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Creador

Hay un enigma que flota
celoso de su silencio
por encima de los tejados
más allá, de nubes y cielos

Nadie ha visto sus ojos
ni oído el murmullo de sus labios
incluso aquellos que partieron
tienen selladas las bocas

Algunos descubren su esencia
abrazados por su fe
que les alivia de los vaivenes
de este viaje transitorio

Otros se aferran a esta vida
la única que cubre la piel
como esa ráfaga de aire
que nace y muere
extinguiéndose su aliento
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Mujer flama

Neciamente se desarmo la inteligencia ante el enigma indescifrable...
cuando inmortalmente ardió la belleza en caóticas macaurelicas llamas...
vestida de agudas espinas entonces le vi y el mirar se volvió una telúrica percepción muy dolorosa...
risas arremolineantes de voraces tormentas de fuego le vestían
y un vengativo relámpago me desnudo burlonamente su capricho...enrollado...
tentadoramente escondido entre su infierno...
camino así impávida entre distancias aquella enrojecida ya gastada luna
secuestrando entre sus pechos la perdida musa de Dante.
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Tu mirada

Permíteme entrar en tu mirada
Déjame sentir ese misterio
Poder llegar hasta el enigma
Que hay en el fondo de tus dulces ojos
No sé si es mucho pedir
Dejarme en tu mirada vivir
Y si la cárcel son tus ojos
Qué más hermosa y bella prisión
Pues la luz de tu mirada
Es la vida de mi corazón
Y si la vida se me acaba
No importa de este mundo partir
Pues haber tenido tu mirada
Ha sido lo mas bello de vivir.
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1comentarios 19 lecturas versolibre karma: 52

La palabra muda

La palabra puede ser áspera
al engullir el margen de su amor en sus delirios
es un precipicio final hacia la boca.

La palabra puede ser miel
y escurrirse en el sabor dulce de una linda sonrisa.

Las palabras pueden ser fuego
e incendiar un bosque verde
sin ningún remordimiento.

Las palabras puede ser un racimo de alegrías,
un hermoso bálsamo que sana mentiras.

Las palabras perecen en las imágenes,
escuchando los enigmas con asombro,
soportando el alba en un lenguaje antiguo.

Las palabras se pierden en el tiempo
rescatando el olvido silenciado a lo lejos.

La palabra es un escarnio ciego,
inconcebible historia
en donde todos perdieron.

Las palabras son inocentes
ante un castigo terrible de la historia.

Palabras ásperas
indescifrables pensamientos
que en un secreto oculto te nombran.

La palabra no tiene dueño
son los sueños sus jardines del tiempo.

Las palabras son colores en la memoria,
agonía fulgurante en obra poética,
pobreza de versos nuevos es bancarrota.

La palabra es escasa
aunque siempre sonríe es su inmortal memoria.

Con palabras construimos siempre el amor
que en cada verano habitamos,
con su canto y hondo dolor, simplemente lo hablamos.


El mute
31/08/2018.
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Hombre, sé feliz

El hombre ese pequeño ser
que vive en su caja de fósforo existencial,
que lucha por saberlo todo
y al final resulta envuelto en enigmas.

Buscando tenerlo todo,
termina en su isla de soledad, hueca:
consigo mismo,
con sus miedos, con sus demonios,
con sus desazones, con su espejo.

Yo te saludo hombre,
que vives en el desierto de la vida,
que avanzas y retrocedes
que crees que vives,
pero al final no has vivido nada:
Por la prisa, por el estrés, por los avatares de la vida.

Hombre, dale estrellas a tu vida, dale brillo,
¡Qué sea verdadera vida!
Date un baño de esperanza e ilusión.

Hombre tienes las horas contadas;
el tiempo es tirano que no espera.

Hombre ¡Despierta!
Mira tus calles, a tus vecinos, a los demás,
¡Mira que el hombre nace, crece, se reproduce y muere!
¡Sí, muere!
Cada día cada hora, cada minuto
La vida se le escapa de las manos.
Muere como ser finito que es.
Muere, dejando huella o como un grano de arena más.


