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Angustia de esperanza

¿A cuántas cosas renunciamos por vivir?
¿qué vida estamos viviendo?,
miro a mi entorno, solo veo
cuerpos sin vida, en tonos neutros.

Vida que transita por una vía
con estación en el olvido,
vida escrita, sangrada,
con renglones arrugados.

Felicidad, felicidad,
felicidad, felicidad, felicidad...
cuanto más te pronuncio,
menos sentido tienes para mí.

Nos esforzamos por perseguir
metas llenas de tópicos,
cuyo destino suele ser
la indiferencia, el ostracismo.

Animal que habitas en mí,
te escapas en cada amanecer,
tan solo quiero
encerrarte,
poder descansar.

Descansar de mí,
arrancándome la fuente
de todo mi sentir,
de todo mi callar,
negando mi nombre.

El mañana ya pasó,
el ayer no llegará más,
el hoy . . . .
el hoy,
una sucesión sin descanso,
del ayer, del mañana....

Mientras me abandono
al infinito del purgatorio,
solo tu nostalgia
me devuelve a la realidad,
de mi angustia por no tenerte,
mi esperanza por olvidarte.

Amén
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22comentarios 158 lecturas versolibre karma: 110

Abandono

En tu abandono huyo,
huyendo de mí,
de lo que soy
de lo que nunca
seré contigo
o alcanzaré en ti.

En tu recuerdo me abandono,
abandonándome al más allá,
más allá de tu recuerdo . . .
más allá de tu recuerdo
estás tú, mis tristezas,
tu destierro y mi olvido.

En mi huida te recuerdo,
recordando tus ausencias,
lo que nunca hicimos juntos,
besos con imagen a deseo,
nunca buscado, nunca rendido.

Abandonándome, recordando,
huyendo de ti, de mi,
de todo aquello que no forjamos,
de estremecimientos desconocidos,
de sentimientos no mantenidos.

Si esto es amor o ilusión,
si ilusión es sentir tu amor,
si esta amargura fuese
el más dulce y mortal
de los amores . . .

Amándote me abandono
a tu nostalgia,
huyendo detrás de tus besos,
recordando lo que espero vivir,
muriendo plácidamente
del más indeliberado
de los amores, manzana
origen de mi abandono.

Amén
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10comentarios 111 lecturas versolibre karma: 98

Piel de gallo

Me levanto esperando
ponerme mi piel de gallo,
de día danzarín,
volteando grises,
el deseo de poemas
acróbatas de lo cotidiano,
que esparramen mis emociones.

Me levanto con los ojos
del sentimiento hambruno,
buscando el lunes,
sin disfraz de martes o viernes,
la distinción de lo cotidiano,
revelarme contra ausencias,
del mórbido sonido
de cuerdas muertas.

Ponerme mi piel de gallo,
de vientos, que al descifrar
versos forajidos,
de lo mundanal, de lo obvio,
la tristeza del mañana,
se bautizan en huracanes,
primer latido de la vida,
del deseo de morir en ellos.

El olvido de amaneceres carentes
del recuerdo brumo,
resuello de runas invocadas
en la afonía de la melancolía,
candil romo del destierro.

Mas, aquí sentado en la espera,
exiliado fruto del aliento segado,
nudo de mi pecho, acantilado de osadías,
avaricia explorando perspectivas,
mi alma pasajera, despojada de corteza,
anhela la brújula de la sangre,
vertida en cada vocablo, cada verbo,
cada punto sobre el final,
aguardando ponerme mi piel de gallo….

Amén
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8comentarios 75 lecturas versolibre karma: 94

Pasado por llegar

Eres el pasado que nunca llega,
lágrima rota que se recoge,
tristeza que ríe amarga,
huerfana de eco,
que corre hacia el muro.

Agradecimiento hueco del silencio,
crepúsculo que destiñe despedidas.

Soy fado de nostalgias
con letra de un pasado que no llega,
marea que no tiene orilla,
hoja seca de distancias y olvidos,
que nunca cae, abrazada al viento.

