Verso clásico Verso libre Prosa poética Relato
Perfil Mis poemas Mis comentarios Mis favoritos
Cerrar sesión

encontrados: 1290, tiempo total: 0.009 segundos rss2

¡Corre y calla! (el último maratón)

Enloquecimos cuando el saco de monedas
se convirtió en azotes cruzados.

La comunión ente números favoritos
y boletos caducados
han perdido el control remoto.

En los jardines
de hierba y vino
se almidonan camisas de fuerza,
se guarda luto equivocado
a cielos pardos.

Bandera roja,
palabras en llamas,
las criaturas del señor del tiempo
remueven desperdicios
en el único resquicio de luz
que silba en este callejón sin salida.

Recuperar lo perdido
será imposible,
el despilfarro de almas
ha rasurado la cabellera del mundo.

Rápidos negocios a quemarropa
en coches con ventanas opacas,
la clientela se impacienta
en los bajos fondos de la discoteca.

Dejo como aval mi brazo izquierdo,
si algo no sale bien
aplaudiré el resto de mi vida
con el derecho.

En el último transbordo de metro
caigo en la cuenta
que aún porto los dos brazos
y que mis bolsillos
están repletos de billetes falsos
y que he cruzado la meta.

"Ya no me apunto más
a un maratón,
cuelgo las botas,
no, mejor las tiro".
leer más   
8
2comentarios 31 lecturas versolibre karma: 112

Insumisos

Poseidón versus Neptuno.
Feroz tridente al dente
que siempre amenaza danzas
de las insumisas gaviotas.

¿Acaso no hay cielo ninguno
en este mar rasante rampante
que mata gaviotas idiotas
por esos pecados imbéciles?

Saber versus conciencia
la fuerza que refuerza.
Violencia que no ciencia
solución que más machaca.

El mandamás versus lucro:
feroz policía que oficía
en este pueblo que vadeo
masacra insumisos lerele.

Violencia que nunca acaba
Solución que se propaga
leer más   
9
4comentarios 47 lecturas versolibre karma: 135

• efímero setenta y siete •

• efímero setenta y siete •

Me pasa un poquito como a Loreto Sesma en eso de que nada de lo que escribo le llega a mi tristeza ni a la suela del zapato. Y es que muchas veces el dolor es tan agónico que no puedo expresarlo por mucho que lo intente.
Y entonces me ahogo. Me ahogo porque esto no hay quien lo desahogue. Porque sigo sin aprender a nadar en este mar de verdades repleto de remolinos que no cesan en su afán de hundirme. Porque sigo sin saber respirar bajo este océano donde, ya cansada de patalear, miro hacia arriba en un último intento de pedir auxilio, mientras noto todo mi cuerpo descendiendo a las profundidades.

¿Sabes? Estoy segura de que nos habríamos unido aún más con el paso de los años y saber que ya no voy a poder vivirlo porque te han arrebatado de mi lado me causa una ira oscura que temo que me contamine el corazón para siempre.
Has despertado en mí a todos aquellos demonios que me pedías que dejara salir. Aquí los tienes. A mi lado. A mi espalda. Pero enfrente lo único que veo es un camino que se me presenta ya sin sentido y sin meta atrayente. ¿Cómo se supone que voy a liderar este infierno sin ti?
Me diste las herramientas y ahora has desaparecido. No nos dio tiempo a establecer las normas que limitaran a este fuego que surge en silencio pero con fuerza dentro de mi pecho. Me siento como Fénix explotando de adentro hacia afuera, provocando un caos irreversible. Siento que no era esto lo que me pedías que sacara. O quizá tenías demasiada esperanza en mí.
Debería haberme ido yo. No hay día que no lo piense. No hay día que no pregunte por qué tú y no yo.

