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Vacíos

Estás,
____tan llena de vacíos.

Vacíos
____incapaces de anegar
____los infinitos de la poesía.

Y yo,
____tan lleno de ti.

¡No, espera!
____Más propio es decir...

Y yo,
____tan vacío de tus infinitos.



"Pero quién habla en la habitación llena de ojos.
Quién dentellea con una boca de papel.
Nombres que vienen, sombras con máscaras.
Cúrame del vacío -dije." ~ Pizarnik





@SolitarioAmnte - viii-17








S a y o n a r a
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17
14comentarios 140 lecturas versolibre karma: 84

Grito al vacío

"Su corazón es un laúd colgado, no bien lo tocan, resuena."
Este Madrid es una ciudad vacía.

Se vive un claustrofóbico vacío en sus aceras

Tantos ojos y tantas miradas ciegas por su neblinosa atmósfera.


Este Madrid del engaño
Esta noche no hay nadie en los andenes
Nadie lee ya en sus campos
los ancianos se retiraron de los bancos
Y las palomas no acudieron a la costumbre.


Nada hay ya en sus hogares
Y nada recorre sus calles
(O más bien nada es lo único que las recorre)
Tan sólo el infernal ruido del tráfico sin conductores
El chirriante crujir del metro en hora punta abarrotado de cadáveres
O las voces inextricablemente amontonadas en el caos.


Él se mira
Se mira al espejo todas las mañanas
Y pregunta al reflejo
Pregunta al vacío:
"¡Reflejo que miras mis ojos en frenesí! ¡Reflejo que miras sin reflejo, que miras de frente a mi abismo en tu pureza! ¿Puede el vacío ser sin que nadie lo vea?"

Y en esta ciudad vacía de Madrid
Resuena en disfonía un laúd colgado
Nada, nadie, puede oír
Y sin embargo, yo sé que resuena.


Como un grito ahogado
que del vacío emerge
y en el vacío se estrella.
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sin comentarios 68 lecturas versolibre karma: 75

Coyotes en mi alma

Sal, tierra y ancla:
coyotes en mi alma.
Anexión de aullidos:
libélula y colmillo.
Ya no suspiro,
tampoco gravito en el vacío…

Marisa Béjar.
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6comentarios 105 lecturas versolibre karma: 80

Punto en el vacío

Vacío.

Un punto.
Yerto.
Yermo.
Inerte.
Calmo.
Mudo.
Invisible.
Infinito.

Un botón.
Un toque,
divino,
sobrenatural.
Una explosión,
descomunal,
colosal.
El tiempo.
El alfa.

Vertiginosa
expansión.
Átomos.
Polvo.
Gases.

Estrellas,
planetas,
galaxias,
agujeros
negros,
cuerpos,
cuerpos,
y más
cuerpos
cósmicos.
Luz.

Un sol
Un planeta.
La Tierra.
Un milagro.
Otro
toque divino.
La vida.
Tenaz.
Ínfima.
Crecimiento.
Multiplicación.
Verde.
Aire.
Oxígeno.
Agua.
Criaturas.
El hombre.
Fuego.

El amor.
El odio.
Guerras.
Paz.
Más guerras
que paz.
Dolor.
Sufrimiento.
Placer.
Gozo.
Agonía.
Soledad.
Alegría.
Compañía.
Sueños.
Desilusión.
Conquistas.
Imperios.
Locura.
Arte.
Religión.
Ciencia.
Invención.
Destrucción.
Apocalípsis.
Armagedón.
Un parpadeo
en el infinito.

Finita
eternidad.
Colisiones
cósmicas
colosales.
Fusión.
Fisión.
Abismal
contracción.
Infiernos
engullendo
infiernos.
Otra
efímera
eternidad.
Singularidad.
El omega.

Un punto.

Vacío.


@SolitarioAmnte / vii-17
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Algo en mí

Se me hace raro este vacío.

Vienen días de cianuro
en un solo trago.

Amaba tu voz,
y de repente,
me veo amando una sombra incandescente
que arde en un rincón de mi añoranza.

¿Qué pasión rompió los huesos
al sueño prohibido?
Yo no nací para llorar silencios,
pero he aprendido a hacerlo
sin quejarme.

Mañana quizás vuelvas,
pero esta voz que me resuena en la garganta
ha olvidado tu nombre,
aunque lo sigan gritando mis entrañas.

