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Haiku del trueno

Rompe el silencio
el fulgurante rayo
atronador.


@SolitarioAmnte
iv-2017
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2comentarios 32 lecturas versoclasico karma: 71

Guarda silencio y escucha

No quiero guardar silencio y tener que escuchar el horror de este mundo.
Es cruel tener que asomarse por la rendija del infortunio y no poder hacer nada por detenerlo.
No quiero ni pensar que tal vez sí podríamos hacer algo para evitarlo.
Pero hemos olvidado en el recuerdo el amor para arreglarlo.

Alguna vez mis manos fueron lo suficientemente sensibles para hacerlo.
Solo me bastaba con tocar el cántaro roto de las desdichas.
Tomaba todos los pedazos rotos y los vaciaba de la común epidemia de la avaricia.
Nunca me importó el tiempo que se llevará para poder conseguirlo, valía la pena lograrlo.
Uno a uno cada pedazo de horror de los recuerdos marchitos quedaban en mi presente solos.
Sin ningún significado que lograra lastimarme.

Ahora sueño con la buenaventura de las palabras.
Que prometen tener un mejor futuro no solo con vivir una mejor sonrisa.
No puedo ocultar el brillo de mí alegría por cada poesía que estoy seguro romperá las cadenas que nos atan.
Nunca renunciaré al sabor de la esperanza, es como ese jarrón roto que con mucho cariño se repara.

Pronto apartaremos a todos ruidos que solo nos aturden y no permiten que hagamos un alto.
Guardaremos silencio y escucharemos el lamentable horror que envenena hasta morir a este mundo.
No será nada agradable lo que nuestros ojos descubran.
Pero tal vez, solo tal vez, solo así podíamos no renunciar a la última oportunidad que tenemos para cambiarlo.

Poesía.
Miguel Adame Vázquez.
12/04/2017.
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4comentarios 321 lecturas versolibre karma: 58

Bocajarro

Me escucho pensar y es como si alguien más estuviese frente a mi. Presto atención a esa voz; se parece a la mía pero me habla de mi con crudeza y definitivamente yo no lo haría. Lo hice muchas veces, lo recordaría.
Dice pocas cosas que comprendo y comparto, el resto, el resto son locuras que no saldrían de mi boca jamás. Lo dicho, no soy yo. Le sonrío para que se calme y es que si a veces funciona conmigo, debería de ser igual con los demás.
¡Lástima! No lo logro.
Lastima. ¡Que cruel!
Tal vez si subo el volumen de la música... La música aplaca a las fieras, dicen... Que lo digan más alto, ésta no se enteró.
¡Ya basta! No quiero escucharte.
Vasta. No te extiendas.
¡Esa voz, esa voz! La conozco, lo sé. Pero es áspera y me corroe la mirada mientras el frío me corre por la columna vertebral.
¿Qué está diciendo? Yo no soy esa. ¿Quién le dio vela en mi entierro?
Necesito escapar antes que me aviente un bofetón que no sabría como devolver. Eso de poner la otra mejilla no se me da bien casi nunca.
¡Silencio! No lo soporto.

¡Silente, yo!
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2comentarios 70 lecturas prosapoetica karma: 45

Sumud

Sumud conocía la tierra palmo a palmo. Paseaba con un bastón hecho de rama de olivo y una kuffiya alrededor del cuello. A pesar de su ceguera, Sumud sabía que no quería abandonar la tierra de sus antepasados.

No podía ir al colegio y por eso solía sentarse en silencio frente al muro a dibujar una llave sobre la arena, porque los dibujos, al igual que las palabras, significan cosas.

Un día ese silencio le habló.

Sumud se asustó.

—Tranquila, te noto cansada —dijo el silencio.
—Sí —le contestó Sumud—. Estoy cansada de vivir como los mayores, ¡soy una niña!.

El silencio no supo qué decir. Sumud no paraba de rascar el muro con su bastón.

—¿Sabes? —le dijo Sumud—. Me gusta el silencio que hay entre nosotros.

El silencio no contestó. No hacía falta. Cada vez hablaban menos, pero se entendían más. Lentamente, Sumud fue recuperando la sonrisa.

—Oye, ¿qué hay detrás del muro? —preguntó Sumud.
—Lo que tú quieras —respondió el silencio.

Aquella noche Sumud no pudo dormir. Se sentía diferente. Sin saber cómo, se descubrió sombra de llave dibujada por la luna que, silenciosamente, abría el muro de par en par, dejando ver el rostro de Handala.


* Handala: El personaje de un niño refugiado palestino pobre y descalzo que es testigo de la ocupación israelí, se ha convertido en un símbolo de la lucha contra la injusticia.

