecta, pero preñada de gran luminosidad. Aquella que da vida al universo humano.

No obstante, el aire que rodea a la poesía es aparente, insuflado de pompa y enrarecido de humildad. Pero, más allá de lo iluso que puede ser, está cargado de la energía vital que mueve a los sueños, impregnado de las sensaciones que lanzan al ser humano a la aventura universal. Un viento que también empuja las velas de los aventureros que nunca alcanzarán el Parnaso, porque carecen de vida y de los dones de la palabra.

De ese aire brota una luz sempiterna, un haz de belleza inmortal, un destello de eternidad, que guardamos como un tesoro en nuestras bibliotecas. La voz del poeta que se hace verdad. Esa poesía que nutre el silencio, que reúne a todas las voces y le da sentido a la oración.

Pero, siempre nos quedará la angustia y el desasosiego por aquellos versos perdidos. Por aquel poema que un día empezó y nunca terminó, por aquel esfuerzo inútil que se quiso llamar poesía; por quien hunde su talento en el fango de la inconstancia; por quien se abandona en el conformismo, en el falso halago, en el triunfo efímero, en el alumbramiento y deceso de la propia voz. Por quien mata la poesía haciendo de ella un objeto de consumo, una mercancía editorial, una moneda de cambio, un poema de concurso... un montón de versos para encantar a unos lectores que jamás sentirán aquello que diferencia al poeta del resto de la humanidad.
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2comentarios 84 lecturas prosapoetica karma: 98

Que tontería ¿Verdad?

Me miras y te ries sin más,
Alabas cada una de mis frases,
Parece casi como si te gustase,
Qué tontería ¿Verdad?

Me arrastrabas a bailar,
Sin que yo te preguntase
Parece casi como si te gustase
Qué tontería ¿Verdad?

Noto tu agitado respirar
Y tus labios veo acercarse
Parece casi como si te gustase
Qué tontería ¿Verdad?

El beso ha sabido volar,
Pero también chocarse
Parece casi como si te gustase
Qué tontería ¿Verdad?

Me invitar a lejos pasear
¡Ojalá todos se demorasen!
Parece casi como si te gustase,
Qué tontería ¿Verdad?

Mirándome, empiezas a preguntar:
¿Te gustaría que alguien te amase?
Parece casi como si te gustase,
Qué tontería ¿Verdad?

Me has comenzado a evitar,
Veo tu tenue figura alejarse,
Es como si algo te cansase,
Qué tontería ¿Verdad?

Un pensamiento no para de ladrar,
Me dice, que vendría bien que recordase
Que tal vez si que te gustase,
Pero qué tontería ¿Verdad?
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Obsesión

LAS CENIZAS DE UN ANÓNIMO.

OBSESIÓN



Desde un lugar que me mantenía a salvo de su mirada,
un lugar donde podía observarla cada día,
desde ahí,
donde alimentaba mis emociones y anhelaba poseerla;
mi mente ya perdida entre la belleza de sus pétalos mi incitaba a robarla de su jardín.
Sentí como cada pensamiento que orbitaba los espacios de mi mente me pedía en gritos desgarradores que cometiese tal pecado.
Me senté en silencio a hablar conmigo mismo y pensé:
“No debo ser egoísta. No me pertenece. No debería comportarme así”
Luché contra esos incontrolables deseos que cada día crecían aún más.
Yo mismo fui quien desencadeno tal obsesión,
soy yo quien debería ponerle fin.
Continúe anhelando y observándola día a día,
soñé poder tenerla en mis manos.
Mil veces intente acercarme,
mas nunca tuve el valor necesario.
La vi marchitar sus pétalos,
perder su color.
La observe durante años,
pero llegado el momento,
aún sin tenerla en mis manos,
la vi morir.
La vi marcharse,
dejando en mi nada más que dolor.




-JOEL B. LEZAMA.
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Dragón y Ángel

Dragón y Ángel.

Quiero ser Dragón, y tragar me toda la maldad.
Ser ángel para recibir esa flor sin olor
y darle a los derechos, eso, ser.

Ángel que vuele a la cima, y ofrecerte desde allí, el arco iris.
Dragón que, abre la boca para devorar el dolor, luchando con mi fuego erradicando, esos malos pensamientos.

Ángel de rabia, que quiere irse volando, levitando amor.
Dragón oscuro sin sombra ni luz, buscando la falsedad, de un coletazo y de pronto ver claridad.

