Verso clásico Verso libre Prosa poética Relato
Perfil Mis poemas Mis comentarios Mis favoritos
Cerrar sesión

encontrados: 447, tiempo total: 0.006 segundos rss2

Después de muerto

Si aún vivo
en todo momento
estoy contigo

el tiempo que avanza sin ti
es el tiempo que no estoy
con el mejor de los conmigo
leer más   
4
sin comentarios 8 lecturas versolibre karma: 31

Sólo el mar nos sirve

Después de adentrarse por lugares donde quedó cobijado parte
del pasado, después de sentir que lo único que queda de todo aquello es sólo
incierta brisa, sombra y ciertos aromas vegetales que resisten, el exilio se torna más dócil, las sombras perdidas transparentan el sol del día
a día,

ocurre igual con los rostros, con las personas enteras
en las que habitó parte de tu pasado,
pieles roídas por el tiempo, dientes manchados por la vida,
y con el cuerpo que se encoge al presente,

una vez recorrido cierto trecho de esos
mapas antiguos, la soledad se hace virtud,
una vez se ha vencido el paso del tiempo
sólo queda un minúsculo germen
que vive solitario en la memoria aceptando su eterna oscuridad,

el sol viene de vez en cuando a posar su guante luminoso sobre el norte, la soledad
es un arma viajera, aventurera, la soledad es una mentira que duele, que nadie comprende, la soledad es la cumbre del futuro,
el paso final,

también ocurre con el deseo carnal, con la voracidad y la desdicha que provoca
la carne explícita, el sexo liberador, la contrapartida que creemos tomar al dejar unas muestras palpables de nuestra oculta existencia,
gotas perdidas en las sábanas
de una cama desecha y arrugada,

se cree que los días pasan, que avanzamos, que algo
mejor nos espera,
las mandíbulas se alargan, las piernas se tuercen, los rostros se desencajan,
la lluvia es bienvenida a estas calles repletas de condenas, el agua
revive la pequeña hierba sepultada en el asfalto, avanzamos sí, el progreso
consiste en arrugarse, en caminar más despacio, en sentir miedo ante cualquier
sorpresa, el camino se va quedando sin luces,

el cielo está encapotado
y sólo el mar nos sirve.
leer más   
14
2comentarios 50 lecturas versolibre karma: 115

Llanto y noche

Sin más se dejó caer al abismo
allí en donde se encuentran
las lágrimas perdidas de cada año,
la angustia comenzó y el corazón
se quebró una vez más

Pues, la misma historia se repite
las mismas lágrimas se asoman
y la angustia regresa en forma de
exámenes reprobados

Mira hacia a delante le dicen
a ella que sufre en silencio
a ella que le cuesta avanzar
en cada piesa de su carrera
pues sería sencillo despertar
y mirar al mundo con ojos sonrientes

Pero no, pues hay llantos y
miradas que inundan la tierra
y el cielo se nubla sólo por
un llanto de angustia que
alimenta con agua el bello mundo
leer más   
11
3comentarios 81 lecturas versolibre karma: 107

Es preciso...

Es preciso que recojas el mensaje
que, el nordeste, te regala con la brisa;
él te dice que tus pasos continúen,
que prosigas avanzando al infinito
y que debes defenderte en esa lucha.

Para ello nunca vuelvas la mirada,
no remuevas las cenizas esparcidas,
ni te inclines a buscar unas marchitas amapolas
que quedaron por el suelo.

Es preciso que te enfrentes al destino
y que empuñes bien los remos de tu barca,
porque, cerca, el temporal está al acecho
y te aguardan sus zarpazos criminales.

Para ello recupera tus latidos y no dudes
de luchar por lo que quieres.

