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Un asomo gris de ternura

en la tierra
miles de luciérnagas iluminan falsos caminos
y después resulta que en cada noche
hay una estrella asustadiza
que se quiebra al primer grito

¿qué esconden las aceras
cuando nadie sobrevive más de dos pasos?

un asomo de ternura gris

me doy cuenta
que la verdadera belleza está en los estantes rotos
y que las páginas arrancadas
parten las palabras que se rehacen de nuevo
dentro de los ojos

con todo lo que le falta a la realidad
me siento completa;
para todo lo demás,
queda la superficialidad de la ceguera mecánica
que sobrevive a base de corazones de metal
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19comentarios 100 lecturas versolibre karma: 134

Septiembre, 18

Qué tristes están hoy los adoquines....
el cielo plomizo se enfunda en nostalgias
y hay heridas que sangran sin hacer ruido.

Es otro día, pero es cualquier día;
de esos que ocurren una vez,
y otra,
y otra vez,
antes de que se destruyan.

Y al final, lo sé,
una se acostumbra a ver pasar la lluvia.
A verla pasar por los ojos, las ropas y los zapatos.

¿Sabéis que a pesar de diluviar,
lo que más nos suele dificultar el paso
es la lluvia que llevamos
dentro de nuestros propios zapatos?

Quizás por eso hay tantas canciones
que hablan del mar.
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27comentarios 110 lecturas versolibre karma: 147

De verde monte y azulado mar

Sucedió una noche que susurró el mar
y un llanto de cristal
dejó empapada el alma
a los pies de la cama.

No se pudo enmendar el error,
ya había entrado en la sangre
el gusano errático que iba a a hacer
de cada mirada no vista
un instante inolvidable.

Pero era inevitable,
un suicidio planeado a cuatro manos
dejando que el viento se llevara la calle secreta,
ese Alfileritos oculto en el alma,
después de haber bajado aquellas escaleras
que llevaban al tejado.

Fue un final pactado
con la pena capital.

Y la luna llena
  nunca
    dejó
      de llorar.
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16comentarios 94 lecturas versolibre karma: 129

Mientras haya ruido aquí dentro...

Regresar
y encontrar nuevos cajones
para llenar.
Bengalas en las ventanas
marcan el inicio;
y se ilumina el cielo,
y huele a flores rojas,
y a paredes verdes,
y a cuerpo capaz.

Y qué paz de repente,
qué silencio
cuando el cristal se cierra en sí mismo
y el frío no se atreve a entrar.

Shhhh, escuchad...
hay latidos todavía por dentro...

y mientras haya ruido,
habrá camino.

Y siempre se verá el mar.


(Si hacéis click en la imagen veréis el ruido.....)
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16comentarios 134 lecturas versolibre karma: 137

Sueño 8.12

lo conservo dentro:
un eco fúnebre como de despedida gris
en cada golpe de voz leída

las flores amarillas no entienden de silencios
cuando estos son precisamente
su arma asesina

pero aún antes de morir
sonríen por si delante de mí
se enciende de nuevo el espejo

y todavía estamos ahí
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2comentarios 58 lecturas versolibre karma: 133

Un instante fugaz

busqué,
y encontré una inmensidad cercana
a la palabra
a un recuerdo
que gritaba debajo de mis párpados

no quise cerrar los ojos;
podía ver
en el cristal de la memoria turbia
todo aquello que amaba

y aunque no estaba en mí
por un instante fugaz,
fui capaz de creer en la esperanza
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23comentarios 120 lecturas versolibre karma: 120

Como tu verso

Me he sentado con tu libro entre las manos
a mirar el río.
No sé muy bien por qué lo he traído,
pero quería tenerlo conmigo
mientras miro el agua correr
en su libertad imperfecta.

Somos imperfectamente libres.
Como tu verso.

Las piedras mojadas sonríen
mientras mis ojos se deslizan
sin moverse del curso.

Tu libro tiembla en mis manos,
lo siento;
te estoy leyendo en el agua.



www.youtube.com/watch?v=gHQNUQvr7j4
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31comentarios 224 lecturas versolibre karma: 122

Sabor a llanto

miedo en los ojos de la muñeca
que aún sonríe
la entereza ha quedado en su rostro de cera
y al final
yo me he hecho de trapo

se me doblan las piernas
los pasos me acusan
de no saber medirme a tiempo
a pesar de todo lo que me he enseñado
a base de lecturas ciegas
y abrazos diáfanos

al llegar la noche,
punzada en el costado
espina de hielo
y con el descaro habitual,
la vida recostándose en mis brazos
dejando sabor a llanto en el paladar
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13comentarios 107 lecturas versolibre karma: 127

Aniversario 5

Casi de repente, ha llegado después;
se han abierto los mares
y han silbado todos los pájaros a la vez.

