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Espectacularmente Enamorada

Hoy conocí al amor…

Este vestía un pantalón de mezclilla y una

Camisa vaquera a cuadros.

A pesar de no ser de la ciudad un

Caballero con racimo en mano.

Tan educado y calmado que ni una

Gota ha tomado.

(Suspiros)…. Tan solo ahora

Su nombre necesito conocer para que

Amor no sea solo mi interés.

Saber ¿quién es?

Un caballero respetuoso ó solo

Un juglar* de sentimientos y emociones.

Espero corazón que tu compartas los gustos

Por él como mis ojos deseos de estar con él.

Conocer un amor que no se rompa en decepción

¿Hoy en día es lo común?

Escuchar por interés y no solo quedar

Como Inés para sacar provecho como Rafael.

Entiendo que no solo por sentir cosas en el cuerpo

Es amor sincero y verdadero.

Aunque este tan enamorada no puedo dejar de

Estar preocupada.

Espectacular no es ser dramática para llamar

La atención sino lista para no perder la precaución

De otro roto corazón.
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Lluvia matinal

Afuera, la lluvia acaricia a la ciudad;
Muy apenas rosa con sus dedos su cara,
Adentro de mi, hay un niño asombrado y curioso que desde la ventana vigila cada detalle de esa lluvia matinal. Se conecta con la lluvia, tal vez por una antigua melancolía, o por una interna necesidad de sentirse detrás de la ventana de su casa materna con ese olor de café con canela.
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Demeter y Perséfone

Este texto nació como un ejercicio. La idea es recrear el mito de Demeter, en el cual raptan a Perséfone. La intencion és recrearlo desde la visión de uno de los personajes involucrados en el mito (en este caso es Helios, el sol, quien cuenta a Demeter quien rapto a Perséfone, ya que fue el único que lo vio todo), y contarlo como algo más reciente y no como algo mitológico. Espero que sea de su agrado


Los niños jugaban entre las flores, la luz del día lo iluminaba todo.

De repente una nota, y varias más, sonaban, frías. Algo pasó, alguien ya no reía entre los narcisos.

La brisa soplaba entre las flores y el sol dio lugar a la luna. Alguien observaba una pequeña cama que esa noche quedaría vacía.

Los narcisos ya se habían marchitado cuando acudió a mi, pero aquellas notas aún resonaban en mi memoria, desesperadas.

Dijo mi nombre.

¿Donde estaba? Quería saber ¿Donde la tenían contra su voluntad?

Notas agudas y una cama vacía.

¿Quien había permitido que se la arrebataran?

Nadie más había oído aquellas notas.

Su niña brillaba ahora en la oscuridad. Solo su madre aún buscaba su canto
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Mis días de juventud

• Los cambios han sido radicales, ya has dejado de ser un niño, ya se acabo tu etapa de molestar en el salón, se acabaron las responsabilidades, se acabaron los momentos de actuar de manera inmadura, no sólo ya eres mayor sino que también ya estas en la Universidad, tu vida apenas empieza y de ahora en adelante seguir adelante ya no es una opción es una obligación, tu carrera es de lo que dependerá tu curro, tu vida y sobre todo tu família, Ha llegado el momento de darse cuenta que el niño ya no va más que el adolescente se va quedando atrás y que el joven que ahora estas siendo es quien debe actuar según la situación, tu eres el dueño de tus decisiones, sólo tu puedes saber que está bien o que está mal, quienes son buenos o quienes son malos para tu vida...
Ahora despierta el tiempo de descanso se acabo tu vida empezó y el mundo no va a parar sólo por ti y tampoco girará en tu entorno, a pesar de ser tu mundo el te puede juzgar por lo que hagas y también te puede premiar....
Sólo has lo mejor por ti, y no te creas mejor que nadie, ni juzges a nadie...


[ ] Alexndre
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Vuela conmigo

Cada día acudía al mismo lugar para poder observar el maravilloso espectáculo.

Admiraba su hermosura, la brillante gama de colores de sus plumas, su elegancia al volar, las acrobacias que hacían todos juntos en el aire.. Pero, sobre todo, esperaba para verlo a él.

