Verso clásico Verso libre Prosa poética Relato
Perfil Mis poemas Mis comentarios Mis favoritos
Cerrar sesión

Lascivia por Lú - Parte 3

Conforme a mi voluntad de que estaba enamorado, deje atrás mis berrinches chamuyeros hacia otras mujeres. Decidí que por fin debía mantenerme hombre y afrontar lo que ocurría en mi corazón.
Al volverla a ver, me arrime hacia ella y solté una palabras -- Hola, ¿gustaría ir al cine conmigo?-- ¿ustedes creen que me intereso que estuviera rodeada de amigas que ni siquiera se esforzaban a omitir su risa burlesca? Pues si, las odie. Que más da, Lucrecia era mi meta. Después de varios segundos, eternos segundos y un vibrato entre mis piernas contestó -- si, me encantaría -- Me sentí Maradona unos segundos, eso si, ahora debía ganar el mundial.

Quedamos al otro día en ir por la tarde, es que garpaba hacer bien el papel de "novio" romántico y no llevarla de noche a su casa o eso fue lo que pude observar de las novelas brasileñas de mis hermanas.
Al verla con su campera de cuero, su ruana gris, su camiseta a rayas horizontales combinado cebra; pude entender que la más parte excitante de Lú, era Lú..., si cuando leía me perdía, Imagínense cuando me hablaba mirándome a los ojos.

Ya en la sala de cine ni las palomitas de maíz me parecían tan deliciosas como sus muecas, era tímida, atrayente, era hermosa. Final de película que vaya a saber de que se trataba, me dijo -- vayamos a casa, mis padres no están --
¿Que entienden ustedes con esa propuesta? Con cierta incongruencia era un hermoso plan.

Llegamos a su casa, silencio atroz, abrí mi boca para decirle algo, pero sus manos tocaron mi rostro y lo acercó al suyo, fue en ese instante cuando perdí la iniciativa. Un apasionado beso me dio el pie de que la conversación que tendríamos no iría con palabras.
Entre beso y beso hilábamos algún que otro halago que no nos hubiésemos dicho ya.
Sus prendas desprendia al vapor de su compás, jugar al béisbol fue rutina favorita esa noche..., es que no puedo pronunciar el orgasmo sin final que su torso me ha regalado. El orificio era tentador pero no podía lagrimear antes de tiempo, era compartir placer disfrutando el cortejo.

Terminamos exhaustos. Fue pólvora ese momento. Se despidio con un beso en la mejilla como ignorando el suceso y me fui.

Al volver al colegio, me comentaron que Lucrecia no vendría más, que sus padres se mudaron para no regresar. Corrí a casa, abrí el chat y ahí estaba su mensaje de despedida.

-- Lo de ayer fue un encuentro de dos cuerpos pero no más, quise darte lo que buscaste todo este tiempo sin parar, fue interesante ver que como conejo de Indias te pude dominar... No me vuelvas a buscar --

¿Creen en el karma? Esta vez llegó hasta acá.

etiquetas: karma
4
sin comentarios 46 lecturas relato karma: 59