Rafael Sánchez Ortega ©
18/11/18
6
2comentarios 29 lecturas prosapoetica karma: 90

Tal vez lo mío no era avanzar (A dos plumas @Gabriel70792469 & @maricelpena4211)

A veces encuentras personas a las que pareciera que conocemos de toda la vida, aún sin habernos visto nunca, eso me sucede con Gaby, nuestras letras se encuentran y se reconocen, parecen salir de una misma pluma…

A dos plumas @Gabriel70792469 & @maricelpena4211

Tal vez lo mío no era avanzar, pero me había quedado
en medio de la nada...
…y entonces la brisa, el aroma del naranjo, la luz de la luna llena,
que parece la pupila del mar, y la balada de la brisa, ya no pensé, solo en seguir…
Me castigaba la soledad, el miedo, los silencios recurrentes.
Tuve que avanzar de prisa, porque el frío, me invadía la piel...
Y los portones del silencio encierran penas calladas y cicatrices
bordadas que cuentan los dolores que guardan…
Esas puertas cerradas de silencios caminan conmigo;
no se quedan, no se van, aunque a veces, se asoman por la mirada,
desechando las brisas del alma...
…y no logro sustraerme del atisbo de la tristeza sobre mí,
del infinito abismo que guardan las penas antiguas,
heredadas de ancestros, que dormitan en las capas de mi piel…
Añejos recuerdos disfrazados de arena, aires feroces
que jalan mi vida a los mismos desiertos,
aprisionando los sueños, convirtiéndolos en pesadillas,
en tormentosas olas que, arrastran todo a la penumbra
triste donde habita tu recuerdo…
…Y cuando avanzar es lo único que queda,
las piernas toman fuerza, buscando una salida-
20
21comentarios 133 lecturas prosapoetica karma: 114

Aprendiz

Sus ojos coléricos alzaron sus cejas
En su mano una hoja se interpuso
Entre mi mejilla y la porfía,
Con esa cachetada de ardor como el arena
Crispaba una enseñanza.

“Mil y una vidas tendrás que vivir
Mil y un almas deberás conocer
Sólo en ese punto habrás de mirar
Tu horizonte desde la mitad de una montaña
Dueña de una cima perdida.” Me dijo.

Tuve que dejarme humillar para devolver la moneda,
Me comí el ego para así mirarlos sobre el hombro,
Dejé de odiar y me volví misántropo,
Fui amable para después preocuparme nada más que de mí,
Dejé el egoísmo pero me volví religioso,
Y volviéndome religioso me divertí jugando con la ignorancia de la gente.

Fui obligado a no cerrar el cuaderno
Exigido a llevar reservas de tintas,
Todo podía acabarse, pero,
Debía llevar a cabo la frase, el verso, la historia, la rima
En los detalles que envuelven todo.

No tiene límites la palabra y la imaginación.

Aprendí de los errores de los otros,
Quedaron todos escritos los míos
Perfectamente verseados
Sin copia descarada en el seudónimo
Siquiera en el trato homenajeado.

Este maestro jugó,
Con trabalenguas me reprendió,
Comprendí que de la letra magia por siglos fluyó
Como en una planta que furiosa creció.

Vi las sensaciones empíricas
Ya que mis sentidos se invirtieron
Pero me encontré con lo común y vulgar
Cuando el aire mojó mi lengua,
Cuando un beso me llevó al cielo.

Este hombre aparecía
Siempre que mis cicatrices empezaban a cerrar,
Sabía mis andanzas y lo observado
Y me golpeaba cada vez que adivinaba
Lo que en mis escritos me desvelaba.

Comprendí que hay reglas
Y no respetarlas es no quererse a uno mismo,
Miré arder buenas poesías, pero,
Disfrute más ver como escritores
Se consumían.

Sentí espacios que se empezaban a hacer míos
Y cada que avanzaba
Un látigo se enredaba en mi tobillo
Con el que trastabillaba
Y me hacía retroceder;
Aún no es mi tiempo.

Hojas amarillentas con hedores nauseabundos
De libros añejos sin tapas
Fueron mis almohadas,
Era obligación sentir capilares ardores
De horas mudas comprendiendo versos
Que no debía repetir.

