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Tanka (de luz)

Mirada tenue,
con ojos que iluminan
mi alma de luz.
Suave y dulce destello
que en verso me despierta.





Hortensia Márquez - horten67
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6comentarios 48 lecturas japonesa karma: 89

Hayku

Tiene crecidos
cuernos el caracol
en primavera
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Ven a mi lado...

Ven a mi lado,
busquemos el silencio,
para violarlo.

Con nuestras risas,
también con las miradas,
¡con muchas cosas!

Tú bien las sabes,
pequeña mariposa,
y te sonríes.

Si sale el sol
busquemos el refugio
de sus caricias.

En algún porche
perdido de la iglesia,
de cara al sur.

Y allí veremos
cruzar las golondrinas
de primavera.

En las colinas,
cercanas de la aldea,
veremos vacas.

Desperdigados
se ven los invernales
y caseríos.

¡Tantos recuerdos,
quedaron retenidos
en sus pajares!

Rafael Sánchez Ortega ©
11/02/19
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El Mundo Puede Ser Tu Peor Enemigo

A veces pienso que es mejor ni hablar,
cuando lo hago la vuelvo a liar.

Si expreso lo que siento,
es mucho peor que si miento.

Me siento como si me equivocase en todo,
pero mis pensamientos poco los controlo.

Me gustaría saber en que me equivoco,
pero parece que lo hago en todo.

Intento ser a veces positiva,
pero cuando lo hago, me llevo el chasco de mi vida.
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4comentarios 44 lecturas versolibre karma: 93

Por ti seré…

Cascadas de astros sobre
un lago de perla marroquí;
el zazén de una mañana sánscrita;
el molino quieto en el numen de los cielos;
la sabiduría de una lágrima mártir.
Por ti seré...
el pincel del Greco deslizándose
en el mítico tiempo de la oscuridad;
templos a orillas del mundo;
el sudario de los caídos.
Por ti seré...
ánforas en el Universo;
el destino de la luz;
la paz que reposa en las comisuras
eternas de Gibrán.
Por ti seré...
una franquicia del Paraíso;
sonetos calcados en cometas de espejos;
la tibieza de unas alas de arcángel
y un remanso perpetuo de alabanzas.

Yaneth Hernández
Venezuela
Derechos reservados.
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Atajos de lluvia

Me acerco hacia la selva
de los paraguas danzarines,
que levitan entusiastas en el aire,
entre aromas empapándose
en sus sedas.

En sus telas descifro mis renglones,
con ellos tiño mis ideas,
narro la algarada y el cansancio,
mi deseo vacilante de cascadas.

Fascinantes tiemblan
persiguiendo las goteras,
desarrollan su energía en los aleros,
rodean las esquinas,
enlazados,
apresurado torrente de colores.

Paraguas blancos, negros,
transparentes,
callados o cantores,
lejanos y cercanos,
jugadores con los cúmulos,
veletas de esperanza
girando abiertos al destino,
artefactos que volando se sospechan,
corredores de mis calles
que convierten la llovizna en vida y verso.

¿Y adónde se irá la lluvia
después de hablarnos despacio,
tras nuestra despedida
de pañuelos blancos?.

¿Perseguirá otros paraguas?.
¿Será atisbo del trigo sobre la llana Castilla?.

¿Será tristeza, alegría,
poesía?.
¿Será una esponja,
ironía de sentimientos,
que se desplaza lejos,
muy lejos?.

¿Qué será de nosotros sin nuestra lluvia?.
¿Se romperán los tejados?.
¿Lloraremos,
como ella sabe hacerlo,
cuando se ausente?.
¿Dónde se guiará,
dónde se agotará,
lejana?.
¿Olvidará nuestro acento de canciones?.
¿Será cielo carmesí,
germen que florezca en otros campos?.
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8comentarios 49 lecturas versolibre karma: 105

Transición sentimental

Pase por tanto
Pero lo supere
Solo porque
Tu estabas a mi lado
Me ayudaste
Me hiciste crecer
Mi semilla interior
Al fin floreció
Contar contigo
Fue estupendo
Gracias a tu amor
Soy alguien mejor
Pero todo termino
Y debo decir adiós
Una transición
De ser tu amante
A solo tu amigo
Es tan difícil
Los sentimientos
No se despejan
Con la velocidad
Que yo quisiera
Pero debo olvidar
Decirte adiós
Y solo recordar
Los buenos momentos
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Deus et mortali mortalem iuvari

