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Salvo el crepúsculo

Ir y volver.
Regresar y volver a ir.
De la oscuridad a la luz,
y de la luz el cubil mortecino
donde duerme un pasado hecho sombra.

Se acerca una noche larga;
llegará colgando de un hilo
tras una puerta que no tengo fuerzas para abrir.
Y una palabra inacabada
cuelga de mis labios,
pues de nada sirve lo que pueda decir.

Hoy me encierro,
callada,
rompiendo a gritos los muros
que hace tiempo se van fundiendo a gris.
Me saco los ojos y,
si tuviera fe,
diría una oración justo a los pies
del dios de las noches eternas;
una oración de redención y penitencia,
porque a veces hay que forzar el final
de aquello que nunca empieza.

Pero nunca he creído
en aquello que ni se ve ni se puede sentir.
Así que cierro la puerta de hierro
y recojo lo que queda del sí
esparcido en el suelo.

Ha terminado el tiempo de los versos
y sólo quedan inútiles gestos
(esos, esos mismos,
justo los que no sé descifrar;
pero siguen aquí).

Insisto, si tuviera fe,
haría una oración para salir del ojo
que todo lo ve
Pero ya digo, yo no sé creer.

Así que sólo pido
que enmudezca la luna,
todas las flores,
la Primavera,
que caiga la botella,
el sueño derramado,
la tristeza,
que calle en mis ojos el recuerdo,
la canción bailada,
que no mienta más el tiempo,
que duerman las madrugadas.

¡Que calle el mundo!

Que calle todo,
todo,
salvo el crepúsculo*.



*J. Cortázar
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Tormenta

A luna de hoy,
no hay espacio entre las palabras y el silencio.

Alguien cantó
durante una milésima de segundo
y fue suficiente para ahogar la boca
antes del susurro.

Cubrió tres años,
pero pasó tan fugaz...

Se acerca la tormenta,
soy muy consciente que la tengo cerca
pero he vuelto a mirar hacia atrás
y se me ha hecho sal el corazón.

Quién me protegerá
de la eterna canción
que nunca,
nunca va a dejar de sonar?

Confieso el miedo extremo
y la valentía vestida de ya no;
luego, si acaso,
en un espejo roto.......

me obligo al presente
y me veo;
y soy yo misma venida a menos,
una muesca marcada
en la cama de cualquier hospital
al que se le ha derrumbado el techo.

Convalecencia interina
por la falta de abrigo
en las noches de verano.

Y qué extraño el llanto que apenas se oye...

En este pantano sin ventanas abiertas
puedo afirmar
que me va a estallar la cabeza.

Espera, dice mi sangre,
espera,
que aún no estoy seca.

En realidad,
en cada suspiro que gotea,
no hay sol que por dolor no venga.
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15comentarios 84 lecturas versolibre karma: 107

Peso crudo

Enganchada a la piel
como una temeridad precisa y concreta,
el agua torrencial se desliza,
en un tierno viaje con poca paciencia,
desde un cielo azul hasta la charca seca.

-el suelo está más cerca de lo que se cree,
aunque la sombra del cielo aún arde en las venas-

¿Quieres que bailemos?
¿Quieres que contemos a los días
que las noches fueron otra vida
donde siempre llovía?

Debería ahogar las palabras
en el mismo fango donde hundimos la cabeza.


Hay un dolor vivo que voy a dar por muerto,
no quiero acunar más el sueño en esta celda.
Y aunque la boca siga abierta,
me cerraré los huesos
para que no se filtre la tristeza.

Me basta con este peso crudo en el alma famélica.
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Sellados los labios

Ahora es un peso colgado en mí
en una añoranza remota que alimento.

Qué se ha hecho del llanto de tu rostro seco?

Si te cojo las manos
       ya no siento el cielo.

Te he puesto en los ojos un dibujo del tiempo,
y al cerrar la puerta se me ha roto la voz.

Quizás este sea el precio que pide el amor.
Un llanto seco y un silencio atroz.


O dos silencios.
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6comentarios 61 lecturas versolibre karma: 83

Y nunca supe

pinchazos en el vientre
una serenidad volátil
transmuta en un adiós dibujado
a tientas con la punta del puñal

duele algo,
arde, desgarra, desdobla el miedo
hasta hacerlo parte de mi cuerpo

el vestido de algas se rompe
y deja al descubierto mi propia piel
desdibujada en una añoranza;
quién fue, dime, quién fue?

