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Un instante de belleza inadvertida

De verdad yo te digo cosa: Andar buscando comida en la tarde es un suplicio, sobre todo hacia el este de la ciudad.

Petare... Petare es un sitio de negro hollín y sucio adherido, de esos que con agua no sale. Es un sitio donde parece que el Sol calentara más que en otros lugares. Donde la gente vive apiñada como hormigas dentro de agujeros, donde convivir y tolerar el roce es casi un reto diario.

Petare es donde uno —el que no puede— va a comprar las cosas que necesita. Un mercado persa donde si no te avispas te roban y ni cuenta te das, donde el tracaleo pulula a la orden del día. Allí hay que andar como el Argos Panoptes, el los de cien ojos, porque te meten el dedo en el culo y tú, ni te enteras.

Yo, que soy un sifrino venido a menos, pues ni modo... no me toca otra que ir a morir allí cuando de comprar víveres se trata.

Yo, que era de ir a estos grandes supermercados donde todo es bonito ¡Mira tú cuan bajo he caído!

No hay belleza en esto de venirse abajo y trabajar y que de vaina te alcance para lo justo del día. Porque son otros tiempos, (¡Sí!... eso se sabe) ya no es como antes, que ibamos al mercado y hacíamos de una sola vez la quincena, o los que más, la compra de todo el mes.

Yo, que antes lo hacia y ahora no puedo, pues... como dice el dicho: ¡¡¿Con qué culo se sienta la cucaracha?!! ¿Ah?

Petare es una cuenca de locos que venden cosas menudas en espacios diminutos, apiñados como en un bazar con ese bullicio típico para alborotar una migraña para todo aquel que no viva allí.

¡No tenemos otra!, y cual zombis con sueño, ya sin fuerza, nos encaminamos hacia ese dédalo babilónico, buscando los rastrojos para la cena de hoy y las cosas que se puedan masticar mañana en la mañana...

Se hace la compra como si fuéramos a jugar muñecas ¿Sabes?: Elegimos víveres por pequeños manojos porque ya no podemos darnos el lujo de comprar por kilos.

Petare es ese estrés que te viene en ráfagas seguidas a la cara y te atormenta, una detrás de otra y otra, y otra más luego: La bullaranga de la gente con su inevitable tropezar, que no sabes si en una de esas te robaron la cartera o no y vives de continuo tocandote el bolsillo; el agobiante ruido de los carros y el volumen de esa música de botiquín de mala muerte; el calor del Sol que te tuesta así estés en la sombra porque llega un momento en que quieres decir ¡Basta!, necesito huir; pero... debo quedarme si quiero comer hoy.

Digo yo: ¿Cómo aquí, en este lugar de mercaderes locos, se puede encontrar algo de poesía? Pues aunque parezca mentira sí se puede, sólo hay que saber mirar debajo de todo ese sarro negro y polvoriento con que se cubre el suelo... y en las paredes con grietas de las casas de la época colonial... y en el rostro 'aguarapao' de esa gente con morro de cuchara... y en su mirada echona, vivaracha y gentil.

¡Mira!:
Una Luna gibosa y creciente
corona la copa del apamate de acero,
ya con media primavera gastada
en sus últimas flores;
medio verano cual virus,
apoderándose en su monopolio verde.
Y justo aquí, desde este ángulo
¡Hermoso cuadro detenido!
A mi espalda,
casi al horizonte
en la lejanía arde un Sol fiero
que se hunde,
calcinando a los rostros cansados
de aquellos que caminan
arrastrando los pies
cada quien regresando
hacia su propio oeste.

¿Ves? ¡Hasta en un infierno así puede haber una pizca de belleza inadvertida!



