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Las concubinas

Murió Roberto —me grita una voz al otro lado del teléfono. Es mi amiga que me informa de la súbita muerte de su amor.
Ya llevan más de cincuenta años juntos. Él desde siempre le amó, a pesar de la diferencia de edades, los veinte años menor solo lo mostraba su documento de identidad.
Cuando ella se casó, con el hombre perfecto, él lloró. Aunque nada le impidió seguir de cerca su vida: vio pasar los años, vio llegar los hijos, vio toda su felicidad.
Pero un el día que el perfecto esposo dijo…« para ser ustedes tres medianamente feliz no debo yo ser un desgraciado»… y se fue.
Roberto amparó con amor, ternura, y dedicación a su nueva familia.
No le importo vivir una vida aprestada por más de veinte años, nunca se detuvo a pensar que todo era prestado, nada realmente le pertenecía.
Hasta sin saber cómo llegó «Ella» a su vida. De un simple romance pasaron al verdadero amor. Su felicidad era total, tenía dos vidas completas: Una frente a la sociedad, donde todos se conocían y proclamaban con orgullo sus cuatro apellidos. Donde su mujer e hijos adoptivos brillaban entre caros colegios, autos de marca y viajes al exterior.
La otra, la vida de los suburbios, con olor a sudor y comida cacera, era donde se atrincheraba su amor real.
Así vivió treinta años compartiendo camas, dichas y desdichas con las dos mujeres.
Ninguna se dio por enterada… no valía la pena.

—Tengo que contarte algo terrible, — nuevamente grita la voz al otro lado del teléfono. Es mi amiga.
Sin proponerlo, Roberto, con su muerte provocó un cruce entre sus vidas paralelas.
Dos casas, un auto costoso, una abultada cuenta bancaria, una pensión para reclamar; ¡todo en nombre del amor!
Según la ley de nuestro país, las mujeres concubinas tienen derechos después de compartir cinco años el mismo techo.
Ellas dos convivieron más de treinta años con el hombre, una por las noches otra por el día. El Norte y el Sur deben llegar a un acuerdo, caso contrario se pronuncia la Ley diciendo «BIGAMIA»… y el único con verdadero derecho es el «ESTADO».
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3comentarios 99 lecturas relato karma: 48
#1   jajaja, que buen relato, "el amor y el interés se fueron al campo un día, y mas pudo el interés que el amor que le tenia" , dentro de la tragedia hubo algo de buen humor negro.
Saludos y cuídate
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#2   Es un exbrupto que la ley niegue el principio biológico de conservación de la especie que existe en la bigamia y poligamia.
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#3   Alfredo Gutierrez dijo cáigale el guante a quien le caiga a quien tiene dos quereres, y si una se pone rabiosa la otra se pone contenta ,me acuerdo de este cantante.
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