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Desquiciado

De nuevo, tú y yo frente a siempre, disparatada manera de mirar el espacio cuando tu sangre corre por venas calientes.
Una ráfaga de cifras que no detecto, protesto la manera con la que fijas la vista en las profundas entrañas de tu crudo aspecto.
Deshabitado el hueco entre mi memoria, otra vez vuelto a nacer con las paredes cubiertas de paranoia...
...¿Qué? ¿Qué no tiene sentido?
¿El sentido qué es? Cuando la cabeza da vueltas sin importar quien es.
Bueno, bueno, ahora tus ansias y tu júbilo aleteo lo que atormenta la tormenta en un cielo que no veo.
Mirando arriba de las nubes no noto más que azúl y una extraña sensación de que alguien me observa y sin pena remito al sentir de lo que mis sentidos conservan, desepcionado me siento cuando al pedir que se muestre sólo se escuchan las aves, la naturaleza y el viento.
Que hay de ti, una vez te tuve y fuí feliz para después de líos y tropiezos encadenado a una figura morí por no dejar ir...
Pero cuando recién te conocí no eras así, tenías llenos mis oídos de ilusión, pero con cada errata sólo se me complicaba cada día más pronunciar esa endemoniada oración.
¡Sueltame!
Porfavor si con un soplo derribaste dos torres ¿Qué no le puedes hacer a la devoción de quien por tu nación deja piel, almas y carnes?
Traicionero, chantajista, oportunista, antipático, creador de crisis y escasez global... Tú, quien no puede dejar el pasado detrás, ¡Tú, quien no puede pensar en ayudar a los demás! ¡Tú quien cuando alguien grita verdades lo encierras en un hospital para no ver la luz nunca más!...
Testigos de rasguños que he hablado a las paredes. Moriré amarrado y maltratado por saber lo que tú no quieres.

etiquetas: crítica
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