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Trémula

Acostumbra la piel a soñar
con punzantes estallidos de vida…
y se duerme enseguida
para seguir viviendo en una caricia perpetua….

En el aire
una brisa de luz y un rayo de viento,
aterrizan cada noche
sobre la estremecida carne….
trémulo silencio de espera y miedo.

En la boca
un suspiro quedo,
envuelto en burbuja de hielo y tedio.
Un sorbo de elixir de días
deja escapar el misterio.

En el alma
un arrebato de furia
que rompe la luna en mil pedazos
y acomoda un par de trocitos
en los ojos que ya nunca se abren.

Acostumbra la piel a soñar…
y ya no se despierta la carne.



Hortensia Márquez (horten67)
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Roja

Se vacía la tarde
de ruidos graves...

se destensan las palabras
profundas,
etéreas,
suaves...

me acarician tus manos
y la tarde roja
se torna
vida,
motivo,
valle...

y yo te miro,
susurro y río

y tú me invades.

La luna sale...
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Influencias De Sabina En Sinergia con@Varimar

Ocurrió en la invernal Madrid
En un halo denso de neblina
Donde un poeta de apellido Sabina
Daba muestras fehacientes de su ardid.

En la sede principal de autoridad civil
Había un hombre gris trajeado
Que en su efecto a declarado
Un anónimo le ha robado el mes de abril.
La intensidad del tema no entendía
Porque tanto escándalo por un mes
Insulso que solo tiene treinta días
Si te hecho el cuento de una vez
A mí, un dictador me robó toda la vida.

El hombre vestido de gris
Alguna vez fue al registro civil
A firmar por su gran amor
Le regaló ese día las olas del mar.
Al pasar un breve tiempo
Comenzó el ruido,
A diario hubo mucho ruido,
Cuando ella con descaro
Le robo su mes preferido.

Ese caballero trajeado de gris,
Nunca entendió y buscaba explicación
Al robo de los treinta días con sus noches,
Las ilusiones robadas y los reproches.

Esa misma jefatura civil,
Que alguna vez vio sellado el amor,
Ahora era testigo de su dolor.
Ya no tenía el mes de abril
Y la compañera de sus íntimos sueños
Se convirtió en corto tiempo
En el desamor y la desilusión.

Seguro todos al leer esta historia
Pensaran que es un gran desastre,
Perder el amor, la mujer, el mes de abril
Y no entienden que peor es
Que un destructor, sátrapa, déspota
Te arrebate tu futuro y la mitad de tu vida.
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El sexto

Cuando el resto
falla, allí está,
el que no se estudia.
El que hace que
se te erice la piel,
se enmudezcan
los labios
y se paralicen
las piernas...
Allí está evitando el peligro,
el sexto sentido.
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Amantes

Pupilas danzarinas,
pestañas que le siguen el ritmo,
sonrojo dulce como azúcar de cañas,
boca de fresa que sonríe e ilumina tu rostro

Tiempo ha que no veía esa mirada
Tiempo ha que no gozaba esa sonrisa
La vida se había tornado en mascarada
La vida era triste e indecisa

Trepaste al lecho con esa mirada
Esta vez tu boca no esbozó pretexto alguno
Tus movimientos eran de leona encantada
Tus brazos decían ven, hagámonos sólo uno

Fui incapaz de observar lo que seguía
Fui incapaz de ver que otro a mi amada poseía
Fui incapaz de ver que lo que se decía
no eran rumores, envidia o simple palabrería

Me retiro como león herido
a lamer mis heridas a otra tierra
a clamar por un pronto olvido
a sanar para pelear alguna otra guerra

Sé feliz mi leona amada
Sé feliz por lo menos un rato
Sé feliz con tu nueva almohada
No regreses jamás con un nuevo trato.
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Sólo

Qué solo estás contigo ...

Si supiera en realidad
qué : estoy buscando .

Alguien que me lleve , lejos .
Solo escucho soledad .

_
canahlla
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Yo no era alguien de fiar ( decía Platón)

Nunca fui alguien de fiar,
ahora lo sé, era un poeta
-más no escribía poesía-.
Ya lo explicó Platón:
“es mejor despedirlos
con honores”.

Imitador de simulacros
-como el griego llamaba
a los poetas-, tropezaba
dando tumbos, buscando
las cunetas de la vida.

Me embriagué con malas
hierbas, compartidas
con otros despistados
-poetas, quizás, inadvertidos-.

Mis traspiés saludaba el sol
cada mañana. Yo le despedía
hasta la noche. Frecuentaba más
la luna y las estrellas.

