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Decadencia

Que mi mente se apague,

ese es mi mayor miedo;

perder el norte

hasta acabar

naciendo

nuevo.



Perder todo criterio,

dejar de parecer estúpida

para llegar a serlo.

Convertirme en un engendro

vacío, plano

y sin extraños argumentos.



Dejar de desconfiar de los cerdos,

confiar en todo el mundo entero.

Regalar las perlas a los excrementos

y desechar

toda

la magia

que poseo.



Cuánto daño hace lo externo.

Mentira, el daño nosotros

por dentro lo hacemos.

Porque no ofende quien quiere,

pero parece que todos

pueden ofendernos.



Esta mente se apaga,

pero resurgirá de sus cenizas,

porque no considero la opción

de morir

estando

en vida.
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2comentarios 58 lecturas versolibre karma: 90

Calzada distraída

No me veas como

quien ve sin mirar.

Mírame y recuerda

mi aura y mi sonido

el día que fuimos

a tierra a volar.



Descalzas las dos,

recorrimos aire

esquivando piedras

a través del agua

en calzada humana

sin miedo y con hambre.



Deja de mirarme, niña,

no me mires más;

que lucen y alumbran

tus ojos marrones

cual fuego a colores

mi muro en cristal.



Lo vas a romper,

te lo advierto; es cierto.

Tu casa escarlata

me ha ruborizado

hasta el bucle plano.

Y ya sin desearlo

ni por un momento,

me he vuelto tuya

sin ningún remedio.
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Feliz sinvivir

Siempre ausente
de la realidad
piensas
que no se puede
sentir felicidad;
mas te digo hoy,
aquí presente,
que es enorme
el error
que cometes.
Quiero que sepas
que si antes que tú
me voy para no volver,
tal vez fui
infeliz en lo sólido,
pero feliz a más no poder
en mis sueños aéreos.
Y que es mía y solo mía
la culpa de mi marcha;
así que no cubras con heridas
tu espalda morada.

Me hago cargo de todo,
a sabiendas de lo que conlleva;
me encargo de las estrellas.
Ánimo, te veré desde ellas.
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1comentarios 67 lecturas versolibre karma: 103

Hacedora de recuerdos

Viendo un filme
hace dos días,
oí y escuché
que alguien era y es
hacedora de recuerdos
y memorias.

Solamente necesitaba
conocer,
imaginar
y sí, sentir,
para crear.

Poco conocía
esta alma pura
la vida fuera
de su burbuja.
Mas imaginando saciaba
su interior
y el de otras mentes.

Pero, como todo en la vida,
esto tampoco era una novedad;
ya que todo ha sido
ya creado,
y para crear
uno se inspira,
discretamente o no,
en lo llevado
a cabo
en un tiempo anterior.

Dando esta explicación
por terminada,
la primera deducción
que llega a mi alma
es que todos
lo somos.

Todos somos
hacedores
de recuerdos
en mayor o menor
medida,
pues recordamos
emociones,
imágenes
y sensaciones,
ya estemos aislados
o en compañía.

Y concluyo con lo siguiente:
Dado que todos
tenemos capacidad
y cavidades arrinconadas
para iluminar las almas,
podríamos ampliar
la memoria
de aquellos
seres a los que
más amemos;
comenzando, eso sí,
por la propia.
Claro, que para llenar
nuestra propia alma
de luces y sombras,
aprendamos primero
a bien querernos.

Y el resto,
ya lo recordaremos.
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1comentarios 69 lecturas versolibre karma: 89

Historia de plata

Un abuelo le dijo a su nieta,
a quien le apasiona lo brillante,
que existía una piedra
más bonita que el diamante.

Se confunde a menudo
con oro no pulido.
Pareciera de aluminio,
grafito o hierro sulfuro.

Tenía otros minerales
aquel abuelo de plata,
cada uno con su historia,
y él con sombrero de paja.

Pero era la pirita
la que hacía que su nieta
brillara al contemplarla
mientras lucía la gema.

Con la luz apagada
duermen ambos la siesta.
En cama, con pereza
echan su cabezada.

Ella no puede dormirse,
pues le recuerda su mente
aquella piedra presente
que le pesa y la desviste.

Cuando despierta el abuelo,
en el salón ve a su nieta
ante la piedra despierta,
soñando con su gran vuelo.

“Hora de irse a ‘casica'”,
le susurra a la niña.
“Te acompaño a la puerta,
da besos a la abuela”.

Ya todos se despidieron,
y al llegar a casa encontró
la maravilla que estaba
en el bajo del pantalón.

Brillaba tanto al mirarlo
que la nieta no pensó
que era su merienda
en aluminio envuelta.

