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Vueltas de la luna

¿Dónde comienza la luna
si no es
en tus ojos al
anochecer?

¿Dónde está el brillo nocturno
si no es
en tus pupilas
centelleantes hacia el
horizonte?

¿Dónde se distingue la noche
si no es
entre tu pelo y el habitar
delicado
de tu cuerpo danzante?

¿Dónde escondo mis deseos
si tu presencia está
en mi amiga más eterna
y cómplice de sueños y trincheras,
oh, sombría paradoja de la luminosidad?

¿Dónde guardo mis ganas
de bajar una estrella
de tu rostro
y ponerle un nombre
para que mi pasión se adentre en ti?

Las vueltas de la luna me tienen
ante ti otra vez,
querida ventana de anhelos,
ferviente viento que inspira el flujo sanguíneo,
eternidad hecha carne,
Me entrego a tu poder embriagante,
¡haz de mí tu acto mágico
por esencia!

etiquetas: noche, luna, estrellas, amada
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Tardíamente... (Texto Neosurrealista)

TARDIAMENTE
( Texto Neosurrealista )

Escribió tarde su tierna muerte y tarde su vieja
vida. Fuera de sí mismo en las letras se le veía,
saltando entre nubes escondidas en el bosque
tembloroso, con las manos en la luna, y el hoy
en los cabellos de los últimos recuerdos en el
patio que jugaba.
Con el fantasma de sí mismo,
por el cartón de la calle asolada, vivió poco, y
murió mucho, haciendo de su inmortalidad un
florero con pétalos ciegos, en la raíz seca del
fondo más alto, arenoso cuando duerme el olvido,
y se esconde un manojo de recuerdos en el
espejo del ropero que ya no soporta la escuela.

Y luego dice : La brisa ya no quiere el impulso
del fuego, así que tiraré esta noche en el bote
de basura, donde naufraga el acordeón pensando
en la guitarra de las tardes voluntarias.

¡ Claro que sí !... Porqué dejó la sal de soportar
al mar, el frío del hielo, y el pasar del tiempo...
Arrancándole cadáveres al grito del árbol que se
fuga, leyendo con un lago las últimas noticias de
la ruta más barata al cielo más cercano, con el
perdón en oferta, y la fé de invitado, sin sacar la
lucidez de los zapatos, ni las rodillas cautelosas
del aplauso.

Ningún infierno quiere ser ya su
nodriza, y la cárcel desdichada, huyó sin escribir
la lista que la libertad fuma, cuando corre el rojo
pedestal opaco.

Después, la soledad vuelve a su casa, y se queda
encerrada en el sueño de una alfombra, que pide al
cuarto las paredes confidentes del techo desterrado
por el piso, que a la lepra teme, y toca el perfume
repentino del marfil, y del café recalentado.

Aquí la fiebre se pregunta, y le grita en cada hueso,
del papel, y del dolor sin hacer nada, al salir por la
ventana que destella, y desconcierta al cuarto junto
al cuento rebelde, al saber de los trenes con la ropa
raída en un largo mes inmerso, con las palabras que
muerden las letras del cuarto más pequeño, lavando
al jabón con las burbujas.

Posteriormente, partió a la mitad el último recuerdo,
cruzando a pie lo años, como traficante del pasado,
muerto y amputado, en innúmeras leyendas relatado
con el futuro como prueba, y la miel del calcetín, que
una araña lujuriosa, dejó viudo al saberlo.

Así que pensó en el azul de la lengua ociosa, con la
mano de la máscara inválida, de acuerdo a la inocencia
que arrastra, y derriba la tapa sofocante del cielo, en un
frasco, con la comezón que merece ser hervida con la
pobreza más deseada, en la colina de las ricas plegarias,
del reloj que camina con malicia en los campos irritados
de una gota, empeñada en comprender al corazón sin
conocerlo, desgarrado por la consciencia en decadencia
condenada, y progresivamente desfigurada...