* Sumud en árabe significa Firmeza, la impenetrable solidez. Sumud es el sentimiento de apego a la tierra, es el espíritu de resistir ante todo. Sumud es también el principio adoptado por el movimiento palestino de liberación nacional de no abandonar la tierra. Sumud es un fondo monetario, establecido en la cumbre árabe de Bagdad de 1978, para desalentar la emigración de palestinos de los territorios ocupados por Israel en 1967. Sumud era el nombre de un campo de refugiados que resistía las políticas israelíes de reducir radicalmente el número de palestinos que viven en Jerusalén y que, en la primavera de 1998, fue arrasado. 75 familias quedaron sin techo.

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sin comentarios 71 lecturas relato karma: 24

Lo que soy

Soy silencio ,
cuando mis ojos surcan tu cuerpo,
soy silencio,
cuando tu perfume aterciopelado
enardece mi ser, que mudo, grita de placer.

Soy silencio,
cuando el secreto de tu sexo llama,
a las puertas de la carne de mi verbo,
haciendo que el infierno sean,
pequeñas llamas de un incendio.

Soy silencio,
cuando por fin nuestras almas,
se complementan como los versos,
cuando nuestros cuerpos se desbordan,
como Nilo en el desierto.

Soy silencio,
Cuando estás a mi lado y sólo te miro,
y tus labios acarician mis labios
y los gritos de tu cuerpo son mis gritos
y sólo suspiros y sólo silencio y sólo dormimos.

Dedicado a mi amiga y amante CE
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2comentarios 34 lecturas versolibre karma: 60

Extravío

Hoy fui a tocar tu cuerpo
No lo encontré
Mi mano solo aire sintió

No recordaba que ya no vivo
Soy espíritu
Sin saber que lo es
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4comentarios 56 lecturas versolibre karma: 49

La poesía

¿Qué le debe el hombre a la poesía?
Quizás le deba un suspiro
que oculto nace y respira;
quizás palabras que alienten
al hombre y a su desidia.
Habrá movido montañas;
roto murallas y espinas.
Atemorizó a valientes
reforzando al que temía.
Quizás no le deba nada,
o quizás, solo tal vez,
le deba la rebeldía,
el corazón despojado,
la verdad y la mentira.
Palabras rotas que al viento
nos trajeron la alegría;
han sido llanto nacido
de las almas destruidas;
alimentaron al pobre
y a todo aquel que bebía
su fruta llena versos
que manaba en la sequía .
Pregunto, si puedo hacerlo,
¿qué le debe el hombre a la poesía?
Si le sacó de las cárceles;
si le devolvió la vida.
Hizo renovar sus fuerzas
dándole la valentía
para enfrentarse a tiranos
enmascarando herejías.
Quizás no le deba nada
o quizás, sólo tal vez,
todo el amor que respira,
las esperanzas de humano;
la piel de frío aterida;
el corazón hecho piedra
que ni en infierno ardería.
Pero ¿qué nos da un poema?
¿Romanceros?, ¿Elegías?
¿Cantares?, ¿versos?, ¿estrofas?
¿Sonetos, Odas y Liras?
¿Encadenadas palabras
que resuenan, que deliran?
Por preguntarme, pregunto,
¿qué le debe el hombre a la poesía?
Quizás no le deba nada
o tal vez,
tal vez le deba la vida.
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6comentarios 51 lecturas versolibre karma: 51

Tu silencio será una mirada vacía

Cuantas veces evite que te rompieras en mil pedazos.
Nunca me importó tener que quebrar yo mi vida.
Preferí manejar mi dolor, que ver tu herida con un sufrimiento lleno de cicatrices inútiles.
Simplemente te deje mi amor como un sacrifico perfecto.

Nunca debí humillar mis sueños para soportar de ti todos los defectos.
Debí gritar No, cuando solo el Sí, era la única respuesta.
Solo termine siendo un escudo viviente de tus propios afectos.
Un egoísta indolente al no poder dar mi amor con los límites fuertes.

Hoy mis letras trajeron oscuridad a tu vida.
Tal vez fue porque la soledad necesitó de tu compañía.
Tu silencio ahora será una mirada vacía.
Solo seras un rincón roto, porque la deuda contigo se pago con mi partida.


Poesía.
Miguel Adame Vazquez.
27/03/2017.
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2comentarios 166 lecturas versolibre karma: 60

Voces

Tantos mapas,
y ninguno me lleva a ningún lado.
Es morderse la propia alma
con una insensata voracidad;
es decidir
de todos los ojos,
cuál escalar.