Y lo miró.
Y sigue inmersa
en la belleza
de aquella piedra
que un día vio.

Y en su ‘casica’
la trasladó,
bañada en plata
la mente suya
en camisón.
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Huellas a pilares

Como siempre,
a contracorriente.
El vaso curvo,
la cerveza tostada,
La tostada helada
y hielo hasta en la nieve.

El arce a color,
árbol al calor,
el calor del color
al revés,
por lo que cuanto
más naranja,
menos calidez.

Y, por supuesto,
no hablemos ya
del final comenzado,
del comienzo final,
del final del texto,
poema sin acabar.
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2comentarios 80 lecturas versolibre karma: 97

Falta de flores

Más ayeres como ayer,
que se nos quedó
corto otra vez.
Sin miedo,
digámoslo bien;
con presencia
de la cabeza
a los pies.

Hoy por hoy,
y mañana
el futuro.
Ayer no es pasado,
si quieres es tuyo.

Todo para ti,
mientras puedas
sentir.
Todo para mí,
si lo deseas
así.

Dieciséis desde ahora
para ponerse ya serios,
tras alguna primavera
sin querer entrar
al misterio.

Cojines azules,
os echaré de menos.
Sofá desgastado,
te quedaste pequeño.
Venga, a la calle,
que ya habrá tiempo
para sentarse y pensar
“ay, que me muero”.
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All over the place

I can’t see clearly;
only spots,
stains and stings.
There are strings I’m breaking.

Today I release
my soul, my jazz.
Tomorrow there’ll be
no shame, no fear.

And, for the moment,
I don’t really care
being partially blind,
cause I’m starting to open my eyes.

Opening my heart too
used to be hard.
But I’ll be heard
weather I’m red, green or blue.

I can’t see very clearly,
but my mind in my head
says that there are freckles
all over the place.
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Telegrama falso

Se venden
dos chupetes
sin usar,
y uno usado
una vez.
Nada más.
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Madera en rama

Ahí va tu corazón;
despellejándose a medida
que la luna escribe
sombras en lienzo helado.

Si tuviera la razón,
desnudaría soles
mientras eclipses crecieran
y detuviesen el tiempo en vano.

Y este daño que sufren los años
detendría a los astros
para comulgar y absolverse
de todos los pecados.

Un nuevo día comenzaría
en este antiguo mundo,
partiendo de ocho:
nueva vida al gato.

El trato se convertiría en rato;
las ratas en caballos blancos,
y los blancos fallecidos
en su corazón.
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4comentarios 123 lecturas versolibre karma: 102

Sirvienta liberada

Os voy a contar la historia

del recluso que quemaba

cuando intentando alcanzaba

lo que pidió su memoria.


Este era un preso especial.

Nació como los demás:

Púrpura, a punto de ahogarse;

anclado al vientre espacial.



Pero más tarde descubren

taras, partes sin formarse.

Le rellenan ciertos lares

con las llamas de mil lumbres.



Encendiendo y apagando

vagan llamas empujando

a esta prisión no corpórea

que anda siempre amenazando.



El recluso se apagó

un mal día de un otoño,

y no fue hasta hace dos pocos

que volvió a tener ardor.



Esto ocurrió porque siempre

aprisionaba a sus llamas,

y de tanto acorralarlas

se tornaron perecientes.



Mas tal lunes decidió

arrojar los pies del aire,

dejando que libres bailen

sus sudores por pasión.



Y el fuego salió,

dejándonos esta historia

de ardiente futuro en noria

que a vivir ya voy.
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Agudeza

Se acumulan los espasmos
a la par que los sarcasmos,
y vanse besando flores
entre filas de algodones.

Alcahuetas visten llamas
en tejidas y floridas,
de mármol y retorcidas,
columnas romanas blancas.

La blancura de sus techos,
desgastados con el tiempo,
hacen amarilla mella
en los templos de purezas.

La piedad al Vaticano:
conclusiones que sacamos
cuando andamos sobre espinas,
siendo espina y siendo clavo.

Así vamos, ignorando
luces y faros de guía,
y atendiendo a las heridas
hechas por clavos y espinas.
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sin comentarios 71 lecturas versolibre karma: 111

Dulce paradoja en vida

Vaya.
Tanto la oración suya como el escrito mío
han resultado ser sin existir.
Me explotaron en la cara
ambas, adicción y cobardía,
y lo plasmo ahora aquí.
Sí.
Porque ya era hora;
hora de ser decidida.
Aunque sea por mi musa de hoy
y no por mí.
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sin comentarios 83 lecturas versolibre karma: 87

Zoo inacabado

Bienvenidas seáis, gentes;

estáis en la anclada jungla.