@ChaneGarcia
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1comentarios 37 lecturas prosapoetica karma: 60

Transitorio

Quiero un amor que camine sin prótesis,
Que acepte de qué pie cojeamos,
No importa si tardamos en llegar,
Disfrutemos del paisaje.
Es bien sabido que el tren que avanza rápido
sin frenar acaba descarrilando,
pero también es cierto que el paracaidista que
abre su paracaídas demasiado tarde se estrella.
¿Cómo sé si voy a la velocidad correcta?
¿Cómo sé si estarás cuando te necesite?
Existen actores principales, secundarios…
Y yo estoy de figurante,
Queriendo el ácido que desfigure la cara de la decepción.
19 años me han dado para amar a mucha gente
¿pero cuando me han amado a mí?
Todos mienten.
Tal vez les dé miedo decir que solo quieren com-pañía transitoria, que solo ofrezco lo que hay en un área de servicio y han de seguir la marcha.
Tal vez yo no sea bueno para momentos mejores
Y tenga que conformarme con escuchar los pro-blemas de quien no escuchara los míos.
Soy el vertedero que recoge los desechos de cada casa.
El sumidero de quien mal lo pasa.
Soy el hombre que busca un hombro
para confiar en él,
pero ve personas entrar y salir de su vida
como un recepcionista de hotel.
Doy consejos que no me aplico,
Recibiendo miserias también me salpico,
Me contamino.
No sé por qué lo hago,
Puede que ayudando a los demás me ayude
a mí mismo, pero no quiero que esa gente desapa-rezca, me gustaría ir en bici con ellos, tomar algo, visitar sitios…
por otro lado, si has estado,
si me has ayudado,
seré el sol que haga crecer tus hojas,
el recuerdo motivacional en tus horas flojas.
Las historias de un anciano, la parte fría de la al-mohada en las noches de verano.
Si has compartidos conmigo besos, miradas, flui-dos, a pesar de que te hayas ido, te estaré agrade-cido.
Tengo que disfrutar el momento porque me jode que la gente se largue,
Unos achuchones más y nos vamos, que mañana es día lamentable.




LGR
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Polillas de fuego

Las personas nos comportamos semejante a como lo hace un enjambre, una colonia de hormigas...

Somos más bien como luciérnagas, volamos atraídos hacia la luz de una sola esfera envuelta en su clara atmósfera de gas, bajo el cono que se derrama en el "iceberg" de un farol.

Cada circunstancia de la vida es esa excusa que nos aglutina en una materia informe, heterogénea; pero igual, manteniendo nuestras individualidades intactas al compartir las diferencias innatas de cada quien.

Dentro de cada individuo habita una chispa, un fragmento de eso que algunos llaman "El espíritu gregario" que en conjunto eso es lo que nos mueve... lo que nos llama a todos (según carencias ya sabidas) a que acordemos en reunir nuestros tizones puestos a arder en una sola hoguera de invierno.

¡Así somos! Polillas queriendo volar cerca del mordisco de fuego, movidas quizá por los hilos de ese instinto del que uno no escapa, eludiendo así la helada compañía de la soledad.-


@ChaneGarcia
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1comentarios 51 lecturas prosapoetica karma: 85

La costumbre en la piel escaqueada

Mi primo César es uno de los panaderos del pueblo, chambea y suda como el que más. Trabaja como un negro para vivir como un blanco: Madruga a eso de las cuatro, amasa, hornea y luego ya a las siete comienza a despachar el pan y hasta se da el lujo de atender él mismo su propio negocio. Es una panadería pequeña que le queda "a pata e' mingo" pues la misma está ubicada en la planta baja de su casa de dos pisos.

Trabaja, suda y se cansa; luego se ducha bañándose como los pájaros, rápido y sin estregarse el cuerpo.

Por su estilo de vida y la forma como trabaja, en donde prácticamente es él solo para todo, pues funge de "utiliti", es normal que en estos casos se sude mucho... y aunque no te puedo decir que huela mal (porque de afirmarte lo contrario estaría mintiendo) bien es sabido que sobre la piel se acumula el carare, esa capa de sucio que se adhiere a las depresiones propias de los pliegues, a las superficies, igual como lo hace un liquen de pequeña esmeralda que se aferra fuerte a la roca de faz desnuda, dejándole la piel veteada, con esos brazos ajedrezados, ¡Todo percusio y mohoso!, como una pared vieja... que se desconcha... mudando su piel de culebra por el fresco en el salitre de un mar cercano. Ese es su aspecto a pesar del aseo diario.