Era absolutamente increíble.
Aquel papagayo de pico elegantemente curvado, pecho del color del sol y alas azul turquesa, la dejaba sin aliento con solo aparecer en el firmamento.
Diariamente esperaba que llegara el momento en que se recortaba su figura en el sol del mediodía, y se acercara majestuoso hasta la rama dónde ella, y su pequeño y agitado corazón, aguardaban. Entonces pasaba por encima volando, daba un par de vueltas y desaparecía; repitiendo un ritual diario que ella no alcanzaba a comprender.

Soñaba con acompañarlo en su vuelo. Practicaba durante horas para mantenerse en forma: debía ser muy veloz para poder estar a la altura de un pájaro tan fuerte. Pero se sentía muy estupida, creía que él nunca se fijaría en ella…era solo una pequeña golondrina de plumas oscuras y vientre color arena, pero con fuego en el corazón: el mismo que decoraba las plumas de su cabeza y mentón.

Un día se lanzó a volar con él. No lo pensó, simplemente lo hizo. Sabía que la vida de las golondrinas es muy corta y no la pasaría agazapada en esa rama.

Y así pasaron muchos días.
Ella volaba a su lado, feliz y risueña, mientras él la miraba de reojo, cada día más intrigado por saber de aquella pequeña avecilla.

– ¿ Por qué lo haces? – Preguntó él intrigado.
– Disfruto volando a tu lado. ¿Por qué lo haces tú?
– Estoy cautivo en este zoológico. Mi trabajo es participar en este ridículo espectáculo. Me alejaron de mi hogar cuándo sólo era un polluelo. Ya no recuerdo lo que es la libertad.
– Pero tú también puedes ser libre, solo tienes que volar conmigo lejos de aquí, hacia el Sur…
– ¿Y la comida? ¿Un lugar para dormir? ¿Qué haríamos si hace frío?
– Yo te enseñaré a conseguir comida, a beber en las fuentes y charcos, a resguardarte de la lluvia en otoño y del sol ardiente en verano, a buscar tierras cálidas para pasar el invierno…

Él pensó que no estaba tan mal en aquel zoo. Tenía una cómoda existencia, comida en abundancia y nunca pasaba frío.

– Solo tienes que volar conmigo, lejos de aquí, hacia el Sur….- repitió ella a modo de despedida. A partir de ese momento cada día que siguió acompañándolo se despedía con la misma frase.

Una noche él la pasó en vela. ¿Ansiaba la libertad o simplemente estar con aquella pequeña golondrina que cada día le alegraba por unos instantes?

Al día siguiente ella no vino a acompañarlo. Ni al siguiente. Ni al otro.
La vida de las golondrinas es corta. Mucho más que la de los papagayos.

Él no vió su pequeño cuerpecito yaciendo en la rama dónde lo esperaba cada día. Así que se fue a buscarla. Y voló lejos de allí, hacia el Sur...
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Recuerdos de tu Adiós

Pensar en ti cuando siento que la soledad viene a abrazarme... A pesar de que varias personas se encuentran a mi alrededor me siento solo, pues la única compañía que me llena de felicidad es la tuya... Me siento tan vacío, tan incompleto, tan infeliz... He tenido que recurrir a varios medios para intentar calmar mi ser, mi corazón y mi alma... Pero ninguna lo ha conseguido... He perdido la cuenta de las veces que te eh imaginado y soñado .... Poco a poco siento destrozarme y desmoronarme, aunque debo permanecer fuerte... Tu partiste hace mucho, pero, no me dejaste solo , tu alma suele venir a visitarme , o más bien a visitarnos.... Tu pequeño ha crecido bastante y ahora está por acabar la escuela... A veces el también me dice que te extraña y dice recordar tu voz, y en otras ocasiones me cuenta que sueña contigo que le fascina ver tu sonrisa y la dulce que eres... La última vez me dijo que tengo la mejor esposa , y que el tiene la mejor madre .... Yo le cuento acerca de nuestras travesuras y locuras de jóvenes... No se si se parece a mi o a ti... Pero tiene algo de los dos.... Me pidió que le enseñé tus libros y lo que escribías en tu tiempo libre... Y ahora se sienta a mi lado y se pone a escribir poesía .... Me sorprendió la primera vez que lo vi hacer eso... Pero al mismo tiempo me llené de muchos sentimientos y emociones.... Nuestro pequeño no para de sorprenderme... Y es que existen momentos en los que el me recuerda a mi, y en otros me recuerda a ti.... Pero bueno el tiempo sigue avanzando , y creo que ya no debería llorar, mis lágrimas no te traerán de regreso, además nuestro pequeño me necesita... Espero que leas esto, o que sientas mis sentimientos que están aquí expresados...
Siempre te amaré y nuestro hijo también te amará ...
Nos volveremos a encontrar solo que, tenemos que esperar, ya llegará el momento y estaremos juntos y te prometo que esa vez será para siempre...