Pañuelo esperando su estación,
horizonte dibujado en un papel.


Blanqueo el dolor,
la harina negra de mi boca,
cristal canícula en mis entrañas,
amanecer cainita delator de tu soledad,
de un pasado que nunca llega.

Guantes de la piel fina del miedo,
humo de la voz que sangra versos.

Enciendo una vela
cuál mordaza de mi oscuridad,
dando a luz plegarias nacidas
en el bolsillo de mis sentidos,
de un volver al pasado que nunca llega.

Amén
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16comentarios 119 lecturas versolibre karma: 109

Paradoja

Mi parodoja es despedirme,
para no cesar de buscarte,
tener que volar
para quedarme en tu cielo.

La paradoja es el olvido
y no apartarte de mi memoria,
huir de tu felicidad
para que puedas encontrarla.

Buscar el silencio
en el ruido de tu ausencia,
cerrar los ojos
y mirarte en cada verso.

La paradoja de mi súplica,
la oración de éste ateo,
es que me olvides en tu presente
mas no quiebres éste amor y el deseo.

Amén
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10comentarios 107 lecturas versolibre karma: 102

Gotas de soledad (@Galilea, @AljndroPoetry & @sarrd8r)

Diáfano, vacío, huérfano de historias,
languidecía en su rincón.


Se evaropaba su esencia,
una partícula de su alma a la vez.


Cosmo de bendito olvido,
de inseparables ausencias.


A veces…
le alcanzaba la fría tenaza del tiempo,
oprimía el pecho de tal forma,
que hasta exhalar su propio aliento,
se convertía en trabajoso suplicio;
dolía, corroía por dentro sus entrañas,
sin concebir otra manera de paliarlo.

Gota a gota…
los segundos caían ralentizados
─cada uno con el peso de una eternidad─
sobre su conciencia adormecida,
el aire, el oxígeno en su cuerpo,
se hacía un plasma denso,
que con dificultad reptaba
por sus bronquios.

Soledad….
óxido de angustia, de esperanza indefensa,
brizna de arena compañera de silencios,
de gemido mudo, ateo, huérfano de aire,
de sigilo opaco, en días vanos, desterrados,
piel de la soledad hambruna, seca de recuerdos.

Sintiéndose un intruso dentro de su propia vida,
la dejó pasar sin apenas tocarla,
su muerte no sería un suceso destacable,
ni un titular siquiera,
pasar sin dejar un vacío,
ni siquiera una huella,
pasar sin dejar un recuerdo detrás,
un luto, un llanto, una ausencia.

Soledad…
esa que mata sin acero...


Una gota más
en el océano de realidades,
castillo de arena
que se lleva la última ola,
parpadeo imperceptible
en la interminable perpetuidad;
árbol cuyo fruto nunca nació.

Soledad...
sarcófago, duna de olvido...


Subirse a la barca de Caronte,
con las monedas de la ceguera,
del ahogo, en los ojos del dechado,
del miedo a no encontrar huida,
estigma en la mano hueca,
sello que lacra el féretro de la promesa,
amamantando la sed de mi soledad .

Soledad....
retiro de gotas de soledad...


Amén
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33comentarios 246 lecturas versolibre karma: 115

Vida descalza

Con mi vida descalza,
el futuro encerrado en la caja
de la esperanza, del júbilo,
de horizontes ausentes.

No tengo camino,
solo el dolor,
de mis manos vacías,
de mi cuerpo gastado,
de mi vista nublada
por perspectivas desnudas.

Con la desesperanza por mochila,
de negrura marginada,
mojo los pies en éste abismo
de peregrinar mercenario,
aferrándome al remo del olvido,
revestido de zozobra y ahogo.

Sin el retrovisor de mis amados,
de hijos que no lloran por falta de lágrimas,
de mujeres, maridos, padres, hermanos,
desconocidos abrazados a la noche,
a la orilla traicionera, a la solicitud
de la sonrisa ajena.

Con mi vida descalza,
arrullo toda ilusión, toda fe,
a éste infierno llamado Edén,
con la certeza del que nada tiene,
sin temor a una vida que perdió,
que nunca muere.

