Verso clásico Verso libre Prosa poética Relato
Perfil Mis poemas Mis comentarios Mis favoritos
Cerrar sesión

A primera vista

Dicen que las cartas de amor se empiezan sin saber lo que se va a decir y se terminan sin saber lo que se ha dicho , Bueno pues por donde empezar , empezare donde todo inicio, en un auto rojo de esos con los que canta Vilma Palma, digo no me recogio a las 6 pero si 3 horas después, empezó como siempre haciendo bromas, ¿Por qué? Porque a las chicas les gusta más, el más risueño y no el más guapeton, con forme avanzaba la noche él muy sutilmente y metiendose la mano al bolsillo me dijo: ¿Quieres chicle? Sin mirarlo demasiado y con una sonrisa le dije que si pero obviamente esto no puede quedar ahi, si no pues la historia tendria un diferente final no? , él muy confiado paso a la parte trasera del auto cada uno en ambas esquinas , yo mirando disimuladamente por el rabillo del ojo veia como me observaba y trataba de reir más para impresionar, al principio no me habia dado cuenta de sus intenciones, ¡Claro esta!, pero algo en el me atraia y creánme no era la ley de gravedad como dijo nuestro querido Newton entre el sol y los planetas hay una atracción mutua, pero esto, esto era algo más, más que una simple atracción, más que un hilo rojo del destino, era algo sútil e inexplicable, pero oh ! Cosas del destino dije en mi cabeza cuando el principe no fue tras Julieta sino tras otra princesa, que tal si hablamos de los amores pasados de esos con los que se comparten años pero esta algo oxidado.
Feliz y sin preocuparme avance como quien ir a ninguna parte, con mis amigas y en bebidas olvide de lo que se perdia, como dice la tercera ley de la termodinámica cualquier proceso de un sistema físico al llegar al cero absoluto se detiene y eso hice me detuve simplemente acepte el momento, acepte creer que esa noche pudo pasar algo más, con forme las horas pasaban, risas, tragos, fotos y más me di cuenta que él no estaba , ¿Cómo asi? Les explico: En el proceso que tienen todas las chicas de ir al baño a tomarse fotos , dicho joven habia aprovechado para irse a cenar, por lo que yo pense en que momento entonces iba a avanzar la relación asi, fue entonces cuando ya faltaba poco para retirarnos, cuando por magia del destino y un amigo gracioso y muy tomado con el que termine hablando, fue que dicho joven y yo hablamos, riendome y entre preguntas y respuestas fue que sin que me de cuenta me habia escrito su número en el celular, talvés no lo exprese en ese momento pero él no sabia lo feliz que habia hecho con solo saber que podiamos hablar, acabando ya la noche y cada uno en sus respectivas casas fue cuando en la cama y con las luces apagadas dije: ¡Mierda! Tengo su número, el corazón me latia a mil por hora y el no saber que decirle me desesperaba, ¿Y si me ignora?, ¿Y si solo me lo dio por el momento?, los pensamientos de angustia me daban vueltas la cabeza y asi paso entre tanta vuelta sin pestañar y sin saber como quede plenamente dormida .
4
sin comentarios 85 lecturas relato karma: 24
comentarios cerrados