Yajaira —su mujer— siempre arisca y desconfiada como toda buena cuaima, discute con él a este respecto y... consciente de que en realidad tiene dos hijos (su hija de tres años y César) un día, así, de sorpresa, se mete a la ducha armada de pumita y una lanilla de acero, de esas que se usan para sacarle brillo a una olla después de haber quemado el arroz blanco.

Lo agarra, lo cepilla, lo estruja, lo raspa... lo enjuaga como si fuera un felpudo caqui de color y no conforme con esto, ella lo vuelve a estrujar de nuevo como para asegurarse así del proceso abrasivo. Al terminar el asalto lo deja limpiecito como un Sol y obviamente todo magullado.

Esa misma noche César no puede dormir. Lo ligero que le dejó lo limpio parece que le espanta el sueño. Vuelta y vuelta en esa cama cual pollo en pincho atormentado por el calor no sé qué brasas.

Es como si de pronto se sintiera incómodo dentro del traje de su propia piel, ¿sabes?

"¿Qué pasa, amor? ¿No puedes dormir?" —ella pregunta— "¡Sí!... ¡No sé qué ocurre! Creo que me hace falta toda esa suciedad que me quitaste".

A veces se subestima el sutil poder que sobre nosotros tiene la costumbre.-


@ChaneGarcia
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Una cuestión de percepción

Por lo general, las cosas bellas nunca saben que lo son... sino que están allí, sencillas, "impercatadas" de sí mismas, no dándose por aludidas: Tu perro con su fidelidad a toda prueba y esa inteligencia infantil como la de un niño de tres años; una zinia roja abriéndose paso por la grieta en la lápida ultrajada; la potencialidad elástica del hijo recién nacido del que no se sabe más adelante qué será; aquel niño angelical que te cautivó en la calle con su sonrisa amena, atravesándote con esos grandes ojos vidrio. ¡En fin!, podría estar aquí un largo rato dando referencias.

Lo que es bello aún no lo sabe; aquel que lo contempla mudo es quien lo nombra así, quien lo determina y calcula el gramo exacto de su peso.

La belleza, a fin de cuentas, es no es otra cosa que pura percepción.-



@ChaneGarcia
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Mutilación de la palabra diaria

¡¡¡Dios!!! Esa mala costumbre en Twitter de abreviar cuanta la palabra se te cruce por enfrente, incluso usando abreviaturas que, si te pones a ver, legalmente no existen sino que son inventadas dentro de la "lógica" particular de quien escribe, pues, cada cabeza es un mundo que se da forma a sí mismo.

¿No sé tú!; pero pienso que para que se te entienda tienes que escribir completo. Eso de abreviar las cosas a troche y moche pues, es algo que a mi no me viene... ¡Me incomoda! ¿Sabes?, resulta hasta chocante en cierto modo, ver allí en el papel tanta "comodidad" dispersa, tanta flojera que leer.

No hay nada más sabroso que, al escribir, llamar a las cosas por su nombre íntegro... sin la necesidad de mutilar a nadie.

¿¿No sé!!... Yo aquí, pensando en mi cabeza de loco.-


@ChaneGarcia
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Las nubes de plomo

La ciudad se ha vuelto un sitio de nubes derribadas... nubes que han caído a plomo y se han sedimentado en un arrojar lento. Fracciones embolsadas de tantos cadáveres, aglomeraciones de cáscaras y quién sabe cuántas otras cosas pútridas.