qué soledad... qué soledad más mágica,
qué soledad más cruel

he barrido con tanto esfuerzo
todo lo que había dentro
que no ha servido de nada

pero qué ocurre aquí,
que el polvo se aferra a la nostalgia
y la cubre de todo
y la viste de lágrima

qué pulso más inútil
el mío con mis días
con una lanza rota
con el alma partida
intentando ser algo más
que una voz cansada
que una canción muda
que no recuerda, ni siente, ni habla

no quiero caminar
no quiero pensar que más allá
las cosas son de color verde esperanza

sólo quería ser contigo,
ser...
pero al mirar los ojos del espejo me doy cuenta
que nunca fui capaz, ni siquiera conmigo,
que siempre he perdido
que nunca supe
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16comentarios 120 lecturas versolibre karma: 105

Una obra de arte

Apareció y sólo era silencio, pero acabó por convertirse en una obra de arte. Con cuidados matices en la voz que le daban el color justo y apropiado. Su mirada era un emblema, un homenaje a la verdad y a la virtud. Sus manos removían todas las palabras que caían entre sus dedos; les daba la vuelta y las devolvía, con las palmas abiertas, a quien antes las había pronunciado. Le gustaba oler. Cualquier cosa nueva susceptible de ser conocida, tenía que pasar por su nariz antes de serlo. Pero lo mejor de todo era su sonrisa. Y es que no sonreía con los labios; su sonrisa era un conjunto de rasgos que se unían al unísono en su rostro, para crear la sonrisa más amplia y sincera jamás vista.

Pero no siempre fue así… al principio, sólo era silencio. Paseaba por los varios caminos de la vida sólo con sus pasos y sus ecos. Decía que oía voces que le hablaban, alejándolo de la soledad que le rodeaba. En realidad, no estaba solo, jamás estuvo solo, pero siempre lo creyó así. Quizás lo que quería era estarlo de veras. Así como algunos niños crean un amigo imaginario, él creaba su soledad imaginaria. Y esas voces que oía, eran sus sueños, decía, que lo llamaban a gritos para irse con ellos. Pero se tenía por cobarde; por un cobarde sin armas suficientes como para dejar atrás su vida y seguir sus sueños. Hasta que un día se cansó de ser silencio y decidió soñar…

Y ese día todo cambió. Recogió las pocas cosas que le podían caber en un bolsillo y decidió cerrar la puerta para jamás volverla a abrir. Ese día, caminó. Caminó hasta bien entrada la noche. Y al día siguiente siguió caminando. Y al otro día, y al otro…. Las piedras y el polvo del camino le fueron animando a seguir. Las mariposas contribuyeron a que su voz tuviera tantos matices hasta entonces desconocidos. Y poquito a poco, paso a paso, la obra de arte se fue creando. Sus ojos se vaciaron de lágrimas y se envolvieron de vida; una capa profunda de vida se iba formando poco a poco, vibrante y ansiosa, cada vez que abría los ojos. Y aprendió a sonreír sin esconderse. Descubriendo que a menudo, si se entrega una sonrisa, se recibe otra. Y decidió coleccionarlas.

Adquirió una bolsa de cuero de color marrón que antes olió. Cada día iba metiendo en ella todas las sonrisas que le devolvían. Cuando una brizna de tristeza se acercaba a su ánimo, no tenía más que abrir la bolsa y dejarse llevar por todas las sonrisas que guardaba. Y entonces decidió adquirir una caja. Una caja para guardar las palabras que iba encontrando por el camino, pero quiso insistir en que la caja no tuviera cierre; las palabras son libres, decía, no tenemos derecho a encerrarlas. Y así, a medida que iba recorriendo camino, iba recogiendo las palabras que encontraba y las iba guardando en la cajita. Pero un día, acabó el camino y se vio frente al mar. Un mar amplísimo y limpio; azul como su esperanza, inmenso como su alma. El alma de una obra de arte hecha sonrisa, hecha mirada... y saltó.

Hay quien dice que en el lugar más alejado del mundo hay un camino de arena que lleva al mar. En ese camino hay, desde hace muchos años, una bolsita de cuero y una cajita de madera que jamás el tiempo ha logrado cubrir. Y hay quien dice que a veces, si el viento lo permite, se pueden oír palabras y sonrisas entre las olas del mar.




(Aviso: a todos los que hacéis tan magníficas prosas....... Ze os pide mil disculpas. He querido hacer un experimento con esta pequeña historia. Sed benévolos, pues es sabido que Ze y la prosa no son muy amigas....... Mil gracias. Abrazos a todos.)
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27comentarios 240 lecturas relato karma: 113

Aniversario 4

Desde que perdí tus manos,
mis sueños no tienen raíces.

He roto espejos,
he seguido curvas rompiendo rectas,
he guardado la voz
y he lanzado mis pasos lejos del centro
de mi cuerpo.

Sigo tejiendo mi vida;
una tela áspera que cubre los días
que ya no quieren venganza.