El hombre muere pero también vive.
Vive para construir, para soñar, para ser...
La vida es un regalo, hombre,
¡No la desperdicies!

Desconoces que la felicidad te roza cada día.
Te mira, te saluda y tú no la ves.
¡Ella, está más cerca de lo que crees!

Te besa, te acaricia:
en tu casa, en tu jardín,
en los momentos cotidianos
y no lo quieres ver
o no los ves,
porque te cegó los ojos,
la fantasía del tener,
y buscas tener y tener
y cuando tienes
descubres que no eres feliz.
Y reparas que era espejismo el poseer.

¡Hombre, te quiero tanto!
Quiero que verte feliz.
Mira el cielo,
mira el sol,
mira la creación.

Todos los días
te regala gratuitamente su esplendor.

Hombre,
¡Tú eres el rey de la creación!
Sé feliz hombre,
sé feliz.

El mundo te necesita feliz.
Lleno de esperanza,
Libre, libre de todo.
Dispuesto solo a vivir,
plenamente,
en tu realidad cotidiana.


Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-Derechos reservados-copyright ©y safe creative
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4comentarios 109 lecturas versolibre karma: 107

Ancestro

El cielo emerge con enérgico corazón,
seduce el cuento más atrevido,
escribe la historia de una leyenda,
la nuestra se hace mito y pasión.
Removerán los océanos de esta habitación
los ancestros del enigma,
los preludios de la noche,
los estigmas de este nuestro amor.
Se nos hace verso de dragón
el bello mundo que habitamos,
hecho por almas y ancianos,
hecho por la sonrisa de los dos.
Como la Tierra misma, fruto de un león,
entre tus dedos, sostenida,
como si la estuviera escribiendo
con la misma Mano de Dios.

© 2018 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.
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2comentarios 41 lecturas versolibre karma: 61

Propia rutina

Inútil, el tiempo se avergüenza

murmurando palabras rotas.

Lento y desdeñoso en el tic tac,

que derrumba toda otra compañía,

en la rutina repite su estribillo

misterioso de horas, años y enigmas.

Señor de desmesuras, abandona

toda ausencia e infortunio

en una pura ansiedad vencida.

Inmóvil no brinda otra cosa más que silencio,

un silencio insomne en su propia ruina.
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1comentarios 32 lecturas prosapoetica karma: 75

Paraguas

El silencio ese desbaratador de ilusiones

enigmas dilapidados entre rutinas

vinimos a deshacernos la cama,

acabamos con las ganas tristes

y los afluentes ordenados.


Nos veíamos más allá de los ojos

tocándonos como ciegos

éramos exceso en pleno naufragio

retando malos augurios inventados por otros.


Encontrarnos en la misma huida

hizo que deseásemos más el alcance

de la piel y del refugio

de días de lluvia bajo las mismas sábanas.


Ahora todo son paraguas

sin parábolas húmedas

todo lo que se carga es seco y repetido.


Ya no espero despierta cuando regresas

para no ver que te has ido.
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Caída del Cenit

Vagamente me adentro a un espacio que no es mío; ¿por qué me sorprendo? Si al salir del abismo que se encierra mi mente lo único que encuentro son destinos sombríos. Como ver una tortuga sin caparazón, como ver un ave sin alas, como encontrarme en altamar naufragando en la nada. -Es más profundo que eso pienso…-

Al perecer mi voluntad me ahondo cimbreante por escombros masas que tal parecen dóciles a su regocijo ¿Regocijo? ¡Desgraciados! Pero ¿a dónde se fue el deleite de encontrarse a uno mismo? Ese que los rebaños no han encontrado por su nefasta fidelidad al amo y su pedante mocedad ante la realidad que nos mora.

Deserté de mi rebaño… Al menos eso pensaba, pues no más al caminar me encontraba heces varadas en el camino, solitarias en el ominoso yugo del destierro. Quijotesca mi alma se prestó a mutilar todo pensamiento de hielo y continuó su marcha hacia la cresta del cenit. Un camino solitario horado de quimeras que tanto salmodian las gentes. Un sendero amaestrado que busca encontrar tu catarsis recóndita y tu designio más osado.

