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Absurdo

Recurrí a ella para salvaguardarme de estasequía de letras, de caricias y de besos.

Recurrí a ella para encontrar una adicción más que purgara esta alma caprichosa y estremeciera un poco el espíritu.

Recurrí a ella buscando eternidad, quizá lo mejor de mí, quizá ese ser de luz que se supone sostiene estas carnes, pero aún sigo con el mismo vacío, aún sigo vivo.

Pinté cada uno de mis fantasmas con su rostro como buscando culpables y quise regar los despojos de mis jardines ya olvidados, pero ya el desierto que consigo trae la madurez se había encargado de ellos.

Ahora después de otro fallido intento no puedo más que regocijarme como cerdo en el lodo, sobre los desperdicios de detalles pendientes, de besos que sobraron en esta línea de producción que ella activó con su mirada, cuando le resultaron insuficientes.

Recurrí a ella para buscar razones, para encontrar ese poco de mi mismo que yacía extinto, y a la final el cometido fue exitoso, y los mejores y más lindos recuerdos quedaron diseminados por doquier, y surge un dolor alimentado por el procaz deseo de un "para siempre" que aún no controlo.

David Felipe Morales
3 de diciembre e 2016
5
sin comentarios 35 lecturas versolibre karma: 75

Estando a su lado

Estando a su lado

Estoy pensando en usted un poco, pero más en mi cuando estoy con usted.

En ese hombre inseguro de palpitación acelerada y de voz trémula, de manos inquietas y sudorosas en el que me convierto a su lado.

En ese ser de mirada ausente, de piel erizada, en esos kamikazes en los que se convierten mis ojos cuando el hechizo de su escote es más que evidente, en aquel que olvida todo cuanto planeaba decir y en el momento del soliloquio guarda sepulcral silencio.

Estoy pensando en usted y un poco en esas palabras que jamás lograron salir de manera ordenada, y que como palomas al darles libertad simplemente se devuelven a la paz y seguridad de su jaula, en esas frases siempre empalagadas por sonrisas nerviosas que jamás fueron tomadas en serio, en arlequín que robaba sonrisas, y en aquel mortal que deseaba encontrar la paz en sus besos.

Estoy pensando en mi cuando estaba con usted, a su lado o de frente, embelesado en ese perfume que por horas permanecía en el ambiente, y se me hace imposible no terminar pesando en lo que ya no fue.

David Felipe Morales
4 de diciembre de 2016
5
1comentarios 41 lecturas versolibre karma: 72

Secreto

Procaz deseo que se diluye como sangre en el agua y que toma forma de caricias sobre su cuerpo.

Ansiedad desmedida que encuentra paz en el puñal de sus labios.

Agonía sórdida que se desvanece en ese palpitante corazón que de su pecho se quiere salir.

Honestidad que en esta lejanía nos invita a un encuentro fortuito allá en el paraíso obligado de los amantes.

Soledad y destierro que son prudentes notas de una melodía para entonar en los pensamientos antes que un secreto tome fuerza de huracán y destruya lo conocido.

Secreto, nuestro secreto, que será tesoro para esos momentos de soledad.

David Felipe Morales
5 de diciembre de 2016
5
sin comentarios 39 lecturas versolibre karma: 72

Soliloquio

SOLILOQUIO.

Me precio de haber sostenido hasta el último pétalo al terminar aquel otoño y de haber aguardado mientras se ocultaba la última estrella, de haber bebido hasta la última gota de aquel néctar que se hizo amargo cuando la espera fue inútil.

Contando las horas, aguantando, sintiendo en esta silla el temporal acariciar mis entumecidos huesos, incauto centinela de una morada vacía, a la vera de un camino sin comienzo y sin final.

Ya sabía desde la cuna que vendrían a mí tantas decepciones a lo largo de esta vida, que si no fuese hecho mi corazón de la tierra misma donde se siembran, florecen y mueren rosas, a mis veinte años mi alma ya se hubiera perdido en las arenas de algún desierto.