No me encuentres,
no creas haberme visto,
no soy,
tu eres,
o la consecuencia de tus actos
tú pones las piedras en el camino.
No me verses
ni me llores
ni me ores
ni me cantes
solo estoy
ahí
luz en las sombras
que proyectas
con tus fuerzas
son tus manos
soy tus manos
sin ti
no existo
te di el agua
te di el aire
te di la tierra
te di el fuego
se feliz
¿que más quieres?
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Epitafio para Gabriela

Gabriela
si te tocara escribir tu propio epitafio ¿Qué normas seguirías?
¿Cómo lo harías?...

Te miro
y eres como la personificación de la inocencia en cáscara —sólo por fuera—
buscando a ver quién se atreve a destrozarte en sus yemas,
como se hace con una minucia...

Yo escribiría de ti, esto:

«Aquí yace Gabriela,
la que fue una niña que siempre vivió aferrada al vértigo en su columpio de hiedras,
hambrienta por otros lugares en el cuerpo;
pero...
cuando por fin hallaba algo lejanamente parecido a la promesa,
venía con su otra boca y lo devoraba...
Ella era como una pequeña mantis:
con esa hambre eterna...
siempre sola».-



@ChaneGarcia
...
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Máscaras y disfraces

Un rostro,
dos rostros,
tres rostros,
máscaras
para cada emoción.

Cuatro cuerpos,
cinco cuerpos,
seis cuerpos,
disfraces
para cada ocasión.

Siete rostros,
siete cuerpos,
mujeres en nuestro corazón.

De Instantes, 2013
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El castillo (parte IV)

Se me había pasado por alto contarles
que come en lujosos restaurantes
jugosos bifes a la portuguesa,
y cuenta la leyenda que cuando
le hablan de su patria Rumania
escucha muy atento pero hace
como que no le interesa.

Aunque maneja sus coches
con habilidad y gran destreza
ha tenido ya en ellos un par
de accidentes muy graves
de los que su amada joven
siempre ha salido ilesa.

A veces viaja a América, donde visita
alguna que otra ciudad, entre ellas Detroit
-meca de la industria automovilística-,
y se sabe que especula con bitcoins.

Viste como nadie trajes a la moda,
se dice que le gustan Dolce & Gabanna
aunque a veces la luz diurna le incomoda
y pasa gran parte del día en pijama.

Por las noches luce su capa púrpura,
asiste cada domingo a la iglesia
y aunque con el cura no se confiesa
se entera de todo lo que allí se murmura.

Ahora tiene un vientre bastante abultado
pero con la capa y de noche lo disimula
su bienamada también peca con la gula
y por ello luce sus vestidos muy ajustados.

Espero que la historia les haya gustado
y pese a que algunas noches me he desvelado,
escribir en el estilo gótico me ha encantado
y podría decirse que hasta me he obsesionado.

(Imagen tomada de Internet)
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Fracaso del poeta en sus días

Plastifico y colecciono fracasos
Para futuros tiempos venideros
Cuando haya recorrido los senderos
Que romperán el alma de mis pasos.

Para cuando me rompa como un vaso
Y acaben mis miembros en vertederos,
Cuando entre sortilegios y calderos
Me devoren las sombras del ocaso.

Entonces este mortal hecho trizas
Entre deflagraciones de arco iris
Renacerá otra vez de sus cenizas,

Y todo el menoscabo del fracaso
Se elevara en sus perennes estrofas
Seduciendo a las musas del Parnaso.
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Controversias Sobre el Anden