En esa tarde que llegó tarde hasta ahora demasiado.

Autor : Joel Fortunato Reyes Pérez.
(Tanto del texto como de la imagen)


All rights belong to its author. It was published on e-Stories.org by demand of Joel Fortunato Reyes Pérez.
Published on e-Stories.org on 05/31/2014.
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2comentarios 25 lecturas relato karma: 135

Sin sombrero...

SIN SOMBRERO

Como cuando de hule un caballo
se procede a herrar ruidosa pluma
en el papiro de roca navegando
sobre un volcán que rueda
entre las hojas del humo
en una esquina abandonada...

¡ Sin sombrero !

Ahí dónde el sol se levanta
por la noche escondida
en el fondo donde duermen
las almohadas los insomnios
por la tarde que corre
antes de llegar la madrugada...

¡ Sin sombrero !

En la formidable desvergüenza
que sonríe ante la tierna muerte
con lustrosos zapatos y el vientre
de tristes y pobres diamantes
orgullosamente venerables y fatuos
por el frío del hielo de humo fácil...

¡ Sin sombrero !

Al arribar bajo la lluvia
de túneles y sótanos
de laureles y aplausos
¡ Por mudar de pelo el huevo !
¡ Por temer de honor la altura...
del temblar genuino descubierto...!

Autor : Joel Fortunato Reyes Pérez.
(Tanto del texto como de la imagen)


Lea más: www.latino-poemas.net/modules/publisher/article.php?storyid=16212 © Latino-Poemas
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12comentarios 71 lecturas versolibre karma: 130

Las hojas al final del tallo

Medio sueño, dos almohadas,
un lamento, y te he dejado.
Un respeto por las hadas
a las que lloré tu nombre.

En la piel ya no se esconde,
sino grabado debajo,
dos mil besos y un regalo
del infiel cajón del mueble.

A ocho millas del presente,
no retengo lo que hay,
ahora duermo de costado,
cierro puertas al entrar.

El amor siempre es cotilla,
sabedor que hay dos en la
rama par de cada vida
de esta sagrada familia.
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10comentarios 85 lecturas versoclasico karma: 117

Tríada

...

En tres espacios han descubierto mi vida

Mi poesía, tu boca y tus manos y,
en tres oficios me han visto los poetas

Romántico, absurdo y literato.


Me miré desierto
lidiando con la tinta de la vida
Sin ti, para deshojar mi vida en doce segundos.

Hasta ahora había podido sostener
el peso de mis letras,
me había entendido con verbos y adjetivos,
con las demás letras que se esconden
debajo de la mesa,
esas letras que roían huesos y,
a las que ahora yo debo descubrir.

Sin ti
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4comentarios 51 lecturas versolibre karma: 125

En mil pedazos de un olvido

Lo han destrozado
la luna bajo la sombra es testigo
se esconde en la penumbra
enmudecido por el ruido de la lluvia bajo su sombra.

La tierra está triste por esos sueños perdidos
el alba ha caído en la batalla
en la vana noche lejana
con un reloj despuntando el tiempo que calla.

El polvo que fue piedra
ahora vuela hasta hasta la memoria
llora en su desasosiego
es soberbia irreversible en una tarde oscura.

Queda una joven muerte, sin belleza
sin la esperanza de aliento de los mortales
ciega y fugitiva
como el recuerdo eterno de un día que acaba.

La noche ya no rinde tributo como antes
está cansada
en los ojos refleja su cansancio
son sueños pasados que no volverán jamás.

Solo el verdadero amor no se olvida
por su sonrisa, sin un corazón traicionero
por pedir lo que busca
como si de veras no sintieras el tiempo.

Sin misterio y perdón, solo un pasado
perdiendo el ancla y navegando hundido,
la brújula la ganaste ayer
al juntar mis pedazos de un olvido.

El Mute
16/10/2018
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11comentarios 131 lecturas versolibre karma: 137

Corazón de madera

Hoy se han desviado
mis ojos, y te he visto
escondida en un rincón
con tu vestido rojizo,
solitaria y llena de polvo.