Solo era una niña que se había acostumbrado demasiado rápido a tener la miel en los labios, y ahora que este sabor amargo me crea nudos en la garganta no puedo hacer más que castigarme por no haber hecho más, haber dicho más. Esta culpa y la injusticia del azar que decidió, sin pedir permiso, que te iba a llevar a ti, está acabando conmigo.
Lo estás viendo. Estoy segura. Estás siendo partícipe de este montón de cenizas que soy reconstruyéndose para crear a un monstruo carente de lo último que alguien debe perder: la esperanza.
★ //
4
sin comentarios 34 lecturas relato karma: 44

Conozco bien el hambre

Conozco bien el hambre, mi abuelo ya me hablaba de esa la sensación de vacío que te hace olvidar los sueños y centrarte en sobrevivir.
Ese instinto que te hace hacer cosas inimaginables cuando ese hambre ya no solo te está estrangulando a ti, cuando ya toca a tus hijos, cuando ya se repite en los días y no sabes si mañana tampoco vas a poder masticar alguna cosa.
Las mariposas se mueren en el alma sin alimento.
Los fantasmas crecen y no dejan ver más allá de la montaña de fracaso que no nos deja avanzar.
Invisible a la sociedad, siendo una carga para las personas que antes nos rodeaban y creíamos que siempre nos ayudarían.
Volviéndome un muerto en vida. Sin posibilidad de remontar en la rueda de la desesperación. Valorando todo lo que un día tuvimos y el destino nos arrebató.
Buscando trabajo solo, pues todas las manos tendidas cuando la vida daba frutos ahora están recogiendo sus propias manzanas que ni siquiera comparten conmigo.
No es que sea menos, sigo con las prioridades en orden, primero ellos, sangre de mi sangre, luego yo.
Pero los ríos que antes regaban todos mis campos no traen más que aire y la sed me agarra las cuerdas retorciéndolas sin piedad.
Me veo saturado, sin salida, hasta el punto que a veces giro los grados de la perspectiva en amargos sorbos que me hacen olvidar momentáneamente en lo que me he convertido y me devuelven a la persona que podía ser a veces.
Acto socialmente aceptado entre todos menos entre nosotros, los que no tenemos derecho, a los que culpáis de nuestro propio fracaso, a los no dejáis pasar del foso de vuestro castillo, de vuestra seguridad.
He visto tantas espaldas de caras amadas que llegué a perder la fe en los demás y en mí mismo.
Por suerte, con la última cerilla de la caja conseguí encender la hoguera que me hizo visible para ella, la oportunidad que me devolvió la suerte.
La bocanada de aire que me permitió llegar a la superficie y sobrevivir, cuando creía que todo se acababa allí abajo.
Me veía a mi mismo cómo el submarinista que se queda sin oxígeno a 40 metros, mirando hacia arriba y sabiendo insalvable la distancia, sin fuerza para avisar a su compañero, siendo víctima de la presión y qué por algún inesperado motivo se salva valorando la vida como nunca antes.
Valorando los días, el amor, la salud, la suerte de vivir.
Pintados mis días de verde, recuperada la confianza en mis posibilidades, sueño de nuevo en grande para construir un futuro sólido mientras me recuerdo a mí mismo en la época más oscura.
Parece que hayan pasado años sin embargo algunas de mis pertenencias aún huelen a la humedad de la calle.
Ahora, sin el rencor que me amargaba los sorbos, soy una mano tendida a la necesidad, pues sin ese empujón hacia la salida seguiría en la cueva del sufrimiento, muriéndome lentamente a los ojos de los demás, ojos en los que no encontré complicidad y que ahora lloran con mi historia, ojos solitarios, ojos que ven sin mirar.
10
2comentarios 34 lecturas concursobac karma: 100

Amar es sencillo

Vivir con amor es sencillo
amar sin disidencia
con un cariño que no caduca
que no defrauda a las emociones.

Amar es reír sin lágrimas solitarias
vivir alejado de un abrazo helado,
sin la mirada triste que duele en quebranto
libre del acoso ignorante y malo.

Difícil es amar con el inconsciente
este te engaña de repente,
no comprende las emociones
se precipita con el drama de no tenerte.

Complicado es querer abstenerse
la pasión deslumbra al amor verdadero,
el verdadero secreto del amor es no morir amando
como un despojo inerte, envenenado.

