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Carta a quien me regaló una historia bonita que contar en un bar:

Con las siguientes líneas no pretendo hacer un acto de victimización, pues ya nos hemos reclamado lo suficiente.

Con las siguientes líneas sólo pretendo hacerme entender que esta será en verdad la última vez que te escribo.

Un repaso a nuestra historia y esta será la última vez.



Una última vez para observar nuestros errores, para reconocer nuestra impaciencia y nuestros actos apresurados.

Una última vez para hacernos conscientes de lo especial que fue cada día juntos y aprender a aceptar el fin de nuestro mundo.

Regalémonos una última vez y dejemos luego todo este juego.



¿Qué buscabas ese día de enero? ¿Qué buscaba yo leyendo tus versos?

Repito estas preguntas como si tuviéramos la verdadera respuesta del propósito de nuestro encuentro

Y a todo esto, cariño ¿Te encontré o me encontraste?

Hagamos como si eso importara por un momento.



Acaso si fui esa hortensia que se cruzó en tu camino

La decisión de cortarme mis raíces

¿La tomaste tú o fui yo?

Al final el que tiene el arma es el culpable ¿No es cierto?



Anduvimos juntos y anduvimos por un camino lleno de aciertos e inciertos

Después de una sola pero larga noche de desvelo.

Anduvimos juntos sin miedo y con el mundo esperándonos con los brazos abiertos

Pero ambos por dentro nos mentíamos y si quería ser sincera, entonces sólo a mí me mentía.



Qué tontería perdernos por extrañar viejos amoríos.

Qué tontería engañarnos al negar esos sentimientos.

Si vamos a hablar de culpables, entonces señalémonos.

Apuntémonos con la extremidad de acusación y llenos de odio alejémonos.



¿Acaso no puedes odiarme? ¿Acaso no puedes regresar y quererme?

Ninguno está para rogar amor, tampoco odio

Lo que sea que sentimos ahora, sólo nos queda reprimirlo

Pues a quién le importa, si algún día todos estaremos muertos.



El tiempo que perdimos, el tiempo que no recuperaremos

Todo ese tiempo ha valido lo que llaman: toda la pena del mundo.

¿También lo sientes así? ¿O son estas mariposas las que no me dejan ver todo lo que es y no?



Acompañada de este líquido negro y rodeada de personas que me escuchan hablar sobre ti

Cosas que no entienden pero que comprenderás perfectamente.

Quiero reírme de la manera tan bonita que llegaste y de la crueldad con la que te fuiste un año después.



Y a todo esto, no me fui porque así lo quise

Sentía poco a poco que en tu corazón no había espacio para todo mi cariño

Ahora, atrévete a negármelo y decir que podía recuperar mi pequeño espacio como ave sin nido.



Sigo hablando sobre nosotros y poco a poco todos se van aburriendo

No me importa porque nadie me conoce, tampoco quiero que lo hagan, pues pocos salen ilesos.

Mi líquido negro ya ha dejado de estar frío, pues llevo sosteniéndolo tanto al igual que mis esperanzas y mis sueños.

Por cierto ¿Recuerdas que te regalé mis esperanzas? ¿Al menos recuerdas que te regalé un poco de mis sueños?



Si vamos a hablar sobre mis sueños, déjame contarte que anoche te vi en uno de ellos

Llorabas mientras yo intentaba calmar tu dolor, pues ya estabas abrigado por otros brazos.

En este mundo, la que llora soy yo y tú no estarás para una noche de consuelo.



Pero que todo esto se quede aquí, advertí que sería la última vez

Y si no cumplí las promesas que alguna vez te hice consciente o no

Al menos esta, pienso cumplirla, pues no nos merecemos un maldito recordatorio que hemos fracasado en el dichoso amor y sus enredos.



Pero también quiero permitirme dejarte un recordatorio para todo el tiempo que no nos veremos.

Un recordatorio que tal vez me agradezcas, pues te ayudará a odiarme sin esfuerzo

Donde sea que estés, este recordatorio te llegará.

A nadie más le importa, pues algún día todos estaremos muertos:



En tu lecho de muerte te acordarás de mí

En tu lecho de agonía, tu cuerpo se estremecerá con mi recuerdo

Y te irás de esta vida con el deseo de haberme odiado, aún queriéndome tanto.

etiquetas: depresión, desamor, ansiedad, poema pendejo, ahogo, sadness, recuerdo
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2comentarios 78 lecturas versolibre karma: 89
#1   pues le doy un 9,
como me asusta.
votos: 0    karma: 18
#2   Totalmente abrumador. Qué cosa tan triste, y a la vez tan bonita. Me parece maravilloso el cierre.

Pero qué difícil es amar en este mundo de sacudidas. De idas y venidas. De recuerdos punzantes. De besos al aire y a las madrugadas...
votos: 0    karma: 20