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En el vértice de las agujas

El Sol es una manecilla que baja hacia el oeste
y la tarde se desploma en imperio de ocres
esa luz chabacana que no perdona el rostro
de los hombres blancos
que negros buscan dónde ocultarse.
Se acaba el círculo de lo que marca una hora
y el ocaso anuncia esa hora en punto
disolviendo la esencia de ese ser diurno
en una especie de entidad sin sexo
sin Sol ni Luna
pero ambas cosas a la vez
y a cada segundo nuevo
se divergen...
separándose del breve equinoccio.
Otra hora comenza de otro sexo
y una nueva manecillla se levanta
por la raja donde nacen los astros
envuelto en el manto de la nada
sin entidad propia
con esa identidad dependiente
de que haya luz o no
manecilla de cara redonda
y con su clara tez de fantasma
que viene a lamerles a los hombres
las heridas del otro Sol
esa aguja fiera que circunda... el vértice
donde ellos viven parados
y mueren de pie
debatiéndose entre el bamboleo
de las dos manos del tiempo.-


@ChaneGarcia
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El estanque

El estanque
disfraza de sueños su muerte
mientras el otoño
le roba el reflejo de otros días.

Muere de Luna,
de una luz que quema sus bordes
con la crueldad de un suspiro.

Muere de vacíos,
de nombres sumergidos
como monedas
que cargan con deseos imposibles.

Muere el estanque
y disfraza su muerte de sueños

mientras la sed
se ata a mis manos
y tu nombre se ahoga

en mi garganta.
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El poeta vagabundo

Cada vez que te miro a los ojos,
descubro en tu mirada
los momentos que pasamos
sin cruzarnos las palabras.

Cada vez que abro la boca
es para decirte que te deseo,
que ardo por dentro del alma.

En realidad no puedo decir,
que esta vida no me lleva
de la mano de tu mente,
de tu cuerpo desnudo ante el espejo,
mirándote y pidiendo que te amara.

Como cada vez que miro tus ojos
y veo en tu mirada,
las historias que no cuentas
a la gente,
a la nada.

Sinceramente te digo con el alma,
que no puedo parar de decir
que estas algo cansada,
que no me quiten la ilusión
de decirtelo a la cara.

De contarselo a todo el mundo
que encarcelaste el corazon
y le diste de comer al alma,
de este poeta vagabundo.

"Y EN EL FONDO TE DIGO"
Fdo.: Alfonso J. Paredes
Derechos de Autor Reservados
protegido por la L.P.I
SafeCreative/Copyright
Imagen recopilada de internet, cuya fuente es:
es.yousuenos.com/wp-content/uploads/sites/2/2016/11/vagabundos.jpg
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8comentarios 99 lecturas relato karma: 98

El golpe de la poesía

La mejor poesía surge cuando la situación aprieta
el estímulo es el mordisco que te hace correr
la palabra cobra entonces ese sentido auténtico
e inescrutable
transmitiendo todo el poder de la rabia
de la sangre en cada bocanada
del beso que muerde los labios tibios
de la noche que se anida en el pecho
preñando al corazón de un miedo sin ser
sin razón... sin motivos...
de aquella alegría sin nostalgia
con ese renacer que sólo la primavera otorga
en sudor de preñez
de la angustia de vivir
que se resiste al horror, oponiéndolese
como el pez que se ahoga
tragando luengos sorbos de aire.

Esa es la buena poesía:
La que te zarandea
no dejándole indiferente
dándote el coñazo al rostro
¡¡¡Despertándote!!!


@ChaneGarcia
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2comentarios 45 lecturas versolibre karma: 95

Mientras nos miramos

Me miras... te miro,
y todo empieza..
Disimulo
y tú insistes.
Titubeo
y tú resistes.
Me sonrojo
y tú sonríes.
Te acercas
y yo tiemblo.
Tus ojos y los míos
quieren...
y sin más, se entregan.
Y la música...
mece envolviendo
mientras tus brazos me llevan.
Me susurras al oído y...
reímos.
Reímos y bailamos
en una danza interminable.
Abrazados...
sin medir los pasos
ni las distancias.
Y meciendo tu cuerpo
junto al mío,
tus labios me dicen
que a los míos desean.
Y el tiempo se para,
cuando tu boca y la mía
sellan sus labios besando.
Beso tierno... primero;
apasionado, caliente y
húmedo... después.
Y ya no hay freno
donde la pasión lo ocupa todo.
La danza se transforma,
los sentidos se agudizan;
casi duelen,
cuando tu cuerpo y el mío,
entregados se funden.