Amén
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10comentarios 167 lecturas versolibre karma: 121

Empezar ayer (@Galilea & @sarrd8r)

Escribiendo sobre papel mojado,
versos difuminados, desleídos,
casi ausentes antes de ser leídos;
letras y restos de un destino ajado.


Con la tinta bruna de mi pulso malgastado,
de mi vida como derribo por los aciertos ausentes,
derrocado por la falta del hijo pródigo azul,
abro mis brazos como señal de derrota.

Sin cambiar un ápice lo añorado
y por pura abstracción de mis latidos,
dejo espacio entre versos abatidos
escondiendo un anhelo amedrentado.


Dejando que el aire de la expiación caníbal,
muerda las entrañas de mis versos sin pulso,
de la codicia culpable por empezar ayer,
del rincón de los errores asustados.

Tan frágil como alas de mariposa
ruego color y sentido a la vida;
apartándome de encima esta losa.


Y me santiguo, besando la medalla fría,
como melodía de despedida,
de la incomprensión , del renuncio pasado.

Vivir, dejar atrás la piel dormida.
Huir antes que la noche tramposa
empañe el horizonte tras el día.


De comenzar ayer como as en la manga,
dejando que la bruma, la sombra,
crepúsculos y celajes, la piedra altiva,
asalte este verso blanco de suspiro y ofrenda.

Amén
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35comentarios 188 lecturas versolibre karma: 130

Dos

Dos caminos una sonrisa,
dos vidas entrelazadas
por el calor de una amistad,
risas calzadas
sin las prisas del tiempo.

Dos vidas una sonrisa,
quimera construida
desde los sueños,
aprisionados, anudados,
en el pañuelo de la ilusión.

Dos sueños una sonrisa,
anhelos separados
ante la necesidad,
la distancia como escollo,
devastados por la parca.

Pero siempre
que se cierra una puerta
se abre una esperanza,
pues los esquejes
son el espejo de sus madres,
una sonrisa para dos caminos.

Amén
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10comentarios 78 lecturas versolibre karma: 113

Paredes de barro (@pequenho_Ze & @sarrd8r)

Bostezando, me desperezo entre sábanas de espinas,
éste sabor de soledad en el paladar, la ventana me arroja
la luz de un día anterior o quizás de mañana,
sonidos de lo cotidiano, vértigo de ausencia,
la obligación de una vida que no tiene pausa.

A falta de equilibrio,
me ensucio las manos
andando a tientas.


Al nombrarte, palpo el hueco de tu partida,
esperando el desayuno de tu sonrisa,
las diapositivas del croissant recien hecho,
tus zapatillas como previa de tu llegada,
de imagen, que al trasluz de la ventana,
seduce cada milímetro de mi deseo.

Cruzando las paredes de barro,
llenándome los ojos
de imágenes incrustadas,
que ya no tienen vida
y se van pudriendo con el paso de los recuerdos .


Entra el sol de la esperanza, haces de claridad,
por los ventanales, alumbrando mi alma magullada,
por la oscuridad que se acuesta al final de cada
espera, cerrando los ojos, dando las buenas noches
al armario cuya madera aún cruje por tu partida.

El desengaño es el vestido que me pongo
al caer la noche
y por las mañanas
me cubro los hombros
con cierta alegría inusitada.


¿A quien culpo? ¿a tu dolor por mi silencio?
¿a tus lágrimas, por mis huidas?
¿a tu adiós por la incapacidad de un te amo
abrazado a las luciérnagas de tus ojos?

Sé que de alguna manera,
pero inevitable,
todo sale de mí.


Me siento en la cama del olvido,
apoyo mis pies descalzos en el frío del suelo,
que devuelve todos mis sentidos a la realidad,
obstinada, solidaria con mi torpeza, con mi ceguera.

En el fondo del pozo,
cuando ya no tiene sentido,
las luces se apagan
y, sin embargo,
yo sigo aquí.


Sentado frente a lo inevitable,
con las manos sucias,
en el pozo de las paredes de barro.