Algo en mí te odia.
Algo en mí te ama.

Quizás mañana.
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15comentarios 98 lecturas versolibre karma: 90

Suicidio

¿Para qué despertar del sueño?
Entre brumas y cristales rotos
se siente segura.
Aunque parezca un suicidio.
[Sí, quizá lo sea...]

¿Despertar?
No, no es posible.

Mejor acunar las promesas
que disparan a su vientre
la oscuridad y el letargo.

Para qué despertar...
si todo es en vano.
Para qué hablar con la cordura
ahora, que ya es tarde.

Ya no, ya no, ya no...

Ya no sabe decirle a sus ojos,
que las alas negras de la noche
eran vestigios de su locura.
Ya no caben más destinos,
más ilusiones,
más sueños,
si no es con los ojos cerrados.

Déjala sola,
que ya vendrá la muerte
vestida de domingo
para quitarle la venda
que sostenía el latido
de su corazón cansado.

Vendrá, estoy segura.
Y con un beso frío,
con sus labios eternos
acariciando sus ojos,
despertará sin llanto.

Sí, es un suicidio.
Lo es... pero necesario.
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23comentarios 202 lecturas versolibre karma: 86

Vacío

Oscurece.
El tiempo me mira
con sus ojos inexorables
desde el fondo del reloj,
desde lo hondo del espejo,
desde la repisa
donde está la foto,
donde nos vemos
tan felices en otro tiempo.

Supongo que amanece
en este momento,
en algún lugar,
en alguna ciudad,
en algún pueblo.
Y espero que ahí estés.
Porque aquí,
en el rincón que te reclama,
en el vacío donde desvanece
la llama de tu mirada... oscurece.
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12comentarios 161 lecturas versolibre karma: 72

Duerme mi niño, duerme

Mi vientre se llenó de vida,
con tu presencia se hizo grande,
y ahora que me faltas
ahora que ya no estás,
me siento vacía, perdida y sin razón.
Te has ido, has volado lejos
y no consigo alcanzarte.

Tú, lo más hermoso que he tenido
te pierdes entre mi sangre y mi penar.
Mis entrañas se abren
y escapas a mis manos sin remedio.
¿Será acaso, tal vez...
que Dios andaba escaso de Ángeles
y por eso te llevó a ti?

Imagino tu carita que nunca vi,
tus manitas y tus pies.
Quiero abrazarte y lanzo besos al aire,
todos los que no pude darte a ti.

Me soñé haciendo un arrullo
y cambiando tus pañales,
pero ahora entre mis manos
solo hay pañuelos mojados
de tristeza y de dolor.
Cuatro meses y medio de sueños
se desdibujan ante mí.
Ya todo terminó, la luz se apagó;
duerme mi niño, duerme...
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11comentarios 137 lecturas versolibre karma: 88

A ciegas

Consomé de días muertos,
vacíos.
Esperando el corazón
en nieblas
una chispa suficiente
con la orden de salida.

Hay una presión continua
que empuja
los compases de los tiempos.
Mis mustias cuencas sin ojos
solo con cambios casuales
aleves,
no miran ningún destino.

No buscan los horizontes,
ni mañanas, ni futuros.
Los ata
el pulsar firme y constante
de silencios y negruras.
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sin comentarios 56 lecturas versolibre karma: 85

Más sobre el silencio

Hay una pequeña pista en la voz del silencio; es como si escuchara el batir de unas alas que todavía no aprenden a saltar sobre el vacío.
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4comentarios 63 lecturas prosapoetica karma: 67

Las venas del vacío

Observar atento con ojo vacuo
cada una de las venas del vacío,
las alas de mil mariposas negras
en nervaduras apartando cuerpos

Como un ángulo forzado palpable
entre las cejas alzadas ceñudas
aunque pudieran parecer sinuosas
descendiendo suaves por el cabello.

Rodean inquietas cada pregunta
y enfrían en el aire cuidadosas
esa palidez de la mente fría.

Venas de ese vacío palpitante
que ya fuera cadaver al momento
en un presente vano y sin futuro.