Y ahora que es después,
te escribo desde el hielo
sentada en una cicatriz que va encerrando el dolor
y le pone un vestido nuevo.
Mi abecedario todavía no sabe cómo empieza,
pero ahora le importa un poco menos,
y sigo escribiendo usando letras,
aunque cante silencios.
He recogido los pedazos de la historia
que tenía por mi suelo
y al abrir la ventana,
casi parecía que hacía sol.
-¿Qué habrá pasado con esa lluvia
tan desesperada?-

Ya no intento hallar respuestas.
He aprendido a coser mis pasos
para que no noten esa grieta de destino irreal,
y camino firme,
sin pensar demasiado en un posible resbalón
-que puedo ser débil, pero me aferro al no-
e intento saber hacia dónde me dirijo.

No encuentro una alegría revoltosa
pero creo
que odio un poco menos esta calma,
que algunas espinas
empiezan a ser redondeadas,
y arde menos la sangre cuando hay niebla,
o cuando llora entre mis brazos Alejandra*.

Al final,
la lluvia inunda todos los poemas
y una siente que es capaz de secarles la pena
aunque sea con un abrazo roto.
Al final,
una deja los ojos rojos
y abre una mirada que comprenda el azul
sin la borrina.

Pasan los días,
llega después,
y el sol acaba por iluminar este cadáver
que noche tras noche,
la luna resucita.



*Diarios, de A. Pizarnik
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11comentarios 92 lecturas versolibre karma: 135

La paz de la nada

anida el vacío en las pupilas rotas
mirada quebrada,
ve puestas de sol
donde sólo hay noche cerrada

el mismo vacío se llena de ternura
y en una paz desconocida
encuentro de nuevo un silencio
que usa la voz del recuerdo
como arma homicida

la paz de la nada matando
el ruido de la vida
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18comentarios 94 lecturas versolibre karma: 126

Fin de la partida

Después de la vida iluminada,
que me había sacado de las tinieblas,
volví a ellas.
Fue un camino duro,
adentrarse en las sombras donde todas
estaban atadas a las paredes,
sin caricias de ningún tipo
(ni siquiera de las que están en venta),
sin palabras,
sólo silencios fríos
y caídas al vacío
sin red.

Se me derramó de los labios
la última gota de savia
y después empezó a marchitarse
la ilusión que me habitaba.
Tan mentira era,
       tan falsa,
que acabé por morir de una melancolía desatada
palabra por palabra.

Era por los días;
no por una mano,
no por unos ojos,
sino por unos días en los que la vida parecía
una vieja amiga
con la que compartía tragos
en una oscuridad amable tan pequeña,
tan mía,
que casi me quería.

Y aunque retrocedí en mí misma
hasta buscar el origen de ese mal
tan inextirpable,
tan incurable a pesar de tantas medicinas
inventadas por mi propia sangre,
esa maldita sonrisa
hecha de humo y tiza
acabó cediendo ante la primera lágrima
que cayó
al terminar la partida.
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14comentarios 105 lecturas versolibre karma: 118

En la cornisa

cuando muera la voz
vivirá el corazón en las manos
y a la tercera noche de silencio
los latidos romperán la puerta;

el viento me encontrará despierta
en la cornisa de la vida
dispuesta a saltar

y volveré a existir hecha flor en la tierra
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11comentarios 164 lecturas versolibre karma: 134

Fue un año lluvioso

de haberlo sabido
te habría dicho que no te fueras tan lejos

pensé que podría seguir,
y caminé sin saber siquiera hacia dónde dirigía mis pasos

la tierra se pegaba a mis pies
y era todo desmesuradamente complicado;
cuántas dunas de arena
cuánta tristura, cuánta pena
en cada uno de los broches que ponía,
en tu nombre,
a cada poema

la sensatez venía a gritarme todas las noches,
a decirme que ya había bastante dolor en ambas manos,
como para seguir imaginando versos en tus labios

fue un año lluvioso,
es cierto,
pero esa lluvia hacía crecer flores
y a nosotros nos llenó los ojos
de tantos colores...

el corazón sólo seguía un estandarte mágico
-falso quizás, pero mágico al fin y al cabo-

ahora el jardín sigue cerrado
y ante el espejo roto
sólo soy presa fácil del pánico
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21comentarios 107 lecturas versolibre karma: 116

Y así, no

detrás de la maleza,
memoria, escaleras,
rimas rotas,
frío en la azotea yerma
con las luces apagadas,
ni una sombra..

son recuerdos que esperan

yo me detengo
a pesar del dolor
me detengo a mirar,

mirar…

y entre toda la multitud de imágenes borrosas,
sólo soy capaz de ver unos ojos,
sólo unos, unos solos,
que sé,
   sé,
pero que no conozco

quiero mirarlos, ojos silentes
que duermen,
     duermen,
         duermen sin voz
quiero mirarlos de frente

pero no puedo
no puedo
   que yo...
tan triste como un cactus
que sueña que abraza una flor

Y así
  no
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19comentarios 118 lecturas versolibre karma: 111

Mi única palabra

No voy a decir nada más.
Habría jurado que era capaz,
pero quizás venció todo lo demás
y no supe reaccionar a tiempo.