Ahora comprendo los silencios.
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29comentarios 196 lecturas versolibre karma: 112

Seis nieblas perdidas

todo se redujo a un corazón
latiendo abrazos sin cuerpos
en el libro de los amores imposibles


a pesar del dolor deforme
luna creciente, luna llena,
sueño oculto en la borrina del Norte

escribir con un cincel sólo dos letras,
las que están hechas para ser perfectas,
las que abren y cierran
tu vida, mi vida,
la herida,
las que tanto pesan....

un oh tierno suspirado escapa de mi pecho...

¿cómo será verte venir hacia mí sonriendo?


eché raíces esperando otro día
y han sido todos los amaneceres
seis nieblas perdidas
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12comentarios 116 lecturas versolibre karma: 115

Una vida que escapa (Ze & @_Sejmet_)

Hay tanto ruido en los días
que apenas oímos nada.
Relojes dueños del tiempo,
persecuciones tan vanas
que se nos pierden los ojos
y no distinguimos almas.

En las suelas, la codicia,
pierden valor las palabras.
y tras colores brillantes
hay una vida que escapa.
¿Cuándo sabremos mirar
viendo que hay otras miradas?

Que no hará falta dinero
cuando nos guarde una caja.
Que no hay pena tan enorme
como la ausencia de ganas.
Ojalá no sea tarde
y la noche esté lejana.

Que aquello que no se ve
justo es lo que nos aguanta.
Vivir es algo distinto
a estar llenando las arcas,
pues lo que debe importarnos
es más vida y menos farsa.

Cuanto más lleno el bolsillo,
más vacía queda el alma.
Prefiero emociones ricas
a pobres codicias. Ansia.
Discutiendo se me arruga
el perfil de la esperanza.

¿Podemos vivir, vivir...
dejando lejos la saña?
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27comentarios 222 lecturas colaboracion karma: 94

Un mundo frágil

Se intenta.
Una vez, dos, tres.
Responde un silencio de hace meses,
agua estancada,
caminos cerrados por arbustos vestidos de espinas
que se adentran en los ojos del viento.

No es una época. No es un día,
ni una hora, ni un año.
El tiempo no tiene palabras
para expresar los cambios necesarios que no se dan,
ni aquellos que no deberían, pero suceden.

Me levanto igual,
acunando un mundo frágil entre las manos.
Cuatro pasos;
un suspiro poético que alumbra
el palmo cuadrado que me delimita.

Y llorar
sólo cuando la penumbra queda en ruinas.
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10comentarios 138 lecturas versolibre karma: 110

se ve el mar

aunque tenga los ojos cerrados
todo alrededor es transparente
salvo tus ojos

me habla el frío
y recojo en mis labios todos los suspiros rotos
que me deja el aire

vidas tendidas en las orillas pérfidas del deseo

miro hacia abajo
- vienes? -

vamos a la par por diferentes sueños
sin vernos

pero...
de algún modo,
existes todavía mientras yo te piense

- vienes? -


vivo en un acantilado desde el que se ve el mar

siempre



(Imagen: Ze, en algún lugar del Norte)
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15comentarios 138 lecturas versolibre karma: 118

Aquel lejano aroma a mar

He sobrevolado la quimera rendida
a la suavidad de las palmas de tus manos
y he vuelto a encontrar
el cielo cerrado.

Está agotado el cuerpo
de soñar esperanzas ignotas
a cada lado del suicidio temporal
hasta hacerlo definitivo.

Siempre creí que las palabras
podrían encontrar asilo
en el velo de tu boca,
pero me han arañado las incertidumbres,
me han partido los labios,
y ahora sólo tengo vida
para llorarte en la sonrisa
aquel lejano aroma a mar.
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7comentarios 72 lecturas versolibre karma: 108

Pero no llegas

Entro en el bar.
Me digo a mí misma que vas a llegar.
-no llegas-
El camarero pregunta
si prefiero sentarme en una mesa
en lo que llega su pareja.
Sonrío discreta
y me alejo con la jarra de cerveza.
Me acurruco
en la mesa del rincón
y alzo la cabeza.
Fuera hace sol
pero el frío me hiela la mirada
a través del cristal empapelado
de nostalgias diversas
que han ido dejando los clientes.
-No llegas-
Pido otra cerveza
y llegan a mi mesa
unas manos invisibles que me atraviesan.
Mastico la pena
y otra vez sonrío,
menos discreta y algo más ausente.