La ciudad se ha cundido de ángeles sin alas, de cabellos tormentosos con los rostros famélicos, que hurgan en las nubes en busca de migajas, esa extraña gloria de algunos... esas pizcas de suerte bienaventurada, que alargan la agonía del plexo, allí, justo bajo el limite de ese esternón marcado... que para bien o para mal, les ayuda a pasar el resto del hambre, a mitigar el ardor del día y después de una pequeña sobremesa, ponerse de nuevo a rastrear más nubes muertas.-
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Fugaz

De vez en cuando llegan sus aguas
a besar mi alma, a tocar mi calma,
una estrella fugaz que estalla
entre los huesos y me desarma.
Duele en el pecho su luz
el fuego que devora mi aire,
aún hay tiempo de cargar la cruz
del deseo que amanece en la carne.
Despierta un nuevo mundo pequeño
una locura clavada en la espalda,
abro los ojos a este nuevo sueño
y sigo durmiendo, hasta la mañana.
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Dos gajos de mandarina

La temeridad de unos labios felices que me miran de frente, aunque más jóvenes que yo, conocen más mundo de lo que he imaginado.

Eres mi niña-maestra: El pequeño frasquito de pus, color de veneno como el de una berenjena con ese suave olor a melocotón granado, envuelto en su perfecto abrigo de pelusa leonina como para atrapar, por tracción capilar, tu propia capa de atmósfera diminuta casi como la piel de un film adherido envolviéndote todo el cuerpo.

Mirar tus labios es un miedo anticipado. ¡Sí! Púrpura como las mejores bocas de guerra, las que saben de golpes y de gajes... las que por amor al arte practican el oficio aquel de lo divino, irritando al lijar con su lengua de gato, a la avellana roja de una flor erecta.

Labios jóvenes que parecen hechos de arcilla, agrietados y a la vez turgentes en una humedad propia que por debajo se le intuye... Entreabiertos, con ese pequeño vano en el centro de los arcos rosa opuestos, por donde jadea el aire en busca del deseo aún inconcluso, de esa fantasía sin materia, de esa alma ausente en la consonante que sin su vocal pura carece de la pizca exacta para darle sentido a todo aquello.

Tu boca es como una fruta antigua, divergente, contraria, en donde lo dulce y lo ácido en ti se hilvanan como anillo al dedo. Provocando al deseo, para dar impulso al mordizco hacia esos dos gajos de mandarina insolente y vivaracha, a la distancia justa en lo que marca la línea de las edades. Ese punto impreciso entre lo que es tierno y lo que ya está maduro, listo para consumir.-


@ChaneGarcia
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Poesía ida (reconstrucción de memoria)

La poesía —o más bien el hecho poético— es algo que no controlo del todo. A mi me sucede más bien al revés: Tan sólo soy un vector de sus manos. Ella, deformando el haz de mi plastilina, cual si fuese yo una piedra roja, filosofal modelada a su antojo.

Me llega cuando quiere, me usa según lo que dicte su capricho, me contrata a destajo y me paga mal de paso.

Cuando de repente me posee es como sentir un golpe de frescura que no se aborrece... ¿Sabes? Y estoy consciente de que ya no soy yo: El mismo triste gris de siempre, otoñando mi pereza, deshojando la angustia muda sin acción patente. Alimentando a las larvas que pululan en el oxido del vicio, en una simbiosis casi perfecta con el moho adherido la superficie de las cosas de a diario, cual si fuese un gusano velludo y de ambar amarillo de donde crecen las espigas del helecho en el tinajero de mi cabeza confusa, goteando un no sé qué de intentos de belleza sin hacer diana alguna.

Cuando estoy en ella —en poesía— siento que todo lo puedo. Dispuesto ante filo y a lo de su cortadura. Blandengue, exponiendo la blanca médula de ese ser fetal, diminuto, como el corazón dulce de una caña brava que aún no está madura en su fibra de retama natural.

Allí... sin ropas... ante la caterva de los ojos escrutores del balcón de arriba, que todo lo juzgan sin tan si quiera tomarse el tiempo para palpar mi peso exacto. Pero eso ya no importa. Con la poesía se pierde el miedo a estar desnudo y erecto en el Zócalo a pleno mediodía. Ya no hay temor del miedo mismo o a la solidez de la noche sin materia, a lo desconocido en ella más adelante de un brazo estirado en medio de su "ceguez" táctil. Porque se toma consciencia que el único objetivo real es desgastarse a uno mismo al vivir SINTIENDO... al arriesgarse ante la oportunidad... pasándole la lengua a la ásperidad dulce de las cosas amargas porque sabes que allí, adentro, te habita el dios que toca la flauta de acero.

