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Podría besarte en español y ellos lo escucharían en Frances

Precisamente porque no es posible decir que nunca debió comenzar, es lamentable decir que terminó.
Nos cruzamos como dos almas gemelas en tanto que yo tenía lo que tu necesitabas y tu eras toda esa parte oculta de mi, lo que yo quería ser pero que la vida me quitó.
Nunca supe si fue mentira tu grito de auxilio pero aunque lo hubiera sido creo que de todas maneras habría ido en tu rescate, como lo hice.
Me alegré de tu desgracia porque significaba mi oportunidad de abrazarte, de protegerte, de tenerte cerca, de ser tu confidente.
Nos conocíamos hace dos semanas y ya estabamos viviendo juntas,
Un arrebato de comienzo a fin. Viviamos juntas hace dos años y nunca fuimos mas que confidentes, orientadoras, la una de la otra, el pañuelo de lagrimas. Viviste mis fracasos y mis éxitos, y yo los tuyos. Viviste mis angustias y alegrias, y yo las tuyas.
Caminabamos sin rumbo por la Alameda, camino a ese café bajo cuya luz parecías una dama antigua, llena de elegancia y misterio. Tus labios rojos montados sobre tus delgados hombros, solo sombreados por tus pestañas que no lograban encadilarse con el brillo de tu pelo; tu sonrisa perfecta y mentirosa. La decoración del cafe nos invitaba a Francia, a donde mas podríamos ir un par de soñadoras sin raices como nosotras. Una cosa llevó a la otra y finalmente tomamos la única desición que podíamos tomar, nos sometimos a nuestro destino, extendimos nuestras alas y abandonando todo lo que habiamos construido sobre arena y que solo nosotras manteníamos en pié. Nadie nos extrañó y si alguien lo hizo no nos importó.
Ninguna hablaba frances, ninguna conocía a alguien en este país de las artes y la revolución, sin embargo, la ciudad fué nuestra desde principo a fin, todo era posible estando juntas; el mundo era tan insignificante para vencernos.
No recuerdo haberlo conversado alguna vez, creo que ambas, de alguna forma, sabíamos que seríamos amantes en Francia, creo que todos nuestros racionamientos era pasiones difrazadas de logica y verdad para salir de las paredes ideológicas de nuestro encierro. En el avión apoyaste tu cabeza en mi hombro y desde ese momento fuiste mia, solo mia y siempre mia.
En la pequeña habitación del fondo de esa gran casa, que probablemente fue antaño casa de esclavos, fuimos tambien esclavas de nuestras pasiones. cuántas veces dormimos abrazadas sin embargo esta era la primera vez que sentía tu cuerpo temblar de deseo por una caricia. Fue el comienzo de una noche infnita.
¿Te molesta que te toque? dijiste, por qué habría de molestarme-respondí. No sé, ahora todo es diferente, temblaba tu voz.
Ahora todo es mejor- dije- puedo insultar a alguien de frente y no entenderá lo que estoy diciendo. Puedo gritar erejías frente a la vasilica y nadie se arrancará los oidos para no escuchar, porque de todas formas nadie nos escucha. Podría besarte en español y ellos lo escucharían en Frances.
¿Podrías besarme en español? - me interrumpiste, y mi boca llegó a tus labios antes que mi mano a tu cintura. Ese beso corrió por dos años de encierro. Tu cuerpo estaba sobre el mio aprisionando el beso que no querías que acabara. Ya conocía tu alma, ya amaba tu espiritu, ya deseaba tu amor pero nunca me había preguntado por tu cuerpo.
Y aunque tu cintura, tu sonrisa y tu cabello desaparecieron, nada había en ese cuerpo que yo deseara mas que a ti.
Tu padré me preguntó por ti, por tus últimos días, le dije que habías sido feliz cada día de los ultimos 30 años, que nunca habías atado tu espiritu libre a ninguna tierra y a ninguna persona, que tus cenizas quedaron en Sena y que viviste mas que ningun ángel en esta tierra.
Un rosal planté en tu honor en el patio de la que fué nuestra casa y mi corazón dejará de latir cuando aparezca en último boton y antes que ninguno caiga. Nunca tuvimos motivos para estar juntas y no encuentro motivos ahora para seguir sin ti.

etiquetas: pasiion, locura, francia, deseo
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