Ángel luminoso, de nubes,agua, y sol,
caminando sobre esa hipocresía de hielo y fuego, mí dragón herido.
Despierta monstruoso ser, despeja la guarida vuela con tus alas, allí donde la intolerancia vive en libertad,
purifica con tu calor y fuego
mí dragón justiciero.

Ángel rabioso sin servicios, protesta delante de ese altar que se te negó, lucha con tu espada vengadora y libera para siempre la corrupción.

Dragón del tiempo pasado y de hoy, no descanses ni de noche y día, nuestro futuro lo quieren para sí, vigila desde tu atalaya con tu fuego purificador, salves al ser, sin dios.

Ángel rechazado que caminas si rumbos, templar tu espada, da le brillo, busca los enemigos del amor y la felicidad, están equivocados perdidos sin rumbo.

Dragón y Ángel. Yo.
No me llevéis, con falsos profetas y dioses.
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2comentarios 86 lecturas prosapoetica karma: 60

Blues del diablo azul

Cuando un ángel caído llora
cuando un ángel caído llora
sus lágrimas forman un espejo
que congela las llamas
que congela las llamas
y le devuelve su angélico reflejo

pero se lo llevan los demonios
se lo llevan los demonios
para atarle las correas
y la ira agrieta su rostro
la ira agrieta su rostro
lactando el fuego de ideas ateas

y reniega de pedir perdón
reniega de pedir perdón
grita que da las cartas la conciencia
marcándolas con la tentación
marcándolas con la tentación
y el ángel va en contra de su naturaleza.
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11comentarios 243 lecturas versolibre karma: 116

La rosa azul

La rosa azul que encontre en el jardin
Me recordo aquel dia en que todo llego a su fin no puedo creer que todo acabo
Y sentir que aquel tiempo tan rapido paso

Aquella rosa que tan bella nacio
Hizo renacer mis recuerdos de ayer
Recuerdos tan dulces y otros amargos
de un amor que hoy siento, fue tan abstracto
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1comentarios 29 lecturas versoclasico karma: 73

Jacaranda mimosifolia

Jacaranda mimosifolia

De repente hay un cielo
pero es como de cementerio;
todo este lugar huele mal,
huele a oscuridad;
si te toco muero,
pero si me quedo también.

Cómo desgasta enfrentarse
todos los días a la muerte;
me vacío,
y soy sombra que besa
los recovecos de mi infancia.

Si fuese osada
me atrevería a vivir;
pero tengo un tipo de oscuridad
que arrastran los años,
y me está destruyendo.

Dejé de lado la naturaleza
para escribir sobre vos,
y vos no sos mi naturaleza.
Cobardía infame,
he de tragarme todo el polvo
si quiero volver a andar,
mas no a tu lado.

Todas tus acciones tienen
una explicación,
y no soy yo.
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El profeta de las causas perdidas

Libro: Bailar junto a las ruinas (2017)

Tres peldaños de doce meses lo separaban de las
siete décadas. Jubilado y sin mayores compromisos
que arrojarle un ladrillo a su melancolía.

Ejerció sin vocación ni fortuna un sinnúmero
de oficios, y su sociología de la barbarie
se balanceaba con la púrpura acometividad
de quien ha sufrido sin acobardarse.

Ramillete de evocaciones apócrifas, con
una imagen del Gauchito Gil en la
billetera, nunca tuvo en claro su
propia existencia, o si sólo emergía a
diario de la lírica de la desesperación.

Feligrés desde hace casi dos décadas del mismo
bar, ya habituado a escarbar en las penumbras,
reconstruyendo, entre sorbo y morbo, un eructo
revestido con todos los ornamentos de la zafiedad.

Con la indolencia extrema de los acostumbrados
a la calamidad, hablaba de su vida sin poder
evitar confluir en sus emociones malgastadas.

Acariciando sombras agrietadas aprendió con los años
que el ejercicio de la queja no
equilibra el universo, y que las lágrimas
ya no son gratuitas ni automáticas.

Mitificaba sonriente un tiempo desahuciado,
de pálidas ruletas y otoños desgalichados,
salones en penumbras, deudas
impagables y heridas exhalando pulcritud.

Aferrándose a su milenaria experiencia de resacas
y amnesias, su saliva de dinastías desangeladas
pregonaba que otro tipo de insolencia es posible.

Dentro del discontinuo ritual de sus lánguidas
disertaciones, me dijo un día que tal
vez la vida sea simplemente una poco
productiva acumulación de pormenores,
en una humanidad que se hunde
bajo el peso de lo contradictorio.