He vuelto a ver tus cielos
arropando los míos,
he visto tu profundidad
de nubes blancas
cubriendo mis aceras átonas.

Ella,
sólo quiere
que roce sus desiertos
y llene su vientre
de partículas de sueños,
se deja mesar sus cabellos,
y extravia sus besos
de ámbar.

Ella quiere soñar
sobre mi retina,
la esencia de un Sol
que se esfuma y desvanece
en busca de un Do,
y ve caer una lágrima
sin pena ni gloria.

Su corazón, tiembla
cuando la toco,
con mi mano derecha,
suave pluma
mecida por el viento,
y rozo su cuerpo,
recorriendo sus valles
y laderas,
con mi mano izquierda.

Surgen latidos entrecortados,
de tinta, danzando
versos grises de humos
plomizos y metálicos,
en busca de sus colores perdidos.

Ella sobrevive,
con un soplo
de mi aliento.

Ella,
sólo pide
el contacto con mi cuerpo.

Ella,
quiere unir su palpito
al mío.

Deja caer sus hojas secas,
desprendiendo sus inviernos,
y viste de flor de primavera.

Se desprende de sus notas,
pariendo notas nuevas.

Le susurro con voz
entrecortada,
besando su boca,
buscando como conquistar
su bello continente,
y profundizar
en su alma gemela
llena de extensiones.


Angeles Torres
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17comentarios 91 lecturas versolibre karma: 134

despojarte de inocencia

Concédeme el honor de hacerte bucear
la humedad escondida entre mis muslos,
Y ver tu cara tímida tornarse lasciva,
lamiendo sin prisa con afrodisiaco culto.

conducir tus manos a sitios desconocidos,
Bailar al ritmo de tus gemidos sobre el
sudor de tu cuerpo blanco, terso y trémulo
¡Niño, de tu inocencia despojarte quiero!

al abandonar todo vestigio de castidad
abre ante mí, tu pecho desnudo y muéstrame,
con orgullo infame y sonrisa especial
la imagen divina del pudor corrompido.
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sin comentarios 19 lecturas versoclasico karma: 84

Candilejas

Una niña fuma su sonrisa con angustia,
también, devora el defecto de su delgadez.
Le ha quedado al talle, el amor de un muchacho,
pero, finge no quererlo más que ayer.

Una niña cuenta su edad sin motivo,
aviva su ahogo en lo triste de sus sueños;
escondida en los ojos de la tierra
aparenta expresar dulcemente un adiós.

Le cuesta ducharse frente al espejo, de una navaja:
se desangra en la melodía de Sinatra,
y no le miente a la verdad para marcharse.

Una niña le teme a una lágrima olvidada.
Se despide para siempre en la frase que dejó
en la carta de anoche.

Una niña se ha perdido buscando su suicidio.
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11comentarios 82 lecturas versolibre karma: 118

Por el sofrenar ultrajante... (Experimental neosurrealista)

POR EL SOFRENAR ULTRAJANTE
( Texto Experimental Neosurrealista )

Todo está en la memoria
del aire que desteje
la lluvia del olvido
gotas de fuego, hielo, sangre,
en la frente del mar meciendo
al bosque de polvo y vidrio...

Como el misterioso brillo de unas setas invade al aire,
al adornarlo con abalorios de concha, que la senda,
triste riega, con el llanto de las cuerdas del suspiro ligero,
vibrante por su faz serena, con los pies de terciopelo,
mirando al cielo, cariñoso, dócil, un arroyo voluptuoso,
que los mínimos obstáculos allana, con las fibras del amor,
en las flores peregrinas, dónde los colores palidecen...
Luego de haber salido del futuro, y sin dejar un sucesor
en el pasado, al recortar las siluetas contra el horizonte,
que dejan al sol negro, llorando lágrimas de luz inútil...