Amén
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21comentarios 181 lecturas versolibre karma: 121

No quiero

No quiero amor de paso,
ni cáscara de invierno,
quiero sentir el tañido de tu mirada
horadando la roca
de mi ahogo.

No quiero más quejío
que tu inequívoca distancia,
ni el ruido de la nostalgia
en cada reencuentro ambarino
manoseado por el tiempo.

No quiero corazón de arena
reo de tus latidos,
ni sentidos a tiempo parcial
caminando sobre la aguja
de tu reloj de polvo.

No quiero mirada sin horizonte,
que mi voz retumbe en el muro
del cementerio de mis palabras,
no quiero esperanza sin piel
ni piel sin el yerro de tu boca.

No quiero eclipse ni sigilo,
quiero el ruido de lo venal
ancorado a tu pecho,
no quiero alas de ángel
no quiero… no quiero…no quiero…..

Amén
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20comentarios 117 lecturas versolibre karma: 122

Preguntas y relojes

Tengo una tentación
y medio poema,
una libertad que quiere vivir,
un alma gemela aspirante a musa.

Tentación,
en la que no convive
ni preguntas ni relojes.

Vivir sin la esclavitud
de las respuestas,
únicamente ése segundo abstracto,
fundido con el vidrio
de la promesa,
el fruto prohibido
del anhelo.

Perderme en tus dias,
con la música
de los problemas opacos,
del horizonte oculto
de estaciones.

Meto en la botella
mensajera del agobio,
las prisas,
el deseo de fundirme
en tu pecho,
de viajes,
dónde el impas
de los sueños rotos
descansan,
confundidos con mis ganas.

Alimentar la falta de ti,
con éste susurro desnudo,
que deshuesa el tiempo,
apegándome a ti,
despojado de los lazos
que nos unen.

En tanto,
compro cielos,
para que encuentres
mis salidas,
los pinto
con el color de tus ojos,
para que no encuentres
ni preguntas, ni relojes.

Amén
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13comentarios 120 lecturas versolibre karma: 107

Mañana compartida

No quiero mañana compartida,
retener mi respiración, ni corazón encogido,
cambio la belleza de nuestra distancia,
los dedos entrelazados de poemas
sembrados, de versos apócrifos,
por cruce sin señales, sin líneas divisorias,
donde las miradas sean tristezas vírgenes.

Tejer un nido, con tu tinta,
con la boca distante,
a tan solo un abrazo de lejanía,
que mi pecho deje de ser cárcel,
o verte en cada desconocido
que me recuerde la ausencia.

Amo abandonarme a la voz lejana,
la unión del tormento, con sus asas
sostenidas sobre los hombros
de tu imagen desenfocada,
de la mañana compartida.

Silencio todo vocablo,
toda emoción furtiva,
aferrándome al salvavidas
del sentido prófugo,
el común para el silencio,
no deseo el vacío de la despedida,
sino el dolor como última frontera

Amén
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12comentarios 116 lecturas versolibre karma: 109

La senda...

En esta senda
que nos hace
recorrer la vieja,
nos vislumbramos.

Tú con ése aire
del que gira en contra
de las agujas del reloj,
con la fuerza y descuido
de tu juventud como enseña.

Yo con mi cuerpo lleno de heridas,
de no sé qué batallas no combatidas
y mis ojos cargados de tanto personal
conviniendo las horas en punto.

Ejerciendo de padre, confesor,
consejero, descubrí otra manera
de medir el tiempo,
que la tierra también gira
en sentido inverso,
más arrebatada,
que mis heridas
son el resultado de mi lucha
contra una existencia inexpresiva,
que transite por el camino
de lo neutro, lo incoloro
y los relojes percusores
de nuestro futuro.

Que la Vieja no es destentada,
que lo que me arde en el interior,
no es solo la desazón
por lo cotidiano, sino,
por encima de todo,
mi pasión por la Vieja,
mi pasión por tí.

