Verso clásico Verso libre Prosa poética Relato
Perfil Mis poemas Mis comentarios Mis favoritos
Cerrar sesión

De tiempo y relativos

Hay algo en sus ojos, que me hace permanecer ahí, intentando descifrar qué pasa por su cabeza y aunque al final no lo entiendo, lo cierto es que no quiero que me mire con esos ojos, no quiero que piense que puede quedarse y habitar mi cuerpo e irse apoderando de mis recuerdos.

Me niego a que me mire de esa forma, con ese brillo en los ojos; es que quizás él no lo nota, pero me hace querer correr hasta sus brazos y al mismo tiempo huir lo más lejos que pueda, y no, no quiero huir y tampoco quiero anidar en su pecho como quien al fin encuentra refugio.

Está mal, todo mal, no tiene pies ni cabeza. Sin embargo, cuando estoy con él, es decir, cuando estamos ahí frente a frente todo parece encajar, incluso nuestros cuerpos ‘rebeldes’, tan parecidos como diferentes.

Y no, no es como dice Cortázar que… andábamos por ahí sin buscarnos pero sabiendo que andábamos para encontrarnos... porque no, no quiero, muy romántica la frase, muy linda sí, muy de todo, pero no.

Yo no quiero pensar que estaba destinada a encontrármelo en el camino, en cambio quiero pensar que decidí por mi cuenta, sí, por mi cuenta y no la del "señor destino" que esa tarde nos juntáramos para tomar café (por cierto, fue una tarde hermosa, hacía mucho que no sentía un abrazo como ese ¡Y vaya lluvia tan conveniente, tan precisa! No casualidad sino un pretexto).

Como venía diciendo, quiero creer que sí hubiese sido diferente y nos cruzáramos cualquier otro día por la calle y por casualidad alguno de los dos fijara su mirada en el otro, lo primero que haríamos sería girar la cabeza hacia el lado contrario.

Sí, es que por más loco que resulte, no siempre es fácil sonreír a los extraños, (aunque deberíamos naturalizarlo), yo por lo menos me hubiese intimidado un poco, por la misma razón del principio, esos putos ojos y su maldito brillo que parece estar hablando a gritos sin decir una palabra.

Es probable que no me entiendan, créanme yo escasamente lo consigo, la cosa es que quiero verlo y saber que el tiempo juntos puede ser tan largo como corto y que así como suena de fácil leerlo, sea de fácil creerlo, a fin de cuentas, el tiempo es relativo y estar juntos también.

Hablando de tiempo y de relativo, y esa manía mía por contar los días y sacar cuentas sin sentido, ya superé mis expectativas en tiempo de estar con él y no sé si me asusta o me gusta (la verdad es que me encanta).

Quiero que él lo sepa, y me miré sin respuestas, que se dé cuenta que no tengo certezas de nada, que me he hecho una y mil ilusiones al tiempo que las he hecho desvanecerse, que no espero nada suyo y que aun así me sorprende siempre.

Es que me muero (sigo hablando de relativos) por decirle que no me hacen falta compromisos porque de esos tengo bastantes conmigo misma y ya suelen agobiarme lo suficiente, que con él quiero todo y nada (y en todo incluyo los orgasmos ya sean en el baño, en la sala u en la cama… donde sean pero que sean).

Ya le he dicho que lo quiero, y lo cierto es que esa no es la palabra correcta, porque si algo siento por él, es algo que se sale de lo posesivo que puede resultar un ‘te quiero’, esa frase que para mí en tantas ocasiones ha significado encierro…

… A él lo veo y lo siento libre y me encanta así; tan feliz, tan hombre y tan niño, es un misterio. Me fascina pensar que con él todo es nuevo; es como ir aprendiendo a gatear y de pronto estar corriendo o mejor aún montando en bicicleta sin las manos en el timón y con los brazos abiertos (como eyacular en medio de un oral y reír sin aliento).

Así me siento, con los brazos abiertos, con el corazón galopando en cada respiro; con ganas de decirle que se vaya lejos, que vuele tan alto como quiera, que suba la montaña y que también camine desnudo por la playa, mientras se fija en la flaquita de cara linda y bonitas nalgas.

Me encantaría que sepa lo bonito de sentir que puede enamorarse de cualquiera, que puede querer pasar su tiempo aquí o allá; me gustaría que sepa que no importa si mañana se va y ya no regresa nunca más, porque me habrá quedado todo y nada. Y la nada que me da, es más que todo lo que he recibido antes.
14
9comentarios 141 lecturas relato karma: 50
#1   Excelente!!
votos: 1    karma: 30
#2   #1 Me alegra muchísimo que te guste, ya nos seguimos en redes. Un abrazo fuerte!!! :-D :hug:
votos: 1    karma: 30
#3   Abrazo Luisa.Un placer
votos: 1    karma: 30
#4   Me encantaría que sepa lo bonito de sentir que puede enamorarse de cualquiera

muy bonito y a las vez inteso
votos: 1    karma: 32
#5   #4 Me alegra que te guste Lidianny. Un abrazo.
votos: 1    karma: 32
#6   Escribes muy bien Luisa!
votos: 1    karma: 23
#9   #6 Muchas gracias, un abrazo!!!
votos: 0    karma: 15
#7   Increíble poema , impresionante manera de plasmar los sentimientos con el verso.
Muy bueno.
Saludos.
votos: 1    karma: 9
#8   #7 Muchísimas gracias, es lindo leer que te ha gustado!
votos: 0    karma: 15