¿ Porqué, porqué ?

¡Porque tanto las aves como los peces, tienen un campo
visual mayor que el hombre, que de no atenderse a un
tiempo justo, puede dar por resultado la ceguera total !

Porqué...
Todo vuela junto al tiempo
futuro arrastrado por el pasado
presente sin substancia
constante, continuo, continente,
del hallazgo herencia huérfana,
¡ Del desierto incapaz de ser arena...Sólo !...

Por
el
sofrenar
ultrajante... Del sistema de arrendamientos del pensamiento,
y de los préstamos de sentimientos, con las películas de sexo
y sangre, con los besos marmóreos, y el remordimiento de las
sonrisas vibrantes, con la consciencia indigente, desnuda y
sembrada, indefensa, en el subsuelo del fértil olvido pagado...
A pesar de lo que opinaran los huesos, y los huecos hogares
del polvo disperso, del mar sudoroso, de las lágrimas ahogadas.

¡Ningún sofrenar es más cruel!
¡Qué del inmenso mal, hacer un olvido infinito!
Haciendo de las serpientes palomas, y de los escorpiones corderos.

En la verde música dulce
del metal de los violines
azules los rayos se esconden
de la blancura silencia de nieve
en el corazón del tímido fuego
por el alma secreta del vacío...

Autor : Joel Fortunato Reyes Pérez.
(Tanto del texto como de la imagen)


POST DATA:
Información útil es...

eduardosuarez.net/index.php/5c/periodos-artisticos/item/13-neo-surreal
También...
es.wikipedia.org/wiki/Surrealismo
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Te Creé Con Poesía

Te creé con poesía, con el sonido del viento de las noches frías.
Y es que aún sin saber si ya te había encontrado,
yo a ti ya te quería.
Imaginé tus ojos, tu boca y tu sonrisa
y es en mi alma donde correteas a escondidas
esperando de nuevo,
una nueva poesía.

Iván A.
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Es hoy

Hoy Eros se posó en tus hombros
los desnudó de sedas y tapujos extraños;
gritó en silencio reclamando su espacio
su deseo de hablar… escondido por años
hará que tu cuerpo se deshaga
de su forma infante;
la que marca tu figura,
y tu espigado talante.
Hoy le entregas el pecado
que se te metió en el cuerpo,
la mente, el espíritu y la sangre
hoy de niña a mujer...
solo mediará un instante.
Charly
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Poémame incandescente (colaboración @vsmc2002)

Poémame está que arde
hemos encendido hogueras
difíciles de apagar;
que opacan vanidades
que esconden alardes;

Es verdad cariño,
¿qué podemos hacer?
dice un dicho
que el dinero y el amor,
no se pueden esconder...

Pasajeros de un mismo tren
en nuestras noches de aquelarre
aquellas donde el paseo por CDMX
hiciera que soñara con besarte

Y donde en cualquier oscuro rincón,
dejamos aquel ritual de espejos
y miro tu voz de frente
que me hace desvanecer
hasta el amanecer...

Lágrimas derramadas
sobre inexistentes cálices
susurros intermitentes
que surcaron los aires

Abriendo horizontes que
no tienen principio ni fin
pero en el punto medio
hicieron encontrarnos...

Besos prometedores
que no nos dejaron
incólumes,
en un tranvía de deseos
que partía cada tarde

Y que de tanto delirar
Buscamos cada mañana
Encontrarnos en el
mismo lugar...

Tú en Ciudad de México
y en mi añejo corazón
contando yo las horas
para subir al avión

Esperándote en el
Umbral de las esperanzas
pretendiendo anidarte
en mi corazón...

Tú en Montevideo
encendiendo mi pasión
con promesas adornadas
por el tic tac del reloj

Al que una vez
sentados frente a frente
decidiremos perpetuar
en una sola dirección...

Vestime de orlas nacaradas
para avivar tus deseos
de mi abuela anillo de plata
hecho de diamante su camafeo

Donde en dicha piedra lleva
"Nuestro amor"
como relieve eterno...

