Verso clásico Verso libre Prosa poética Relato
Perfil Mis poemas Mis comentarios Mis favoritos
Cerrar sesión

Engaño

Como el hielo derretido en un vaso de whisquy
que se encuentra abandonado junto a una jukebox
desenchufada de la pared.
Como las colillas en un cenicero
que hace días dejaron de humear.
Como los diarios escritos a media tarde,
cuando ni el atardecer ha pensado en asomarse
allá por el horizonte.
¿Qué sabes tú de las mentiras?

No existe roce de piel, ni besos,
ni caricias amputadas por la distancia.
No hables de verdades a medias,
ni de historias inventadas sobre un papel.
No pongas sueños en los labios
porque en tu boca cerrada
navegan las promesas rotas.

¡Escupir palabras!, eso haces.
Cortar la carne con un cuchillo desdentado,
comerte las vísceras de tu propia angustia.
El olor a sangre te excita,
la muerte saborea el silencio
que se relame dentro de ti.
En el engaño chapotea tu miseria
como en el espejo se refleja tu ausencia.
leer más   
13
4comentarios 46 lecturas versolibre karma: 98

Granizos

Incluso en esas noches
de cielos sin nubes
y de temporales sin viento,
es tu manera de llamar por la ventana
lo que desata el caos
de buscarte cada madrugada.
leer más   
13
4comentarios 60 lecturas versolibre karma: 101

Etc

Los besos dejaron de existir
cuando los convertimos en un etcétera
leer más   
16
2comentarios 59 lecturas versolibre karma: 111

De mujer a mujer

Observo esta noche el espejo donde te has mirado,
en tus labios que han dejado paso a esa boca
perfilada con el carmín de una rosa que ha estallado en invierno.
Observo en el cristal dónde se encuentra tu mirada,
tus ojos ignorantes del momento en el que el rímel
sabrá deslizarse en algún momento.

Observo tras la mirilla cómo se alejan tus pasos,
sin poder tomarte del brazo,
porque nunca olvido cuando me dabas la mano.
Observo esta madrugada que los cuentos de hadas,
que las princesas con tacones de cristal
que viajaban en calabazas convertidas en carruajes,
corren por la boca del metro abiertas al amanecer.

Observo tu cama vacía, el frío pegado en las ventanas,
tus cascos sonando con una canción
que no puedo tararear porque mi garganta no traga saliva.
Observo tus fotografías colgadas en la pared,
el tiempo que se nos ha marchado,
las arrugas de mi piel.
leer más   
10
4comentarios 89 lecturas versolibre karma: 96

Ciudad de paso

me marcho;
de nuevo marcho,
con la llave del regreso
en el fondo del bolsillo.
me marcho,
porque no sé cómo escapar de ti,
de tus luces y de tus sombras,
de tu aire irrespirable
que llena mis pulmones.

no me giro para observarte,
porque sabes como nadie
dejar turbia mi mirada
con los ojos encharcados,
con la boca seca
de quemar tus noches a besos,
de despertar en una calle cualquiera
que no nombro,
por el anonimato de volver a ti.

me marcho;
me marcho y escribo con minúscula
un adiós que no se despide,
un hasta pronto que se hará eterno,
porque fuiste mi ciudad de paso.
De paso, me quedé en ti.



(A Madrid)
leer más   
6
2comentarios 34 lecturas versolibre karma: 72

Cinco horas

He vaciado nuestra última copa.
He derramado el bourbon
sobre los pétalos esparcidos de las rosas,
que se quedaron sin primavera.

He esperado cinco horas.
En el reencuentro te espero,
apoyado en la barra del bar,
para besarnos entre cubitos de hielo.
leer más   
4
sin comentarios 67 lecturas versolibre karma: 53

Encalar el otoño

Atrás quedó el invierno,
abrigado en la soledad de las noches,
en las horas interminables del insomnio.
Atrás olvidamos la primavera,
de flores secas
que durmieron sobre nuestra almohada.
Atrás quedará en unos días,
la canícula de un verano,
en el naufragio de un mar,
sin besos con aroma a sal.

Sobre las estaciones
que esperan regresar,
he encalado las paredes
para ocultar las sombras,
las que cada noche, en silencio,
estuvieron sentadas, mirándonos,
en el borde de nuestra cama.
Sobre las estaciones,
he quitado las telarañas,
que se mecen cada amanecer
bajo el dintel de la puerta
de nuestra habitación.

Se asoma su luz sobre el pretil
de las azoteas llenas de tendederos.
Se asoma con la timidez de un indeseado,
con las caricias del levante entre las sábanas,
las que rompimos cada madrugada
en la ceguera de nuestros ojos
que se miraron con odio.
Esta mañana hemos encalado nuestro otoño.
leer más   
11
2comentarios 86 lecturas versolibre karma: 89

Volver

Te invento cada noche,
esa noche nuestra
donde tu capa hace volar a los superhéroes,
esos que vencen a los malos
que se ocultan debajo de tu cama.