Entonces en mí ya no hay odio, desolación o pena, ni tiempo perdido, pues mutaron a pensamientos que me dan un sabor a paz.

Para mí simplemente es el despojo de otro ángel forjado en mi mente, que pierde sus alas, yo y esa manía de idealizar mortales, para así encontrar valor real a lo inexplicable que me deviene cuando escribo.

Al final no estuviste, ni mi premio fue ese enardecido beso, ni ese abrazo que uno sintiera que extinguía las ansias de verme, solo un silencio y una turba de cuestionamientos que fueron como paladas de tierra, llenando la fosa donde deposité esa ilusión ya acaecida.

Al final, este soliloquio que retumba como lamento de un recluso dentro de mí mismo, este pensamiento en voz alta que de repente decidió volverse escrito, para intentar en vano quedar como advertencia, para cuando un ángel de labios rojos vuelva a mi ventana.

David Felipe Morales
30 de noviembre de 2015
13
sin comentarios 56 lecturas versolibre karma: 102

Un beso

Un beso surge como el más sencillo de los actos para convertirse en ese sublime instante que suele desencadenar una serie de eventos que finalizan en donde la razón se esfuma y la calma se doblega.

Un beso y se abre ante mí su pecho rebosante y palpitante tan cerca de mi mano, trayendo consigo ese calor que envuelve a los sentidos en una sinfonía de suspiros y respiraciones profundas.

Un beso y comienzo a sentir que me ahogo en el perfume que de su cuello viene, las manos se hacen curiosas en el vacío de su ombligo y se abren campo hasta el encanto acogedor de su sexo.

Recurro a mi imaginación que cada vez se hace más corta, más famélica, más monocromática, pero no menos tórrida, para adelantarme en el tiempo y así preparar los sentidos para todo lo que desencadena un beso.

Beso correspondido, lenguaje de los sentidos y tras ese sutil choque una vez colmado todo, retorno a ese beso para perderme en lo inexplicable, en lo que las letras nunca logran describir.

David Felipe Morales
5 de Diciembre de 2015
11
2comentarios 75 lecturas versolibre karma: 91

El perfume

Yo aquí, buscando excusas para mirarla, preso del sortilegio que me viene desde su cuello. Aquí, viendo pasar el tiempo a cuentagotas, mientras sostengo la sombra de una rosa en una mano y las cenizas de una carta en la otra.

Yo aquí, como el sol que huye de la noche, escondiéndome de los miedos, de esos temores que suelen disfrazarse y colarse entre mis múltiples aversiones, para así lograr llevar mi mente a la neblina, para pensarla en paz y así lograr fijarme en exceso en esa belleza, como en el placer que en la soledad tiene el silencio.

¡Ay¡ de la perdición que flora cuando pernocta mi pensamiento en sus labios, en esos besos ya conocidos y tan lejanos, de vez en cuando cruzo las líneas, los límites, y me atrevo, me adentro en el laberinto cuya puerta emerge en esa mirada, en esos ojos.

El vino mas denso como la misma sangre, la noche más oscura, la caricia que trasciende la piel para corromper la carne y el perfume, ese malévolo olor que eriza los sentidos y corrompe los pensamientos y terminan por someter la razón.

Más tiempo quisiera aunque este se colmara de silencio, de afonía y miradas que como dagas se incrusten hasta el alma, sin palabras precisas ni adecuadas en ese momento, pero perdido en la estela de ese perfume que se torna en maldito, embriagado en ese aroma que emana de su cuello.

David Felipe Morales
17 de noviembre de 2015
12
2comentarios 111 lecturas versolibre karma: 93

Premonición

Si decidieras irte a otro planeta, la distancia que me tocara recorrer hasta encontrarte tendría una mínima parte del tamaño del amor que por ti yo siento.

Si te fueras, y entonces me tocara guardar estos besos que de mi ser brotan abundantes, ni las estrellas alcanzarían para contarlos.