Amén
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4comentarios 64 lecturas versolibre karma: 107

Harto, hastiado

Harto de verte solo la espalda, vida,
asido del pecho del inconformismo
y la sal de la rabia,
renuncio a cualquier principio
que no tenga alma,
a cualquier rostro que no tenga fin.

Harto de brincar entre piedras,
para terminar tropezando
siempre con la misma,
esa cual lápida lleva mi nombre.

Harto de encontrar lo que no busco,
de buscar lo que rebusco,
de que los pétalos no sean vida
sino yunques donde forjar
muecas herradas con los clavos
de las indecisiones.

Hastiado de que las únicas salidas
sean las de emergencia,
que las señales sean los arañazos
del ataúd de mis sentidos,
sin encontrar esa campana
que tañe esperanza.

Hastiado de que mi barco no encuentre
ni albatros ni gaviotas,
que mi sextante halle en solitario
mi estrella errante, cual holandés,
sin la fortaleza de tocar tierra.

Harto de estar hastiado,
hastiado de estar harto
de que las preguntas sean sentencias
y las respuestas mariposas
que aletean empujadas
por los vientos de los juicios.

Amén
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16comentarios 114 lecturas versolibre karma: 124

Día sin nada

Dibujo imágenes en tu recuerdo
con los colores del sosiego,
la paleta de la compañía clandestina,
de la felicidad con la jaula abierta
de un día sin nada.

Con el segundero de la nada adelantado,
haciendo equilibrio
sobre la barandilla de lo mundanal,
entre mi torpeza y la seda de mi ambigüedad,
las rodillas de la reflexión desgastadas,
por tu ausencia, tu silencio, la falta de tu nada.

Arrastrando los pies de las prisas,
conjugando tiempo y bondades,
mareas que arrastran los vocablos,
la nada es un trueno que rebota en tu silencio.

Cuando los pasos no tienen destino,
únicamente camino, hendeduras en el horizonte,
colgado del aire cual zurrón,
la arena como confidente de historias deshechas,
de los hilos de la mirada, del agua que nace en la orilla,
de mi vida sin musa, pies descalzados del ruido,
mis manos en los bolsillos del tiempo,
únicamente queda el hambre de ti,
montaña de hojarasca de libertad.

Desde la ausencia, la necesidad ,
respiro la sal de instantáneas,
madera carcomida que recorre mi médula,
de flores empapadas de tu piel,
éste sol de tristeza como sombrero,
del cansancio de no encontrarte.

Camino solitario hacia estaciones abandonadas,
donde no regresas ni parto, el tiempo es una silla,
y mi nada una mariposa que aletea huracanes.

Te esperaré en éstos pasos que arrastra la brisa,
en éste invierno de aves, con las piedras de mi mochila
abandonadas al tropiezo de otros,
el viento en mi nuca anunciando,
que tras el cristal de la cárcel de lo obvio,
cada fonema perdido en tu nada
atropella mi vida en un segundo imperfecto.

En éste árbol inclinado, preso de su sombra,
no hay angustias, ni torpezas,
solo lo simple, la nada,
donde el agua de tu mirada
refresca ésta rueda loca
arrastrada por las mareas.

Con mis velas plegadas, creí verte en un rincón,
sentada en el suelo, con tus medias verdes,
una chaqueta marrón, un libro en tus manos,
y entre tú y yo, un día sin nada.

Ponme un sello sin remite,
una dirección sin letra,
un vocablo primo que intime con amor.

Como línea discontinua de nuestra distancia,
hoy es un día sin nada, donde la prisa
se despoja de sus pétalos y tú no estabas.


Amén
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5comentarios 120 lecturas versolibre karma: 122

Ella y él

Ella soñaba con la luz
que cada día le abandonaba,
sometida al yugo del miedo
frisaba un resquicio
por el que calara el amor.

El verde de sus fanales
ansiaban convertir
el dolor en nubes,
su desierto en playa.

Él caminaba con
la tristeza como piel,
con el desaliento
por respiración.

En su huir tropezaba
con cada decisión,
su corazón gastado
se levantaba tras
cada latido fallido.