Alexndre
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Yo y mi reflejo

A veces cuando me encuentro solo y no tengo ni un amigo o amiga para jugar a mi lado. Sé que podre contar conmigo mism@.

Solo basta con ir a mi habitación y ponerme enfrente de él e imitar otra personalidad. En ciertos momentos mi amig@ se pone elegante y me ofrece una taza de té.

Otros días es un alma aventurera. Sale a la búsqueda de emociones y sensaciones que no estoy acostumbrad@.

¡Es como desenfrenarse!

Muy pocos días se muestra liberal e introvertid@ compartiendo alegría a cualquier lugar que va y no se marcha hasta conseguir una risa.

En determinados casos va acorde a la moda en busca de presentarme nuevos amigos o amigas que no conocía.

Pero en ciertas circunstancias me da miedo. ¡Es cuando no l@ reconozc@ y pierdo el control!
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Todo sobre mi madre

Todas las mañanas mi madre me acompañaba hasta la esquina. Caminábamos juntos y observábamos el regocijo de nuestros rostros al sentir que con una simple mirada nos hallábamos.
En nuestro diario caminar nos estancábamos en la parada del bus.
Justo allí; mi madre posaba sus labios sobre mi mejilla y luego se despedía con un ademan. Sentí tristeza por un momento de solo pensar que algún día pudiese dar la vuelta y ver que ya no estaría allí.

Los recuerdos se amontonan en mis ojos al recordar todos esos momentos risueños.

Recuerdo la primera vez que caí. Me observaste desde lejos. Esperando tal vez que me levantara como todo muchacho travieso. Quizás sentiste compasión al saber que serian muchas las caídas a lo largo de mi vida. El golpe fue duro. Por un momento sentí que estaba solo. Sin embargo observe tu sombra reflejada en el frío suelo que se balanceaba hacia mí. Corriste a mi lado en un intento desesperado de sujetar mi cuerpo para que no volviera a tropezar. Rompí a llorar desconsoladamente y sujetaste mi dolor e invitaste a tus lagrimas a que se unieran con las mías. Posaste tus labios sobre mi herida y succionaste el mismo dolor que sentí la primera vez que rompieron mi corazón por un amor no correspondido.

Madre. Veo tus ojos dormir. Duermes como un ángel.
Sin embargo aun siento tu respiración.

Mis ojos se nublan al hurgar entre tus pertenencias y encontrar ese vestido rojo que usaste el día de mi primera comunión. Ese día fue lluvioso. Corrías detrás de mí para que no me mojara. Pero sonrías al verme como la lluvia jugaba con mi felicidad.


El tiempo ha pasado.
El niño quedo atrás.
Los recuerdos son imborrables.

Los vestigios del tiempo arremeten contra tu piel; arrugando la madurez y la experiencia de haber parido la vida, pero el sentimiento está vivo dentro de ti; acrecentándose en todos esos recuerdos. Desde mi primera nalgada hasta mi primera caída al suelo duro de la vida.


Esa misma mañana mi madre se levanto como todos los días.
El aroma del café recién colado se paseaba por toda la casa.
Justo enfrente de mi habitación escuche su voz llamarme. Pude divisar la luz del alba entrar en mi habitación y a su vez advertir su silueta a través de la puerta.