En un tiempo de conformismo escéptico ante
las pequeñas satisfacciones, donde las metáforas
colisionan con lo literal, escuché de
sus labios, gruñido mediante, que
para llegar a la cordura, primero hay que
agotar una larga lista de insensateces.

Perdidos en lo insignificante, ninguno de sus
interlocutores tomó nota de las pisadas, las
soledades y los abrazos que yacían
debajo de su lengua en cada soliloquio.

Dentro del profeta de las causas
perdidas conviven la guillotina de otros
siglos con el dolor del veintiuno.

Con el brillo gastado de unos ojos que estaban
más allá de atardeceres y esperanzas, su
boca de perpetua madrugada sabía que el
mundo con sus alas de insecto ya no ofrecía,
a esa altura de la historia, ninguna novedad.

Beber en exceso parecía ser regla de oro
de un protocolo personal muy arraigado.
Con un pasado desafiante a su espalda,
se perdía divagando en un tiempo
en que el futuro estaba intacto.

En la sucia taberna donde el protagonista
de esta historia se balancea algunas
horas a diario, después de las doce de la
noche todas las gargantas son hermanas.

Como el más inesperado de los truenos, sus
palabras admonitorias retumbaron dentro
de mis convicciones, cuando me dijo
que caminamos por la vida en un estrecho
pasadizo rodeados por alambres de púas.

Se retiraba cada noche tartajeando con
hidalguía, saludando a los parroquianos que
levantaban su vaso en señal de respeto a su
trayectoria de libar con pálida resignación.



Dicen que empezó a caer sangre de sus
narices, aunque otras voces juraron que era
brandy. Lo cierto es que fue en el mismo
bar de siempre, donde se escuchó por
última vez su afonía con copyright.

Nadie pudo establecer con certeza cuál fue
el último versículo de su apocalipsis personal…
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2comentarios 70 lecturas versolibre karma: 94

Ahogada

Cada que vez que vuelvo me quedo hundida
me siento perdida,
no veo nada aquí que me indique la salida
y esto se esta inundando,
me ahogo
y mis salvavidas
están a varios kilómetros por la autovía.
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1comentarios 53 lecturas versolibre karma: 93

Égloga al tiempo perdido

Quizá pensaba hace tiempo
decorar el detalle que, era
tal vez,
una forma más útil de amar,
un episodio de trascendencia importante
un asunto relevante a la hora de la decisión animal.

Quizá planeaba,
la lluvia era siempre distinta
como un río de agua nueva siempre,
el cuerpo que te duele era otro también,
una nueva cicatriz, una nueva señal a detalle.

Quizá también tomé en cuenta en algún momento
el puño cerrado de la memoria golpeando mi espalda
como provocando el ruido de un tambor de piel
que anuncia nuevas sensaciones,
nuevo signos vibrantes, un nuevo olor en la sangre.

Quizá en mi cabeza el sonido se agrupaba
como los restos carbónicos del metal magnetizado
en el imán,
quizá esos ruidos también se levantaban animados
cuando la fuerza de la opuesta magnética se acercaba
para luego alejarse,
pero esos pequeños fragmentos no eran restos imantados
era nada más algo, tu piel erizándose en la tina de tu baño
únicamente.

Quizá yo siempre creí que eras tú ese detalle que se dibujaba en mis sueños
y te imaginaba recitando endecasílabos polifónicos,
dejando deslizar la gota de tu espalda hasta el fin de los horizontes,

Y no es cierto

Y todo era un simple poema vaciado en la imagen vulgar de una mancha

Nunca existió un bastidor para la pintura,
no había buena madera,
el marco de la foto nunca estuvo barnizado,
no hubo detalle y tampoco recuerdo
aún ahora aquello
tan falso
te digo y me digo
nunca fuiste un misterio,
y eso es algo tan canalla de mi parte
haberte inventado y pensarte viva
sino con la verdad terrible
que habías estado muerta
para todas las memorias del mundo
desde siempre.

Y ese olor que te acompaña todavía
aunque ya no está aquí
contaminará mis tardes
y mis odios
para un cierto tiempo
y después desaparecerá para siempre.

Raúl Ríos Trujillo 2017
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6comentarios 124 lecturas versolibre karma: 82

Perdiendo la razón...