El mundano amor genera popularidad
Pero quienes trascienden no lo sintieron,
Los premios que existen influenciaron
Sus bases por escritores que al amor
Y la literatura rechazaron.

En mi cueva,
A veces, sí a veces, no había lujos,
Sólo lo resguardado
Me servía para comer y resistir días,
Y de todo escribía utilizando recursos
Que no podían agotarse.

Resistí estoico la humillación esporádica
De quien me enseñaba,
Jamás me rebelé, sólo con poesía,
Cada una más original que la otra
Contesté.

No se deja de aprender
Labrar a diario la letra
El propósito ha de ser,
Y así, la mirada de mi maestro
Como la de un padre comencé a sentir.

De todo aprendí,
Observando escribí,
Hice de otros mil sensaciones
Y aún no veo el horizonte
Desde esta montaña
Dueña de una cima perdida.
leer más   
7
sin comentarios 28 lecturas versolibre karma: 93

Ella y su reto de supervivencia

Ella dice
Que a veces el mundo se le queda pequeño

Que las calles se estrechan y las avenidas se convierten en callejones sin salida

Que no entiende porqué siempre hay un señal de prohibido impidiendo su paso

Y que si siempre la lluvia cae hacia abajo
cómo ser capaz de vaciar el océano
—y cruzar al otro lado—
Allí donde los suspiros no sean simple aire comprimido dentro de una botella añeja, que espera ser abierta...

Dice...
Que la vida es un viaje sin retorno
Que volver atrás nunca es fácil
Y que avanzar con una mochila a cuestas es todo un reto de supervivencia
—Pero no es vivir—

Y ella...
Ella que no es de rendirse...
se siente impotente cuando la debilidad acecha
Cuando el argumento se pone en contra
y la paradoja se torna incrédula

Cuando el ron con limón ha dejado de tener el sabor de hace veinte años
Y sin embargo el tequila aún arde en la garganta como una antorcha encendida, buscando, besar el podio, antes de consumir la mecha

y volverse cenizas

@rebktd
leer más   
22
17comentarios 125 lecturas versolibre karma: 117

Insomnium

El insomnio conquistó mi sueño, como acostumbraba cada noche. Es por eso que me levanté a echar una ojeada a mi estantería. Mientras observaba los libros creí ver, de reojo, la puerta entreabierta. ¿No había echado el pestillo? De pronto, algo pareció moverse en la penumbra. Permanecí inmóvil unos instantes hasta que, poco a poco, comencé a abrir cautelosamente la puerta. La tenue luz de mi lámpara impregnó de tímidos rayos el pasillo.

Entonces contemplé una oscura figura que, muy lentamente, se acercaba a mí. Ya no sentía miedo, pues mi corazón parecía saber más que mi razón. ¿Y sus pisadas? Si mi vista me fallase, no serían mis oídos los que me advirtieran. Casi que podía ver aquella silueta; tal vez un manto gris, acaso una larga capa.

Las tinieblas parecían alzarse sobre mí. Retrocedí justo para ver morir a la luz y la oscuridad bañó la habitación. Cerré la puerta y eché el pestillo. La lámpara estaba apagada. Comencé entonces a retroceder, paso a paso, con la mirada clavada en la puerta.
De pronto, tropecé y caí la cama. Me precipité rápidamente a encender la lámpara. La luz iluminó sutilmente mi dormitorio. “No entrarás todavía…”, murmuré entre dientes. Volví a levantarme y, como si nada hubiera pasado, volví a echar un vistazo a la estantería. Cuando mis ojos se posaron en Baudelaire, no me lo pensé dos veces.

Aquellas flores tan maléficas acentuaron mi desvelo. Tal vez era momento de leer un poco de Tolstoi. Así pues, mientras lo hacía, las agujas de mi reloj avanzaban más rápido que nunca. Quizá era la hora de leer a Víctor Hugo. Y leyendo a Víctor Hugo, las agujas de mi reloj se paralizaron. ¿Otra vez la sombra?