Allí estaba yo.
Dormido.
Sumergido en mis recuerdos,
aun con lágrimas en los ojos.
Sin respiración.
Sin vida.
Muerto.

Mi madre sujeto mi cuerpo entre sus brazos. Dejo que mi cabeza reposara sobre sus piernas.
Entretejiendo sus dedos en mí cabello comenzó a entonar esa vieja canción de cuna,
y entre el susurro apacible de su voz, la escuche decir:
Duerme hijo.
Es hora de descansar.
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Espejismo

ESPEJISMO

Llegaste a mi vida como un espejismo,
cuando el desierto se me hacía pesado.
Una irrealidad mezclada con optimismo ,
que prometía cambiar mi triste pasado.

Te fuiste un día así tan sutilmente,
que no creí fuera el cuento acabado.
Te esperé y aún lo hago,irracionalmente
con la mirada perdida en el cielo estrellado.

Te desnudé mi alma solitaria
con las heridas antiguas y profundas.
Creí en tu voz sensible y humanitaria,
que hoy esta ausente de mi mundo.

Entiendo que al fin ya decidiste.
Pero no pidas que me olvide totalmente.
No puedo apagar lo que encendiste
prefiero creer que no mentiste inútilmente.

Hoy sos como una visión invisible.
Un sueño tal vez muy imposible .
Un oasis en la lejanía visible
que todavía toca mi parte sensible.


Marcela Barrientos 13/09/2013
Buenos Aires, Argentina
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La ardilla y la nuez

Había una vez en un pequeño bosque una ardilla que quería conseguir una de las más deliciosas nueces de ese bosque.



La ardilla buscaba entre los árboles, se pasaba día y noche buscando la nuez perfecta para comer. Hasta que un día la encontró. El problema es que esta se encontraba en la rama que estaba en la cima de un árbol muy alto.



Tu dirás pan comido pues las ardillas son buenas trepadoras, solo que hay un problema porque nuestra pequeña amiga le teme a las alturas que incluso vive en uno de los arboles no tan altos del bosque.



La pequeña ardilla no le gustaba trepar tan alto ya que cuando era chiquita se caía y se raspaba sus patitas, todo esto le producía malos recuerdos a la ardilla.



Ardilla:- ¡Ufff! No puedo creer que al fin la encontré pero tengo un problema (con voz de miedo)



-La nuez perfecta se encuentra en lo alto de este árbol… Tengo miedo de rasparme mis patas igual que cuando era pequeña.



La ardilla trataba de subir al árbol para tomar la nuez, pero sus recuerdos no la dejaban subir hasta la cima que la ponían a dudar de su propia determinación.



Ardilla:- ¡Vamos! Por fin en este día la encontré… Parece que se puso ahí arriba solo para que yo la encontrara y resguardarse de las otras ardillas.



-Desde hace tiempo he buscado la nuez perfecta para darme un buen banquete de semillas….



-Pero ahora me siento tan miedosa para subir por ella.



La ardilla bajaba y a cierta altura del árbol le daba miedo y volvía a bajar.



Ardilla:- No puedo creer que ya sea grande y aun me den miedo las alturas… Soy una vergüenza, como me pueden considerarme una buena escaladora y no puedo trepar hasta la cima de un simple árbol.



La ardilla se sentó debajo del árbol y solo veía como la nuez alcanzaba a reflejarla.



Ardilla:-Este ha sido mi sueño… Porque me voy a echar para atrás, no me puse a buscarla para que alguien más que no sea yo la tome y disfrute de un buen festín.



Entonces la ardilla comenzó a trepar el árbol y cuando empezó a sentir miedo, cerraba sus ojitos y se decía a sí misma.



Ardilla:-¡Yo puedo!... Vamos no te des por vencida… ¡Yo creo en ti!



La ardilla trepaba el árbol con los ojos cerrados y dándose motivación ella misma hasta que choco con una rama. Abrió sus ojitos y vio que estaba en lo alto mientras que la rama sostenía aquella nuez perfecta.



Ardilla:- ¡Lo logre! (con mucha felicidad) ¡Logre llegar hasta la cima del árbol!