En garitos y tugurios portuarios
apostaba el doble de mi vida
-perdía sólo la mitad por suerte-.
Me daba igual cualquier camino,
mis pasos se ocupaban de guiar
-nunca me llevaban por el bueno-.

Perdí amigos, amores y dinero;
salud, tiempo y luz solar.
Caí, me levanté como cien
veces, los golpes no ayudaban
a cambiar.

Un día me topé con un poeta
que bien sabía que lo era,
sus versos sacudieron mis sentidos:
“ Tú no tienes que entender la vida”,
“...solo lo mezquino la hace pequeña”
y no podía apartar mis ojos
de sus letras. Rechacé la claridad
de las palabras (me lo advertía)
que todo lo saben, que imponen
principios y finales. Encontré
mi alma de poeta escondida
bajo un manto de tristeza,
muy al fondo.

Ya no temo a las mañanas,
las horas oscuras son amigas.
Platón seguirá con sus ideas
-difícil que cambie a estas alturas-
pero yo, feliz de ser poeta,
ahorro heridas, caídas,
mis huesos fortalezco
con el sol.

Y sigo visitando las estrellas
mezclando palabras con la vida.
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14comentarios 98 lecturas versolibre karma: 108

Acertijo

He resuelto el acertijo:

(Tiempo – Labios – A – Mírame – Y – el – arráncame – los – fuego – ojos- con – estos)


Mírame a los ojos con fuego
arráncame estos labios
y el tiempo.


Tengo en todos los mapas
tu cuerpo.
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7comentarios 86 lecturas versolibre karma: 110

Cycle brindis

"Algo está cerca, y quién sabe si pueda dejar de escribir"

(Se me hace tan inútil y tan necesario)

Las auroras boreales burlan mi corazón ceniza,
imberbe imposible mientras mi cuerpo decrece
y a lentas manías viejo se velve…

Ante las gargantas del volcán imploro
y me arrullo no del todo solo,
no soy tan engreido:
mi rapada cabeza espera
el veredicto definitivo de la madrugada.

Dejo todo libre.

Libre la paz y tu memoria.
Libre el viento que me hizo volar y respirar.
Libre tu cuento de hadas
que me mostró la consciencia
que no alcancé del todo,
y me arrastró como un tango
hasta la miseria…

Mira:
ahí está la hija que no se tuvo nunca,
el lago esperando bajo el cielo nublado,
tapándose los ojos para no verme,
siguiendo su rumbo prístino,
eterno, sonriente…

Somos tan volátiles
como los supuestos dioses griegos,
tan humanos,
tan esperpentos.

Mira:
nacerá un nuevo día.
Yo no tengo la hipocresía
como para decir “te amo”,
después de todo este desastre.
No.

Pero tengo la certeza
de que fuimos,
hemos sido,
y alguna vez
hasta brindamos
con botella de Viuda de Cliquot,
mesa con velas y mantel acuático:

tú con vestido de escamas,
yo con sombrero de copa
y cara de marlín.
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12comentarios 77 lecturas versolibre karma: 108

Hasta el demonio

Pero siempre te ha definido muy bien el nostálgico otoño.

Guardando siempre el otoño en tu mirada.
Ese café nostálgico e inconfundible.
Guardando el color oro rojizo o castaño de sus hojas en tus cabellos.

Te buscaba entre las sombras del invierno.
Encarando a esos demonios fríos y egocéntricos.
Velando las manchas que dejaste aquí.
Dibujando tu silueta en paredes blancas.
Delineando tus ojos y su brillo en el cielo.
Uniendo los puntos de las estrellas para recordar tu ausente mirada.

Y que las palabras ya no basten para describirte lo que en caricias si apenas logro hacerte sentir.
Y que los besos sean infinitos, como el inmaterial universo.
El silencio consumía todo.

Hoy sé que hasta un demonio puede llorar.
Hoy sé que hasta un demonio puede rezar.
Hoy sé que hasta yo te podía encontrar, me podía enamorar, te podría necesitar.
Pesaba tu lejanía, tu misterioso desaparecer, tú, toda tú dolías y dueles lejos de mi.

¿De qué forma se pronunciaba tu nombre a mitad de noche?
Para que tu fantasma viniera.
¿Qué mas te podía decir a la distancia incierta?
Sí el viento del norte alejaba mis palabras en sollozos hacia el poniente.

Muchas cosas carecían de sonido y luz.
Nadie como tú, alma bicolor llena de nostálgico y melancólico dolor silencioso.
Sostenía mi suspiro para poder vivir.
Llegaba la noche y dejaba en caída libre lo que dolía.
Y ni así lograba desprenderme de ti.

