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Espejismo juvenil

Los jóvenes tenemos un problema serio, muy serio y es que con cualquier cosa nos impresionamos hasta babearnos, un mínimo detalle, un esfuerzo casi natural, o algún logro fácil de conseguir nos asombra e inmediatamente creemos que lo podemos todo y que somos invencibles. Muchas veces no son verdaderamente útiles o importantes aquellas acciones que nos impresionan, son cosas totalmente superficiales, disparatadas, estúpidas o una vez que se prueban y se hacen por primera vez se pierde el interés en ellas debido a que no perduran en el tiempo, no valen la pena pero como no sabemos seguimos como idiotas boquiabiertos de ojos expresivos dejando al un poquitito más experimentado que nosotros jugar con nuestra valiosa atención.

Hay padres y familiares que ayudan a los jóvenes, los orientan, les enseñan, pero otros simplemente manipulan, juegan con la inexperiencia y la seguridad arrolladora para beneficiarse de la juventud, tal es el grado de la manipulación que en ocasiones a los jóvenes se nos dicen muchas verdades, es verdad que somos una generación fuerte, más capaz que cualquiera de las pasadas, estudiamos dos y más carreras, somos aconsejados hasta el cansancio, tenemos la cura para muchas enfermedades y métodos anticonceptivos, sabemos usar la tecnología y hasta nos hacemos famosos por las redes sociales, pero el hecho de que casi todo este dicho no quiere decir que todo lo sepamos o que para casi todo seamos capaces, no se nos debe animar a competir en la vida en categorías para las que no somos aptos o para las que aún no estamos preparados, ni se deben tomar todas esas verdades que son muy ciertas como el motor o el avivador de ese gran fuego para vivir momentos que ni nosotros soñamos. Saldremos frustrados, cansados y sin ánimo de volver.

Muchas veces admiramos positiva pero erradamente a personas que han logrado espectaculares cosas en tiempos muy cortos, unos lo hacen por los medios lícitos y cumplen un récord totalmente limpio, pero no es el caso de todos, son metas que lleva años conquistar, de diferentes culturas, familias, orígenes o posiciones sociales, no todo el tiempo son nuestras. No se trata de imposibles, todo es posible, la cuestión es el tiempo y la dedicación, la vida no es sencilla y la razón de que perdamos la paciencia con el mínimo obstáculo que se no presente es que a pesar de las dificultades vivimos en una época muy simple e instantánea. Cada individuo tiene su tiempo, su madurez, sus metas y visiones propias, usualmente es una contrariedad porque generaciones anteriores con frecuencia quieren que peleemos en cuadriláteros ajenos o que corramos por medallas que ni siquiera ellos intentaron ganar o al menos participar con la plena seguridad de que nosotros sí lo lograremos. No somos superhéroes.

Durante las crisis la esperanza somos los jóvenes, por eso nos quieren fuera de casa, lamentablemente muchos ya han tenido que partir. Hay mucha fuerza, demasiada, valor hasta para lo desconocido, poca precaución y muchas ganas de probar casi todo e incluso todo; también hay mucha inexperiencia, arrebato y desafortunadamente inocencia. De tal forma el desarraigo y el desprendimiento del hogar no se hace del mejor modo ni teniendo las mejores previsiones. Muchas veces en esos saltos hay poca humildad, mucha soberbia, arrogancia y cuando existen sentimientos encontrados rabia, esos sentimientos para lo único que sirven es para frenar cualquier vestigio de éxito. Seguido la vida enseña que no siempre debes cantar victoria cuando por fin te sientas cómodo luego ella misma hace que te sientas inconforme otra vez.

A mí en lo personal no me pasó nada pero seguramente iba a sufrirlo y hoy años después puedo decir que he vivido muy sedentario pero al mismo tiempo muy calmado y en paz, en el mundo hay muchos que con el fin de alcanzar falsas ilusiones exponen hasta sus vidas. De la humanidad hay maravillas que alagar, la solidaridad, el cobijo y la hospitalidad pero asimismo existe mucha maldad en gran parte de ella, tanta maldad que se ha institucionalizado en mafias, grupos armados, ONGs de muy mala voluntad y con muchos fines de lucro, trata de personas y demás, todos los días aparecen titulares y reportajes de cada locura o crimen que éstas cometen, te ofrecen ayuda, te ofrecen empleos espectaculares en empresas de renombre con buenos sueldos y poco esfuerzo para los cuales no tienes ni la experiencia ni los méritos pero no importa "tú eres perfecto para el puesto", te asesoran para diversos trámites y hasta alojamiento te brindan para los primeros tiempos de adaptación; todo parece maravilloso y demasiado bueno para ser verdad pero no es así, puedes estar a punto de ser violentado, secuestrado, usado o incluso exiliado a donde ni comprendes lo que hablan.

La inocencia nos engaña como a ella le da la gana, nos creemos todo y hacemos un viaje mental hacia el infinito y más allá influenciados por la TV, los falsos rumores y el internet. Viajes, hoteles, lujo, pocas o nulas preocupaciones por dinero pero descaro y desfachatez cuando se te notifica que sólo hay una habitación. Unos hablan abiertamente y sin ruborizarse de placeres sexuales, otros son más recatados y hasta caballerosos pero en el fondo no hay ninguna diferencia, el objetivo es el mismo. Hay quienes puedan estar muy cómodos en situaciones parecidas y aceptar sin pensarlo mucho, se les respeta, pero yo no pude en ninguna de las veces que me ocurrió y estoy contento con haber dicho no.

Por supuesto las propuestas se tornan innegables, si no estás pensando estudiar te motivan a hacerlo y superarte y si ya estás estudiando hacen que no te preocupes por el alquiler si tienes que comprarte útiles de urgencia que después eso se resolverá. Las buenas oportunidades si existen pero hay que trabajar duro para ellas, no caen del cielo, no se presentan por internet o en una noche de muy poca luz, hay que merecerlas, ganárselas y a los 17 años que eso ocurra no es tan fácil. De nada nos sirve tener un carro de agencia si no es nuestro legalmente, sin tener un frente o un garaje donde estacionarlo, de nada nos sirve un montón de ropa carísima si la tenemos dentro de una maleta arrugandose porque no sabemos en que momento tendremos que salir corriendo, hay que tener un gran closet donde colgarla y vestirse tranquilamente.

Hay que prepararse, profesionalizarse y diversificarse no sabemos cuando una industria pueda entrar en crisis o dejar de existir, hoy el tiempo va muy rápido más de lo que podemos soportar. La ambición intenta cegarnos cuando vemos a una personalidad en una imagen en nuestro teléfono vestida a la moda, en una casa bellísima, que en realidad es un estudio, promocionando algo implícita o explícitamente con un fotógrafo profesional, un maquillista y un iluminista detrás de la cámara haciendo que todo se vea perfecto y manteniéndonos ansiando esa falsa vida que no existe y que sólo es un buen negocio. Aunque suene conformista a veces es mejor quedarse bajo un techo que tenga goteras, repetir la ropa, dormir en el suelo, tener sólo maletas a las que apegarse, cocinar sentado en el piso o vivir en un apartamento totalmente vacío como me pasó a mí. Hasta la desnudez es preferible cuando tienes la absoluta certeza de que ninguna mano agresiva e insistente querrá tocarte a cada rato.

etiquetas: aprendizaje, enseñanza, prosa, relato, juventud, inocencia, inexperiencia
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