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Mana

Tierra amanecida.
Desde muy temprano.
Polvorienta.

En ese desierto.
De camino arduo y tortuoso.
Donde hay mucha hambre.

Ese ejercito que avanza entre la pobreza de ese desierto.
Hastiados de la esclavitud.
De la servidumbre.

Pueblo que se disputa el banquete que emana desde los cielos.

Mana que llueve desde lo más alto.
Ante un pueblo quejumbroso y hambriento.

Pan que calma las tribulaciones y los llantos de los reprimidos.
Alimento que nace del corazón de los que proclaman justicia,
Para calmar esa hambre implacable sosegada por un sol inclemente

Ese mana que alimenta al pobre y menesteroso
Mana que se arraiga en la roca que proclama justicia.

Ese pan que se raciona de en mano en mano ante los doce que lo acompañan, como parte de su propio cuerpo.

Pan.
Vino.
Sangre.
Hambre.

Pan celestial.
Que se ofrece a las manos de los indigentes
De aquellos chiquillos que parpadean el hambre en sus estómagos.

Ese mana que con mucho esfuerzo recolectamos del sudor del trabajo.
Para colocarlo en la mesa que se adorna en la faena diaria.

Pan de ángeles.

Pan Celestial.

Pan de Dios.
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2comentarios 46 lecturas relato karma: 39
#1   Muy bueno lleno de creencia y a la vez fe
votos: 0    karma: 20
#2   #1 Gracias
votos: 0    karma: 8