Amar es fácil
cuando las miradas tienen memoria
y la madriguera está llena de cariño,
cómodo y seguro es siempre seguir en un solo sitio.

Mi abuela amó hace ya mucho tiempo
cuando el amor valía en una sola palabra,
se dormía entre las flores y la noche fría
nunca faltaba fuerza para encontrar la bella morada.

Cuidó de su huerta hasta que ya no pudo hacerlo
amó a sus plantíos con toda su fuerza,
cada uno de ellos le entregó su fruto
era un pacto seguro, sencillo entre ella y la tierra.

Hoy el amor es engañoso
a veces se extravía extrañandolo todo
no sabe que no viene en combo con euros o dólares verdes,
el amor llega a veces en harapos deseando solo quererte.

Recordar por qué he vivido es fácil
lo difícil es no olvidar el camino correcto,
cuando amas a veces el sendero se pierde,
el amor que duda tiene un final irreverente.

No lo dudes,
no sientas vergüenza por lo que sientes,
amar es sencillo,
lo difícil es darse cuenta que lo primero es quererse.

El mute
16/11/2018.
20
9comentarios 156 lecturas versolibre karma: 108

Tiempos invernales parte 2

Tiempos invernales
tiempos vibrantes
tiempos palpitantes
giran por el espacio
un Atlas
los contempla.

Se calienta el fuego
en los sésamos del bosque
y en mi pecho ardido
arde tu volcánico deseo.

y comencé a transitarte
junté fuerza
y le clavé un mordisco al silencio
embadurné mis huesos
con las sílice del viento
y abracé el cielo frontal
de tu desnuda pelvis
de amplios lares
y azul turbulenta.

Te bebí toda
hasta quedar satisfecho
tus grandes pezones
vibraban encantados
por el álgido y cálido momento.

Llena de gloria
partiste
hacia otros confines
donde te busco y no te encuentro
en estos tiempos invernales
los cuervos
me traen
tu sollozo lamento.
leer más   
17
10comentarios 77 lecturas versolibre karma: 120

Herida por el sol

Me muero irremediablemente
herida por el sol
en un sueño permanente,
las calles han tapizado
de lluvia de otoño
sus lánguidos atardeceres,
infectados de sensaciones
de humo.

Una tristeza de mar
se aferra a sus muros,
y el crepúsculo insoportable
desfallece en un "sino"
de agua leve y suave,
mirando hacia un viaje
ocasional.

Mira mis campos
arrasados por el sol,
huyendo del olvido,
aniquila mi tedio
y desarma mis fuerzas,
y yo, permanezco inmersa
en un plancton de entrega al sol,

Y...muero en las mayúsculas,
dejando las minúsculas a un lado.

Y.... conjugo mis labios
en versos enfrentados,

Y.... alimento una ilusión acuesta,
como casa de caracol.


Ángeles Torres
leer más   
21
11comentarios 95 lecturas versolibre karma: 138

La ansiedad y su momento

He construido ansiedad
anida orgullosa en mi cuerpo
ha tejido con calma
cada uno de sus momentos.

Es ilusorio engañarse ignorando
a nadie engañas
los ojos delatan
se asoma la tristeza comiendo de tus entrañas.

No desperdicies los días intentando
amar es muy inmediato,
que el rechazo no sea una constante
parte el deseo de seguir callando.

Anímate que no eres el único
la nieve colapsa a las flores
marchita con el frío hasta el último tallo
el páramo lo deja estéril, perplejo contemplado.

Aún en tu derrota
en el oscuro momento
emerge la fuerza
se impone en un suspiro profundo.

Algún día agradeceremos
que alguien nos haya aún amado,
con cada gota de rocío que vivimos
sobrevivimos al cruel destajo.

No intentes morir en el ahora
no es tu momento, vive conmigo
y te enseñaré a amarte de nuevo
en lo profundo de la ansiedad y su momento.

El Mute

15/11/2018.
18
10comentarios 154 lecturas versolibre karma: 129

Un día...