Contenta se acerco a la nuez, la tomo y bajo del árbol. Se fue brincando de felicidad con la nuez a su casa por haber logrado tal proeza.



La ardilla estaba tan feliz que esa noche se preparo la nuez y se dio el festín que desde tanto tiempo deseaba.



Ardilla:- ¡Ahora entiendo! Siempre tuve la capacidad de trepar los arboles hasta la cima… ¡Ya no soy esa pequeña ardillita que se raspaba sus patitas!... ¡Soy una escaladora nata! Y mejor que se preparen las nueces porque toda nuez perfecta será mía.



Fin



Moraleja: No dejes que tu propia mente te engañe. Tú eres capaz de lograr todo lo que te propones. No hay límites que te detengan.
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Amor secreto

- ¿ Qué fue lo nuestro?
- Una serendipia que cuidadosamente mantuvimos reservada y oculta. Un misterio al que hicimos esperarnos en un escondrijo del alma. Un intrincado mecanismo oculto que sólo tú y yo sabíamos abrir para disfrutar de los tesoros que encerraba...
- No te entiendo.
- La parte del cerdo que te cocinaba con patatas.
- ¡Ahhh! ¡Un secreto!...
- Por eso terminamos. No es posible el amor entre la poesía y la vulgar gula.
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Amaneció el sueño

Haz de cada momento
un nuevo amanecer,
Cada pensamiento
es una semilla...
Así que cuida tu jardín,
Plantando
tus sueños,
Arrancando de raíz
todo lo que no te haga nutrir.
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3comentarios 34 lecturas prosapoetica karma: 98

Aparento

Aparentando ser quien no soy para que nadie vea mis debilidades: serio, distante, desprovisto de ganas de conocer nuevas personas pero tengo metas que debo cumplir. Por lo tanto, debo hacerlo. Si me preguntasen entre ser querido o ser temido sin dudar escojo lo segundo pues alguien que te quiere podrá herirte consciente o inconscientemente, pero la segunda no podrá por temor a represalias. Aclararé que vengativo no soy y no porque algún cabrón no se lo haya merecido, no lo soy exclusivamente porque sería otorgar el control de mis impulsos y emociones a algún irrespirable e infame personaje. Lo cual, ya lograron con anterioridad y solo conseguí acoger y forjar cúmulos de sentimientos corruptos y cancerígenos además de desfigurar hasta lo grotesco la visión propia. Por ello, solo busco escamondar lo corrupto de mi ser y salir del bache convertido en hoyo por mis propias manos. Pues, abracé la negatividad y ésta como arena movediza me asfixió en lo más profundo de mis pensamientos, transmutándolos y maximizando todos y cada una de las más negras vivencias mías. Ahora voy precavido y desconfiado siendo calculador con las palabras que gasto. Por eso suelo aparentar más seriedad de la que estoy dispuesto a esforzarme en reflejar.
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4comentarios 73 lecturas relato karma: 66

Amor relativo

Amo
Sentir el momento,
Inhalar profundamente,
Exhalar lentamente.

Efímera vida,
que empieza y se termina,
en un suspiro,
en el latido.

El amor y el miedo
por lo desconocido...
Relativo.
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Consuelo

Me la encuentro pasado un tiempo tras el accidente de tráfico que acabó con la vida de su joven hijo. Nos saludamos con la mirada porque hay momentos donde sobran las palabras.
−Una pierde a los seres queridos pero no debe perder lo que sentía hacia ellos −me confiesa casi con lágrimas en los ojos−. Cada mañana hago cosas que sé que a él le gustaba verme hacer, no sé algo como sonreír, cocinar, dar largos paseos…
Después hay un silencio.
−Mi corazón ahora es un vaso de agua y su recuerdo como una bolsita de té que mojó para que me impregne de su presencia.
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El hombre triste