Ahora sólo queda la espada del as,
la angustia de saberme rodeada
de números helados.
Y ni siquiera estoy ahí para decirme
que todo saldrá bien,
para tenderme una mano.

Cierro los ojos, no quiero hacer daño a nadie
con esta temblorosa inseguridad.
Pero el cansancio empieza a notarse
en mi propia piel;
aunque me niegue a estar cansada.

Voy a seguir
oyendo el ruido monótono
de la gota de vida golpeando
la caja de metal que protege el corazón,
pero al final
el agua acabará por desbordarse,
y esa riada será mi única palabra
cuando firme la capitulación.
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5comentarios 77 lecturas versolibre karma: 115

Ahí es donde duermo

Nadie sopla este viento
que levanta el polvo seco de los días,
pero hay cenizas por dentro
y el cuerpo
se ahoga lentamente y tiende a gris.

Llueve cada día sobre nuestro París
desde que vives en mi nudo en la garganta,
pero llevo en el alma
la tierra árida de tus silencios
y a pesar del vacío discreto,
del Abril ausente,
a pesar de la falta de verso,
la pena florece.

De esa flor,
hago mi lecho secreto,
un paraíso tan grande
en un lugar tan pequeño
como tu pecho.
      Y ahí,
al abrigo de un llanto sereno,
ahí,
  ahí es donde duermo.
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17comentarios 90 lecturas versolibre karma: 127

Y andar, andar...*

La esfera brillante
ignora las calles pavimentadas de frío acero.
Yo voy, sin haber venido,
y dejo un rastro de palabras rotas
que a día de hoy
carecen de sentido.
Hay neblina en los ojos
hay ausencia en el pecho,
hay un aire siniestro llenando los pulmones
a golpe de respiración.

Camino.
No hay paz para los que viven
aferrados al olvido más reciente,
al no pensar,
al sólo sentir que lo amado
amado está,
y el vacío que deja
cuando baja la marea y se expande el desierto
es demasiado grande como para mirarlo.

La traición se arrodilla.
Poco a poco se va deshaciendo
a medida que el tiempo me cubre
con el pesado velo
de los días callados.
Soy antagonista de mí misma y a decir verdad,
apenas me importa;
ya se escribió antes un camino parecido
a la servidumbre de mis manos
hacia todos los abismos.

Queda ese dolor que no puede ignorarse;
ese dolor que quema con tanta fuerza
que llega hasta el último latido.
Quedan esas quimeras que cantan al oído
y aun oyéndolas,
resistir es el nuevo himno
de mis ensoñaciones.
Porque no hay eco más doloroso
que el de la propia voz ahogada
en el propio silencio,
ni aturdimiento más tremendo
que el de la propia sombra en la oscuridad.

Es otra de las lecciones
que se aprenden a base de lloros;
probablemente sea también otro tipo de maldad.
Y ante este espectáculo de vientos llenando los ojos,
qué puedo hacer sino andar,
andar…



*Se extiende aquí la sombra de la Rima LVI de Bécquer
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Noche 229

después de la claridad
la oscuridad en bandeja
y caída...
y el suelo de lodo se traga el demonio
y me arrastra con él

susurros áridos rozan mi oído
papel de estraza cubre la piel
para sanar el frío

¿qué espero que me diga ese maldito dios?
que la vida no me despierte,
vivo dormida en un desvelo atroz

de puro
   amor
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16comentarios 115 lecturas versolibre karma: 104

Amaranto

horas teñidas de amaranto
el estío apoyado en un báculo dorado
pasos tenues

frente al sol, mis límites de acero
esconden un eco imperceptible
de lluvia de Otoño

arrodillada ante un silencio
me brillan los ojos
-ni el recuerdo es eterno-
acaricio el universo con las manos
sin alzarme del suelo

reconozco
en un latido sordo
mi corazón de herrumbre

-qué hermosa música la del derrumbe-

me agarro al retroceso de la palabra
mientras se agita la calidez
en el fondo del mar

lágrimas rojas,
cierta esperanza sonora,
y en paz


(Imagen: Ze, en algún lugar del Norte)
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15comentarios 108 lecturas versolibre karma: 127

fosilizado

un sueño de piedra
fosilizado
camino cerrado por ambos lados

pasos vacíos

dibujo la luz de la noche
en un destello fugaz de armonía

a pesar de todo, en algún lugar,
aún se debe respirar
poesía
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25comentarios 189 lecturas versolibre karma: 107