Verso clásico Verso libre Prosa poética Relato
Perfil Mis poemas Mis comentarios Mis favoritos
Cerrar sesión

La condena de un Ángel

(...)—Ven —le dijo Jesús Trindade, después de vestir su hábito de monje en el que había abierto dos cortes en la tela para sacar sus alas.
—¿Hacia dónde me llevas? —preguntó Madalena.
—No hables, solo sígueme— le respondió con voz suave, pero firme.
Era el atardecer de un resplandeciente julio, y el verano volvía a dorar Lisboa con todo su esplendor luminoso, lo que significa que los días son más largos.
Jesús Trindade esperó que todos se recluyeran para llevarse a Madalena Rouxinol al patio del claustro.
—El cielo aún está azul, la luna ya se asoma y unas pocas estrellas salpican el firmamento —le susurró él al oído.
—¿Qué vas a hacer? —preguntó Madalena.
—Vas a volar conmigo —respondió simplemente.
Jesús Trindade la condujo hasta el centro del claustro, luego la tomó por la cintura y emprendió el vuelo.
Las alas se abrieron con la majestuosidad de un verdadero ángel que se acaba de escapar del cielo. Era la primera vez y Jesús Trindade se sentía nervioso, pero disimuló y aparentó seguridad con la esperanza de que Madalena pensara que otras veces ya había volado en secreto. Ella se dejó llevar por los brazos delgados, pero fuertes de Jesús, mientras sentía que los cuerpos de ambos se elevaban en el cielo veraniego de aquella Lisboa bruñida de un fin de tarde y principio de noche (...)

"La condena de un Ángel" de Rainer Sousa

etiquetas: angel, amor, pasión, volar, lisboa, amar
5
sin comentarios 32 lecturas relato karma: 38