Una vez conocí a un hombre triste, su vida estaba llena de sombras y el misterio rodeaba todo cuanto tocaba, cuando me dió su mano se presentó como "Soy un fantasma que deambula perdido por la vida" yo le dije a modo de broma "Soy una mujer que no le teme a los fantasmas".
Una noche, a través de la ventana, lo ví venir en silencio, con las manos en los bolsillos, arrastrando cada paso como si le doliera una pena, se detuvo en la escalinata que lleva hasta mi casa, se sentó un rato mirando hacia el cielo y se devolvió tan lentamente como había llegado, con las manos en los bolsillos y sin mirar atrás.
Cada noche volvía, subía un par de escalones, pero se arrepentía y nuevamente se perdía entre las sombras. Tal vez un día tenga el valor de tocar a mi puerta, pensaba, pero no fué así.
Llegó el mes de abril y una tarde nos encontramos cerca de la iglesia, me abrazó de repente, me dió un par de besos en las mejillas y me dijo -Estás preciosa - y mi corazón latió a mil por segundo cuando me regaló una dulce y enigmática sonrisa.
Así comenzaron nuestros paseos, dos o tres veces por semana, en un ambiente cómplice, rodeados de la magia de lo no conocido y absortos el uno en el otro ante la incertidumbre de un quizás.
Le gustaba usar gabardinas muy largas y sombreros de pana, siempre vestía de negro, un día le pregunté, un poco para romper el hielo, si se había peleado con los colores y me contestó que los había guardado en un viejo baúl de madera que tenía al lado de su cama.
No se si fueron nuestras animadas conversaciones sobre poesía, nuestras largas caminatas entre los árboles tomados de la mano o sus serenatas en la madrugada, siempre acompañados de su guitarra, sentados en la escalinata con dos copas de vino tinto que fuí descubriendo su pequeño mundo, el gran vacío que lo habitaba, su miedo a entregarse y a vislumbrar las profundas heridas escondidas entre su piel y su alma.
Poco a poco fuí penetrando en su melancólica mirada y descubrí que a veces la tristeza puede llevar otro nombre, en sus ojos fluían ríos enteros y selvas impenetrables, casi se podría decir que el dolor era su morada y que sólo la música lo acompañaba, cuando cantaba, su voz era tan dulce que rozaba el alma.
Cuando comenzó a sentirse algo mas cómodo a mi lado me invitó a escucharlo tocar el piano en un hotel de una ciudad cercana, recuerdo claramente que me puse un vestido floreado con muchos colores para ver si lo impresionaba, cuando llegué al hotel ya estaba en el piano tocando "Para Elisa", desde la barra contemplé como sus manos y sus dedos finos recorrían el teclado como si lo acariciasen, recuerdo que esa noche, deseé con vehemencia que esas manos acariciaran mi cuerpo de la misma manera como lo hacían con las teclas del piano.
No se en que momento ni en que hora fatal comencé a amarlo, me entregué a su ser con un torrente de pasión, sin lucha y sin sentido, fué un amor diferente a cuantos había tenido, con flores, serenatas, poemas y mucho vino, eramos como hojas de otoño que bailabamos sin rumbo ni destino, sin que nos importara ni un segundo a donde nos llevaría el viento.
Una noche, después de varios meses de serenatas, fogatas en el río, guitarra y poesía, se acerco a mi con su mirada triste y me dijo - Perdóname, no estoy acostumbrado a que me amen - un frío recorrió cada uno de mis huesos y hasta el día de hoy no se explicar porque comencé a temblar de aquella manera que me dejó sin palabras.
Lo vi partir en silencio, con sus pasos lerdos y sus manos en los bolsillos dejando a su paso una estela de sueños rotos y esperanzas perdidas, se llevó consigo mi ansiedad de besos, mi incipiente locura, mi musa y mi universo.
Nunca màs supe de el, se lo tragó el mundo que tanto temía, pero el recuerdo de su voz perdura en cada dulce trino que llega a mis oídos y cuando la vida me acerca a unos ojos negros, recuerdo nuevamente a mi hombre triste, contemplo como en sueños aquellos días y pienso, aún en medio de esta terrible ausencia, que una soleada tarde, así, como al descuido, he de encontrame de nuevo con sus ojos y volveré a perderme en esa mirada borrascosa, de sueños escondidos y soles infinitos.
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Baile de máscaras

