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La musa

Mirad que no he podido estar sin ti.
Un cuerpo sin sombra en la oscuridad,
álgido rostro, cabellos de aroma,
mirada traviesa de sutil sonrisa,
el resplandor en cada paso sin un final.

Respiro tormentas halagos del viento,
olas que vuelcan añicos, huecos sin llenar.
No existe adjetivo a palabras sin letras
me convierto en brisa, puedo volar.

Se diluye la arena uniendo los pasos,
cubro las huellas de un alma rota.
Atajos que mienten, verdades y engaños.
Sin ser seguros, los quieres cruzar.

Búsqueda intensa, memorias vacías.
Detienen el tiempo sin despertar,
la falta de aliento de un existir.
Un grito al vacío, caída en picada.
La colisión del viento en mi cara.

Puedo sentir tu presencia.
Tremendo viaje dentro de ti,
distancias se unen al caer las hojas,
retoños de invierno.
La mirada tímida de fuerte armadura.
Temblor de los pasos con seguridad.

Toco tu alma sanando la herida.
Ensamble perfecto que forma la vida.
Dibujo de un rostro inevitable caída,
gobiernas los sueños en cada estación
Te has vuelto la musa en cada oración.

Anhelos se cruzan simbiosis perfecta.
Ansias tremendas por la oscuridad,
palabras de fuego me estampan de nuevo.
Un cierre de ojos hermosa locura,
que busca encontrarte en la realidad.

Corriges tu marcha de andar cadencioso.
Retornas tu viaje observas mis letras,
un beso de lluvia que moja los cuerpos.
Aliento de vida a mi alma perdida.
Te has vuelto la musa en mi soledad.





Por: WilyHache®

17 de octubre de 2018
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El frío invierno de la vida

Sentado en la silla a la entrada de la casa, José, como cada mediodía, esperaba paciente a que su mujer terminara de arreglarse. Y es que ella, conservaba intacta su coquetería femenina y le gustaba acicalarse delante del espejo antes de salir a comer.
Un poquito de brillo en los labios y una rayita azul junto a las pestañas para dar un poco de alegría a la mirada.
"Que ni los vecinos ni nadie en la calle sepa de mis tristezas. ¡A nadie le importan!. Hay mala gente que, por delante te pone cara compungida, te da golpecitos en la espalda y luego, por detrás, critica y disfruta con los males ajenos. Además, tampoco me van a solucionar nada" solía decir. José, torcía el gesto. "Condenada mujer, si vas a tener razón" Pensaba para sus adentros.
- Carmen, date prisa o llegaremos tarde. Ya sabes que se forman largas colas y luego nos toca esperar al segundo turno, y yo, ya no estoy para aguantar tanto rato.