Gargantilla de oro
mi más preciado tesoro
que guardaba primorosa
cual si fuera una rosa...

Así superando tu pasado
y el mío, conjugando el
verbo amar, en el libro
nuevo de historias Infinitas...

Maestre en el viejo arte
de envolver con palabras
en esas tardes aciagas;
púseme camisa almidonada

Cuyo cuello perfumado de
tanto sollozar, me permites
con mis labios besar,
enredando mi silencio
y tu penar hasta esas
tardes apaciguar...

Con traje y corbata,
de charol mi calzado
buscando te gustara
mi sombrero alado...

Desde luego, Caballero¡
No obstante, para la noche
en la cima conquistar,
mi estremecer, es suficiente
de tu interior, ese,
tu sutil destello...


L & V

CDMX - 13/10/2018
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21comentarios 132 lecturas colaboracion karma: 135

Desoír

Bendíceme, de andar por tus caminos
y estropearlo todo cuando llegue a casa;

sólo que, tengas escupiéndote desde una roca,
me darás alas por error:
te prometo traer santos a tu arena.

Y te dije mentiras mejor que nunca,

también, el arte (insurrecto) tiene algo de ti,
como prueba a ello
atisbaré a escondidas, el salmo que más odio.

Siempre,
siempre el rayo cayendo hasta convertirte
en un milagro;
no lo dudes rodaré a ti para no desaparecer,

mientras observo como duermes
me salto cada sueño que no soñaste.
Suicidamente en mi edad te maldigo
como recuerdo de estar en una oración
de mañana.

Esto fue hecho muchas veces,
y todo ha sido una farsa,
no estaré allí para consolarte;

una isla antes de nacer, y seré el mundo
después de todo.

Entonces,
piedra a piedra tu alma desterrado al desierto;
y tuve miedo perderte, miedo a sobrevivir sin ti.

¿Acaso, esoír a otro hombre santo?
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2comentarios 50 lecturas relato karma: 131

Batlle siempre me ha recordado a batalla, supongo que por su espíritu incansable de luchadora

"Nosotros no somos de madre capitalista. Nosotros somos de madre obrera."


Avanza por el pasillo con el sumo cuidado de los pasos indecisos que buscan pisar sin caer, sin perder el equilibrio al borde del precipicio que es el vacío del fin de la memoria. Y yo, al verla alejarse así cada vez que me da las buenas noches, como que intento hacer memoria por ella, y recordarle continuamente a qué día estamos, qué instante de la semana es mañana y preguntarle si ha tomado las pastillas, los polvos y el jarabe, en ese orden, pero al revés, consciente de que si no la regaño cada día por la cantidad de comida que sobra nadie lo hará, pero intentando hacerla entender y razonar, porque los gritos nunca sirvieron de nada para educar y ella, tirando de refranero popular lo sabe y me mira y me lo recuerda: Que por un oído me entra, y por el otro me sale.

Que la nevera nunca esté vacía, y la despensa siempre llena, supongo que es la herencia directa de una posguerra que dejó más miseria que toda la grandeza moral que nos vendieron que iban a instaurar durante la última cruzada de la cristiandad, que por desgracia, tuvo que tener lugar en nuestro país. Cuando nos sentamos a cenar y ve alguna noticia de actualidad y me pregunta que este de quienes son, y yo le digo que es Garzón, que es de los rojos, de los nuestros, de los del Padrí; y ella sonríe, se ríe, y asiente con la cabeza, y dice, como me dice cada vez que voy a una manifestación, que al Padrí le habría gustado conocerme, que era de los suyos, de los que creen que vale la pena cambiar el mundo, y yo sonrío, y le digo que lo sé, que a mí también me habría gustado conocerlo, y es verdad, a veces echo de menos no haber conocido a ese bisabuelo del que solo tengo como recuerdo un recopilatorio de prensa soviética que se llama como el satélite Sputnik, pero en castellano -los artículos, no el nombre-.