Fueron...
tus ojos cómplices
sobre los míos.
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8comentarios 92 lecturas versolibre karma: 105

He nacido

Con el vientre hecho magia,
con su mano en el mártir
de una madre consumada,
con esos dedos de la verdad,
del misterio en uñas ensalzadas
masajeando el Origen,
la Vida en su causa,
y luego el milagro:
una patada.
"¡Ahí viene!",
gritó una desesperada
cuando atisbó una divinidad
bajar del cielo de las santas
para caer a la Tierra:
este planeta será su mayor nana.
¿Y la cuna?
Los brazos de su amada.
Con un chillido desgarrador
dio a luz la fuerza encantada,
el parto como campo vasto
con miles de animales en su vía láctea.
El sol, energía pura,
era toda mi España
vigilante a esta espera
de que Dios cante: "¡ya nazca!".
Cuando ella ya lo tenía a su merced,
él ya lloraba,
cegado por lo desconocido
y silenciado por la sonrisa de su madre exhausta.
"¡Hijo mío!".
Ese exclamo de ella, mi cuidadora hecha savia,
la madre de mis poemas,
la hija de mi saga,
ese exclamo de ella
dio naturaleza a mis palabras
y a este poema
para mi alma gemela: mi Eva poetizada.

© 2017 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.
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2comentarios 52 lecturas versolibre karma: 96

Deja que hablen tus ojos

Calla
no digas nada
con esos labios de besar ardiente,
de besos desesperados e impacientes.

Calla
no digas nada,
déjame callar tus labios
con besos de mis labios rojos
hoy no quiero escuchar a tus labios
hoy deja que hablen por ti tus ojos.

MMM
Malu Mora
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6comentarios 99 lecturas versolibre karma: 107

Difuminación

La luna llena menguante agoniza al oeste,
se difumina,
desvaneciéndose en el tul de la mañana,
como envuelta en humo de cigarro,
antes de que salga el claro golpe del Sol,
que terminará borrándola,
en su nata de leche diurna.-


@ChaneGarcia
...
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7comentarios 72 lecturas versolibre karma: 97

soy...

Soy lo que he sido

esencia, sed, vida, verso,

alzado al cristal

durmiente en madera

perfumado poema

de raíz en tierra.
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Dulce paradoja en vida

Vaya.
Tanto la oración suya como el escrito mío
han resultado ser sin existir.
Me explotaron en la cara
ambas, adicción y cobardía,
y lo plasmo ahora aquí.
Sí.
Porque ya era hora;
hora de ser decidida.
Aunque sea por mi musa de hoy
y no por mí.
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sin comentarios 73 lecturas versolibre karma: 87

Mis palabras no tiemblan

Mis olas rompen miedos,
el oceáno de mis palabras
no tiembla.

MMM
Malu Mora
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9comentarios 107 lecturas versolibre karma: 88

Hielo

Prefiero el hielo a la gente
porque deja luz en la playa.
Mirarlo es como mirar
el esqueleto del universo cuando muera.
La gente sin embargo
tiene aristas difíciles de tocar
silencios como nevadas largas
razones cortantes como navajas
y siempre mata en manada
para al final morir sola.
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2comentarios 55 lecturas versolibre karma: 79

Andamos...

Andamos por andar
y nuestros pasos necios
nos llevan al mismo lugar
de donde hemos salido.

Andamos porque podemos
y porque queremos
andamos porque necesitamos andar,
andamos porque nuestro destino nos alcanza.

Andamos porque nos ronda la noche
y el frío hiere hasta el alma,
andamos porque el alma quiere
y su fuego no se apaga.

Andamos a ningún lado
pero andamos, que es lo importante,
andamos a cualquier lado
y los caminos se bifurcan.

Andamos, solos o acompañados,
pero al final del camino
en ese último paso
el andar no terminará.

Andamos, siempre andamos,
rondando el mar y la montaña,
sin detener nuestro paso,
andamos,
aunque nuestro cuerpo no nos siga.
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4comentarios 78 lecturas relato karma: 87

Dirección Equivocada

Muchas palabras grité callada
al viento del norte que pasaba,
pidiendo que las llevara muy lejos.

Algunas veces en la playa
las trazaba en su blanca arena
esperaba que una inmensa ola
al llegar, muy lejos las arrastrara
hasta lo profundo del mar,
y algún día te las devolviera.

Pero ninguna ola te llegó
ni la sabiduría del silencio
ni el viento del norte con su frío
te trajo alguna letra que llenara tu vacío.

Y yo no las pronuncié
no para que no las escuches,
y yo no las escribí
no para que no las leas.

Sucede que el tiempo
fue el causante de ese inmenso
cansancio de hablar y escribir
cuando las palabras
rebotaban como eco.

Así que las grité, las escondí, las susurré .

Tan sólo para conservarlas,
para que no se perdieran
en la vasta nada,
en ese inmenso cementerio
donde deambulan perdidas
miles y miles de palabras.

Palabras todas ellas extraviadas
en el tiempo en la nostalgia
palabras que no saben donde ir,
están flotando el infinito infinito.