Ya en la cumbre y su gloria, las derrotas sabían a victorias pues solo me lanzaba al destierro de mi nube contigua. Al perecer volvía con más dinamismo al venidero pues en cada nube remota conseguía un raudal húmedo que hacía llover toda gota del saber, creando en mi alma un ameno océano del incólume cenit.

¡Ay María! Diosa de la tempestad ¿qué has hecho? Convertiste cada nube en un céfiro de tu maldad y dejaste abatirme más allá del océano donde lo níveo no reina. Denotaste toda la furia del océano en un bramar de nubes súbitas, obligándome a caer directo al fondo del cántaro penitenciario. Ya en la escoria creí ver rostros conocidos ¿será el rebaño del cual intenté escapar?
Lugar muy abundante donde vertiginosamente la amabilidad te embala. Atado ahí, los rostros se ofrecían a quitarme el caparazón y teñir mis alas como si hubiera llegado a su hogar, como su hubieran aburado su alma. Rostros expertos en remover alas inéditas; lo podía apreciar por sus lujosas tijeras. Rostros egregios en tatuarte alas ilusorias prometiendo ser más grandes y caparazones sintéticos prometiendo ser más fuertes. ¿A qué creer? La caída de los cielos es como el choque de las olas con los puertos; una parte coagula erráticamente en el muelle y la otra venturosa se enraíza en la cubre del subsuelo de la arena. Allí en la arena me encontraba, sin caparazón para flotar y sin alas para nadar ¡Qué suerte la mía!

Sería indigno negar que mi agraz vertiginosidad ante la caía no está cubierta de confusión. Hasta el más ilustrado cae en la astenia de volar con el raudal infame de la ignorancia. Hasta el más quijotesco alguna vez se ve arrastrado como tortuga por los mares evanescentes del suplicio ameno de la derrota. ¡Allí me encuentro! Junto al oropel halagüeño de sus encantos y tras rubias amargas de dulzura, encontré un ser que no conocía. Un ser mórbido y ahormado por lascivias coloreadas por las masas funambulescas. Un ser que traicionó toda su honra por complacer cervalmente la plebe, merecedor de cualquier aflicción y amargura tras ajar las afroditas de los cabarés, envilecer a las náyades de su más solemne vergel y peor aún, abandonar sus miríficas costumbres que tantos lauros le habían servido de talante para su odisea. Después del desvarío nefasto solo resta la delación de los seres cándidos de mi devoción y verter en mis hombros todas las atribuciones que el perecer el ocaso y romper el alba son el perenne arrepentimiento de mi lozanía.
Después de un raciocinio diáfano en mis días sobrios no me explico cómo al llegar el final de la hebdómada rindo vasallaje nuevamente a mi pueril arrepentimiento. Se repiten los rostros y la cogorza me enyuga a la más tumultuosa situación. Ya embalado de tantos placeres y lograr fugarme de mi alma en busca de esos efímeros momentos donde creía ser bienaventurado se superpone en medio de la tertulia un santiamén de conciencia.

En mis intentos de entreabrir la mirada para apreciar mi luctuosa realidad veía las mismas sombras tortugas sin caparazón y las mismas aves sin alas, como si apreciara el reflejo de mi espectro. Una se acerca y me dice: tu rostro me es conocido, pero creo que en un sitio muy lejano donde las nubes reinan y la utopía nunca acaba de maravillar la cúspide del cenit. Turbia mi mirada como si me hubieran tatuado las pupilas, pude ver la silueta de este ser análogo en caparazón y en alas a las que tenía. Espantado ante lo visto, siento la gravedad azorada a mis pies y vertiendo en mi mente recuerdos osados del alma aquella que por céfiros turgentes había perdido, siento cuando el aupar de mi alma grácil se transforma en lúcida y tiñe el raciocinio cambiante de mi ser.

