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• efímero sesenta y nueve •

He aprendido a estar sola sin sentirlo. A sentirme en paz conmigo.
He aprendido a mirarme al espejo y sonreír. A soñar despierta los domingos.
He aprendido a leer mi alma y aceptarla. A volver atrás únicamente para cerrar ya inútiles capítulos.
He aprendido a buscarte sabiendo que no te voy a encontrar. A toparme con tu ausencia agónica pero asumirlo.
He aprendido a deconstruirme. A utilizar mis cenizas para formar un nuevo nido.

Y después de todo lo aprendido, solo veo flores muertas adornar las estanterías de mi corazón y recobecos llenos de polvo, café caducado y olor a destrucción. Solo veo que a veces no logro encontrarle sentido a nada y el suspiro que emerge de mi boca ya por siempre sentenciada por no haber gritado lo que una vez debí asumir en voz alta, revela más verdades de las que soy capaz hoy en día de encajar sin hundirme.
Después de todo lo aprendido siento que hay días en los que solo navego por este mar que no lleva a ninguna orilla o a ninguna parte en absoluto. Un simple vaivén que no deja de recordarme lo que he perdido y nunca recuperaré.
Solo veo que a veces no consigo plasmar ninguna imagen lógica sobre mi futuro porque siento que mi día a día está estancado en el tiempo, que los relojes se ríen de mí clavándome sus agujas para desesperarme y meterme prisa cuando en realidad las horas no están pasando, cuando en realidad no sé sobre qué tipo de cristales estoy caminando ni qué heridas son reales y cuáles ficticias para irlas sanando.

He aprendido a estar sola sin sentirlo. A sentirme en paz conmigo.
Y aunque a veces este vacío rompa con su eterno desafío esta ataraxia que tanto me ha costado conseguir que crezca dentro de mí, voy a nadar contracorriente cuanto haga falta, porque la vida podrá seguir provocándome con su poder tiránico que todo lo que desea me lo puede arrebatar y me lo arrebata, pero yo voy a luchar con dientes y garras y voy a seguir aunque el mar nunca vuelva a estar en calma, porque cada vez estoy más cerca de respirar bajo el agua y hacer las paces con todo lo que antes me ahogaba.

etiquetas: contracorriente, paz, yo, guerrera, superación
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4comentarios 45 lecturas prosapoetica karma: 54
#1   Magnífico poema Felicidades
votos: 1    karma: 28
#2   #1 ¡Muchas gracias! :))
votos: 0    karma: 8
#3   Refleja el ser más quebrado, pero nunca destruido. ¡A volar de nuevo!
votos: 1    karma: 28
#4   #3 Así es, ¡gracias por tu opinión!
votos: 0    karma: 8