Si te alejaras de repente, la arena del desierto no sería suficiente para llenar relojes en la impaciente espera que me agobia mientras a mí tu vuelves.

¡Oh, si te fueras!

Y si decidieras sacarme de tu vida, ni el agua que a raudales corre por las Cataratas del Niágara, podría borrar de este planeta las lágrimas que mis ojos derramaran.

Pero si me faltaras, si supiera que tus sentimientos no son míos, quedarían como la sal de un mar olvidado, depositados en mi alma, y mi corazón los desgajara y trozo a trozo los vertería en ríos que jamás se encontrarán, y en ese entonces haría que mi espíritu emigrara a otro planeta.

Goce de la primavera y premonición de un final e invierno inevitables.

David Felipe Morales
29 de noviembre de 2015
6
sin comentarios 61 lecturas versolibre karma: 84

Al Filo del Odio

Al filo del odio

Que manera tan sutil para arrojar las mariposas que revolotean en mi estómago a la eterna hoguera de la desidia.

Que sutil forma de acallar las palabras ya dichas dándoles libertad en este inmenso desierto colmado de silencio que nos encierra.

Cuánta calma en tu respiración mientras colocas en mi corazón tu cinturón de espinas.

Haz tú un mínimo esfuerzo, y que brillen tus ojos para que así se atormente mi noche con la figura de tu sonrisa, vamos, haz que mi agonía se prolongue hasta la alborada, hasta que el despertador irrumpa con su estruendo.

Ya no sé si odiarte, seguir amándote, olvidarte, o simplemente desdibujarte de entre mis ángeles, ahogado en esta famélica ansiedad, sumido en este ya corrompido sentir, a la espera de nada con la necesidad de todo.

Que sutil manera de hacerte musa y dueña de mis letras, que sutil forma de caminar en el filo del odio.

David Felipe Morales
.9 de diciembre de 2016
5
4comentarios 61 lecturas versolibre karma: 73

Sin despedirme

Ya no me sorprende, ni es milagro para mí su existencia, ya no ilumina mis noches, ni calienta mis pensamientos el reflejo de esa sonrisa que fuera fulgor de mis tinieblas.

Ya entre sus labios grana y de buena fuente lo sé, no aguarda para mí un elixir que me de vida, ya no sé cómo desmembrar escritos inconclusos en su nombre, ya no.

Cuesta un poco hacerse con la realidad, amputar las alas de lo que se tenía por ángel, quitar la valía a lo idealizado y ver cómo sus pies también han de hundirse en el lodo de estas calles.

Difícil de vez en cuando despertarse en la mañana, máxime un lunes cuando hay frío, esencialmente cuando la llovizna está presente pero se hace obligatorio porque la vida sigue.

Abruma haber rociado incesantemente un rosal y que éste jamás floreciera, haber estado presente en sus alegrías y sus fracasos, siendo fortaleza cuando la vida le doblegaba las piernas, siendo recolector de sus lágrimas y cazador de sus sonrisas.

No hay lugar para antipatías, para un rencor que nunca será confesado, y que por el contrario ha de alojarse en el alma pudriendo todo a su alrededor, para qué hacerla perpetua en ese sentimiento nefasto que no sabe olvidar.

Palabras inconfesas quedarán sin que con ello estén pendientes, como los sentires que calentaron el alma, pero que fueron quizás cifrados en letras desconocidas para ella.

Simplemente mis pasos no estarán a su vera más, simplemente el corazón ya no le alojará con su imagen envuelta entre sonrisas tiernas, lejanía de ese su corazón que yo pinté y que más reflejaba el mío.

Lejanía y madrugada para este sueño que terminó siendo pesadilla, sin despedirme iré en sentido contrario a sus pasos, y un adiós que no tiene lugar donde jamás hubo un saludo.

David Felipe Morales
7 de noviembre de 2015
11
5comentarios 178 lecturas versolibre karma: 97

Confesión que nunca será

CONFESIÓN QUE NUNCA SERÁ.