Un día comprendí que había dejado atrás
la primavera
y que en ella quedaban dormidos
muchos sueños y proyectos.

Un día recogí el soplo de la brisa
que volvía con fuerza hasta mi lado
y entendí el mensaje que dejaba.

Un día volví a la vida maltrecho y sediento
pero con la esperanza
de encontrar unas nuevas mariposas.

Un día me di cuenta de que los corazones latían,
las pupilas miraban,
los pajarillos cantaban en los árboles,
y los niños corrían en la plaza…

Y todo esto lo vi en los ojos del anciano
sentado en un banco del jardín.

Rafael Sánchez Ortega ©
21/10/18
11
2comentarios 79 lecturas prosapoetica karma: 108

Carta abierta

Al excelentísimo Sr. Juan Benito Rodríguez Manzanares:
Creador de la nueva estructura poética conocida por Rima JotaBé, poeta, profesor y dramaturgo.
(Copia de: Respuesta a un email)
Amigo mío, Don Juan Benito.
El verso correcto es:
"De sencilla, es real, que nada tiene" = 12 sílabas

El poema "Desaparecida" se lo dediqué con gran placer, pues nadie me ha estimulado más a que haga poesías que usted.
Y créame si le digo que de no ser por ello, solo coquetearía con la poesía intentando hacer alguna, de vez en vez; primero por mis desconocimientos poéticos, y segundo, por el miedo a hacerlas mal.
Pero a Dios gracias (y a usted), desde que envié mi primer poesía a uno de los concursos de Rima Jotabé, recuerdo la amabilidad con la que me hizo un señalamiento crítico y además, me instruyó respecto al error con una lección sobre poesía. De ahí en adelante, enseñanza tras enseñanza me ha ido cultivando y hasta convenciendo de que realmente tengo fibras de poeta. Creyéndomelo un poco, he comprobado que las hago mejor.
Estuve desde el 2 de mayo hasta el 15 de septiembre (2018) en Italia. Mi hija me facilitó su moderna PC, con Sistema Operativo avanzado y en idioma italiano, teclado igualmente italiano; Servicio de Internet con 20Gb de velocidad a tiempo completo, y un mundo de posibilidades mediante múltiples programas instalados que me deslumbraban. Me sentía como un macondés descubriendo el hielo y los espejos. ¡Y no hablo italiano!
No obstante, hurgando y probando, con incertidumbre por supuesto, me aventuré a buscar sitios en internet relacionados con la literatura en general y la poesía en particular. Ahí, descubrí la Plataforma de Poemame.com y me cautivó. Desde el primer instante me atrajo con tal fuerza que no dejaba de conectarme a ella durante horas, lo mismo de día que de noche.
En línea, me satisfacía el placer de leer las obras de toda una pléyade de poetas (y poetisas) publicadas en diferentes modalidades.
Con sinceridad, comenté mis opiniones a cada autor/ra cuyos poemas u obras eran de mi agrado.
Además de entretenimiento, me aportaron todos cultura general. Fueron decenas o cientos los comentarios que hice cada día durante más de dos meses. ¡Y nunca publiqué!
Recuerdo que el último comentario lo hice a la poeta cuyo perfil es: "cleme eternamente". En el mismo le expresé que a la mañana siguiente retornaría a Cuba, mi entrañable patria, donde no tendría las facilidades de internet que dejaba en Italia, pero deseaba mantener algún contacto con poemame. Ella gustosamente me dio su dirección de correo y yo le di la mía.
Al llegar a mi casa y conectarme, me encontré con el primer email de Cleme. Desde entonces me ha mantenido actualizado de poemame y hemos estrechado nuestra amistad hasta el punto que ya la considero como a una hija. Literariamente han sido mutuos los beneficios de nuestros correos cruzados. Por mí, comenzó a poetizar en Rima Jotabé y ya aparece en su Directorio.
Clementina Bravo Rivera, chilena, me convenció tras mucha insistencia de que me insertara en la Plataforma de Poemame.com.
Al principio dude, pero finalmente lo hice, y para mi satisfacción, siempre que publico algo es recibido con buenos comentarios, cosa que me estimula.
Es poco mi tiempo para interactuar en Poemame, que tiene que ser "en línea" (internet) y me priva de la posibilidad de poder responder a todos los que me hacen comentarios y de leer las poesías de los demás poetas y comentarlas. Es algo que me apena, pues, desconociendo mis inconvenientes y carencias de recursos, quizás hasta piensen que soy autosuficiente o mal educado, y nada más lejano de la realidad que eso.
Anoche mismo publiqué dos relatos y dos poemas, incluido: "Desaparecida" ´donde expreso que es dedicada a usted. Inmediatamente tuve que desconectarme, porque de las 25 horas conque cuento en mi dirección de correos para todo el mes, ya he consumido 17 y me quedan solo 8.
Usted no tiene que agradecerme esa "dedicatoria", quién debe agradecer tener el motivo para haberla hecho, soy yo.
Muchas gracias, amigo y profesor JB.
Un fortísimo abrazo.
Saltamontes
(Pedro M. Calzada jete)
6
6comentarios 66 lecturas relato karma: 87