¡Qué efímera eres cuando creo que ya te tengo puesta en blanco y negro!, y la musa escurridiza se me desvanece en una especie de bruma azul hecha como de tul de mosquitero, entre unos versos escuetos a medio dibujar, que luego, dentro de mi se derrumban: La memoria es frágil.

¡Ah! ¡Poesía ida!, y otra vez vuelvo a ser aquel mismo triste.-


@ChaneGarcia
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1comentarios 57 lecturas prosapoetica karma: 92

¿De qué color es el agua?

¿ Cuál es el color del agua?

En la escuela me enseñaron que el agua es incolora,
cruel destino el de ser invisible y transparente.
En el corazón me enseñaron que el agua es insípida e inodora,
terrible lugar es el que ocupa insensible e hiriente.
En la vida me enseñaron que el agua es como el tiempo, poderosa
libertad indomable y corriente.

Pero yo no pude aprender nada, porque vi tantos colores en el agua que el arcoiris parecía gris y era yo, el transparente.
Qué iba a aprender yo, si nací tratando de saborear el olor del agua entre mis lágrimas y comprendí su dialecto de aromas a tierra, a trueno y a primavera. ¿Cómo iba a asumir que el agua es incolora, inodora e insípida, si hay tantos mundos, tantas miradas y tantos labios entre sus gotas?
Sí, el agua es una libertad que no se detiene, tal vez sea lo único que he podido asumir, pero ¿qué hay en el interior de sus versos, en el corazón de su poesía? ¿Nada o por contrario, todo?
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2comentarios 58 lecturas prosapoetica karma: 82

Y siempre es igual

Ella era como el agua, pura,
yo como el café, cortado.


Pero al final el agua sigue
su curso hasta la playa,
y yo me quede en mi taza
sin hablarla.
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No dejes para mañana lo que puede doler hoy

Quien quisiera dejar parapléjico al recuerdo,
Que no se moviese más de la cama
Y poder avanzar sin un corazón tan hermético.
Afecto.
El afecto vendrá cuando todos mis canales estén abiertos.

No dejes para mañana lo que puede doler hoy.

No tengas asignaturas pendientes,
En una ocasión hablando con un superviviente de cáncer
Me comentó que:
Al enfermo se le ha de dejar estar enfermo,
Y estoy de acuerdo.
¿De qué sirve teñir tu cara con una sonrisa mientras cargas toneladas y toneladas de piedras?
Podrás avanzar unos metros, pero tarde o temprano tus manos vencerán frente a la carga.
El ver todos tus males por el suelo será un trauma.
Escucha.
Si tienes que llorar llora,
No te lo guardes para dentro,
Si reprimes todo y lo escondes bajo la tierra,
Te crecerá una planta de guerras internas.
¿Cómo combates eso?

Así que siéntate, escúchate
Las personas no solo tenemos derecho a estar bien,
También lo tenemos a estar mal, concédete ese derecho.
Busca la paz.
Entiende que todo duelo conlleva varias fases.
Desahógate.
Piensa en como llevaras tantas piedras,
Cuales te llevaras y cuál será la manera,
Y cuantas despeñaras ladera abajo.

Es irónico, nos enseñan la teoría de la gravedad
Pero no nos enseñan que las lágrimas han de caer,
Parece que lo lógico es arrestarlas en el lagrimal.
Cuántas de ellas viven en cautiverio por el que dirán,
O por el
“los hombres no lloran”
O el
“tenemos que ser fuertes porque tendremos que aguantar un parto”
O aquellos hipócritas que dicen “sé tú mismo” para más tarde decirte “deberías sonreír más”

Ya basta de criminalizar a quien no se siente abrazado
por alegría.


Disfruta mañana lo que no puedas disfrutar hoy.
Mientras pases el duelo grábate estas palabras:

Hay que dejar de ver la vida como una balanza
Donde pesa más lo malo y verlo como una catapulta;
Donde lo bueno sea un contrapeso y lo malo
Sea la munición que se lanza.


