Verso clásico Verso libre Prosa poética Relato
Perfil Mis poemas Mis comentarios Mis favoritos
Cerrar sesión

La Condena de la Levadura

Miserablemente se recogen las nubes a su corral de escarchados muros,
Mis pasos no son más que un sonido en un templo vacío de sueños, ahora...
Podría decirse que alimento una sombra que devora muchas noches, podría,
Saberse designado el poeta para crecer extramuros, ultratumba, alargado,
Crecer y crecer como el humo de un incendio, como le previno su silueta nocturna...
¡Sólo un loco teme a su reflejo!
Y yo duermo (o no duermo) aterrado por mi espejo, acongojado por mi eco, ausente de mi sombra y mi palabra...
¡Crecer y crecer como la luna!
¡Cargado de cuartos y de medias y de llenas!
Sin menguantes.
Así debe crecer la poesía y su escriba solemne , "el oculto y marcado"
Alimento de proféticos efectos, confitura para críticos perfecta, ¿cómo puedo cegar los deseos?
Que parecen crecer como el árbol mimado...
Miserablemente dirijo mis pies hacia la tumba del sonido amable, al camposanto de las cien cuerdas...
Y descubro que todo fue un onírico receso.

etiquetas: sueño, poesia, fuego, locura
5
sin comentarios 46 lecturas prosapoetica karma: 78