No hacen falta alas

El día despuntó lluvioso, sin sol y con viento de cuaresma. Al abrir la ventana fue esa la primera impresión de Rita. Observó cómo se balanceaban las ramas y caían hojas y flores de la mata de aguacates. Lamentando los frutos que se perdían…
—La Naturaleza es así, por un lado nos da y por el otro nos quita —Se dijo.
Caminó a la cocina a preparar croquetas de pescado, cuya masa y componentes tenía dispuestos desde el día anterior. Los colocó sobre la mesa y comenzó a hacerlas.
Embadurnadas sus manos, una mosca se le posó en la nariz obligándola a mover la cabeza, pero no se iba, pasó a cosquillear entre sus dos fosas nasales. Llevó bruscamente el rostro a uno de sus hombros, pero la mosca se apartaba de un lado y se posaba en otro de su fisonomía, cosa que le mortificaba tanto que se daba manotazos en la cara y en el aire queriendo azorar al juquetón insecto. Tenía ya el rostro embarrado como sus manos y el mismo olor a pescado. Y la mosca…ahí, ahí…, ahí.
Como si una fuera poco, otras dos, atraídas por el olor volaron zigzagueantes retando los amagos de Rita, que exasperada, se puso de pie y buscó algo para azorarlas; y lo primero que agarró fue una espumadera metálica con la cual cortaba el aire con fuerza tras las moscas decididas a enloquecerla. Por un zumbido en la oreja se dio con tal fuerza que se hirió con la espumadera y comenzó sangrar.
Sobre la fuente de cristal con la masa de pescado, tiró un espumaderazo tal a uno de los insectos, que ésta cayó al piso y se hizo añicos.
Variando de táctica, la pobre mujer cambió la espumadera por un grueso paño de fregar, que tras humedecerlo para tomara peso, se dio a la tarea de afinar puntería y lanzarlo sobre los insectos, fallando unas veces y otras no. Cosa efectiva, pues logró aniquilarlos uno por uno…; además de romper algunos vasos.
— ¡Hijas de…! —Gritó irritada sin concluir la frase, al escuchar una zumbadora sintonía que acababa de entrar y posarse sobre la masa de las croquetas regada y pisoteada por ella misma en el piso.
Con las manos en la cabeza, se sintió envuelta por un enjambre. Riendo inconteniblemente procedió a dar vueltas y vueltas con rapidez… ¡Y comenzó a volar…!
4
2comentarios 55 lecturas relato karma: 64

Podríamos haber sido una

Cómo te tengo que decir
Que muero por ser el mejor borde de tu cama
Que aun pareciendo extranjera me sigo perdiendo entre tus recuerdos
Entre aquel beso que casi nos marca

Podríamos haber sido una
Una, libre, valiente
Yo, ahora más rebelde, derretida entre las entrañas de tu nombre de invierno caído
Esperas mi regreso con tus ojos verdes mirando el camino por el que partí a la aventura que me hará llegar a la crudeza de tus caderas