Cerré el libro, malhumorado, y contemplé que la puerta estaba abierta. ¡Si ni siquiera la había oído! “Esto ya no puedo permitirlo”, dije en voz alta y, acto seguido, cerré una vez más de un fuerte portazo. Suspiré, y de nuevo dirigí la vista a la polvorosa estantería. ¿Sería Kafka mi solución? Fue Kafka pues a quien me encomendé entonces. Puesto que no me fiaba de la sombra, no volví a la cama, sino que empecé a dar vueltas por el dormitorio. Al tiempo, el proceso del señor K. fue turbando mis pensamientos. Nadie me molestó.

“Creo que se ha ido”, pensé al rato. Cerré el libro y volví mi cama. Tras echar un vistazo al móvil y asumiendo mi desvelo, decidí repasar algunos de mis poemas. Poco después de hacerlo, la puerta se abrió de golpe. Me sobresalté. Las sombras penetraron una vez más en la habitación y la lobreguez conquistó mi sitio.

Desesperado, encendí el móvil para intentar ver algo. Me sorprendió encontrarme un libro de Unamuno en el suelo, por lo que decidí recogerlo. La lámpara no funcionaba. Activé la linterna y comencé a bañarme entre las líneas de Unamuno. No fueron ni más de diez cuando la sombra irrumpió.

Le vi lo suficiente como para comprender quién era. Poco más pude recordar entonces, excepto vagos recuerdos; cosas que nunca pasaron y el esbozo de un mundo mejor.
leer más   
3
sin comentarios 20 lecturas relato karma: 40

Espérame, amada mía

La oscuridad envuelve mi horizonte.
Yo, ciego y sin pista alguna voy hacia ti. Solo, sólo con este amor idílico; avanzando, enfrentando lo más lúgubre de la noche, añorándote a cada paso, susurrándote con cada suspiro.
Amada mía! Espérame que ya emprendí este viaje. Aguarda por mí amada mía, no sucumbiré. Sigo aquí, sólo con este amor idílico.
Mi esperanza está intacta, mi corazón sólo suplica tu presencia; su palpitar se regocija... Pues te siento cerca.
Sigo de pie, abriéndome paso bajo esta tenue luz, reflejada por mi única confidente.
El tiempo me apremia, pero me es paciente, ya todo está a mi favor...
Aguarda por mí amada mía, ya pronto estaremos juntos!
leer más   
5
4comentarios 47 lecturas prosapoetica karma: 70

A mi tierra

Estando la luz del día
ya en su camino avanzada,
se puede ver una azada
alzada en Andalucía.

Los charcos del camino
reflejan rayos de luna,
un pequeño campesino
se duerme sobre su cuna.


John C. Deer
leer más   
13
2comentarios 54 lecturas versolibre karma: 106

Atrapado en la eternidad

La locomotora tiraba con brío abriéndose paso entre la tierra desierta. Sorprendentemente y a pesar de parecer un desfasado cachivache avanzaba con la rapidez de la vida misma. Mientras, el pecho le quemaba completamente rojo bajo la camisa. Nunca imaginó que la pasión, pudiera llegar a doler con tanta intensidad cuando no encuentra salida. Sin embargo, no podía negar que le encantaba el fuerte impacto de sentirse vivo.
Codiciado juego fue ocupar el cuerpo de ese joven, en el preciso instante en que, desbordado por la vida se dejaba arrollar por el tren; fundiéndose en una desapasionada e inalterable eternidad.