Si lo consigues tal vez nunca más necesites este poema.

LGR
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6comentarios 170 lecturas prosapoetica karma: 101

No sé si quisiera ser tú

No sé si quisiera ser tú



No sé si quisiera ser tú, tú ya eres perra vieja y sabes de que pata cojea cada uno con solo verle caminar.
Solo tú sabes que olas van a romper.
Te miro a los ojos y veo acuíferos, ni me imagino cuantos marineros han muerto en ellos al encallar su barco.
Tu experiencia sentimental y sexual está por encima de la media, tengo miedo de no cumplir el listón.
Pues tú ya has visto a muchos fallar y follar y ya sabes que quieres y que no.
Con el tiempo has aprendido a no pasar ni una, pues detrás de un error de pareja está la deficiencia de una persona.
No sé si quiera ser tú, ver que todo el mundo que se acerca a ti te acaba decepcionando,
y que los errores que cometió el de ayer los comete el de mañana, que lo que ayer era un "no pasa nada"
hoy es un "vete de aquí"
A veces confundes ser sincera con decir las cosas sin tacto, no sé si quisiera ser tú.
Las decepciones nos vuelven exigentes y por ende solitarios.
Que si, que ya sé que no es obligatorio estar con alguien pero sé que aún que seas poco permisiva
aún esperas que alguien exista para ti,

y es contradictorio porque nadie más que tú sabe que nadie es para nadie.
Siempre dices que lo mejor está por venir, como dos amantes que sincronizan su orgasmo y ya es-tán pensando en dormir abrazados.

Pero por alguna razón eso nunca llega, y reafirmas tu postura de lo mierdas que son los hombres.

Tal vez tenga que ser como tú, y no vivir con la ilusión de un niño en su último día de colegio.
Si no con la aceptación de que puedo suspender la asignatura.

Y aceptándolo, dolerá menos.

Debería ser como tú.

LGR
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Del barro

No espero nada de tu letrina
allí no caben rosas, ni encinas,
en el foso de la ignorancia
se muere el futuro de la infancia.
Solo los gusanos saben el final
de esta fábula mal escrita,
en tu lengua todo está mal
y mi palabra, maldita.
Mátame mil veces
mil veces volveré de las cenizas,
esculpiré mi nombre en tu cara
y en mi osamenta una sonrisa.
No hay derrotas en mi carne
creció en el barro mi esperanza,
de la nada vengo, me basta mi sangre
y un poco de felicidad me alcanza.
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Cámara frontal

Cámara frontal

Me cansé de ser empático,
Tengo la planta del pie en carne viva de tanto ponerme en los zapatos de los demás.
Hoy no me he puesto en ellos, me he puesto en tus pupilas,
Y me he visto a mi.
Tiritando, entonando un “no pasa nada” mientras un trozo de glacial se desprendía.
Me vi más cerca del psiquiátrico que del gimnasio.
Vi como estaba estancado en el tiempo,
como un reloj de cu-cut que al llegar a en punto
el pájaro no quiere salir por miedo.
Notaba que todo mi cuerpo se matizaba, no había ya ningún brillo ni nada donde se reflejase la luz.
Había sufrido un apagón.
Mire para arriba y empecé a entender varias cosas,
Los mismos hilos que me ahogaban también eran los que me movían,
Cualquier acción contraria sería pagado con la asfixia emocional.
Las listas de espera para un transplante de identidad son demasiado largas, casi ni reconocía mi nombre.
Cometí un error.
Me mudé a la piel de alguien que aprovecho el momento para destripar la mía.
Que duro es tener que consolar a alguien por hacerte daño.
Y entonces entendí que el inicio de este texto era erróneo,
sigo siendo empático,
pero tengo miedo a las personas.
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El juego del amigo