Te amo. Creo que así es como debo comenzar. Con una declaración clara, contundente y precisa, porque sólo así los oídos necios entenderán de razones verdaderas.

Sucede que el mundo se extraña de que te quiera tanto, pero para mí no es nada extraño. Todo el mundo me dice que es una locura, que no puede ser que te vea como lo más bonito del mundo, que les diga que tu sonrisa enmarca todo lo que quiero ver por el resto de mi vida. Que tus besos son de sal marina y le dan tanto sabor a mi vida que yo puedo comerlos todo el tiempo, todos los días y engordar de tu cariño.

No comprenden que salgo a trabajar no para ganarme la vida, si la vida ya me la gané contigo, salgo para darnos lo que nos merecemos. Si el mundo se diera cuenta que con querernos lo tenemos todo no nos cobraría nada en euros o dólares o pesos...

Trato de explicarle al mundo que no puedo vivir sin ti, porque el complemento justo de todo eres tú, eres la sonrisa en mi día pesado, el motivo para confrontar los problemas de diario, el "no más" cuando busco otra copa de vino, el "cinco minutos y ya" cuando estamos en la cama y el "ahora sí a levantarse".

Quisiera que todos sepan que si estoy loco es porque contigo la realidad que yo vivo es diferente a la de los demás. El definirme como persona se da a través de tu mirada, cada día me esfuerzo en ser mejor persona para ti, por ser lo que quieres y ser lo que quiero contigo. Querernos, es sencillo y cómodo para nosotros, porque es donde no tenemos nada que perder, el que estés conmigo o el que esté contigo no nos trae ningún beneficio, yo sé que si no estuvieras en mi vida me iría bien y a ti también. Es ahí donde radica la magia verdadera, si estamos juntos es porque nos queremos, porque tenemos tanto para compartir que tú eres ese recipiente de mí y yo soy ese recipiente de ti; y ambos nos llenamos mutuamente de nosotros... Qué maravilla!!!

Estoy tan contento de tenerte cerca, y que tú mano tome la mía porque quiere, porque la busca y porque le gusta sentir mi piel sobre la tuya, nos compartimos y nos brindamos todo, porque tenemos todo por dar y todo por recibir. Es lógico que el mundo no lo asimile, y nos vea raro cuando estamos a la lejanía felices, no saben cómo sin estar juntos podemos estar tan unidos. Por supuesto que prefiero tenerte a mi lado y sentir tu calor, pero la vida no cumple caprichos y aun así cuando nos pone distancia, nosotros le sonreímos porque lo vemos como un momento de reflexión del por qué estamos juntos, que se entienda que no estamos adheridos por un simple pegamento que nos obliga a estar juntos todo el tiempo, no... Es algo más trascendental, permanecemos unidos, no simplemente juntos y eso es lo principal.

La decisión de querernos y no la obligación de hacerlo es la base. Por eso el mundo nos dice que perdemos la razón, y yo contesto ¿Cómo voy a perder la razón si mi razón de todo eres tú?... Perdiendo la razón... que va... y si esto es locura, entonces por fin comprendo cuando los locos dicen que su vida es perfecta con lo que tienen y yo te tengo a ti... pensándolo bien, tal vez tengan razón, estoy perdiendo la razón y debo confesar que es lo mejor que me ha sucedido en la vida.

Gracias por ser mi locura.
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1comentarios 55 lecturas prosapoetica karma: 46

Sol. Extremadura

En Extremadura, se están cayendo las nubes al suelo.
Humedeciendo la tierra seca.
Cada gota un tesoro de vida
reparando la sequía herida
cuando el acharolado, de las hojas verdes brillan
los colores ocres y amarillos lloran.
En la campiña.
la naturaleza hermanada da vida
la luz se esconde
tras las nubes.
Sobre el manto de gotas de lluvias
el sol perezoso se cuela
entre las hojas
humedecida de clorofila.
Tímido celoso se oculta
los claro oscuros paisajes armonizan las siluetas del árbol.
Curvando las líneas entre los pájaros.
Sol perdido...
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Esnifando la

Me despedí de él, no podía verle en un tiempo. No quería separar mis labios de su lengua, no quería dejar de sentir su tacto por mi espalda.
Al cabo de un rato, conseguí separarme de sus brazos.
Ahora estoy aquí, en mi habitación, haciéndome la dura para no llorar, no hay nadie pero ya es por mí misma, por tenerme algo de amor por una vez. Y entonces lo sentí, era su olor como si estuviera aquí, lo dejó impregnado en mi camiseta y aquí estoy, abrazada a este trozo de tela, esnifando la, solo para sentirlo a mi lado, solo para tenerlo de nuevo, aunque sea por poco tiempo.
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Pozos y Tierra

Te perdí a ti,
pero me quedé conmigo.
Aquel día cojo,
casi a mitad de semana,
en que grotescos fantasmas del pasado
volvieron a mis entrañas.