Te invento cada noche,
esa noche de magos sin chisteras,
de cuentos sin moralejas
donde las marionetas cobran vida en tus manos,
y se duermen a tu lado.

Te invento cada noche,
le pongo alas a mis demonios
porque quisiera volar a tu lado,
para verte en esa máquina del tiempo
que son los sueños del insomnio.

Te invento cada noche,
dibujo en mi ventana tu nombre,
pero despierto cada mañana
y descubro que ya no existe la palabra volver.
leer más   
4
sin comentarios 30 lecturas versolibre karma: 60

Velo de flor

Entre poniente y levante,
he olvidado entre tus calles
mis días abandonados,
esos que pinté con una tiza
sobre los mostradores de las tabernas.

Entre poniente y levante,
han envejecido mis pasos
sobre la arena albariza,
de mis recuerdos
entre criaderas y soleras.

Entre levante y poniente,
se escucha el murmullo del río,
hablándole al mar que lo espera
en ese encuentro que es el destino
convertido en muerte y vida.

Entre levante y poniente,
con las ventanas abiertas
se esconde en la oscuridad,
la primavera perenne
de aromas a sol, tierra y sal.
5
4comentarios 59 lecturas versolibre karma: 60

El lugar perfecto para morir

Anoche descubrí el lugar perfecto para morir,
el precipicio donde observar mi caída libre
a la esclavitud de un abismo
que el futuro esconde ante nuestros ojos.

Anoche descubrí el lugar perfecto para morir,
el acantilado sobre el que arrojarme,
donde el eco del silencio grita mientras desciende
y escucha cómo el vértigo tiene miedo de sí mismo.

Anoche descubrí el lugar perfecto para morir.
Mientras el levante era nuestra banda sonora,
perdí el equilibrio al borde de la medianoche
y salté al vacío donde el cobarde escapa de su trinchera.

Anoche descubrí el lugar perfecto para morir,
donde se escondía la codicia del deseo,
la lujuria de una noche de insomnio,
los pecados que no anhelan redención.

Anoche descubrí,
que tu cuello era el lugar perfecto para morir.
leer más   
19
4comentarios 154 lecturas versolibre karma: 96

Han arrojado las alas a la hoguera

Cometí el pecado de la soberbia,
por asomarme a la fuente de los deseos,
para encontrar en sus aguas
el reflejo de tu rostro
y mojarme la cara para imaginar tu boca.

Cometí el pecado de la envidia,
por sentarme bajo el árbol de la vida
para cobijarme bajo tu sombra de hojas caducas,
y esperar a que el invierno no llegara.

Cometí el pecado de la avaricia,
por pronunciar tu nombre cada noche
y convertir los sueños
en un reo enjaulado del insomnio.

Cometí el pecado de querer marcharme de este mundo,
de cerrar las puertas y arrojar las llaves
para transformarme en ese ángel caído
y que arrojaran sus alas a la hoguera.

Cometí el único pecado que no tiene perdón,
simplemente porque fue la alevosía de mi manera de amar,
la que hizo que esperara al juicio final
y ante el tribunal de la conciencia,
la sentencia me condenara a tener de nuevo unas alas,
unas alas que nunca volverían a volar.
leer más   
15
sin comentarios 133 lecturas versolibre karma: 120

Amor a primera vista

Entre el ruido de los coches
que aceleran al pasar por la esquina
y las motos que se escapan de los semáforos en rojo.

Entre los gritos de los niños
que salen del colegio un viernes a mediodía,
y dejan vacías las aulas con el sonido del silencio.

Entre las máquinas excavadoras que rompen el asfalto
de la plaza que han cambiado su nombre
y no aparece en el Google Maps.

Entre la lluvia que llega,
en este otoño que aún no ha comenzado
y el olor a castañas que no saben a tierra.

Entre las caricias de sus manos
que han palpado las mejillas que arden
por el calor de dos cuerpos que nunca se han visitado.

Entre tanto que dicen,
son sus ojos que no pueden ver,
pero que saben mirar en la oscuridad de su ceguera.

Y de entre tanto y tanto,
la gente murmura,
dicen que fue un amor a primera vista,
pero que ninguno de los dos,
vieron llegar.
leer más   
15
4comentarios 94 lecturas versolibre karma: 104

El otro resumen del año

Acaba el año,
y lo hace como lo empezamos,
escribiéndole subtítulos al tiempo,
mirando el calendario de meses que están por venir
y de aquellos otros que se han marchado.

Acaba el año,
y lo hace rodeado de los buenos deseos,
de aquellos que son sinceros
y los de los hipócritas,
que se cruzan por nuestro camino.

Acaba el año,
y lo hace como siempre,
con esa palabra que llena los sacos rotos,
y que cada noche se posa
en las almohadas frías del silencio.

Acaba el año,
y lo hace con el breve resumen,
de miradas que se pierden en la distancia
por unos ojos que no saben dónde mirar,
porque más de un ojalá
se lo ha llevado el viento.
12
5comentarios 72 lecturas versolibre karma: 109