La lava de sus versos
disgregaron pavor y recelos,
su verbo en mariposa,
su falta de horizonte en
acordes para la penitencia.

Como bálsamo de su tristeza,
el fulgor verde de su mirada;
ella, yacía en cada estrofa
que él sangraba.

Él no tenía nombre,
ella Pasión y Deseo…

Amén
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Ni pasado, ni futuro

No quiero ni pasado ni futuro,
solo quiero que este instante
sobreviva a mi vida,
que mi presente sea eterno,
cual bienvenida
de aquellas estaciones,
en color sepia,
con el humo como bandera
de lo perpetuo
y pañuelos de alegría
ante la llegada del ser amado.

No quiero predecir mi pasado
ni recordar mi futuro,
pues mi pasado sin ti
es un papel por escribir
y mi futuro,
horizonte lejano
que siempre me acompaña.

Lo que mi desasosiego
por verte anhela,
es anclarse en mi pecho,
que la desazón y la angustia
de no sentir tu presencia,
no me abandone al olvido,
que mi pecho estalle cada vez
que te espere y te alcance.

Que este amor,
que se trueca en miedo
por no volver a sentir
el terciopelo de tu voz,
el aroma de tu esencia,
la dicha inasible
de tus te quiero,
no desaparezca en la indulgencia
de lo vulgar y cotidiano.

Solo quiero
que mi pasado
sea un árbol tatuado
con tu amor en mayúsculas
y el futuro un niño
corriendo por la arena
con tu nombre por cometa.

Amén
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sin comentarios 108 lecturas versolibre karma: 112

Postigo de mi esencia

Magullas el postigo de mi esencia,
haciendo que descuelgue el cuadro
de nostalgias arrinconadas en la carcoma,
desempolvando la tristeza ahogada.

Que mi corazón se arrastre por el pasado,
mendigando latidos, limosna de los juicios.

Oradas la coraza de mi pecho,
alimentada por la plegaria del olvido,
de abandonos, del yermo intencionado,
saeta del ojal de mis entrañas.

En el postigo de mi esencia,
una mano se alza rebelándose,
espada de la despedida hundida
en la más errada de las certezas.

Me abandono a penumbras,
a desamparos solidarios,
hermanando rejas con fulgores,
estampida de emociones sepultas
en el ataúd del camino impío,
sellado por el tiempo maldito.

Cavando entre las flores de tus labios,
en la desidia calada del lívido de tu nombre,
en la apatía del repruebo incauto,
deserto al arrecife de la melancolía,
postigo de mi esencia.

Mientras, en el tártaro del hielo de la espera,
un te amo mudo desgarra nuestras gargantas,
una lágrima seca, despide el pañuelo de la esencia…

Amén
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Las alas de tu mirada

Si predico tu nombre,
mi alma se escapa
por cada poro de un suspiro,
si me santiguo ante tu imagen,
una sonrisa se congela
en el tiempo y la distancia.

Entrégame las alas de tu mirada,
para alegrar este ángel triste,
esta melancolía que fluye cual melodía
en el lloro de unas cuerdas.

Partiré sin convertirme en estatua de sal,
sin lamentar la mala suerte
de tenerte en mi corazón
y abandonarte al futuro imperfecto.

A galope de la vida,
desafiando la cobardía,
la ley de la gravedad
que me empuja a buscarte,
encontrarte
pero no retenerte en mis venas.

Cerraré los ojos cada noche,
soñando con tu pelo en mi pecho,
tu boca robándome los sentidos,
un te amo invadiendo
la paz de mis silencios.

Sonreiré,
evocaré las alas de tu mirada,
cual pegaso alado volando en tu cielo,
en el amanecer del cielo de tus palabras.

Ahogando mi esquiva felicidad
con la sal del recuerdo,
la humedad de la tristeza
surcando mi rostro pétreo
por el dolor de tu ausencia.

Mientras, de reojo, espiaré tu futuro,
sentado dentro de ti, aunque no me veas,
en tanto las alas de tu mirada
no cesan de predicar el eco de tu nombre.

Amén
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4comentarios 102 lecturas versolibre karma: 102