Reservados todos los derechos de emision
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2comentarios 27 lecturas versolibre karma: 70

Nada de nada

No aflora letra alguna para hacer palabras

Ni una sola asoma
para al menos
dibujar mi verso de amor
de dolor
o de olvido

Hoy no despertaste en mí
ni yo lo hice

Lisemelino
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Bailando entre ascensores

Le bailaba el deseo hacia ti. Se estremecía con cada revoloteo, con cada desplegar de plumas, con cada alarde.

Agitabas las alas y ella se humedecía los labios en miel. Se contorneaba pero daba un paso atrás y vacilaba airosa si entregarse al juego o evitarse el vaivén.

Un rompeolas formaba su pecho pero su mirada abría un estrecho canal al caudal de avidez.

Se dejaba mimar con los ojos, acariciar con tus palabras y abrazar con cada sonrisa.

Sucumbió al aleteo y se confió a ti.

Se dejó abrir y se expandió henchida como un capullo despliega los pétalos hasta exhibir una hermosa flor.

Jugabais en aquel tiempo a un ascensor que subía al cielo. Mientras os encaramabais al despertar de cada piso, encendiendo el calor, avivando un apetito cada vez más voraz. Entonces tentabais el paraíso, descubriendo secretos, compartiendo pecados, saciando una sed recíproca.

Pero a cada ascenso, a cada planta, a cada parada frente a un escalón, sumabais otra carga, otro secreto, otro pecado, otro peso como gravamen a un amor intenso y cooperado.

Y a cada mercancía de más, más cerca del cielo y aún más del suelo, sin saberlo, sin prevenirlo. Ilusos, confiados, ajenos a la sobrecarga, los motores se calentaban y a cada planta el freno de bajada de aquel contenedor de acero se desgastaba.

Y por fin despertasteis a la verdad del sueño prohibido. Cuando llegaseis a la cima, aquella caja tan saciada no se mantendría en alto.

De nada servía vaciar ya las cargas, disminuir el peso. El tiempo se agotaba y el desplome se auguraba a cada chasquido.
El amor se colmó y el ascensor se detuvo.

Las cadenas se soltaron y comenzó a escucharse como cada eslabón se deslizaba precipitado por una polea corroída y marchita. Duró solo unos segundos el titubeo hasta que el peso cedió y todo se desplomó.

Una caída libre os lanzó hacia el vacío perdiendo apetitos a cada piso, pecados a cada escalón. La flor se encogía y se derramaba el néctar a cada caer de un pétalo.

A uno le daría tiempo a agarrarse y subirse a otro ascensor. Ella caería precipitadamente hacia el abismo.
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2comentarios 32 lecturas prosapoetica karma: 60

Nada es lo mismo

Aquello que era infinito,
que tenía color a siempre
y se aferraba a las manos,
aquello imborrable y duradero
como dos labios unidos,
como dos corazones en pleno vuelo,
no dejará de ser huella
permanente sobre el suelo.

Por más que el tiempo
venga en pie de guerra
y amenace con denostar la memoria,
por mucho que el olvido
comience a desdibujar los ojos
y se ensañe con el alma,
nada cambiará.
Seguirán las raíces,
la consciencia y la sangre.
Un latido viviendo en otro latido.

Es verdad, tienes razón.
Todo estará bien,
todo será igual.
Aunque ya nada sea lo mismo.
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10comentarios 117 lecturas versolibre karma: 71

Y ya no

Una cortina raída,
las paredes destilando voces
que no se recuerdan.
Miradas breves a lo lejos,
palabras sueltas
y enigmas por descubrir
todavía
en el fondo de tus ojos.
Revisión de desperfectos
y una cura mal hecha
en toda la habitación.
Persiste el olor a quemado
en cada rincón del lecho
donde fuimos artistas
de un sinvivir que hicimos nuestro.
Una coz al aire
y un sinfín de te quiero rotos
en el suelo pavimentado
con gotas de agua.
Delirio indescifrable
alimentado con besos encapsulados
en círculos concéntricos.
Y después de remar en un mar de desconcierto,
los susurros
acaban por ser
silencios
y el amor una venganza.
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3comentarios 94 lecturas versolibre karma: 54

Tu silencio será una mirada vacía

Cuantas veces evite que te rompieras en mil pedazos.
Nunca me importó tener que quebrar yo mi vida.
Preferí manejar mi dolor, que ver tu herida con un sufrimiento lleno de cicatrices inútiles.
Simplemente te deje mi amor como un sacrifico perfecto.