Pero siempre te ha definido muy bien el nostálgico otoño.

Hoy te recuerdo bajo esta llovizna de otoño.
Con una taza de tibio café.
Repitiendo tu nombre, ahogándolo en mi llanto.
Sílaba a sílaba duele.
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Pensar

Intentar callar cuando el alma se sacude,
buscar en el fondo mientras la luz renace,
pensar en no volver,
pensar en no caer más,
pensar en acabar.

Siempre algo detiene el aliento y
siempre alguien ayuda a respirar,
aunque respiremos lento,
aunque miremos lento,
aunque pensemos lento.

Cada vez el vaso mas vacío,
cada vez el recuerdo más seco,
seco como la memoria,
seco como la monotonía.
seco como el dinero, sin espíritu.

Y levantar la mano,
pensar en no volver,
pensar en no caer más,
pensar en acabar.
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Desvanecer

"Se fueron desvaneciendo como pompas de jabón".
Ch. G.

Soles, lunas, eclipses crepusculares y progresivos,
todos auscultando mis derrotas, mis triunfos;
quizás aquella maldición adquirida
me lleva al limbo,
al parapeto de la locura;
diosas, princesas, todas recorriendo mis poros
tan detenidamente que trascienden en la epopeya
de la inquietud absurda.
Y es aquí,
la oscuridad fulgurante
de la soledad amada;
tan solo los poetas
buscan con orgullo el trono de Zeus,
preguntando al ser
la inconformidad de las palabras.

Desvanezco ante la neblina helada,
ante la mañana póstuma,
en la aurora gris;
y giros, vueltas,
que desvanecen mis segundos
en la cama taciturna de mis desdichas.
Quizás solo tú
mujer bendita,
te conviertes en la llama
de mi locura,
de ser humano y
de no-ser,
de soñador, bohemio
y batallador de solitarias faenas surreales.
Solo tú, ser de mi locura
mereces todos mis anhelos.
Entre tanto, sigue desvaneciéndose
mi sangre en el éter de opio y anís.
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10comentarios 104 lecturas versolibre karma: 98

Aladares

Los otoños clarean
mis aladares
y escarchas se planean
por tus vestidos.

Amor metamos leña,
para un invierno
bien calentito.
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El pozo de mi mudez

Deshoja tu lluvia
de los clavos del silencio
cristal a cristal
sin desprenderte por mi boca
no podré rescatarte
del pozo de mi mudez
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14comentarios 70 lecturas versolibre karma: 104

Reflexión de Amor

Cada quien se enamora
cuando su tiempo llega, y si
ese tiempo no ha llegado,
es porque esa persona no estaba
destinada a sufrir por amor.
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1comentarios 54 lecturas prosapoetica karma: 90

Perdona... Si hoy... No te saludé...

Perdona si hoy en la noche no te saludé,
pero la calle era un murmullo,
risas... Gritos...
Que distraían mi atención.
No te vi
y si te miré, no te encontré.
No supe ver ni reconocer cara alguna,
porque mi cerebro engañaba a mis ojos.
No pude ver de reojo,
que caminabas con ella,
juntos entre risas,
con las manos entrelazadas.
Tampoco tú miraste,
quizás más distraído que yo,
o pretendías vanagloriarte de tu osadía.
No lo sé, pero no te vi,
no vi cuando tus manos recogían su cabello,
ni cuando tus besos, esos que eran míos,
se fundieron en sus labios.
No pude ver ese amor que le ofrecias,
porque mis ojos,
agotados y ahogados de lágrimas,
ya no tenían fuerzas.
No te vi...
Y si lo hice... Disimulé.
Y fue para guardar mi orgullo,
porque no hay nada más duro,
que amar con este amor tan puro,
que ahoga mi ser.
Perdona...
Si hoy...
No te saludé.
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3comentarios 98 lecturas versolibre karma: 108

Huella en láseo

Ave de vuelo ceniza
imaginados tus trazos
a un costado de mi umbra
desaparece de prisa.

Ave trazada en tinta
Entre suelos pétreos
de mi calcinados pasos
Concomitante
a la línea
del horizonte te agitas,
te agrandas, te achicas
Y en círculos de desmesura
tus alas dilatan la brisa.

Ave que surcas
mi pensamiento en blanco
Entre papeles y tulipanes negros
Sueños envueltos en llanto...

Ave de huella en láseo...

.
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Amor de colegial

¡Ya es lunes otra vez, qué alegría, voy a volver a verla!
Mientras corro escaleras abajo creo oír la voz de mi madre …
- ¡Olvidas el almuerzo!