Dejad que os presente a todos

a la esperanza de verde.



Se esconde en enredaderas,

bajando hacia sus raíces

hojas dentro de la arena.



Una alegre pena, cierto,

la de no llegar al mar;

mas, podemos escucharlo

si prestamos atención.



¡Atención! ¡Andando al río!

Nadaremos hasta estar

cubiertos de agua salada,

habiendo esnifado chorros

de agua dulce en el caudal.



Pero antes vais a mirar

quién os clavará el puñal;

ya que, si no estáis atentos,

¿quién sabe qué pasará?



Sin fin de aves carroñeras,

serpientes y mucho más.

Puesto que esto es, como dije,

la jungla, la selva, el zoo.



Y no hay posible cristal

que separe bestias pardas

de las mentes con control.

Ni hay tampoco una aceptable

(o no) comunicación;

por lo que os vais a escuchar,

o esta historia aquí se acaba.
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sin comentarios 30 lecturas versolibre karma: 44

Escarcha roja

Hielo teñido;
muy malherido.
Las heridas congeladas
ya no quieren decir nada.

Y la vida circular
se mueve y vaga sin rumbo,
perezosa, dando tumbos,
viendo los parques pasar.

La sangre del terciopelo
crea lenguas serpentina
al tiempo que las líneas
cambian de raíz.

Y las raíces nuevas
coloran y degeneran
mientras se consolidan
los reinos de azafrán.

En última instancia,
Uñas de cilantro
crecerán.

Mas, por el momento,
como gallinas con sellos,
rojería y brujería,
escarcha y terciopelo,
al filo de la seda
a dormir y viajar.
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3comentarios 146 lecturas versolibre karma: 86

Acuarela natural

Tan maleable,
tambaleante;
tan descosido,
y sin sentido.

Desordenada
sin separarse,
llena de gotas
tan ordenadas.

Puras, caóticas,
son nuestras aguas.
Simples, armónicas,
complejas flautas.

Atravesando
los mares,
los ríos
y océanos,
marchan corriendo
las gotas
del agua dulce,
salada
y sin color,
como si fueran
a su destino.

Hallan camino
a cada paso.
Cuales serpientes
trepan nadando.

Colores tierra,
verde y violeta,
suavizan rojos,
y azul turquesa.

Curvas sensuales
sufren la pesca,
las cazas,
y demás mierdas.
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3comentarios 60 lecturas versolibre karma: 90

Bienvenido

Espacio lúgubre
en este Otoño rojo
de colores y mugre.
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sin comentarios 84 lecturas versolibre karma: 76

Bufones canallas

No es sorprendente
Lo innoble que es la gente:
Hablando en rojo, callando en azul.
Bribones.
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sin comentarios 69 lecturas versolibre karma: 77

Loros

Para algunas personas las grandes sumas restan valor,
Para otras las restas descomunales lo suman.

Las diferentes razones para gobernar reúnen algo en común,
Y la igualdad entre unos y otros separa lo común de lo extraordinario.

Los roedores van royendo las calles del mundo,
Y es real que cada vez hay menos mordedores merodeando.

La pobreza consume a los ratones y agranda a los cerdos,
Y las perlas se van gastando y perdiendo en manos de ellos.

Rezar es una forma de pedir ayuda,
Pero la más eficaz es robar.

Sin robos no habría pobreza,
Y sin pobreza tampoco habría riqueza.

Entonces seríamos seres reales con preocupaciones menores y vidas mayores,
Sin cargos en la conciencia, pero con un grillo sabio en la cabeza.

Y viviríamos, de una vez por todas, en armonía.
Rodando en la rueda que es la vida.

Siempre igual, siempre lo mismo.
Todo perfecto, nada cambiaría.

Aunque, claro; eso resultaría aburrido.
Mejor seguir como estamos.
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Complejos flamencos

Flamencos comunes grises
confundidos con pelícanos;
Segismundo, Hamlet e Ícaro
flamencos rosas repiten.
Vaivenes que sin piedad
atacan al atraer
criaturas con porqués
que se encuentran en la mar.
Basta de tanto misterio.
Lo que pasó en verdad fue esto:

Tras tres años sin saber de la playa,
una muchacha acudió a visitarla.
Ese agua mágica necesitaba;
ese elixir de su acústica ansiaba.
Sirenas y flamencos saludaban
en la playa de la isla en la que estaban,
de aguas cristalinas y olas que alcanzan
alturas que asustan hasta a las hadas.
Con las gaviotas ella se asustaba.
Creaba música al son del ballet.
Arte es de lo que vivir deseaba.
Tratando de salir, no recaer,
de la tentación casi está alejada;
A la rutina ahora falta volver.
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