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Destellos nocturnos (primera parte)

Ella llevaba la noche en su cabello, juro que el cosmos se aferraba en cada hebra del hilo oscuro que le caía en ondas por su hombros, y brillaba, como su sonrisa, tan leve, tan discreta, yo le miraba; te sacaba el corazón, sus ojos te mordían el alma y arrancaban pedazos de ella hasta dejar al descubierto ese sentimiento, algunos lo llaman amor, y yo por idiota no quise ponerle nombre.

Varias veces olí su universo, húmedo y fresco, a veces acompañado de ese elixir que sólo se destila en el alboroto que hacía su cuerpo, que escurría por su piel. Me llenaba como un globo, sin reventarme el corazón, y yo, me amarraba las ilusiones para que no se me fuera nada de ese aroma, que no se me escapara aquello que sólo ella me podía dar, por que me lo llevaba conmigo, me tragaba ese olor para que siguiera alimentando mi alma, ya descubierta por su mirada, desnuda, y si las almas tienen huesos, en los huesos ella ponía su estampa.

Su abrazo tan frágil, su mordida en los labios y la noche, refugiándonos, como desconocidos, tanto al mundo como para nosotros. Nos dejaba encontrarnos, jugar a saber quiénes éramos, por ejemplo yo era un cretino.

Era un hipócrita por haberle querido y sin embargo haberle mentido, que seguiría con ella aún, si todo terminaba. Quise odiarla, quise despreciarla e ignorarla, pero no pude, ella era el amor del recuerdo, y como cualquier recuerdo, murió.

Sólo ver esa imagen te regresa al tiempo. No es que la odie, no es que la desprecie, es sólo que no tengo otra forma de decirle que aún la quiero, que aún le amo, y aún recuerdo. Que no puedo voltear a verla sin que se me salgan las palabras, entonces me miento y trato de ser otro, por que creo que al ignorarla, podré olvidar. Pero no es así, no puedo, porque lo que bien se quiere, bien se recuerda. Así que sólo me queda la resignación y desear que sea feliz, que yo jamás podré darle lo que ella podría querer,si es que me quiso. ¡Que difícil es despedirse del universo cuando no hay otro lugar a donde ir!

etiquetas: soledad, despedida, noche, pensamientos
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1comentarios 34 lecturas prosapoetica karma: 33
#1   Muy bueno
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