Publicado en la Asociación solidaria cinco palabras:
cincopalabras.com/2018/11/25/escribe-tu-relato-de-noviembre-v-elena-ca
25
19comentarios 92 lecturas relato karma: 124

No te destruyas

Cuando el camino que buscaste
se cierra abruptamente
no temas volver sobre tus pasos.
Nadie te ha dicho que
desandar los caminos
no sea avanzar…
A veces la vida,
se encarga de mostrarte
que recapacitar, repensar,
discernir y llegar al punto
donde te das cuenta que
te daña, seguir marcando siempre
la misma marcha
y te corroe por dentro la desidia,
la sinrazón, el exacerbado desasosiego
de no moverte hacia adelante
ni hacia atrás
y quieres acabar con tu tiempo
romperte en mil pedazos
diluirte en las profundas aguas
gélidas del océano,
explosar como esquirlas luminosas
multicolores y danzantes en la nada eterna…
¡No te destruyas!
No busques borrar
de una plumada todo lo que has vivido,
que hasta la experiencia más dolorosa
te muestra los caminos que nunca
Debes volver a pisar.
¡No te rompas!
Sólo vuelve tus pasos
y reconstruye cada atisbo de alegría,
cada partícula del amor
y derrámala por cada lugar que pases
como una alfombra expectante.
vuelve tus pasos,
reedifícate con más cordura,
con más razón,
con un corazón más abierto
para entregar amor,
perdón, comprensión,
calidez y contención.
Porque,
de cada material que construyas tu vida
será lo que encuentres en tu pasada de vuelta,
será lo que ésta, te devuelva multiplicado.
Si das amor, lo encontrarás cuando busques,
si das contención, habrá quien te conforte
siempre que lo necesites…
Si das perdón (de corazón),
cada una de tus faltas serán perdonadas
y olvidadas por quien tú ames.
¡Ya no te destruyas!…
Porque eres el espejo en que se miran
cada uno de los que tú dices amar
eres los pasos que has dejado de huella
para quienes te siguen.
No te destruyas, ni destruyas sus caminos.
leer más   
14
4comentarios 68 lecturas versolibre karma: 112

Un día amaneció...

Un día amaneció de nuevo
y se hizo la luz.

Atrás quedaron los sueños,
las palabras bonitas,
las primaveras encantadas,
el verano tan fogoso que nos acercaba
el salitre del mar;
el otoño con sus colores variopintos,
en una etapa en que avanzaban las sombras
y, otro sueño,
se apoderaba del cuerpo cansado.

Por fin llegaba el invierno,
con sus barbas blancas,
con los días de lluvia interminables,
con el viento llamando a las puertas,
con el olor a castañas asadas
mientras desgranaba el maíz en la cocina.

Y en ese día amaneció, nuevamente,
la poesía, aunque quizás,
estaba dormitando.

Rafael Sánchez Ortega ©
18/10/18
5
2comentarios 55 lecturas prosapoetica karma: 89

Paula Cristancho

Poco fue el tiempo que compartimos juntos, extraño nuestros encuentros.
Ahora solo tengo recuerdos de cuando fui feliz, y siento un vacío por recordar los momentos que a tu lado viví.
Un dejo de llanto en el viento susurra tu nombre y en él siento cómo la tristeza y soledad se apodera de mí.
La noche es un ósculo sagrado que se pierde en el gran vacío de mi cuarto al cual no entraste porque me falto lograrlo, pero estas ahí presente viendo cómo me desahogo y doy vueltas en mi cama, esperando el fin de este dolor por ya no tenerte.
Antes pensaba en que la mujer ideal no existía, me di cuenta que fue un error… A pesar de que tienes defectos para mí eran perfectos, porque en ti encontré mi amor secreto.