¿Sabes de qué día hablo?
¿Te acuerdas cómo acabó el verano?

Fuiste la tierra que se hundió
bajo mis pies.
Fuiste el pozo que se cerró
para darme sed.

Y yo, yo me descompuse en mi campo de concentración,
mientras me mataban gigantes en mil intentos de evasión.
Volví a ese pasado opaco,
ese foso inhóspito y sórdido,
Que quebró mi alma con fragores agónicos,
y me desarmó de voluntad.
Fui árbol caduco arrasado por un violento otoño.
Y te perdí...

Te perdí a ti,
pero me quedé conmigo.

Excusas taciturnas y baratas.
Yo no me quiero a mí... sin ti.
Me acuerdo cuando no existías,
cuando no eras marrado ni errata.
Conmigo era suficiente,
que vacío estaba,
y que poco sabía de mis vacíos.
y llegaste tu, con tu luz y tu torrente,
y conmigo ya no era suficiente.

¿Te acuerdas de cuando llegaste?
¿Afilabas los puñales cada tarde?

Había brisas y risas, calma en nuestras espadas,
tú jugabas a creer que me matabas,
yo jugaba a dejarme matar entre semana.
La lana de tus miradas picándome en mi empeño,
los manjares de tus palabras que me alimentaban,
tropezaba, y pronto volvía a ganar el derecho de estar al acecho.

Y entonces llegó ese martes,
esa rabia que había olvidado,
volvió ese espectro mórbido,
ese cáncer extendido y crónico.
Quisiste verme lejos, y decretaste mi exilio.
Me turbé con tu aria lejana, y mi abandono umbrío.
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Sólo aire entre los dos

Sus piernas, tus deseos, las promesas...

Ya veréis qué rápido pasa el tren
y se acerca la fría memoria,
a soplarte al oído,
que hace ya tiempo
que ella te olvida.

Sus piernas, tus deseos, las promesas...

Lo que tenga que ser, será.
Y lo que no, también.

Todos hemos aprendido
a vivir
con lo que no es.
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11comentarios 163 lecturas versolibre karma: 81

Cuando desfallece el sol

Cada día cuando desfallece el sol
se me apaga un poco la vela de la vida
y en alguna esquirla de realidad
tan inequívocamente indefinida,
me duele;
me duele la enormidad del hecho irrefutable
de que tú, no estás.

Tú,
___ que alguna vez fuiste algo
___ (en el onírico reflejo de mi lecho de espejo)
___ y otras veces quisiste ser algo
___ y que alguna vez ya no quisiste ser nada
___ (el día que hallé la orilla del infinito
___ y se me acabó aquella eternidad).

Tú,
___ que siendo nada, ajenamente mía
___ serías siempre el todo de la nada en el algo.

Tú,
___ que fuiste la caricia en la mejilla virgen
___ y los ojos que brillaron en aquel iris
___ que al fin resplandeció, por amor.

Tú,
___ que fuiste novia, amiga, compañera,
___ confidente, amante,
___ esposa, esposa, esposa,
___ rival...
___ En todas las vidas que imaginé contigo.

Tú,
___ el negro rostro de la noche
___ cuando el relámpago del reloj
___ me rompía el inconsciente
___ a las 3:33 exactamente.

¡Ah, pero sí!
También tú,
___ el aroma del alba sonrisa del alba
___ y el sabor del radiante mediodía.

Tú,
___ la inagotable y profunda
___ espina perenne...

Tú,
___ la que nunca, la que quizás,
___ la que jamás,
___ y la que siempre para nunca siempre.

Tú,
___ la herida punzante,
___ el latido sangrante,
___ la navaja, la navaja.

Tú,
___ el verso importante.

Tú.


"Cada poema es único. En cada obra late,
con mayor o menor grado, toda la poesía.
Cada lector busca algo en el poema.
Y no es insólito que lo encuentre: Ya lo
llevaba dentro" ~ Octavio Paz.


@SolitarioAmnte / ix-17
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27comentarios 179 lecturas versolibre karma: 88
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