Los años y la vida se les habían echado encima a los dos. Cincuenta años de casados cumplirían en Diciembre, y sus vidas habían cambiado tanto que, ya apenas recordaban todos los sueños que se quedaron rotos en el cajón. Aún así, con los ochenta y dos años de José y los setenta y nueve de Carmen, que jamás reconocería aunque le clavasen astillas entre las uñas, todavía se las arreglaban para vivir solos en su casa.
Una casa vacía de los hijos que tuvieron y que, ya hacía tiempo que volaron del nido. María, la pequeña, trabajaba en una galería de arte en Boston. Junto a su marido George, un ingeniero americano, vivían en una preciosa casa con un enorme jardín, por donde ya empezaba a corretear el pequeño Andrea. Dos añitos y medio había cumplido. En las fotos que les envió María por correo electrónico, pudieron constatar que el niño, se parecía a su abuelo. Al menos, eso decía la abuela. “Ha salido guapo el nieto, tiene tu cara. La de antes, ahora estás viejo y arrugado” le decía con una media sonrisa.
Después, junto al documento gráfico, unas letras:
“Que si tenéis que venir… Que si estamos buscando la manera de ampliar la casa…Que si tenemos planeado hacer una pequeña construcción en una zona del jardín, para que podáis tener vuestro espacio… Un dormitorio, con una pequeña cocina y un cuarto de baño independiente para que estéis cómodos... Que ya os iremos diciendo... Que ir a España para veros está complicado porque George tiene mucho trabajo… Que lo sentía mucho, pero que estarían en contacto.” Y luego… “Que… ¿qué tal todo…? ¿que si estaban bien de salud? Y que un beso…”
Carmen, suspiró mirando a su marido.
– Todavía no hemos podido conocer y besar a nuestro nieto. Acuérdate de lo que digo, eso no va a suceder. No nos quieren allí. Somos viejos y les estorbamos.
José, entornaba los ojos recordando los sacrificios que habían hecho, para que su hija hubiera podido estudiar su carrera en Madrid; muy por encima de lo que se podían permitir, pero trabajando duro para conseguirlo.
Lo mismo que lucharon para ayudar a Carlos, el hijo mayor. Tanto, que dieron todo lo que tenían y más. Toda la vida tratando de sacar adelante ese pequeño negocio que José, heredó de su padre, y que luego, él, puso en manos de su hijo. Pero Carlos no supo hacerlo y lo arruinó. Lo perdieron todo, hasta su propia casa. El hijo, además, en su mala cabeza y en una huida hacia adelante, firmó pagarés por cientos de miles de euros. Una locura que lo llevó a poner pies en polvorosa. Hacía diez años que apenas sabían nada de él. Por algún conocido averiguaron, que andaba por Francia trabajando en hostelería.
El caso es que, Carmen y José, se habían quedado solos en una casa silenciosa y fría. Sobre todo, fría en invierno cuando había que tener apagada la calefacción, porque la pensión no daba para más, ahora que también, tenían que pagar el alquiler de la que un día fue su casa en propiedad. Y tampoco llegaba para la comida caliente del mediodía, porque si comían, no podían comprar los medicamentos que necesitaba José. Así que, cada día Carmen, se pintaba una rayita azul entre las pestañas y una sonrisa brillante en los labios. Escondía en el fondo de su bolso todas sus tristezas y agarrando a su marido del brazo, se bajaban a un comedor social que había a tres paradas de un tranvía, que no cogían.
Si salían con tiempo… no tendrían que esperar al segundo turno.
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Tardíamente... (Texto Neosurrealista)

TARDIAMENTE
( Texto Neosurrealista )

Escribió tarde su tierna muerte y tarde su vieja
vida. Fuera de sí mismo en las letras se le veía,
saltando entre nubes escondidas en el bosque
tembloroso, con las manos en la luna, y el hoy
en los cabellos de los últimos recuerdos en el
patio que jugaba.
Con el fantasma de sí mismo,
por el cartón de la calle asolada, vivió poco, y
murió mucho, haciendo de su inmortalidad un
florero con pétalos ciegos, en la raíz seca del
fondo más alto, arenoso cuando duerme el olvido,
y se esconde un manojo de recuerdos en el
espejo del ropero que ya no soporta la escuela.

Y luego dice : La brisa ya no quiere el impulso
del fuego, así que tiraré esta noche en el bote
de basura, donde naufraga el acordeón pensando
en la guitarra de las tardes voluntarias.

¡ Claro que sí !... Porqué dejó la sal de soportar
al mar, el frío del hielo, y el pasar del tiempo...
Arrancándole cadáveres al grito del árbol que se
fuga, leyendo con un lago las últimas noticias de
la ruta más barata al cielo más cercano, con el
perdón en oferta, y la fé de invitado, sin sacar la
lucidez de los zapatos, ni las rodillas cautelosas
del aplauso.

Ningún infierno quiere ser ya su
nodriza, y la cárcel desdichada, huyó sin escribir
la lista que la libertad fuma, cuando corre el rojo
pedestal opaco.

Después, la soledad vuelve a su casa, y se queda
encerrada en el sueño de una alfombra, que pide al
cuarto las paredes confidentes del techo desterrado
por el piso, que a la lepra teme, y toca el perfume
repentino del marfil, y del café recalentado.