Como desearía cambiar tus sentimientos a mi favor para que estuvieras a mi lado, seguir queriéndote y poder dedicarte aún más poemas.
Realidades ajenas a mí me demuestran que expresando lo que se siente y piensa podré contemplar la mirada fija de nuestro ser querido, pero al parecer, fui engañado.
Impotencia tengo al saber que no podré verte como una amiga, porque desde el principio te imaginé como mi novia y lloro, ya no estás en mi vida.
Solo deseaba ser feliz a tu lado, poder enseñarte todo lo que sé, y enamorarme de tu ser.
Tanto deseaba una mujer como tú, que cuando llegaste me dejé vislumbrar y no pude calmar mi forma de amar.
Amarguras infinitas yerten mi alma de inclemencias, ruego por el día en el cual ya no me duela tu partida.
No tengo ya ilusiones, tampoco sueños y mucho menos amores… Ahora sólo una es la dueña de esto, Andrea es su segundo nombre.
Cuando te recuerdo lo hago con dulzura, cariño y tristeza, porque en verdad te quería… eres mi princesa.
Hoy te quise escribir esto, espero entiendas. No soy un experto en el amor y tampoco quisiera, no entiendo a aquellos que deciden no entregarlo todo por temor a la perdida, yo contigo perdí, pero no me arrepiento. Te doy las gracias por permitirme enfundar mi cariño en ti, y lograr sentir lo que siento hoy.
Oh! La vida que se me pasa, y el tiempo que ya no avanza, tu partida triste me dejó desesperanza. Esto se me pasará, estoy seguro de eso, pero mientras tanto te dejo unos versos, espero sean de tu agrado, te los doy con mis besos. Atentamente tu poeta fascinado, Jaime me han llamado, pero para ti, quiero ser tu enamorado.
leer más   
5
sin comentarios 60 lecturas relato karma: 54

Conozco bien el hambre

Conozco bien el hambre, mi abuelo ya me hablaba de esa la sensación de vacío que te hace olvidar los sueños y centrarte en sobrevivir.
Ese instinto que te hace hacer cosas inimaginables cuando ese hambre ya no solo te está estrangulando a ti, cuando ya toca a tus hijos, cuando ya se repite en los días y no sabes si mañana tampoco vas a poder masticar alguna cosa.
Las mariposas se mueren en el alma sin alimento.
Los fantasmas crecen y no dejan ver más allá de la montaña de fracaso que no nos deja avanzar.
Invisible a la sociedad, siendo una carga para las personas que antes nos rodeaban y creíamos que siempre nos ayudarían.
Volviéndome un muerto en vida. Sin posibilidad de remontar en la rueda de la desesperación. Valorando todo lo que un día tuvimos y el destino nos arrebató.
Buscando trabajo solo, pues todas las manos tendidas cuando la vida daba frutos ahora están recogiendo sus propias manzanas que ni siquiera comparten conmigo.
No es que sea menos, sigo con las prioridades en orden, primero ellos, sangre de mi sangre, luego yo.
Pero los ríos que antes regaban todos mis campos no traen más que aire y la sed me agarra las cuerdas retorciéndolas sin piedad.
Me veo saturado, sin salida, hasta el punto que a veces giro los grados de la perspectiva en amargos sorbos que me hacen olvidar momentáneamente en lo que me he convertido y me devuelven a la persona que podía ser a veces.
Acto socialmente aceptado entre todos menos entre nosotros, los que no tenemos derecho, a los que culpáis de nuestro propio fracaso, a los no dejáis pasar del foso de vuestro castillo, de vuestra seguridad.
He visto tantas espaldas de caras amadas que llegué a perder la fe en los demás y en mí mismo.
Por suerte, con la última cerilla de la caja conseguí encender la hoguera que me hizo visible para ella, la oportunidad que me devolvió la suerte.
La bocanada de aire que me permitió llegar a la superficie y sobrevivir, cuando creía que todo se acababa allí abajo.
Me veía a mi mismo cómo el submarinista que se queda sin oxígeno a 40 metros, mirando hacia arriba y sabiendo insalvable la distancia, sin fuerza para avisar a su compañero, siendo víctima de la presión y qué por algún inesperado motivo se salva valorando la vida como nunca antes.
Valorando los días, el amor, la salud, la suerte de vivir.
Pintados mis días de verde, recuperada la confianza en mis posibilidades, sueño de nuevo en grande para construir un futuro sólido mientras me recuerdo a mí mismo en la época más oscura.
Parece que hayan pasado años sin embargo algunas de mis pertenencias aún huelen a la humedad de la calle.
Ahora, sin el rencor que me amargaba los sorbos, soy una mano tendida a la necesidad, pues sin ese empujón hacia la salida seguiría en la cueva del sufrimiento, muriéndome lentamente a los ojos de los demás, ojos en los que no encontré complicidad y que ahora lloran con mi historia, ojos solitarios, ojos que ven sin mirar.
15
4comentarios 77 lecturas concursobac karma: 120