Mi cole está bastante apartado de casa. Hay otro más cerca pero, cuando nos mudamos a este nuevo barrio, mi madre fue a inscribirme y le dijeron algo así como que “no había cupo”. Nunca entendí que significaba eso de “cupo”, un día de estos lo buscaré en el diccionario.
Después de la caminata por fin llego, justo en el momento en que suena la campana.
¡¡¡ Hoy tiene que ser el día... !!!

No te me quitas de la cabeza desde que contemplé por vez primera tu excelso cuerpo la semana pasada desde la reja, al salir. Tu carita de ángel hacía muecas hacia una compañera, remedando a una de vuestras profesoras y os reíais con ganas.
Sin darme cuenta, quedé preso de esa música celestial que emitías a través de tus labios de fresa.
Me da un poco de vergüenza pensar que, a mis diez años, pueda sentir este cosquilleo en mi estómago cuando pienso en ti. No sé si es normal o no pero no puedo ni creo que quiera evitarlo.

Estoy sentado muy cerca de la puerta de mi clase, el maestro nos está contando algo sobre la dinastía de los Trastámara. Estamos en mayo y hace bastante calor, todos los profesores tienen abiertas las puertas para que circule un poco el aire, es mi momento...
Mi compañero de banca me mira con ojos desorbitados cuando, sin que el resto de compis se percate, consigo escabullirme del aula.

Nuestro cole es mixto pero no estamos juntos niños y niñas en una misma clase. La parte de las niñas está al final del pasillo así que salgo pitando por el corredor sin que nadie me descubra y me detengo en seco en la puerta de la tuya.
Asomo con cuidado mi cabeza y ... por fin te veo.
Llevas un vestido de flores y una cinta blanca en el pelo. Eres una especie de fantástica visión surgida del más hermoso de mis sueños.
Te siento tan leve como una pompa de gel cabalgando a grupas de la brisilla marina, tan hermosa como una puesta de sol en la ría.
Noto que mi mente se va diluyendo en un sinfín de pensamientos que, poco a poco, hacen que pierda la orientación dentro del vórtice espacio-temporal.
De pronto giras la cabeza hacia donde estoy y nuestros ojos se encuentran durante un segundo, sonríes.
Me despierto de mi ensoñación y vuelvo bruscamente a la realidad. Durante este lapso, sin darme cuenta, me he ido desplazando y ahora me encuentro justo en medio de la puerta de tu clase, en el suelo, a cuatro patas con mis ojos fijos en ti. Ni que decir tiene que me he convertido en el centro de atención de todas.

Consciente de mi patética situación, disimulando, voy incorporándome lentamente mientras mi cabeza hace funcionar sus engranajes a toda velocidad buscando una salida posible.
Una de las ruedas dentadas del cerebro se detiene en un punto de mi memoria. En ella aparezco sentado en el sofá de casa viendo en los tonos grises de nuestra flamante recién adquirida tele de 28 pulgadas, un programa de ballet en el que el bailarín realiza una increíble pirueta saltando al mismo tiempo en que gira sobre sí mismo.
Me pongo de puntillas y ensayo el movimiento… torpe a más no poder, como no se podía esperar de otra manera, todo acaba en desastre al pisarme uno de los cordones de mis zapatos que, malévolamente, el destino ha decidido desatarme. Por supuesto doy con mis infantiles huesos en el duro suelo.
Entre toda esta bruma de jaleo, jolgorio y carcajadas de la clase entera, distingo que tú aún me sonríes, aunque cambias tu expresión de repente…seguidamente noto un fuerte tirón de orejas y me veo arrastrado hasta el despacho del director.

Castigado, de rodillas, de cara a la pared, llevo tu luz en mis ojos, en mis sienes tu sonrisa, a ti en mi corazón.

Y de nuevo lunes era
otra vez deseando verte.
Yo con diez años, ¡¡qué fuerte!!
corrí por las escaleras
con tal de llegar afuera
y en el cole probar suerte.
Fui a tu clase, ¡¡qué valiente!!
aunque de alguna manera
el director me cogiera
y cara a la pared me encuentre.
Me da igual pues en mí mente
te tendré mi vida entera.
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5comentarios 75 lecturas relato karma: 91

Haiku [612]

Las hojas verdes
tornan multicolor;
viene el otoño.
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Te esperaré

Te esperaré donde
la luna nos alumbre,
entre sábanas de seda
y al compás de un jazz.

Te esperaré soñando
con tu mirada.
Te esperaré bailando e
imaginando tu silueta
que me envuelve en la locura
de este amor.

Seré paciente amor,
te esperaré porque
sin tu amor no quiero estar.
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16comentarios 124 lecturas versolibre karma: 99
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