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El camino de Santiago, el inmigrante

Santiago, después de pernoctar la noche en la ciudad Venezolana de Santa Elena de Uairén, Estado Bolívar, región que se ubica a casi 29,2 kilómetros de la frontera con Brasil donde se encuentra la ciudad de Pacaraima, y que esta, a su vez, está a 200 kilómetros de Boa Vista, ambas en territorio Brasileño; se levantó con la firme determinación de salir del país e ir en busca de un mejor porvenir, la suerte ya estaba echada. Pasó por una estación de servicio de gasolina y observó con un dejo de resignación una lucha encarnizada de los usuarios por hacerse del preciado combustible.

Un sexagenario señor discutía que los controles impuestos al racionamiento era el responsable de las inmensas filas, y una joven se atrevió a comentar y mirando a su derredor, que el problema de la gasolina en el país se debe al contrabando indiscriminado y que la guardia nacional permitía, por estar incursa en el delito. Y entre otras y más razones, tres patrullas de la guardia nacional llegaron a rauda velocidad y con sus armas de largo alcance y ataviados con sus trajes de escarabajo se encargaron de ordenar la trifulca.

Santiago vio la escena, pero sin asombro, el problema del desabastecimiento de combustible, es algo tan normal y sucede en cualquier parte del país. continuó caminando hasta llegar a los caminos o atajos, ahí le esperaban Jesús y Rafael dos jóvenes profesionales en carrera administrativa, amigos de la infancia, con los que emprenderá un largo camino que los llevará al objetivo primario llegar a la hermosa ciudad Brasileña de Boa Vista como primera gran escala.

Fijaron como hora de salida las 7 de la mañana teniendo como punto de encuentro la inmensa piedra apostada en las afuera de la ciudad, era una granítica y colosal piedra que nadie tenía una explicación veraz de cómo llegó ahí.

Santiago lleva a cuesta la cantimplora gris de la abuela, una mochila en su espaldar con sus papeles de identidad y su grado universitario, un bolso verde con sus pertenencias y tan solo 200 dólares que a duras penas pudo reunir y los cuales tendría que administrarlo bien durante el recorrido, pues los controles de cambio del país hace infructuoso conseguir los billetes verdes de manera fácil, siempre hay que acudir al mercado negro.

Santiago dijo _ Tenemos dos días para llegar a la frontera antes que el sol desaparezca. Y de ahí seguir por las márgenes del río Orinoco.

Rafael con un tono ya cansado contestó _ llegar hasta Brasil, la decisión, compañeros no ha sido fácil, atrás se quedan los recuerdos, los sueños, los amigos, las caras de tristeza; los amores y las fundaciones cargadas de querencias impartidas en el hogar.

Jesús con cierto asombro señaló _ Todo eso importa y nos debe dar fuerza para continuar, tenemos que huir del país, que ya no nos ofrece oportunidades.

Los hermanos Jesús y Rafael llevan como destino final llegar a Arequipa, Perú, ellos manifiestan la facilidad que ofrece el país en legalizar los papeles, y sumado a que ahí los espera un hermano que se adelantó. Mientras Santiago espera alcanzar a Argentina, el país de sus sueños, afecto trasmitido por su abuela.

Santiago, profesional universitario, titulado con honores. Se cargó de ilusiones al graduarse en la universidad de Mérida como Geólogo, padre de dos niños pequeños formado en un núcleo familiar de clase media ya deprimida, educado bajo el calor familiar que ofrece la idiosincrasia andina que hace hincapié en el respeto y la humildad. Santiago vio como sus esperanzas tomaron impulso y se apegó a un programa del gobierno pero quedo totalmente desilusionado al ver como la política hacia estrago dentro de sus filas, y una inflación que destroza el bolsillo del salario real del venezolano, terminó por ensombrecer sus ilusiones.

II

Al fin, después de caminar un considerable trecho consiguieron el camino de asfalto muy transitado por guardias nacionales que merodean la zona en búsqueda de garimpeiros, traficantes de valores, especies, madera y animales, siempre mostrando sus armas de acero y automáticas. Se animaron a seguir antes que el sol dejara su fulgor, y esperando siempre que una persona piadosa les diese un sorpresivo aventón.

El viaje o la travesía la planificaron por casi tres meses siempre reunidos en casa de los hermanos, ahí planificaban, colocaban puntos de referencia para llegar desde Mérida, la ciudad natal, hasta Santa Elena, casi 1748 kilómetros los separan, esta ruta la pueden hacer con moneda local, pero tampoco cuentan con mucho dinero en efectivo, debido al problema del circulante que ha hecho colapsar los bancos nacionales. Contaban los enseres necesarios para subsistir. Como geólogo Santiago es un probo lector de cartografía. Siempre discutían amenamente pero siempre concluían que la mejor decisión era abandonar el país, y no por ser desleal al país donde nacieron que por demás tiene una de las geografías más hermosas del continente y el calor de la gente es espectacular, sino por las condiciones que rayan en pobreza, delincuencia, inflación, poco crecimiento económico, controles políticos etc.

En una noche de intenso conversar Jesús dijo. _ Muchachos de que valen los estudios en el país si con ello no podemos realizar nuestros sueños. Tendrían que pasar muchos años para poder conseguir algo que nuestros padres en otra época y en poco tiempo lograron con su trabajo.

Santiago intervino _ Así es Jesús, veamos la cosa así, cuando en una familia el dinero que entra no supera el gasto necesario para mantenerse, la cosa esta mal y esto es lo que está pasando en el país con las reservas en oro y petróleo más grandes. Jesús un joven Economista, siguió relatando_ Un salario decente y aquí cito a una Economista clásico como David Ricardo debe ser suficiente para cubrir todas las necesidades.