Porqué no encontraron su destinatario
porqué a quién iban dirigidas
era dirección equivocada.


MMM
Malu Mora.
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7comentarios 89 lecturas versoclasico karma: 85

La cigarra

Enterrado en un ocaso largo,
en esta patria sin nombre
donde los cantos son sólo
sueños

y los sueños un solo canto
que calla en el olvido.

Repito con el invierno en
la garganta:
que escribir es una forma de escapar,
que dormir es una forma de
estar muerto

pero aún así

la cigarra cantará
aún después de mi silencio
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10comentarios 77 lecturas versolibre karma: 99

Ábreme tu alma

Ábreme tu alma escondida en tu pecho
y dame paso para que entre a mirar
¿qué escondes dentro de tus sentimientos?,
son palabras que vienen de otros mundos.

¿Quien dijo que al entrar me daba derecho
para poder en todas tus cosas espiar
y urgar como alimaña en tus pensamientos,
de prosenetas, chulos, gente y moribundos?

Ábreme tu alma escondida tras tu mirada
que refleja el paso del tiempo y la tortura
que se esconde tras un muro de sonrisas,
lágrimas escondidas, suspiros sustentados en el aire.

¿Quien dijo que al entrar podría estar donde quisiera
y jugar al escondite sabiendo que murmura
tu alma, que llora por los rincones sumisa,
de tu ser que me consiente con todo el paire?

Ábreme tu alma y déjame entrar sen silencio
y caminar por sus recovecos, espacios sin límites,
huecos saturados de ripios sentimientos,
para llegar allí donde está la herida y poderla restañar.

¿Quien dijo que en tu alma no influencio
ni siquiera para poderte ayudar y darte un ápice
de esperanza, de via, de amor en el preciso momento
en que en este lugar a tu ser me dejaste entrar?

Ábreme tu alma y dejame jugar,
déjame que te quiera y te susurre al oído
que eres mi esperanza y mi mundo,
eres la cura de este poeta que vaga sin rumbo.



"Y EN EL FONDO TE DIGO"
Fdo.: Alfonso J. Paredes
Todos los derechos reservados
SafeCreative/Copyaright
Imagen recopilada de internet
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Esperanza

En la cornisa de la vida, te espero
En las agujas sin arena en el segundero,te espero
En el vientre de los mares, te espero
En el sol que congela la sangre, te espero
En el absurdo trinar de las balas, te espero
En el altar insano de los pedófilos, te espero
En la injusta caída de los ángeles, te espero
En la tumba de la justicia, te espero
En la cruz de las madres con hijos hambrientos, te espero
En la deshonra de tus predicadores, te espero
En la llegada de la hora sin nombre, te espero
En la última mirada de mi madre, te espero
En la desesperanza de la guerra, te espero.
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Un poco de mí

Hola, me llamo Pale.
Ya, ya sé que es de risa
pero no será para tanto aunque extrañe.
Érase un vez...
Menudo rollo eso de los cuentos y sus cantes
que no saben cómo empezar
y siempre así lo hacen.
Bueno, yo comenzaré por mis gustos,
y espero que no os amarguen.
Me gusta mucho el dulce,
lo que es la nata y el chocolate,
sobre todo cuando se baña en ella...
En ella: la mujer que tanto me ame.
Sin ir más allá,
soy un ser al que no le gustan los mandamases,
porque me ponen de los nervios,
¡y nadie me toca los jornales!
Perdón por esa furia,
es que me se sale de los pares,
y la impaciencia me puede
cuando mi alma dice entre santas paces:
"¡jovencito, permanezca en calma
o le haré picadillo con una muerte como una obra de arte!".
Pero en fin, hablaba de mi mujer y de mí,
cuando se viste de aguacate,
¡carámbanos!,
mis sueños enseguida se convierten en imponentes verdades.
Mis cuadernos están llenos de ella,
de su codicia de mis gestos y alardes,
a veces de mis orgullos
que tanto me se huyen de mis dentales
cuando con afilados colmillos,
hinco dientes a algunos envidiosos y cobardes.
Hablando de sus manos,
¡ah, Santa María de los aquelarres!,
blasfemo juro por un beso
de sus labios tan especiales.
De ellos me enamoré un día
cuando me hechicé de su imagen;
fue un segundo mágico
con ojos de paz enamorándome.
Los Maestros que luego le escribían
(mis manos, ellas son esos Grandes)
la envolvían en una danza perfecta,
en un huracán de agua con remaches
de fuego y algo de hielo,
algo de hielo por mi parte,
que por tontos de mis muchos cerebros
no me aventuraba a sus tantas consonantes,
guerras de pasión
y goces de asonantes.
¡Si hasta nos rimábamos en todo!
Qué belleza de femeninas ciudades,
que en ellas me apalanqué,
me desnudé con toda gracia y andares,
me fijé en sus misceláneas y atlántidas,
en esas que de sus ojos salen.
Me hundía en sus vísceras románticas,
en las que me cantaba con sus voces de sirenáicos mares,
que por invención de palabras
para que rimen estas vocales,
uno ha de ser creativo para su doncella,
sino, ¡castañazo en la cabeza con un tomate!
Eso me tirará mi dueña
si algún día no logro enamorarle
los sentidos con los que me encadena
hasta en sus veinte dedos con los que me case.
Dios me dijo una vez:
"Pecador inocente, ten cuidado con lo que haces,
porque si la amas,
ella será la mujer con la que siempre soñaste".
¡Y tanta razón poseía, oh, Gran Amigo!,
que todos los días, amor mío, tengo ganas de eternizarte,
y en cada uno de tus dedos y besos,
contigo siempre, siempre, me despose para amarte.
Y a todo esto, si lees este poema,
lance de amor, herencia sísmicamente hecha trance
o las profecías de un joven místico,
que sepas tú, dama de mi propia sangre,
que algún día te diré a los labios:
"Hola. Soy la felicidad que siempre buscaste".
Y por fa, si creías que el poema terminaba así,
¿eso pensaste?,
lo quiero continuar solo unos versos más
para secar esos tus diluvios universales.
Ala, ya estás lista y tranquila, ahora sí,
para decirte de mi corazón tan potizante:
"Amor mío, no tengas miedo de nada.
Yo soy la luz por la que siempre rezaste".