Aquí la fiebre se pregunta, y le grita en cada hueso,
del papel, y del dolor sin hacer nada, al salir por la
ventana que destella, y desconcierta al cuarto junto
al cuento rebelde, al saber de los trenes con la ropa
raída en un largo mes inmerso, con las palabras que
muerden las letras del cuarto más pequeño, lavando
al jabón con las burbujas.

Posteriormente, partió a la mitad el último recuerdo,
cruzando a pie lo años, como traficante del pasado,
muerto y amputado, en innúmeras leyendas relatado
con el futuro como prueba, y la miel del calcetín, que
una araña lujuriosa, dejó viudo al saberlo.

Así que pensó en el azul de la lengua ociosa, con la
mano de la máscara inválida, de acuerdo a la inocencia
que arrastra, y derriba la tapa sofocante del cielo, en un
frasco, con la comezón que merece ser hervida con la
pobreza más deseada, en la colina de las ricas plegarias,
del reloj que camina con malicia en los campos irritados
de una gota, empeñada en comprender al corazón sin
conocerlo, desgarrado por la consciencia en decadencia
condenada, y progresivamente desfigurada...

En esa tarde que llegó tarde hasta ahora demasiado.

Autor : Joel Fortunato Reyes Pérez.
(Tanto del texto como de la imagen)


All rights belong to its author. It was published on e-Stories.org by demand of Joel Fortunato Reyes Pérez.
Published on e-Stories.org on 05/31/2014.
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Hoy ...Han volado dos cometas ~~~~

Ella ...
Sopla el diente de león
Y muerde el suspiro

dice ...
que aún conserva su inocencia

Y qué tira el deseo
Y juego a la rayuela
con las líneas del destino

Y qué tú <~~~~
Tú te has enredado en su hilo
Y vas cosido a su latido

Y dice
que aunque
la puntada a veces se tuerce ...

ella siempre evita
cortar
el
hilo

Porque dice que los nudos
son las piedras del camino

qué si se deshacen duelen
Y si se aprietan
oprimen

Y qué hoy

bajo sus párpados

han volado dos cometas
En una
iba un puñado de letras

Y en la otra ...