Mi vida

Entre el horizonte se oye
el galope del unicornio
cruzando entre las nubes,
las estrellas fascinadas
destellan alegremente,
a distancia la luna sonriente
se deja ver en el cielo azul.

La llama de mi lámpara
iluminando al guarda
que con recelo calla
a la multitud da las palabras,
aunque la cadena de plata
pierde su fuerza encorvado
da pasos lentos y avanza
a la vida al soñar con aligerar
la carga del tiempo que llevo
palpable en mi piel vistiendo
de plata.

La enseñanza de la vida
es única y rica, es alegría,
es dolorosa quemando
a la ignorancia del saber.

Fuego quemando las palabras
del maestro al indocto
mestizo que la vida dio
la oportunidad de vivir
como fuente de agua dulce,
en tiempo de sequía
son tus palabras dadas a tiempo,
aunque débil la luz de mi lámpara
camino en esta vida.

Thieff Angel Malish
leer más   
13
2comentarios 61 lecturas versolibre karma: 114

Purpurina en la sopa de letras

Podrida nostalgia
que empapas lo que tocas.
En el saco de los soles
la nube se empeña en cubrir la luz.

Hay que hacerle burla al recuerdo
y un guiño a los pasos que avanzan.
Se me antoja tardío este requesón con miel.
Pongo purpurina en la sopa de letras,
y baño con chocolate la comisura de la boca.

Un grito de luz en la mañana
despeja los pulmones repletos de tontería.
Le canto una copla a los primeros rayos,
un bolero a la caída de la tarde
y un tango a las farolas de la noche.

Pasean, mi sombra y mi voz de la mano
“por los bulevares de los sueños rotos”,
y yo escribo un soneto a la muerte
y un poema de amor a la vida.




Hortensia Márquez



Imagen sacada de internet
23
17comentarios 149 lecturas versolibre karma: 125

Carta abierta

Al excelentísimo Sr. Juan Benito Rodríguez Manzanares:
Creador de la nueva estructura poética conocida por Rima JotaBé, poeta, profesor y dramaturgo.
(Copia de: Respuesta a un email)
Amigo mío, Don Juan Benito.
El verso correcto es:
"De sencilla, es real, que nada tiene" = 12 sílabas

