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Sudán

Suda el pueblo por la codicia del oro negro.
Sudan los hijos de la tierra y la tierra cambia oro negro por cuerpos maltrechos
y sin gloria.
La lluvia de oro negro que brota desde el suelo pervierte al ingenuo,
dirigido por el poderoso desde su mando a distancia.
El cielo envía gotas de auxilio,pero los pozos de agua están cubiertos de cadáveres
por la codicia y la avaricia.
La madre noble como la naturaleza no puede entender cómo sus hijos mueren,
pero la madre noble como la naturaleza alimenta al niño
desde su pecho desnudo,
que el niño sin distingo abriga de esperanza…
¡Mirad infieles!
Dejad el sofá de piel carmín
y venid a alimentar al hijo de la tierra.
¿Por qué robáis y comercializáis con la savia de la vida?
Hay crisis, sí crisis, crisis humanitaria y de hermandad.
¿Quién respeta las etnias y sus diferencias? Perdonadme, ellos también
son hijos del sol viviendo entre paredes creadas entre el norte y el sur;
allí desterrados viven con su vianda vacía, porque alguien roba el oro
negro que brota de la tierra noble.
Venid a ver, dejad el sofá de carmín y venid a ver a los niños
con piernas como alfileres y rostros de momias
que desfilan en el desierto de penumbras,
porque los codiciosos criminales de guerra
los proyectan a la media luz por la codicia del oro negro.

Sudan los pobres inocentes en los bordes de un país maldito.
Sudan los niños de Sudán…
Mapas de venas en rostros vírgenes de inocencia,
rostros destinados al vivir marcados por la indulgencia..
Detened la codicia hombres malditos, los hijos de la tierra lloran.
Mercaderes de la tierra matáis al hombre que nació libre,
encarceláis y aturdís al hombre que nació sin mapas y fronteras.


¡Levantad vuestro pesado harapo, hombres infieles!
Por qué os sentáis en el sillón de la casita de los países enseñando vuestros
dientes bañados en oro burlándoos de vuestra sangre, vendiendo
esclavos al lobo estepario.

Vuestros bolsillos están repletos de estiércol y oro maldito.
Queréis hacernos creer que lloráis por los hijos de la pobreza, pero
estáis descubiertos, lloráis por vuestra ambición al oro negro.

JOSE LARA FUENTES.
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4comentarios 74 lecturas versolibre karma: 88
#1   Que gran realidad, cruda y triste. Felicidades!!
votos: 1    karma: 28
#2   Si, de eso se trata, la poesía no debe darle la espalada a las realidades sociales. Aquí la muestra: Sudán. Gracias por tu comentario se aprecia mucho.
votos: 1    karma: 27
#3   Precioso poema protesta. Estoy muy de acuerdo, la poesía es un medio igual de válido que otros para hablar de las injusticias. Me gusto mucho.
votos: 1    karma: 39
#4   #3 Me alegra mucho. Gracias por dejar tu comentario. Te deseo un día glorioso.xx
votos: 1    karma: 39