La chica sin rostro o la chica invisible, esa que leemos muchas veces en la literatura. Ese cliché tan usado en las historias juveniles que tanto les gusta a los adolescentes, porque de momento le colocan un amor de película, una “mala o varias” que le hacen la vida imposible… lo dicho, tan cliché.
Aunque en ese momento de mi vida me hubiera gustado ser una chica invisible, no por el romance y esas tonterías, sino por haber estado tranquila y nadie me hubiera molestado, demasiado. Eso habría sido bastante divertido, no habría perdido mi sonrisa, ni me habría tenido que esconder de la gente.
No de forma literal, no soy un ermitaño en su cueva, sino metafóricamente hablando.
Ocultarme tras una máscara veneciana par que nadie viera realmente como soy. ¿Qué tan malo puede ser vivir en un baile de máscaras?
Bailando entre la gente que te conoce y gente que aún no. Con tu máscara que eternamente porta una sonrisa, te vuelves una sonrisa a la que nadie reconoce. Mientras que la luz de la luna contamina la noche, creando feas sombras de la gente que baila a tu alrededor. Implantando una pesadilla que rompe el sueño en miles de cristales que se clavan en los pies, creando arañazos bajo ellos.
Quiero puertas abiertas por donde bailar con mi dolor, quiero sombras y oscuridad donde refugiarme hasta que acabe la tormenta que ruge en mi interior y quiere liberarse. Quiero caminar por una ciudad de papel, donde perderme entre las mil y una historias que cuentan las letras plasmadas en sus edificios.
Quiero bailar en la plaza en un día de lluvia mientras el agua se lleva los edificios llenos de vidas e historias pasadas. Quiero bailar cuando tras la tormenta llega la calma. Quiero perderme en ese baile de máscaras.
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Despertando en tu Mente

Y apareciste en mis sueños...... Era como si te tuviera .... Y cuando estuve a punto de sentir el dulce sabor de tus labios mis ojos se abrieron pero mi corazón aún te soñaba... Fue ahí cuando mi imaginación me permitió mirarte y casi poderte sentir.... Mientras mi mente y mi alma empezaron a crear palabras y así se formó una poesía pensada totalmente en ti .... Mientras observaba el cielo y la Luna se volvió mi confidente ... le conté sobre ti ... lo que pienso... lo que imagino.... lo que quiero .... Cuando en su brillo alcance visualizar tu rostro y mi corazón se alegró .... Te convertirse en inspiración .... Y aún así no encontré todas las palabras para poder describir todo esto que se forma en el corazón.... Y que la mente lo convierte en versos... Y el alma simplemente se dedica a pensarte e imaginarte....


Alexndre
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5
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Climax de Pasión

Es que solo imagínate como el dulce y apasionado roce de los labios puede desencadenar que dos seres lleguen a sentirse tan excitados que sus cuerpos sientan arder estando en un paraíso, llegando a que sus manos se deslicen en el otro conociendo lugares en os cuales el placer puede aumentar y de a poco ambos llegan a estar sintiendo cosas únicas las cuales los llevan a formar un solo ser, sintiendo el cuerpo mojado excitado feliz y complacido
Que pasaría si mis labios son los recorren tu ser, mis manos acarician los lugares que están prohibidos a simple vista, que pasaría si tu y yo fuéramos quienes estuviéramos a punto de descubrir otro mundo juntos

Alexndre
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Sombrío Recorrido

Sólo los que hemos recorrido por los senderos más sombríos y solitarios sabemos lo que en verdad es demostrar amor, lo que en verdad son los sentimientos, aveces es mejor mantenerse lejos por el bien de nosotros mismos, si un día llegó a faltar en este mundo no se preocupen sólo salí a caminar pero lo que no se es que si regresare algún día, sólo les pido que no lloren ni que me extrañen, continúen con sus vidas, siga progresando, sean los mejores y no se olviden que una vez lleguen a la cima, sólo la humildad les ayudará a mantenerse ahí mismo...

Alexndre
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sin comentarios 38 lecturas prosapoetica karma: 9
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