Podemos pasar el rato juntos
pero se que nunca
me voy a enamorar de ti
Podemos ser algo más que amigos
pasar el tiempo escondidos
Y recordar todo lo que hemos vivido
Pero te miro y veo otros ojos
Y solo me sale mentirte
Reírme en tu cara y ser una guarra contigo
Olvídate de haberme conocido
De lo que hemos compartido
Solo vamos a cagarla una vez más y a dejarlo todo por escrito
Dejemos que el resto lo haga el destino
Qué vas a hacer si algún día me enamoro de verdad
No de ti
De otro
De mí
Qué vas a hacer si algún día decido que estoy cansada de ti
No quiero pensar
Estoy cansada de eso ya
Solo vamos a jugar a un juego en el que yo sea siempre la reina
Y mueva mis fichas como quiera
Y me retire cuando vea que ya no debes estar aquí
Y no pase nada
Y sea siempre bueno
Qué vas a hacer si algún día aparece mi platino
Qué vas a hacer si algún día vuelve a mi camino
Te lo estoy advirtiendo, no quiero hacerte añicos nosotros dos siempre seremos algo parecido a la palabra amigos.
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El rayo de luz

Mi casa es tu silencio
rodeando mi estructura,
llenando el tibio vacío
de mis manos en tu cintura.

Mi hogar está en tus sueños
a través de tu bulliciosa mirada,
acurrucado en tu centro
devorando el aire en tu espalda.

Así en la distancia inexplicable
el amor se hace un eco infinito,
y mi mente va buscando tras los mares
ese rayo que nos una a nuestro sino.
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¿Porqué Cuando Más Amas Todo Termina?

Hubo de pasar mucho tiempo,
para que la herida que causaste a mi vida
ya no fuera tan dolorosa.
Cuando sin decir nada te fuiste de mi vida
sufrí tanto tu ausencia, y aún así te seguí amando, te amé en silencio, sin poder entender ni gritar mi pena,que me desgarraba por dentro.

Si tan solo me hubieras dicho que me amabas ,
y que era inevitable tu partida, entonces ,
hubiera soportado un siglo de tu ausencia,
y el amor nos hubiera mantenido unidos
a través del tiempo y de la distancia.

Y en esa soledad total
a la que me condenaste...
¡Como pesan los segundos!
¡Como torturan los minutos!
¡Como lastiman las horas!
¡Son insoportables los años!
¡Como duele el tiempo!
¡Como duele y lastima!

Como lastima ese tiempo
que se vuelve tu enemigo
y te consume poco a poco,
en un silencio eterno,
donde no ves , no oyes , no sientes
y no entiendes que está pasando.

¿Por qué el amor se ausenta de tu vida?
¿Por qué cuando más amas todo termina?
¿Por qué el amor se pierde en un tiempo
que tu desconoces y solo sientes la pérdida,
la ausencia, y un gran dolor, que nada ni nadie lo mitiga?

Y solo guardas la esperanza
de algún día recuperar lo perdido
manteniendo muy en el fondo ,
una pequeña flama de fe ,
abrigándola con un deseo de reencuentro,
con un "volverá" , pero te das cuenta
al paso del tiempo que no es así,
que la esperanza se muere poco a poco
y crees que se termina tu fe.

Y te derrumbas , y te encierras
en un sepulcro de dolor ,
de olvido, de desamor.

¡Pero aún así !
A punto de desfallecer
y vulnerable a todo ,
quieres y tratas de creer
que en un último instante,
antes de sumergirte
en esa obscuridad infinita
y ese silencio total,
escucharás lo que durante tanto tiempo,
tú corazón deseó oír.
¡Volví! ¡Siempre te amé!
¡Tan solo me perdí un segundo!

Y entonces......Volver a vivir.
Y renacer al amor.

MMM
Malu Mora
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La paz de nuestros versos

Camino los días eternos
sin las manecillas del tiempo,
perdiéndome en los infiernos
de la mirada del hombre sin espejos.

Rehúyo a confrontar con el necio
que vive sin amor tras de sus pasos,
que crea el corazón hecho pedazos
y es el triunfador de sus fracasos.

Espero agazapado detrás de tus ojos
escudo de mi pecho y sus despojos,
a los afilados clavos de sus odios
para dormirlos con la paz de nuestros versos.
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