Al manifestarse el alba resulta mi despertar en el puerto, siento la pereza de mi voluntad reflejarse en mi testa cansada de impetrar, suspiro entre la salazón y observo hacia la cumbre apacible del cielo. Veo nubes distantes, pero más cerca que el abismo insulso de la ignorancia en el que me encontraba y comienza mi alma a soslayar mis penas y enigmas y apoderándose del raciocinio grita: ¡eres más profundo que esto! …limpio mi cara y emprendo nuevamente mi odisea hacia el cenit.
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2comentarios 78 lecturas relato karma: 92

Mi piel vestida de alboradas

Mi piel vestida de alboradas muertas,
antes de nacer perdidas, en el enigma
de letras presas,
que carraspean frases intensas,
y se adueñan de almas lastimadas,
que se disuelven y huyen despavoridas…

…mi piel me encierra, temerosa de ellas,
me abriga de oscuros amaneceres,
me envuelve en ella,
abrazándome mi piel muda,
y sumergidas en las eternas noches,
viajamos en la cresta
de un iceberg de tiempo…

Maricel 17/07/2018
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Obsesión

Nos obsesionamos con flores tiñas que tiñen el alma de negro.
Con noches frías, inmóviles sin amor.

Nos obsesionamos con caídas libres, con parapentes y péndulos.
Con meras raíces de un frió ardor.

Nos obsesionamos con vidas infinitas, con logros inalcanzables.
Con martirios efímeros, de bellos sol.

Nos obsesionamos con enigmas, con problemas sin resolver.
Con intempestivas caricias de la incertidumbre.

Nos obsesionamos con vaticinar marañas de pesadillas, en propia carne.
Con que la piel se desligue ya alcanza.

Nos obsesionamos con fotografías de retratos de fotos de antaño.
Con las personas en esas fotografías.

Nos obsesionamos con partituras de oro en caricias, que jamas llegan.
Con desesperantes sostenidos, que se esfuman.

Nos obsesionamos con bemoles que nos sorprenden, quitando la vida.
Con sin razones ni sentidos ni palabras.

Nos obsesionamos con dolores y placeres, que ya no sentimos.
Con frialdad ante el suicidio y la muerte ajena.

Nos obsesionamos con monstruos imperfectos, que no llegan a serlo.
Con bellezas perfectas, que jamas fueron.

Nos obsesionamos con lecturas, eternas e imposibles.
Con letras abismadas, con insectos entre ellas.

Nos obsesionamos con la obsesión misma, hasta repetirla otra vez.
Con abandonarnos a la suerte de la discordia, con nosotros mismos.

Nos obsesionamos con la dictadura, y con la libertad sin corazón.
Con la pasión y el fulgor de una estrella fugaz.

Nos obsesionamos con la cultura y el arte, sin hacer ninguna.
Con los pasajes laberínticos, de la difamación.

Nos obsesionamos con la verdad.
Y lo único que logramos es la obsesión.
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Enigma, pentagrama, algarabía

Así la melodía, la negra sinfonía,
así la lozanía, la oscura letanía.

Te mueres un poquito, repica la canción,
respiras un cachito, palpita el corazón,
transpiras tus gotitas, te suda la razón,
suspiras un silencio, te gana la emoción.

Te subes a la cima, te caes al vacío.
Te llueve la mañana, sus gotas de rocío.