Porque te deseo con toda la fuerza que mi dulzura tiene
Porque nunca mi boca hambrienta te lo ha confesado
No puedo dejar de pensar en ti, en el timbre más roto de tu voz, en cómo tu forma de mirarme me desnudaba de argumentos
Cómo te tengo que decir lo mucho que te amo
Que podríamos haber sido una
Que eres el estallido que siempre me dejaba paralizada

Que muero por ser el mejor borde de tu cama.
9
2comentarios 62 lecturas versolibre karma: 118

Mi gema más preciosa

Naciste en Venecia
entre el cristal y el crepúsculo,
en tu sangre corre un río Noruego
lo supe muy bien cuando mis ojos te vieron.

Ese día en que naciste
supe cuanto te quiero,
sabía que con el paso del tiempo
mejorarían tus anhelos.

Te ha crecido el carácter
la fuerza y el ímpetu,
la belleza de tu madre
la bondad de tu abuelo ausente.

Aprenderás la sabiduría de tu abuela
la espiritualidad de tu tío,
tu propia presencia ya es grande,
lo veo cuando dibujas tus sueños perfectos.

Los números en el reloj de arena
marcan diez y nueve,
no encuentro el verso exacto
que describa lo que siento por ti en este momento.

No hacen falta palabras
aún tengo las fotos
de aquella niña traviesa que amo
cada día que te veo más vivir.

Miguel Adame
12/11/2018.

A mi gema más preciosa.
14
6comentarios 147 lecturas versolibre karma: 123

Mi sostén

Todos conocemos la sensación que recorre por nuestro cuerpo cuando, de niños, una ola nos golpea desprevenidos. Caemos bajo el remolino de agua que nos arrastra sobre la arena, raspando nuestros brazos, golpeando nuestras piernas, metiéndose en nuestra boca y en nuestros ojos. Ahí, sumergidos en el agua, nos arrepentimos de haber querido entrar.
No hay nada más placentero que esa primera bocanada de aire que uno toma apenas puede salir a flote y sacar la cabeza al exterior. Esa sensación abrumadora de sentir entrar en el cuerpo todo el oxigeno perdido por culpa del golpe de la ola.
Hace un tiempo yo era ese niño que, desesperado, buscaba recuperar el oxigeno. La vida era la ola que me golpeaba una y otra vez dejándome cada vez más cansado, incluso hasta llegar al punto en el que estuve a punto de rendirme, de bajar los brazos y dejar que el agua me tapara y la corriente me llevara a su merced.
Pero entonces apareciste.
Fuiste mi ancla, poniéndole fin a la fuerza de la corriente. E incluso mejor que eso, fuiste el oxigeno entrando en mí, devolviéndole la vida a cada célula y a cada órgano de mi cuerpo. Te abriste dentro mío como si supieras el camino de memoria, poniendo cada cosa en su lugar, sacando lo que no servía, reparando todo lo que estaba roto y dándole vida a todo lo que yo pensé que estaba muerto.
Desde ese día te convertiste en mi sostén.
Lo único que necesito es voltear la cabeza y ver que estas a mi lado, para saber que todo está bien, y que todo saldrá de acuerdo al plan.
Desde el momento en que llegaste eres el oxigeno que entra a mi cuerpo y me devuelve la vida día a día, con cada acción y cada gesto. Con cada caricia y con cada beso. Eres lo único esencial. Lo único que necesito para vivir.
leer más   
5
sin comentarios 32 lecturas relato karma: 60

Soñando con un ángel

Apareciste en mis sueños y como de costumbre corrí hacia ti, tu brazos se volvieron alas, tus ojos tenían un brillo característico, tu sonrisa resplandecia y me guiaba, tu rostro era tan blanco cual angel, no eres sólo tu quien estaba ahí, era tu alma y corazón los que me indicaban el camino y me daban las fuerzas necesarias para continuar el recorrido, al llegar donde te encontrabas sentí una calma y una gran paz me besaste en la mejilla, quería tenerte así para siempre pero me dijiste levantate y al despertar me Di cuenta que sólo fue un sueño, un sueño tan placentero y bonito que me gustaría volver a soñar contigo....