En momentos como ese, ella hace memoria y me cuenta como iba a ver a su padre a los campos de concentración, a mí me llama la atención su conciencia de la situación vivida y como no llama cárceles, sino campos, a esos lugares en los que internaron a todos los luchadores por la democracia y la libertad que cayeron a manos del franquismo. Continúo, que me voy por las ramas. Ella recuerda, y entre esos instantes de su niñez, siempre me cuenta como a veces a los presos los dejaban nadar en la playa y me cuenta, con la ilusión de una niña, como lo veía saltar desde lo alto de una cala y zambullirse en el mar. ¿Pero tú sabes la altura qué era? ¡Como diez metros! ¡Y saltaba y hacía CHAF! Acompasando la explicación con grandes gestos, para ensalzar la magnitud de la hazaña.

Otras veces hablamos de la política y me pregunta que qué ocurre en Venezuela y yo le digo que gobierna el pueblo y a los ricos eso no les gusta y ella me dice que claro, que a esos nunca les gusta, que por eso hubo una guerra civil aquí, porque los que mandaban querían seguir siendo ricos. Y se queda pensativa mirando el infinito, y como pasándolo mal al recordarlo, pero consciente de que debe contarlo, me explica como un día vinieron unos con camisas azules a buscar a su padre. Que petaron en la puerta, y su madre, les mandó a ellas y a sus hermanas esconderse bajo la cama en la habitación. Vieron sus pies, y en medio de la noche se llevaron al Padrí. Y a ellas les tocó pasar hambre, más de la que pasaban, hasta el punto de tener que comer las mondas de las patatas si no siempre, sí con frecuencia.

Cuando me lleva al cementerio yo la sostengo del brazo, sé que necesita llevarme de vez en cuando, como mostrándome los procedimientos de esa especie de ritual con el que rendir cuentas con los que ya no están, y a ella eso le hace ilusión. Y cuando lleva mucho sin ir porque ha estado mal de la pierna o de la cadera, pide perdón y les lleva las flores más bonitas que encuentra, como excusándose por haber faltado a su cita semanal. Camina con calma, me pide que coja una regadera y se dirige a la tumba de su marido, la riega y la limpia, como cuidando todas las arrugas que no pudieron envejecer juntos, hablándole en catalán y en voz baja, contándole todas las novedades, y que mira, que ha venido el vigués, el nieto de Manolo, que que grande está y cómo cuida de su abuela, que qué bien que lo pasamos juntos, que la espere una miqueta, que todavía le falta para reunirse con él.

Después recorremos el cementerio, a mí siempre me han parecido lugares fascinantes y me pierdo observando los mausoleos, las fechas de las tumbas y respirando todos los recuerdos perdidos que viven entre los que ya no están por acá. Giramos en una esquina y luego en otra, y llegamos a la antigua zona republicana, ahora es una zona más, pero siempre me ha parecido bonita la idea de que mi bisabuelo esté allí, como una forma sencilla, pero importante, de recordar que se dejó la piel en el Ebro, en la cárcel y que se salvó de la muerte por un azar del destino, porque las celdas estaban llenas y porque España necesitaba mano de obra y Franco decidió que era mejor el indulto, que ya habían aprendido a callar, aunque siguiesen gritando en voz baja y escupiendo cada vez que pasaban al lado de los del club de Hípica, que eran todos falangistas de los de camisa azul en domingo.

Y nos detenemos frente a la tumba, y otra vez la conversación en catalán, que mira tu bisnieto, que es como tú, que ojalá lo hubieses conocido, porque es de armas tomar. Y que me riñe siempre, pero lo hace por mi bien y porque me quiere, y que lo pasamos bomba juntos y que está con una chica muy riquiña y muy maja, que viene mucho de visita. Que en muy poco estoy con vosotros, pero esperad unos años más, que los quiero ver juntos. Y no lo dice, pero yo estoy seguro de que lo piensa, que no se quiere ir hasta que me vea mayor, porque para él sigo siendo un niño, de 24 años, pero un niño al fin y al cabo, y que no se puede ir hasta que hayamos reído tanto como para no olvidarla.