Mi bello pentagrama, salpica algarabía,
enigma y crucigrama, mi vida, mi sazón,
mi dulce sinfonía, tu amor mi desafío.


~~~~~~~~~~~~~~~~~~
@AljndroPoetry
2018-mayo-11
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Las líneas de tu mano

Estrella fugaz
sol a punto de dormir
breve oasis del camino
frase perdida

Alegre gorrión en tu ventana
breve vuelo de colibrí
canto de grillos en tu noche
lecho cómodo
y tercio de vela encendida

Arcoíris en mañana lluviosa
racha de viento
arrullando tus cabellos
jaguar en cacería
puerto donde atar tu barca

Nunca aparecí en tu horóscopo
ni en tu carta astral
ninguno de tus sueños me atrapó antes
me escondí
entre dos cartas de tu tarot...

Viví en alguna rendija
de un ciclo roto
donde el destino no pasó vista
permanecí inmóvil entre tus ángeles
y no me recordaban...

Fui el antes y no el después...
el vuelo atrasado
el reloj a destiempo

Segundero desprendido
que oía el tic tac
soñando con marcar
el tiempo exacto...

Espera silenciosa
con bálsamo entre las manos
nada concreto...

Simple misterio
aparecí en futuros alternos...
cómo enigma trazado
sobre la tangente de una vida...

Destino, sí...
quizá uno de sus accidentes...

Paso
anochezco
desaparezco
caigo en olvido…

callo
vuelo
trasnocho
desangro
permanezco...
desvanezco...

Mientras duerme mi Arcano
navego el velo de tus noches
según aquél mapa
de las líneas de tu mano...

*************************
Las líneas de tu mano
2018
Transmisor d Sinestesias©
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Cazador maldito, segundo fragmento: Seguimiento

Bruma silente hirviente de luz...tartárica huidiza presa...
hipnótica fragancia de esotérica hermosura,
extraña ,
casi prohibida y pétrea cristalica roca...voladora hendidura de hora perdida y la túnica del mudo ocaso...
invasivamente lanzada,extraviada tormenta viajera
partiendo a eternos espacios de lejanía...
desafiando los abismos...
envuelta en alas de arcangélicas refulgentes mariposas...
azarosa inesperada estrella
bailando en las brasas de fuego de un vivo y fogatico hueco centro...
Noche hecha mediodía y la dividida hora de mi medianoche...
¡Tartárica presa de amnesico trazo! ¡He visto pasar tu enigma...
Cabalgando viene entre susurros!
Le vistió la posibilidad con plateada armadura
y una puntiaguda lanza preñada de luna llena fue farol entre las envejecidas oscuras sombras...
Le vi venir desde muy lejos...se transmuto el dia en sueño perdido, yaciendo moribundamente,
con la esperanza olvidada...
y una melancolía alpina hallada entre muy altas nevadas cumbres...
Misteriosa gemela hipnosis ebanica...cazadores turbulentos ojos
queriendome apresar en la engañosamente dulce trampa de tu mirada...
¿Quien me librara ahora de ese misterioso hechizo,
y del sortilegio invisible que unió parte de mi
a la cometica estela de tu esencia?
¿como iré ahora a la mítica mina de tu boca,repleta de engañosos tesoros
sin vestirme de ladrón ni dotes de archimago?
¿Que hare ahora?
Y nuevamente deliro...y nuevamente la flamígera encendida flecha hinca su deslumbrante tallo,
abriendo irregulares ventiscos surcos a la vida
Desmadejando subterráneos entuertos de la muerte
Y sueño como un loco...como un ebrio sediento de un vino ya perdido
una asfixiante sed de nueva encendida realidad revolviendo todos mis átomos
queriendo ciega y tercamente darle caza a esa efímera femenina chispa...
Y así,sin encontrarme en tanto confuso caos, me busque a mi mismo...
olvide la brújula y al desviado extravío, entendiendo la burla de esta oscura cacería:
¡Me hiciste tu cautivo, tartárica presa espinada de intoxicantes maldiciones!
Me envolviste,con aroma a melaza dulce sedujiste mi secreto...
Prisionero fui de tu desventura...
desfilando sin cadenas solo busque anhelante poder elevarme hasta ti...
¡Robarle sus alas al sol y palpar por un instante eterno el misterio exquisito del pétalo de tus labios!
¿Y me arropara ahora tu nigromántica tormenta?
¡Yo, que vengo del valle de la árida profundidad desértica,
escoltado de titilantes espejismos...
neciamente,en ti solo vi un oasis de encantamientos mentirosos,
rebosante de dulces envenenadas frutas!
¡Que venga ahora el diluvico divino trueno
y sepulte con sus balsámicas aguas
toda la maldita resequedad de mi antiguo desolado desierto!