Alexndre
leer más   
10
sin comentarios 92 lecturas prosapoetica karma: 111

Quien quieres ser?

Y el mundo se volcó contra mi, las esperanzas desaparecieron y el momento de la verdad llego.
No fue el amor lo que me hizo pensar, no fueron las decepciones las que me hicieron fuerte, no fueron esos momentos donde perdí la fe.
Fue entonces aquel sol reluciente avisando un nuevo dia, una nueva luna, una nueva vida.
Un nuevo ser , un ser nacido en mano bendita, inspirado por esa luz llamada esperanza y construido en base de luz.
Mi tiempo no fue el tuyo y nunca lo sera, yo vivo en tu tiempo y soy tu realidad, soy tus minutos, soy tus horas , soy tus pensamientos, soy por quien te apasiona, soy yo unico y revelador el que te hace ver mas alla de tus estrellas, soy aquel que te da fuerzas para seguir tu camino, soy aquel que cuando estas triste te cuenta chiste, soy aquel que cuando estas en duelo solo te hace recordar momentos alegres , soy aquel que vive en ti y siempre viviré, porque yo soy tu y tu eres yo.

EXMLXT (Marcos Moreu 2018)
6
sin comentarios 43 lecturas relato karma: 72

Décima I: Degaña

Hay un secreto guardado
en la hulla de sus minas,
en sus fuerzas desmedidas,
parece estar custodiado,
pues tampoco lo he encontrado,
en sus pintorescas brañas,
ni en la más vieja cabaña,
ni en las piedras de los Castros,
ni tan siquiera en los astros,
que acarician a Degaña.
17
2comentarios 202 lecturas versoclasico karma: 122

Me habló tu puerta al pasar...

Me habló tu puerta al pasar
y me dijo que no estabas,
que marchabas por el mundo
a disfrutar la jornada,
y yo, con pena, seguí,
con la mochila en la espalda,
sudoroso y muy cansado,
caminando hacia la nada,
y mis brillantes pupilas
desgranaron unas lágrimas,
unas gotas del rocío
y de lluvia con legañas,
y no las quise quitar,
las dejé que me bajaran,
que besaran mis mejillas
temblorosas y muy pálidas...

Me habló una rosa al pasar
y me pidió que esperara,
que no marchara sin ella
porque la brisa se apaga,
y yo, sin prisa, tomé
a la rosa que así hablaba
y me clavé con su espino
sin darme cuenta de nada,
la sangre brotó con fuerza
por la vena desgarrada
y yo no pude seguir
pues la visión se borraba,
entonces besé los pétalos
de la rosa tan sagrada
y la dejé que se fuera
con la brisa hasta tu cara...

"...Me habló la luna en el cielo,
me preguntó qué pasaba,
y yo la dije que un niño
recuperaba su infancia..."

Rafael Sánchez Ortega ©
27/10/18
10
sin comentarios 62 lecturas versoclasico karma: 126

100 días

Quizás habría hecho falta más primaveras
más ocasos, más domingos, más detellos
más instantes
Quizás nos conformamos con desgastar el tiempo
y el tiempo termino por desgastarnos
y le pusimos esperanza a los intentos fallidos
y cuando llego la hora ya no quedaba fuerza
Quizás no fueron suficientes los 100 días
y nos faltaron muchas más noches.
leer más   
20
5comentarios 76 lecturas versolibre karma: 131

Admiración...

Es tu mirada
que para las horas
derrite las rocas
y da luz a la sombra

Es tu cara
que habla callada
que quema y atrapa
y es tierra soñada

Es tu fuerza
que deleita y asombra
que rompe las reglas
que llega y se queda

Es tu palabra
que duerme la cama
que no pierde calma
y llega hasta el alma

Eres tu
y basta ya de palabras
Solo tu
y lo sabes de sobra

Dama de damas
que deleita y asombra.......
leer más   
13
7comentarios 94 lecturas versolibre karma: 129
« anterior1234550