Si tan solo supieras el anhelo que me alberga, la ilusión más tenue que me inunda y me deviene como rocío de alborada, necesidad de poder verte una vez más y poder sentir tu mirada sobre mí.

¡Ay! si supieras del deseo, de la avidez pujante, del anhelo de que fuese perpetuo y jamás termine ese sutil roce entre tu mano y la mía, durante un corto saludo que sin pretexto te sustraigo.

Si tan solo supieras que como excusa limpio de tu rostro imaginarias gotas de una lluvia inexistente, sin otra intención que sentir tu piel tersa en ese corto instante, cuando tu piel y la mía tímidamente se funden.

Si supieras que se anega el tacto de esa savia necesaria para este moribundo vehemente de ti, en un corto instante, en un destello de estrella fugaz.

Sed inagotable, que amenaza con fenecer estos labios, sed insaciable de tu olor y tu voz, sed que si supieras de su existencia, mórbidamente la mantendrías intacta para tenerme famélico tras tus pasos, sed que siempre me acompañará mientras a mi vera dejas migas, trozos suficientes para tenerme con vida, sed de ti, inalcanzable, imposible.

David Felipe Morales
2 de Noviembre de 2015
12
8comentarios 118 lecturas versolibre karma: 88

Fragmento

La única certeza que tenían era que de su encuentro algo lindo saldría, como cuando el sol y la lluvia se tropiezan y nace el arcoiris.

#PropiaAutoria

David Felipe Morales
11
2comentarios 51 lecturas versolibre karma: 82

Mis Días

Entre pensarte, extrañarte, idealizarte e imaginarte me transcurren los días; transitan las noches taciturnas y llegan a mí famélicas madrugadas.

Siempre con este fiel apego e infinita esperanza, persistentemente surcando los cielos del edén, cancerbero de la entrada a esa utopía que construí en mi mente, para acortar de ti tanta distancia.

Sosegado, aguardando como centinela pasan mis días mientras termina esta espera, expectante al instante en que las aguas en las que navegas tomen su cauce y a mí te traigan.

Permaneciendo en este invierno con su gélido abrazo, sabiendo que la primavera me acariciará con su tórrido roce y vendrás entre flores y mariposas que despiertan de su letargo a la espera de lo que ha de ser; añorando que coincidas con mi anhelo y total querer, y que los astros se enfilen a mi favor, y dejen de ser mis días tan colmados de tu ausencia, tan rebosados de esta necesidad de ti.

Y así van mis días.

David Felipe Morales
28 de Octubre de 2015
5
6comentarios 65 lecturas versolibre karma: 76

"Catarsis"

Si supieras de mis miedos de cómo me han obligado a elegir escapatorias para no enfrentar la soledad.

Si tan sólo comprendieras sin juzgarme que todo lo que ves en mí por momentos pierde cimiento y que soy casi un espejismo de mi mismo.

Si entedieras que dislocándome la razón el alcohol ha sido placebo para intentar vivir un día más, pero que al final cuando las copas están vacías soy una veleta que sin sentido atiende a donde le guíe el aire.

Traté de construir un ancla para este barco sin destino en el que navego, con la resulta de una noche de copas y al final mis miedos y falencias ganaron para que no fuera esa ancla si no otra utopía que alimentar.

Si supieras que confundo el amor con la pasión y la necesidad de no sentirme solo me obliga, quizá nunca me enfrente a la soledad, quizá mil cosas.

Sonrío y será difícil que sin mi careta cotidiana me veas, pero por momentos me vence y me refugio en letras, en las sensaciones que de tu pecho pueda arrancar.

David Felipe Morales
4
sin comentarios 34 lecturas versolibre karma: 51

Fragmento

Y descubrieron que a lo que más le tenian miedo era a lo mismo que más deseaban, volverse a encontrar, volverse a perder en una mirada.

David Felipe Morales
6
2comentarios 24 lecturas versolibre karma: 79

Fragmento

Fragmento

Y las palabras sobraron cuando las miradas fueron más sostenidas, sus palpitos al unísono fueron la más hermosa melodía...