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Camino

Vacio la mente
a la vez razono
Panorama nuevo tengo de frente
Divinidad dentro de la capa de ozono

No veo el aire pero siento su brisa
Por las estrellas queda decorado el cielo
Mis pies en el piso donde ando sin prisa
Si cierro los ojos poco a poco vuelo

Levito pero no paro de escuchar
Medito mientras doy pasos y amplifico mi sentir
Un enigma me acompana en mi paladar
Insisto en una contestacion para lo que no se puede definir
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Nuestro libro

No quiero viajar a otros ojos
indagando en sus espejos
en las telarañas de sus soledades
o en los enigmas de sus silencios

Cuando yo misma
navego entre mis encrucijadas
laberintos que penetran en mi piel
a veces como vientos huracanados
otras con el roce de la brisa

Al fin y al cabo
todos leemos el mismo libro
con diferentes páginas
con distintos capítulos
con nuestros puntos y comas
y también
con nuestros puntos y aparte
aún eso sí, con un solo final
ese final
que tu, yo y todos conocemos
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El lirismo de PI

A Stephen Hawking

Su mente era un enigma para el universo,
una adivinanza de lógica arrebatadora
ordenando el caos del infinito.

Hizo un pacto con el diablo del cosmos
para que la tierra y la luna y sus circunstancias
le hablasen en el mismo idioma imperecedero.

Irradiaba lucidez en las sombras de lo desconocido
con el tesón de esos cerebros generosos
que hacen del tiempo finito la eternidad
y de cualquier reflexión banal, una filosofía.

Evitando el nunca, el jamás y lo imposible
rodeaba de energía cualquier desafío
y de materia la más nimia cotidianidad.

Se vistió de ciencia para desnudarnos las entrañas,
para dotar a los números de música y lirismo
y llenar de galaxias los ruidos y silencios de la noche.

Su sabiduría la inteligencia de saber enseñar
sin dejar de aprender, de admirarse y de soñar
las maravillas y misterios de la existencia.

Un ejemplo de superación, una lección de vida.
Pi lo devolvió al espacio, a fundirse con las estrellas,
regalándonos una silla infinita de conocimiento.

Gracias a él lo desconocido parece fantasía,
los agujeros ya no son tan negros
y la física cuántica rebosa poesía.

Juanma

“El universo no es más que un poema complejo”.
Stephen Hawking
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Alfabetos de Amor

Para aprender ciertos alfabetos ocultos hay que pararse a mirar por la rendija prohibida del pensamiento, sentarse a esperar junto a los manantiales secretos y mirar cómo el agua nace cristalina y risueña de entre los guijarros oníricos de los sueños, acercarse a calmar la sed con la esperanza que sujeta la sombra al precipicio de tu reflejo para hacer de él un jeroglífico, un enigma, un ritual apenas tangible entre la niebla que se evapora. Solo así el idioma del amor se torna legible y pronunciable en los ideogramas de sus imágenes. Y solo entonces puede acompasarse la respiración al universo, permitir que invada los poros del corazón, dejar que la pasión queme y convierta en inimaginables constelaciones de magia esas pequeñas esquirlas de ilusión.

Juanma
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Edinburgh

Dentro del cascarón verde,
las paredes grises se coronan en punta
y ocultan
una cálida armonía en cada grieta.

Al silencio, sentado a pie de calle,
lo pisan los sonidos musicales
que acarician pieles acurrucadas
para olvidar el frío
mientras bailan danzas imprevistas.
Lagos amarillos sonrosan las mejillas
cuando el sol se viste de nube oscura
lloviendo pequeñas alegrías.

Hay enigmas que resuenan
ajenos a la vida,
que no quieren ser callados
y gritan con miedo,
y muerden el suelo,
y se elevan con alas de cuadros encarnados
a surcar miles de cielos en un solo día.

¡Y cuánta historia adormecida
en la esquina de la calle principal!
Hubo reyes, dicen que aún los hay,
pero son los pies envueltos en lanas
los que todavía sostienen la ciudad.

Y a pesar del aguacero,
a lo lejos todavía se oye al perro
ladrando en la entrada lateral
del cementerio.
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19comentarios 130 lecturas versolibre karma: 109
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