Nunca debí humillar mis sueños para soportar de ti todos los defectos.
Debí gritar No, cuando solo el Sí, era la única respuesta.
Solo termine siendo un escudo viviente de tus propios afectos.
Un egoísta indolente al no poder dar mi amor con los límites fuertes.

Hoy mis letras trajeron oscuridad a tu vida.
Tal vez fue porque la soledad necesitó de tu compañía.
Tu silencio ahora será una mirada vacía.
Solo seras un rincón roto, porque la deuda contigo se pago con mi partida.


Poesía.
Miguel Adame Vazquez.
27/03/2017.
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Paraguas

No me gustan las lágrimas que no caen
son un veneno a cámara lenta.
Me encharcan el alma y no las mejillas.

Y así no se secan
ni te las pueden lamer a besos
de los de verdad de los que sientes
en la piel y te calan dentro.

Miedo a no ser nada,
es el vacío de algo que creía lleno.

La lluvia me acompaña.
Me gusta porque se mimetiza conmigo.

Claro que no soy nada
pero al escribir siento que sí
y si no escribo entonces…

Sólo seré una más, en un mundo
lleno de gente con paraguas.
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5comentarios 58 lecturas versolibre karma: 53

09.03

Me ahoga en el crepúsculo del día
la realidad que pasa por delante
mientras acuno
una vaga fantasía entre mis brazos.
El lecho tan vacío...
la luz debilitada
ya no ilumina estancias
masacradas.
Tu ausencia llegó
como un ejército de nada
y revivió más tarde en mis palabras.
Respiro este vacío
y una luna que decrece me asimila
todas las nostalgias.

Es demasiado dura
la melancolía
cuando sólo duele a un alma.
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8comentarios 73 lecturas versolibre karma: 57

La fábrica de silencios

Sin vos
puse una fábrica.
Una fábrica de silencios
en la que hago los mejores silencios de la ciudad,
los más profundos que haya visto la humanidad,
que me acompañan
que me rodean
y me llevan en andas
casi todo el tiempo.

Tanto me acostumbré
a los silencios de mi ciudad
que soy ciego a los sonidos de los demás
que cualquier música dentro mío
es algo que no pasará
que imaginarme escuchando tu canción
no es algo de esta realidad.
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2comentarios 300 lecturas versolibre karma: 54

Sinsabores de la melancolía

A veces me pasa. Otras, paso yo. Es como un círculo de destiempo girando en una noria sin viento a favor. Una sensación tan espantosa que los monstruos de debajo de mi cama salen a tomarme de las manos, me miran con ternura y suspiran apenados. Pensar que eternamente va a sentirse así lo hace más horroroso. El más horrible de los pesares, una aberración que ataca al corazón.
Y se siente el frío corriendo por los rincones, saltando hasta el techo con las manos vacías de todo; haciendo ruido en los silencios, arrastrando cadenas de pesadumbre que dejan marcas en mis pasos, no en mis pisos.
En ocasiones, lo he visto crecer tanto que tuve que mirar al cielo tratando de evitar las sombras para no temblar y demostrar mi miedo. Porque sí, tengo temores de todos los colores que combinan con la ocasión de mi tristeza y los tacones de mi melancolía,
Le pongo empeño al ser valiente, al tratar, al insistir. ¡Lo hago! ¡Carajo que sí lo hago! Hay días que tomo resignación en taza de té aunque esté helada y me sepa a desagradable hiel He llegado al colmo de dibujar paisajes diferentes cada hora para mudar mi piel, para quedarme sólo con el alma y su ceguera compasiva.
Tengo momentos, muchos, de esos que no quisiera convidar a nadie. Y no es egoísmo, es otra cosa. Es más de cuidar el hogar de tantas mariposas, los colores en los rostros, esas gemas que como encendidas estrellas brillan en las miradas. Son apenas unos pocos los que podrían comprenderlos antes de tocarlos con la lengua. Los sinsabores no maduran nunca y siempre saben amargo.
Al final, después del proceso, me subo a la cola de una esperanza pasajera, le pongo mi mejor cara y le pinto una sonrisa como prueba de mi buena fe. Ella me toma, en realidad nos tomamos. Y vuelta al inicio del círculo, a la veleta, al viento de frente, al ahora de siempre y mis monstruos preparados para el desastre.
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