El final del tiempo vendrá marcado
por demasiadas esquinas rotas,
y al mirar atrás
no podrás oír mi voz llamándote,
aunque en tu ventana huela a grito
y en mi cabeza las voces
nunca dejen de callar.

Se me han ahorcado las palabras
colgándose de tus dedos,
y tú ni siquiera las viste saltar.
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6comentarios 44 lecturas versolibre karma: 58

La Verdad.....

Dime si tu, ¡oh bella sirena!, eres sincera:
De tus labios humedecidos resalten deseos marinos,
Vestidos celestiales
Serena melena azulada
Poses cariñosas
espiren en mis ojos como la VERDAD.

Es poesía mi memoria
acabada y ensombrecida

Vivo Hoy
de vivir Mañana
y siempre pasa lo mismo......vivo sin ser nada......
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sin comentarios 48 lecturas versolibre karma: 56

Perderme en tus silencios

Yo era de perderme en tus silencios,
extraviarme en el eco de tu voz,
encontrarme en los laberintos
indescifrables que llevan a tu corazón.

Yo era de abrazar las huellas de tu aliento,
rasgar la atmósfera de nuestro lecho,
darte respiración de boca a boca,
sufrir tus gemidos saliendo de mi garganta.

Yo era de venerar tus peores momentos,
de beberme tu veneno en un vaso añil azufre,
de tragarme espadas de orgullo escarlata,
de escalar por ti el Everest en calcetines.

@SolitarioAmnte
iii-17
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2comentarios 60 lecturas versolibre karma: 51

Escribiendo

Unas veces es un pensamiento, otras veces simplemente un sentimiento. El caso es que otra vez estoy escribiendo.

Puede surgir de la nada, no importa el lugar ni la hora ni si estás sola o acompañada.

En cualquier momento llega el silencio gritando todo lo que estás callando.

Como lo lees, silencio y grito van de la mano.

Pero no te quedes pensando ni le busques cordura a semejante locura.

Solo tienes que entender que hay cosas que desaparecen solo para que las puedas ver.
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2comentarios 46 lecturas versolibre karma: 59

El Lugar del no retorno

Sigo esperando
en este lugar

Especial para mi

Eterno

Donde flotan los sueños
nacidos del alma

Un mundo sin palabras
de dulces miradas

Aquí

Me encuentro suspendido
entre la lentitud del tiempo

Delicado firmamento
de ritmos coquetos

Es la distancia entre tu y yo

Sigo esperando
entre retorcidos pensamientos

Poder encontrarte
envuelto en el karma

Sobre algodón
nacieron mis deseos

sibilinos

Y ahora alejados
mueren entre espinos

Dame la mano
que siempre me das

Dime adiós
y no te buscaré más
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3comentarios 50 lecturas versolibre karma: 49

Soy yo

Se había oído una llamada en la puerta. A nadie aguardaba a esas horas. Tras unos segundos de espera volvieron a repicar los tres toques en la aldaba. El gato negro ni siquiera se sobresaltó y continuó dormido sobre la alfombra. El sofá todavía conservaba el calor del anciano cuerpo arropado. Con mucho esfuerzo se levantó y, a pasos cortos, recorrió el pasillo hasta llegar a la entrada de la casa. Retiró la chapa metálica de la mirilla y un rostro, desconocido pero esperado, permaneció inmóvil, clavado en ojo cristalino de la vivienda.
 -¡No puede ser! ¿Por qué llega en este momento? –Gritaba su mente descompuesta. Ya se había dado cuenta de la identidad del visitante, pero no obstante hacía un esfuerzo por confirmar que no se había equivocado con el personaje.
 -¿Quién es?
 -Soy yo.
 -Y, ¿quién eres tú?
 -Lo sabes perfectamente. –Es verdad. Tenía la certeza de que tarde o temprano llamaría a su puerta. Estaba ahí. No había dudas.
-¿Puedes volver más tarde? –La pregunta carecía de sentido y el sonido se diluyó en el aire ahogando el deseo más fuerte que cualquier ser vivo alberga en su interior. A pesar de la evidencia ineludible intentó descorrer un enorme cerrojo para impedir la entrada del extraño, pero la madera se pulverizó por arte de magia e hizo un pequeño montón de serrín junto a sus zapatillas. De repente, quedó paralizado frente a su nuevo y último visitante.
-¡No me toques, por favor! –La súplica resonó como un eco de los tiempos mientras se esparcían sus propias cenizas en una cuneta de la historia. Silencio.
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2comentarios 147 lecturas relato karma: 53

Duele

Duele el recuerdo por el palpitar de la sonrisa perdida.
Duele la nostalgia por un suspiro bandido.

Duele el silencio que enmudeció ante los pensamientos inéditos.
Duele la ausencia de la caricia tenue y fría de tus manos.