El poema "Desaparecida" se lo dediqué con gran placer, pues nadie me ha estimulado más a que haga poesías que usted.
Y créame si le digo que de no ser por ello, solo coquetearía con la poesía intentando hacer alguna, de vez en vez; primero por mis desconocimientos poéticos, y segundo, por el miedo a hacerlas mal.
Pero a Dios gracias (y a usted), desde que envié mi primer poesía a uno de los concursos de Rima Jotabé, recuerdo la amabilidad con la que me hizo un señalamiento crítico y además, me instruyó respecto al error con una lección sobre poesía. De ahí en adelante, enseñanza tras enseñanza me ha ido cultivando y hasta convenciendo de que realmente tengo fibras de poeta. Creyéndomelo un poco, he comprobado que las hago mejor.
Estuve desde el 2 de mayo hasta el 15 de septiembre (2018) en Italia. Mi hija me facilitó su moderna PC, con Sistema Operativo avanzado y en idioma italiano, teclado igualmente italiano; Servicio de Internet con 20Gb de velocidad a tiempo completo, y un mundo de posibilidades mediante múltiples programas instalados que me deslumbraban. Me sentía como un macondés descubriendo el hielo y los espejos. ¡Y no hablo italiano!
No obstante, hurgando y probando, con incertidumbre por supuesto, me aventuré a buscar sitios en internet relacionados con la literatura en general y la poesía en particular. Ahí, descubrí la Plataforma de Poemame.com y me cautivó. Desde el primer instante me atrajo con tal fuerza que no dejaba de conectarme a ella durante horas, lo mismo de día que de noche.
En línea, me satisfacía el placer de leer las obras de toda una pléyade de poetas (y poetisas) publicadas en diferentes modalidades.
Con sinceridad, comenté mis opiniones a cada autor/ra cuyos poemas u obras eran de mi agrado.
Además de entretenimiento, me aportaron todos cultura general. Fueron decenas o cientos los comentarios que hice cada día durante más de dos meses. ¡Y nunca publiqué!
Recuerdo que el último comentario lo hice a la poeta cuyo perfil es: "cleme eternamente". En el mismo le expresé que a la mañana siguiente retornaría a Cuba, mi entrañable patria, donde no tendría las facilidades de internet que dejaba en Italia, pero deseaba mantener algún contacto con poemame. Ella gustosamente me dio su dirección de correo y yo le di la mía.
Al llegar a mi casa y conectarme, me encontré con el primer email de Cleme. Desde entonces me ha mantenido actualizado de poemame y hemos estrechado nuestra amistad hasta el punto que ya la considero como a una hija. Literariamente han sido mutuos los beneficios de nuestros correos cruzados. Por mí, comenzó a poetizar en Rima Jotabé y ya aparece en su Directorio.
Clementina Bravo Rivera, chilena, me convenció tras mucha insistencia de que me insertara en la Plataforma de Poemame.com.
Al principio dude, pero finalmente lo hice, y para mi satisfacción, siempre que publico algo es recibido con buenos comentarios, cosa que me estimula.
Es poco mi tiempo para interactuar en Poemame, que tiene que ser "en línea" (internet) y me priva de la posibilidad de poder responder a todos los que me hacen comentarios y de leer las poesías de los demás poetas y comentarlas. Es algo que me apena, pues, desconociendo mis inconvenientes y carencias de recursos, quizás hasta piensen que soy autosuficiente o mal educado, y nada más lejano de la realidad que eso.
Anoche mismo publiqué dos relatos y dos poemas, incluido: "Desaparecida" ´donde expreso que es dedicada a usted. Inmediatamente tuve que desconectarme, porque de las 25 horas conque cuento en mi dirección de correos para todo el mes, ya he consumido 17 y me quedan solo 8.
Usted no tiene que agradecerme esa "dedicatoria", quién debe agradecer tener el motivo para haberla hecho, soy yo.
Muchas gracias, amigo y profesor JB.
Un fortísimo abrazo.
Saltamontes
(Pedro M. Calzada jete)
6
6comentarios 68 lecturas relato karma: 87

Sobredosis de paz

La paz deseada
Por fin fue alcanzada
Ni un crimen hay
En esta utopía
Calma y orden
Y nada más
Nada nuevo
Nada mal
Pero toda esta calma
Me está empezando
Una intensa rabia
E inmenso aburrimiento
¿Cuándo pasara algo nuevo?
Estoy cansado
De esta sobredosis de paz
Algo de caos
Habrá que causar
Y con ello la novedad
La sociedad se paralizo
Si les doy desesperación
Avanzaran por las malas
Hacia el futuro
Nuevas maquinas
Mayor inversión
Mejor mercado
Solo por el costo
De algunos súbditos.
leer más   
13
5comentarios 85 lecturas versolibre karma: 114

No mires atrás

Sube y no dejes de avanzar
No mires atrás
Siempre guía tus pasos hacia delante
Nunca mires y digas ¿por qué lo hice?
Muestra valentía y nunca dejes de ser quién eres.
leer más   
4
1comentarios 22 lecturas versolibre karma: 42
« anterior1234523