Y luego volvemos, y vamos para casa, o al médico, o a la farmacia, y subimos las 95 escaleras de su casa -se sabe bien ese número y siempre que puede nos lo recuerda, sobre todo al doctor y a los otros viejos que se encuentra por la calle, entre quejas que más bien son muestras de orgullo propio-.


Otras veces vamos a por helados a la Torre, uno de chocolate para mí y uno de limón para ella, nos sentamos en un banco y vemos el cielo de Coruña despejado, mientras hablamos y disfrutamos, de los cucuruchos, de las pipas, de las vivencias, de los años. Y cuando volvemos estamos agotados, sobre todo ella, pero sonrientes y pensando en qué cenar en un rato.


* * *


La Yaya, que así siempre he conocido a mi abuela, pasó muchas penurias durante la posguerra, por eso yo cuando veo la nevera llena me enfado un poco, pero no mucho, porque me doy cuenta de que todo lo sufrido bien vale el tirar de vez en cuando algún yogur caducado, que lo importante es soportar las heridas del pasado y como siempre, intentar que el olvido no nos engulla la dignidad, que bastante nos hicieron sufrir como para que hoy en día tengamos todavía que callar.
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El viejo árbol de mango

La calle de las flores solía estar tapizada con el fruto de los ciruelos,
en aquel entonces la calle parecía estar tapizada con un amarillo tenue, todavía lo recuerdo.
Hace unos días volví y no vi más el fruto de los ciruelos que embellecía la calle, las personas que conocí se habían ido,
me dirigí a casa de mi madre y el pasado fugazmente se posó junto a mí, entonces a mi mente llegaron los días nublados en los que solía correr por el patio, trepaba el viejo árbol de mango que mi madre cuidaba como si fuese oro.
Asomé mi vista y por fortuna el árbol estaba allí, entonces lloré y lloré, porque no era sólo un árbol, sino un baúl de recuerdos que fueron guardados para mí, él sabía que yo regresaría a ese lugar, porque ahí se esconde todo lo que soy y lo que fui,
el árbol me acuñó entre sus ramas, no podía contener el llanto y entonces sentí el rocío fresco que solía sentir cada mañana cuando mi madre daba de beber agua a ese bello árbol.
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Te capturo en letras

Me gustan tus fotos. Sin mesura las veo.
Me gusta tu cara, eres hermosa aunque salgas con un "no es cierto" que esconde una certeza interna de que así es y lo sabes.

Disfruto de tu belleza. Es una belleza urbana única, atractiva que se desborda hacia todas sus formas en tu cuerpo, y que son precisas; perfectas para tus veintitantos y que te hacen tan singular en medio de lo plural. Una belleza que pone de buenas, que hace que uno diga que la vida es bella.

Portas una belleza con personalidad que resalta de entre los demás asistentes en tus fotos, y que es capaz de robar el foco de la imagen y que hace uno que diga: "los extras salidos a cuadro quedan fuera".

Me gustan tus piernas, son bonitas, pero más bonita es tu nariz. Aunque tú no eres de las mujeres que necesitan exhibirse para no pasar desapercibida, tu luz te hace presente a donde llegues.

Sé que sabes a mujer de veintitantos y a sueños todavía de adolescente consumada que se niega tan natural a ser mujer adulta y eso le pone más magia a tus fotos.

Te puedo oler desde Instagram a una fragancia dulzona y fresca. También hueles a dudas, historias de pasillo mal contadas, tragedias y galletas de vainilla.

Solo quiero que sepas por qué disfruto tus fotos y que siento al verlas. No es una declaración de sentimientos, es creación literaria, percepción estética: como disfrutas ver las formas del David de Miguel Ángel, un atardecer en el mar de Cortéz; o una ensalada fresca, astringente y acentuada a mediterráneo con carne a la parrilla y un vino tinto suave .