Duele el martirio de unos ojos que nunca duermen.
Pie una sonrisa que siempre finge alegría eterna pero que solo destila pasado y memorias vacías.

Duele el intento fallido.
La falta de fuerza para retener el viento que te desborda.

Duele el sabor amargo de la desdicha.
La pesadilla que angustia en las noches frías.
Duele la falta de ira para afrontar a quien te calumnia.

Duele el amor que deje atrás y que no tiene retorno.
Porque nunca me di cuenta que siempre estabas fiel a mi lado.

Duele la esperanza que cruje cuando respira el alma.
Duele la indiferencia del otro.
El caminar constante que nunca se inmuta.

Duele el clamor que pide justicia y solo recibe desdichas.

Duele el beso negado.
La palabra que calla por la falta de noticias buenas que nunca llegan.

Duele saber que nunca me leerás.
Y que mis letras seguirán sangrando incansablemente solo por ti.

Duele.

Poesía
Miguel Adame Vazquez.
27/11/2014.
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4comentarios 272 lecturas versolibre karma: 61

Al final del Laberinto

No me busques más
He llegado al final
de este camino abrupto

Ya no seguiré más

Solo me podrías encontrar
perdido en los versos

Versos del mas allá

Ya no continuaré
perdido en la niebla

Esperando en la nada

He llegado hasta el final
en este camino solitario

Donde nadie existe
Nadie me ve

Ya no existo

Si me buscas
hazlo en la última palabra
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5comentarios 72 lecturas versolibre karma: 50

La fábrica de silencios

Sin vos
puse una fábrica.
Una fábrica de silencios
en la que hago los mejores silencios de la ciudad,
los más profundos que haya visto la humanidad,
que me acompañan
que me rodean
y me llevan en andas
casi todo el tiempo.

Tanto me acostumbré
a los silencios de mi ciudad
que soy ciego a los sonidos de los demás
que cualquier música dentro mío
es algo que no pasará
que imaginarme escuchando tu canción
no es algo de esta realidad.
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2comentarios 248 lecturas versolibre karma: 54

Quiero lanzar palabras

Quiero lanzar palabras
en un vuelo
para que el viento
las disperse
en el aire de tu aliento.
Quiero lanzar palabras
ligeras como la espuma
que te acaricien los párpados
mientras me sueñas
a la luz de la luna.
Quiero callar palabras
que bullen aquí adentro
y envolverme en un manto
de profundo silencio.
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4comentarios 139 lecturas versolibre karma: 47

Un latido de propina

Y en la mañana,
detrás de una taza de café,
del humo del cigarro,
esa maravillosa nada otra vez
convertida en filigrana extenuante,
amante discordante
con mi promesa de fe.

Y aquí,
que el cielo gris se ve tornasolado,
en este pasar de los días estudiado,
tan abrumadora espera
aquí
padezco.

Es cuando el tiempo calla que lo veo;
un reflejo celeste de mi alma
y tan frágil, reposando ahí en tus manos,
brillando cada vez que abres los labios.
Tan frágil que se quiebra con un beso
lanzado al aire y sin borrarlo.

Estoy sola pintando con los ojos
almohadones de plumas en la zanja
que se abre entre dos mares que tiran de nosotros.
Y allí en el otro lado,
miro justo este instante
y estás tú.
Y no me muevo.
Que si respiro siento que te pierdo.
Un latido de propina.
Otro beso al aire,
y silencio.
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4comentarios 52 lecturas versolibre karma: 58

Aún en el silencio nos podemos escuchar

El viejo reloj de cuerda en la pared nunca detendrá el conteo del tiempo.
A nadie engaño con esa historia de escribir mi propio cuento.
No lo haré con seguir cada día solo una rutina perfecta.
Nunca lograré superar a mi propia luz con la llegada de la noche y la luna trascenderá con su propio brillo.
Solo atinaré a correr hasta el mismísimo cansancio para poder entonces abrazarlo y despertar con ese ímpetu vacío de la vida.
Hasta que no pueda nuevamente olvidar que un momento puedo ser sincero.
Porque aún en el silencio más absurdo puedo escuchar y apaciguar a la noche con un instante supremo.
Aún prefiero seguir prohibiéndome el miedo de una memoria que nunca olvida.
Y seguir con aquellos recuerdos que andan sin poder evadirlos porque son secretos tristes.
Son momentos que quizás nunca volverán.
Y eso me duele porque quisiera despertar y escucharlos de nuevo.

Aún en el silencio nos podemos escuchar.

Poesía
Miguel Adame Vazquez
25/02/2017
14
2comentarios 168 lecturas versolibre karma: 59
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