#PropiaAutoria

David Felipe Morales
11
sin comentarios 39 lecturas versolibre karma: 89

Desde la ventana de mi castillo de naipes

En medio de ese ínfimo espacio de tranquilidad, que se cuece entre la tarde y la noche, te volví a ver, desde aquella ventana de la torre aislada del castillo de naipes que construí para alojar las alegrías y las tristezas.

Te volví a ver, y te tornaste en suave brisa que fue tomando más violencia con el transcurrir de los segundos, logrando estremecer este mar de sentimientos nacidos en momentos efímeros que pensé fenecidos, pero que aún me reflejan tú rostro cuando por accidente los miro.

Confieso que tenía la esperanza de ser fuerte, que mi castillo y yo resistiéramos el temporal que tras de ti venía, tu grito mudo, esa ansiedad que hace rato no sentía, la necesidad de pedirte un simple café, de mendigar algo a tu tiempo.

Tantas veces, las saetas de mi reloj giraron y yo mintiéndome, evitando observarte entre mis pasiones ya muertas, tratando en vano de no poner rosas en el sepulcro que en mi corazón te resguardaba.

Y tú me vienes entre esta brisa que trae ese perfume de tus palabras, ese hechizo que me procura este anhelo impío de que nuestras miradas se crucen nuevamente, para percibir una vez más el brillo de esos ojos que me acompañaron en contadas noches y amaneceres.

Infructuoso cerrar las ventanas de mi castillo, cuando ya te me vas colando como agua entre las manos, cerrar los ojos y evitar mirarte, ya para qué, si el vestigio de tu veneno parece activarse con tu imagen, y tú que te vuelves rocío que cae sobre esa ilusión de volvernos a cruzar por casualidad entre los azares de la vida, y yo, con el anhelo de que la desidia me posea, y que para entonces seas lo suficientemente importante a tal punto, que no me percate de tu presencia. Yo, desde aquella ventana de la torreaislada de mi castillo de naipes luchando contra mis dragones.

David Felipe Morales, 19 de diciembre de 2016
6
2comentarios 43 lecturas versolibre karma: 79

Frase

"Sin importar su profesión, gustos o educación, todas las mujeres para mí tienen algo inherente a su género. Todas son ángeles. De nosotros los hombres depende que sean ángeles preciosos o demonios pavorosos"

David Felipe Morales
4
3comentarios 39 lecturas versolibre karma: 60

Eras tú

A la mitad de la noche, con los ojos ya secos por la lectura, con un desierto en la garganta y el pensamiento enredado, me sorprendió una especie de angustia y ansiedad.

La inquietud se coló en mi habitación, acompañada del frío del amanecer que por esa ventana que siempre dejo entreabierta se cuela, para recordarme que aún vivo, y se apoderó de mí con tal energía, que no pude hacer nada más que abandonarme.

Traté nuevamente de entregarme a la lectura, buscando con ello el abrazo de morfeo, la entrada al utópico jardín donde camino descalzo, donde el sonido de un violín se mece entre rosales y el atardecer es un piano.

Pensé que era un cigarro, o una copa de vino, pero lo que necesitaba en realidad, era un beso tuyo a mitad de esta noche, antes de encontrar la calma de la rutina, antes de buscarte entre mis sueños, siempre con ese sabor a imposible en mi garganta.

David Felipe Morales
20 de diciembre de 2016
4
sin comentarios 45 lecturas versolibre karma: 65

Fragmento

"Y en medio del gris citadino que tanto odiaba, supo que el color de su corazón irremediablemente estaba relegado para su propia paz, al lugar donde sus secretos y pasiones estaban confinados"

David Felipe Morales
5
sin comentarios 39 lecturas versolibre karma: 64

Fragmento

"Sabes, ahora mismo estoy ideando una manera de implantarme en tus pensamientos, en tus anhelos, ya después miraré como erradicarte de los mios"

David Felipe Morales
4
sin comentarios 27 lecturas versolibre karma: 65
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