Estas letras son para que sepas que proyectas cosas buenas, únicas; sentimientos muy por encima de lascivia, placer y morbo. Que inspiras a la creación de artes como musa. Admirarte es admirar la belleza de un alma que sabes que no es merecedora de vulgaridades, sino de perpetuarle en las letras, como un homenaje a su femenidad y belleza.
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sin comentarios 31 lecturas prosapoetica karma: 70

Otra dimensión

Un vagabundo
entra en un mundo de palabras en la pared
(el resto de su
cuerpo en la exactitud
de una piedra)

garabatos de genialidad
juegan a las escondidas en lo humano;
mientras,
se ausculta el alma
duermen los fantasmas en sus manos;
después, pasa lista por la emoción que da
el día.

de inspiración intimista le atribuye
su díscolo corazón;
desempolvado las memorias de un viejo libro,
y lo que dijeron sus ojos
al verse en el espejo.

Siempre lleva puñados de versos
en el humo de la noche;
de carne y hueso, escondido de existencia
–extraño sentimiento, y no morir–

En un jarrón de gardenias guarda sus mejores
lágrimas,
dentro, en la cicatriz más palpable
sus recuerdos como talismán.

En la esquina de los olvidados,
y al abrigo de luces de medianoche
duerme en un colchón viejo,
adonde extrañamente voy a escondidas
a las 6am.
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8comentarios 72 lecturas versolibre karma: 115

Dónde estás Amor ???

Dónde estás Amor
te busco y no te encuentro.

Dónde estás Amor
si te tenía en mis manos
y te escurriste
como río en crecida
dónde estás flor de paraíso
regresa a la cama del irreal mundo
te pido.

Regresa a humedecer tus dulces
labios con los míos
dónde estás Amor
en que periferia te encuentras.

Porqué tanto olvido
regresa estoy escondido
detrás de la puerta
encadenado en la ventana
durmiendo en el sofá 
en la cocina preparando algo
reparando el auto
pintando las paredes del cuarto
liando con el tráfico
calmando estos nervios miserables.

Dónde estás mi despojado Amor
te busco en la fuente,
en el retrato del cerezo
en las calles angostas de mi barrio
en los vericuetos trasnochados
de un libro de poesía
o en las hojas amarillentas
de este otoño cerril
que como cuchillo cortante
aguijona mi garganta
y me sobreviene una tos

y Pienso…

A lo mejor estoy
expulsando tu veneno mortal
y tus querencias enfermizas.

www.youtube.com/watch?v=Su9z9dddly8

Ramón Pérez
@rayperez
Venezuela
12 de octubre 2018
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Duele la ignorancia cuando no se tiene nada

Autolesionarse es como un silencio vacío,
hay silencios que hablan
cuando ignoras palabras
y solo intentas a la distancia seguir mirando.

Quizás es miedo a morir en cualquier parte
lejos de mi y de mi olvido,
en una eternidad siempre lejana
tan triste y tan abandonada.

Hay sueños que se rompen sin ninguna bala
que huyen de la realidad al solo pausarla
que se esconden confundidos
como si no pasara nada.

Pero pasa todo y no lo hablas,
has dejado de sentir con los años
ya no te asombra nada
la muerte te tiene viendo un rostro de tumba profana.

Nadie se atreve a decirlo
pero tu estela está escrita con letras amadas
ni el viento o los versos pueden borrarla
es como una intacta y uma solemne calma.

Tengo frío y me derrumbo
solo quiero volar a un abismo,
inmóvil sentir que no existo
sin la edad de unos minutos bandidos.

Lloverá y no me importa no mojarme
duele la ignorancia cuando no se tiene nada,
es la noche que se me metió
hasta en mis últimas verdades.

Es el hambre de no poder amar con nada..

El mute.
12/10/2018.
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