Me espero a mí misma.
Pero no llegas.
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29comentarios 284 lecturas versolibre karma: 94

A merced del tiempo

piso distancias abreviadas en agitados recuerdos

la herida te grita y me sangra

te leo en las nubes
cuando llueve añoranza
y miedo

devoro las imágenes
todavía en mi retina
y me traga a su vez
el viento

como dijo aquél que tanto me veía amanecer
a los pies de tus sueños...
“dime, cómo curarse del silencio.”*

el nuestro,
el del lamento
el del te quiero que no pudo ser

vivimos muertos a merced del tiempo




*Verso del poema Largas Tardes, A. Zagajewski.
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12comentarios 116 lecturas versolibre karma: 95

Vestida de destino

Serán seis candados
encerrando un sueño,
pero no se puede aislar de los días
el verso ardiente que sabe nuestros nombres
y los sostiene.

Se rompe la vida
y se ha de armar de nuevo
cada mañana
para sonreír a un tiempo
que ya no sabe lo que es querer.

-no lo he olvidado,
es sólo que ahora vivo al revés-

Para qué se hicieron los caminos
si no podemos andarlos
con los pies desnudos;
que se agrieta la piel
en pleno vuelo
intentando llegar tan, tan lejos,
sin salir de dentro.

Tus manos están calladas;
en las mías
la canción sigue sonando
a pesar del silencio.

¿Recuerdas todavía cómo sabe un beso escrito?
En nuestros ojos, a maldita creencia
y a muerte vestida de destino.
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18comentarios 150 lecturas versolibre karma: 103

Para no volver

atravieso oscuridades
que son años lluviosos
aunque sean días fugaces

no puedo cargar
una montaña de soles a mi espalda
viviendo prendada de las nubes

lluvia seca sobre el alma débil
quizás una flor,
quizás una jaula de acero
cerrada por dentro

no hay aire en el pozo del sentimiento

no quiero ver
la rotura de cristales que dejó
para nosotros el destino

guardo mis huellas mientras camino
para no volver

recojo tu historia de mis letras;
el sueño fue carne,
muerte en la tormenta

y luego tierra
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26comentarios 134 lecturas versolibre karma: 105

No creo en nada

nos iremos, y lo haremos
rompiendo las raíces que nos atan
a la vida ordinaria
seguiremos bebiendo
los brebajes que inundan el alma
en una memoria apocalíptica
que nos abraza

la tierra está quemada
tras nuestros pasos
ni siquiera sabe sonreír la esperanza

qué vamos a dejar?
un desierto,
unas cenizas ásperas
que no hablarán ni siquiera de lo que fue
miles de años antes de esta nada

esto está acabado, desahuciado
acongojado
ante tantas palabras sin lecho
y sin miradas

hay giros insaciables
que nos retuercen los intestinos
hasta no ser capaces de respirar;
amarga en la mañana
y sigue siendo agrio en el ocaso
el agujero por el que solemos mirar

morimos en vida
vivimos ya muertos
bailamos en nuestras propias heridas
y al final
parece que el dolor va a ser eterno

pira magistral donde arde como infierno
la pequeña ilusión
dibujada a traición con los puños cerrados
que a pesar del camino que marcan
siempre,
siempre se escapan

fui nada en tu hoja perenne
atrapada bajo el agua

y aunque pude respirar y recordar
que una voz me cubría las espaldas
es el camino de tierra el que espera
agazapado en la entrada

y yo
no creo en lo que queda; creo
que ya no creo en nada
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16comentarios 135 lecturas versolibre karma: 83

Dos cruces

no fue culpa de nadie;
esa flecha envenenada
vino en nuestra ayuda

la cura era el veneno;
la dolencia
el mismo vacío interno

pero el reflejo de una sombra ahuyentó
todos los sueños azules

y renacimos enfermos
en el eco de un silencio
dejando dos cruces
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15comentarios 73 lecturas versolibre karma: 95

I'm so in love with you

más de cien candados y una espera:
ese cielo mío que nunca llega

(¿brillan las estrellas?)

mira,
me mantengo en pie
absorta y extraña,
pero eso sí,
las manos en el agua

(helada,
como tantos nosotros)

y yo,
aun muriendo de pena,
te habría dado mis ojos
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34comentarios 189 lecturas versolibre karma: 93

Post Mortem

Los meses han dejado una piel fina
que se esconde detrás de telas negras
y ahoga su voz tras la música herida.
Si se apagan las luces,
unos ojos que no existen se iluminan
con tanta claridad,
que el sol ahoga sus rayos para darles más espacio.

Camino por una calle de sobras conocida.
En las paredes cuelgan recuerdos escritos;
un nombre
r
 e
  s
   b
    a
     l
      a
de las manos vacías.

En el fondo de la memoria,
en un sobre que no quiere ser cerrado,
el corazón sigue lleno de vida.
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20comentarios 138 lecturas versolibre karma: 93