Una vez más la tarde se posesionó de la atmósfera que flota en el andén, el vértigo que prosigue a la espera, se hizo presente, de los huesos a la piel, presionando sobre las neuronas más susceptibles a los estímulos dolorosos. Detrás de la cortina de vapores contaminados que emana desde el suelo, veo al tren verter su carga de hombres cansados.
Yo esperaba otra cosa; pero en una ciudad con trenes, las cosas mueren, igual que los recuerdos. En un recodo del camino a casa, había una gran roca: gigantesca. Su inmensidad nos daba sombra en las fatigantes tardes veraniegas; un sórdido amanecer escuchamos un estruendo descomunal, las casas se estremecieron como cuando ocurre un terremoto, la onda expansiva rompió, no solo vasos, platos y ventanas, sino también los tejidos y pulmones de mamíferos y aves que cohabitaban en el lugar. La gran roca había sido destruida para dar paso al tren, varios días duraron los camiones para transportar los restos de su cadáver.
La otra tarde en el andén — jean Paolo Terso, rememoraba su etapa de constructor de trenes en Italia, hablaba sin parar de las cargas implícitas, que actuaban en el desplazamiento de los trenes. Hacía mención de la suma recurrente de unos factores atemporarios, que a su vez eran imposibles de sumar por su propia naturaleza atemporal, —según él — Newton , debió desestimarlas por precarias e inconsistentes, y Einstein, las rechazó de plano por considerarlas tautologías metafísicas. Su acción, acarrea demoras apreciables en la consumación de los eventos, aunque imposibles de notar en los instrumentos convencionales usados para medir el tiempo.
También se refirió a un viejo instrumentista muy sabio (después convertido en vagabundo) de apellido Scarafaggio, que invirtió muchas horas de su vida, tratando de transpolar estos sucesos atemporales dentro de los mecanismos de los trenes, a una escala visible en los registros de tiempo usuales. Enfatizaba sus argumentos, explicando que: «el tiempo pasado, puede acertadamente considerarse tiempo muerto, ya que este, del mismo modo que las cosas, en las ciudades con trenes, puede morir» pero siempre deja evidencias de algo que ocurrió, durante su trayectoria; una construcción, un deceso, una erupción volcánica o un suspiro, o una impertinente flatulencia, desde un hecho magno a uno vulgar e insignificante puede quedar registrado durante ese segmento vectorial.
Pero fuera de los límites del tiempo, también ocurren fenómenos con incidencia directa en la manifestación del efecto propiciado, es decir; sucesos que ocurren en ausencia del tiempo, o, sin gastar una fracción de segundo del mismo. Por ejemplo: un deja vu.
No quise auto persuadirme de la veracidad del relato anterior, sin antes preguntar al inefable Jean Paolo Terso, si este hecho acaeció antes o después de que él, se declarara persona imaginaria. Sonriente, me miró a los ojos, me fulminó con su incisivo tono incontrovertible, respondió:
— Antes.
Me desenfoca de la conversación un patético personaje que desciende del tren; refleja un agotamiento ancestral en su mirada, la primera impresión de su rostro es un desaliento que trasciende el plano espiritual , la piel ajada en desesperanzas reciprocas , el sujeto, simula un proceder ciudadano adosado en unas obligaciones superfluas , como si atendiera mas al miedo que al orgullo, sus pasos son los de un sobreviviente a un arco radiactivo, Ocupa el espacio con una indisputable sumisión. De pronto, sucumbe mi impresión por las cosas que mueren y los eventos que ocurren a espaldas del tiempo.
—Me estoy viendo en un espejo.

Foto: Vieja Estación de Chascomus Cortesia de: Bafilm, provincia de Buenos Aires
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El turpial de mi tierra

Vuela, vuela y atraviesa el nidal de nubes
canta, canta pajarito soñador
que en la fuente de los almendros
se esconde una preciosa flor.

Vuela el ave cantora con hidalguía y brillo
con tus alas negras de enigmático fulgor
cuerpecito delgado de color amarillo 
Viaja por los lindes de la sabana con ardor.

El turpial enamora su par con tesón
en los esteros y colinas lo han visto segar
y canturriar las cálidas notas con bordón.

El turpial vive solo o en pareja, símbolo nacional
embellece la campiña y pradera
con su belleza y alcance territorial.

Nota:

El 23 de mayo de 1958 fue declarada
Ave Nacional de Venezuela,
tras un concurso promovido
por la Sociedad Venezolana de Ciencias.
Lo acompañan como símbolos Nacionales de Venezuela
el Araguaney y la Orquídea

léase este poema en verso clásico escuchando esta bella canción.

www.youtube.com/watch?v=Po7ay5QL_SA
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