© 2017 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.
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Perro Negro

La habitacion se encuentra oscura. Tiene apenas una pequeña luz que, a pesar de ser una ironía, viene de la oscuridad nocturna del exterior.
Siento el frío, también, sinónimo de lo negro que conlleva la noche.

En el silencio, propio del final del día, se acerca a hablarme este perro.
Este perro oscuro como la noche. Mala fama posee el color negro, no lo veo como algo malo, más bien como algo neutro.

Este perro, entre ladridos, me dice que lo que pensé tener ya no es lo que fue.
Entre ladridos dice que te fuiste, y no vas a volver con el amanecer.
Este perro, entre ladridos, dice que fue lo que tenía que ser. Aunque no me guste, la vida no siempre sale a placer de quien la vive.
Entre ladridos, me recuerda que eres libre, no soy quien para pensar lo contrario.

Este perro, entre ladridos, dice que esta es la suerte de un hombre que no tiene a alguien al lado.
Viejo mejor amigo del hombre, se recuesta a mi lado, y me recuerda que lo supe desde un principio, esto no era para siempre.

Le pregunté a este perro negro que podía hacer,
"Nada..." me respondió, "...Ella ha encontrado algo mejor, y no hay nada que puedas hacer al respecto". "Maldito canino, ¿quién eres tú para decirme cuando debo dejar de pelear?" respondí.
"Lo he visto, y ella no quiere verte pelear, ya ha tomado una decisión. Me respondió entre ladridos.

Me recosté en la cama,
entregado a su revelación.
El amor que ha sentido,
conmigo no lo sintió.
¿Que puedo hacer al respecto?
Dime, perro azabache, tu has vivido más que yo.
"Nada..."
respondió entre aullidos,
"...no la vas a volver a encontrar.
Es algo a lo que te debes acostumbrar."
Oh... Perro negro, que he hecho para merecer este final.
"Paz, humano, todavía no has llegado al final."
Respondió el perro negro,
sin dejar de aullar.
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La envergadura duele

Estar en una envergadura duele
el compromiso corre y se acrecienta
la importancia de los hechos atemoriza
a la piel que de por sí tiembla sola.

Miedo a la compañía formal
a desnudar nuestras vergüenzas de pies torcidos
a que nos conozcamos de memoria el almizcle
cuando la noche duerma la hora
junto a nuestros cadáveres tibios
ya de costumbres.

Ahora ese vértigo adelante...
una caída a lo impreciso
en la ceremonia improvisada
y en un: "¡No sé qué estoy haciendo?"
solo para acallar a las lenguas
de las tres hermanas brujas
por el puro placer de demostrar
lo que en realidad no se siente.

¡Ah! ¡Ni nosotros mismos sabíamos
en lo que nos estábamos metiendo!
El gusanillo allí, en la tripa
y las mariposas en el cuenco
Fobos dibujado en la piel
de un rostro de nieve.

Nunca hubo amor... ¡Lo sé!
pero sí una reunión de máscaras
y de poses y de anillos
y un papel firmado validando el error.

No sabemos hoy si aquello fue para bien
a veces dudo; otras, quisiera creerlo
pero como dicen por allí:
"En la vida, todos somos poetas que acertamos equivocándonos".

En todo caso
nunca está demás intentar
la extraña mueca del amor
por ver a qué sabe aquello.-


@ChaneGarcia
...
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