Santiago apuntó, _Si. Educación, recreación, salud, alimentación.

Y Rafael que estaba absorto en la conversación puntualizó antes de que terminara de hablar Santiago_ Y debe alcanzar también para el Ahorro.

Jesús dijo _ahí está el secreto de la superación, el Ahorro, vean, esta variable es igual a Ingreso menos el Gasto. Si tú no puedes ahorrar en condiciones normales entonces no estamos bien, no es que el país este mal, son las políticas gubernamentales que no dan con la solución de los problemas.

Ya casi en víspera del viaje Jesús y Rafael no pudieron obtener su pasaporte, le fue infructuoso conseguirlo, debido a la alta restricción que el organismo hace para entregar tarjetas de identidad. Mientras Santiago, lo tenía vigente. La opción era entonces burlar el puesto fronterizo yendo por los caminos verdes hasta Pacaraima, ciudad Brasileña.

De vuelta al camino se encontraron con la noche y vieron un pequeño recodo y decidieron descansar siempre intercalando las horas de vigilia, son caminos peligrosos, y en esta hora aciaga los bandoleros es lo que más abunda. La naturaleza Amazónica ya en la oscuridad se sumerge en una sinfonía de colores y sonidos, los monos aulladores y los grandes árboles moviendo sus inmensas ramas que dulcemente chocan con el viento, las estrellas volcánicas colgadas en la bóveda celeste hacen de la noche un precioso cuadro de pintura rupestre. La noche pasó tranquila. Y ya cuando el alba despuntaba, los muchachos ya tenían todo preparado para continuar.

Prosiguieron su ruta hasta llegar a una inmensa carretera que los llevaría a Pacaraima y de ahí a Boa Vista, ambos territorios al sur de la frontera con Venezuela. El sol era sofocante y los carros pasaban a la velocidad del sonido, los pies dentro del calzado se comprimían, y la sed era insoportable. Descansaban y seguían caminando. Un conmovedor señor de una camioneta que transportaba forraje para los animales le ofreció el aventón, eso sí en la cajuela, y hasta el terminal de la ciudad brasileña de Boa Vista. Tamaña sorpresa se ahorraron una gran cantidad de kilómetros y dinero. Desde el terminal de Boa Vista los amigos continuarían la ruta hasta Manaos y Porto Velho, Brasil, hasta llegar a Arequipa, Perú. Santiago pasaría un tiempo acompañando a los hermanos antes de proseguir su ruta hasta Argentina…

Santiago desde niño soñaba con atravesar el mar e irse en búsqueda de sus sueños, llegar a una gran metrópoli con sus inmensos vitrales cargados de historia y también recorrer la espesa pradera y juntarse con lugareños a empujar el arado así como lo hacía desde pequeño en su natal Mérida, para ir abriendo surcos por el camino. Su abuela amante al tango siempre le impresionaba con las canciones de arrabal que hacía sonar en su viejo RCA Víctor.

Antes de salir Santiago le dijo a su mama_ No tengo otra salida, es cara o sello, pero el riesgo lo asumo. Ahora comprendo que la vida no es fácil.

Sigue Santiago exponiendo sus razones, mientras su madre se ahoga en llanto, junto con su esposa. Madre_ Trataré de ganarme la voluntad de la gente, puede ser que no sea bien recibido, un extranjero es una carga para los Estados Nacionales. Reconozco que la migración es un flagelo, una dura carga para el país receptor. Me llevo los consejos y principios morales inculcados en el hogar que tanto papá, la abuela y tú me supieron infundir.

La madre lo reconforta y le entrega un escapulario con la virgen del Carmen y una pequeña estatuilla de san Benito y así Santiago se abraza con sus hijos, su esposa y madre, que quedan con una tristeza rasgada y una ausencia que se proyectará por un largo tiempo.

Finalmente Santiago llega a Buenos Aires después de una larga travesía, desde su natal Mérida. En el camino para completar el pasaje o gastos relacionados con el viaje, vendió unas monedas de plata antigua y el anillo en oro que su abuela se los regaló en una noche de titilantes estrellas, teniendo a la alquitrana luna andina de testigo. Ahora tocaba poner de su parte guardarse la nostalgia, tragar grueso, trabajar honradamente y luchar por un mejor porvenir.

etiquetas: concursobac
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9comentarios 98 lecturas concursobac karma: 46
#1   Te ha quedado muy hermoso y emotivo tu relato amigo Ramón ¡Enhorabuena!.
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#2   Excelente relato. Siempre un gusto leerte. Estimado :->
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#3   Gracias mi querido ulebrine , Yo también leo tus lineas pintadas en relatos. Saludos y éxitos.
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#4   Gran relato compañero¡¡¡ Suerte, saludos¡
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#5   #4 Prendo la computadora y me encuentro con su saludo y buen deseo. Oh, mi bella dama usted me alegra esta madrugada cargada de insomnio. Buenos días y éxitos.
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#6   Genial relato!
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#7   #6 Gracias Galilea.Me honra su atención y visita. Muchísimas gracias
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 *   rayperez rayperez
#8   Hermoso relato, me conmovió mucho.
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#9   #8 Gracias le hice un poema tomando la lóbrega oscuridad que me quedó como imagen y la música, todo eso en el ínterin del apagón que tuvimos, ya es común, cuando no es la electricidad es el internet, pero me alumbré con una vela, se lo paso para que lo vea...
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 *   rayperez rayperez