En la otra
~~~~~~<<<<<<<<<<
iba ella ....


Para que siempre vuelvas
@rebktd
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Luna de guadañas

Una noche me sonrió la Luna blanca.

Desde su cara oculta
oculta sentí la invitación de la guadaña,
el brillo atrayente de su plata
esperando afilada para mi,
predispuesta entre las sombras
a responder con sus rescoldos de violencia.

Guardé en la gruta de mis dudas su pregunta.

Me respondió la voz que suena
bajo el umbral de mis portales,
la que pronuncia el nombre
de los amaneceres en mi almohada solitaria,
aquélla que le grita en su enojo y su cariño
al alma grande de hombre pequeño
que aún no concebía en mí.

De su furia nació la persistencia
de nombrarme como soy,
humano aprendiz de las memorias rotas,
tránsfuga de mis cadenas.

Yerto he sido en las pasiones,
intenso e huidizo,
mil veces arrogante,
triste he sido para afrontar mis huellas,
mis surcos en labradíos inconclusos,
pero ahora sé que amo,
aunque entre tantos juegos
haya calcinado otros tantos sueños.

Ahora sé que no me iré,
aún no ha llegado el día de partir
de esta Tierra que pretendo
asaltar con mis pasos peregrinos.

Me esperan las pisadas del silencio
de mis temores y terrores fríos
pero al tiempo la fe
para transformarme en cuerpo fiel
que apriete los dientes y las manos
cuando el miedo los asalte,
me espera la vida completa con sus letras,
con mis versos no nacidos,
guardados en estancias de mi alma.

Queda tanto por contarme,
por contarte,
por contaros…,
tanto como el tiempo de todos los abriles
que han de florecer de nuevo,
queda el llanto que me espera
cuando no me escuche,
cuando no te escuche,
cuando me extrañe y te extrañe,
pero haré que se desplace esta montaña,
rígida roca que me linda,
hasta renacer en la cordura
de olvidar el pensamiento
y crecer en los incendios del ser pleno.

Pleno ser,
habitante en instantes de sus lágrimas,
de la lluvia que de mí brote,
necesaria redención de sal y de cristales,
plena vida,
deseada en el contraste de los mundos,
aceptada en mi sonrisa,
en tu sonrisa,
en la risa que a todos nos escueza
como patria completa de hermandades.

Arrancaré la corona de espinas
que yo mismo clavé sobre mi cráneo
en algún día de mi infancia nómada,
sangraré por mi costado,
abierto el corazón,
perdonando y perdonado,
honraré mi pasado y mi presente,
mi sentir, el tuyo,
el nuestro.

Seré amante desde este fuego intenso
que me roce,
que nos roce y que nos sane
transformado a través de la palabra nueva
que prometo pronunciarme
y pronunciarte.

Amar, amarme,
amarte,
conducir en mis mareas este barco,
dejar de naufragar en mi desidia,
abarcar en la mirada la piedad,
la comprensión de tu fuerza y de la mía,
gritar, llorar, reírnos,
habitantes de esta huerta
que adivinan la cosecha
de los frutos que han sembrado.
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Mi pluma

A quién escribe mi pluma?
A nadie en cuestión.
Las palabras que ella escribe
las dicta mi corazón.
Me inspira la vida y, cómo no, el amor .
Las historias vividas
y otras de las que soy espectador.
Sin una pauta marcada ,
ni rima,ni numeración,
van saliendo las letras de su rincón.
Unas hablan de tristezas
otras de ilusión,
de mi casa, mi familia,
de la vida alrededor.
Mi pluma es mi terapia
y las palabras el doctor.
Tú que me lees mi medicina,
mi cura y solución.
Aquí te presento a mi pluma..
Pluma aquí un lector.

MI PLUMA.
Pilar José ⚘⚘⚘⚘
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Algo para contarte

Puedo contar las gotas de silencio
que le faltan a tu voz
y si me dejas gritar que te quiero
hasta el cielo se puede enterar.
He estado escribiendole cartas al olvido
con la intención de recordar tu nombre
y si me dejas te haré espacio
en estas letras
y no habrá punto final.
Sigues siendo tu misterio
el desvelo de mi sueño.
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6comentarios 55 lecturas versolibre karma: 155

Tríada

...

En tres espacios han descubierto mi vida

Mi poesía, tu boca y tus manos y,
en tres oficios me han visto los poetas

Romántico, absurdo y literato.


Me miré desierto
lidiando con la tinta de la vida
Sin ti, para deshojar mi vida en doce segundos.

Hasta ahora había podido sostener
el peso de mis letras,
me había entendido con verbos y adjetivos,
con las demás letras que se esconden
debajo de la mesa,
esas letras que roían huesos y,
a las que ahora yo debo descubrir.

Sin ti
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Un abrazo hace destinos

Tus ojos delataban bríos.
Al encuentro llegaron los nervios;
la risa y los desafíos
un abrazo cerró antiguos desencuentros
ahora las letras son más que signos;
son ojos pardos, cabellos lacios,
son un alarde de fuegos vividos
son unos seres que abrieron sus
tiempos y sus espacios,
son dos amigos que escriben cantos
sin música, sin pasiones
pero sin llanto,
porque un abrazo...
a veces hace destinos.
Charly
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#Escritoras - Entre todas en twitter

Trazos de vida en papel y tinta.

Instantes llenos de momentos mordiendo el tintero,
hacer de la carne letra, de cada latido un verso.

Pellizcando en el papel el lenguaje de los dedos.

Aplazando la siembra de dudas hasta mejores lunas.

Noches de nostalgia abrazando versos.

Y en los amaneceres
encuentre pintada el alma.

Lluevan los verbos, corra el vino.

Por la noche se me quedaron los versos bajo la cama,
esta mañana cuando he despertado los encontré en mi alma.

Celebremos la vida en unión de palabras
y brindemos por un parnaso que ponga puentes
y abra paso a la poesía escrita por ti, mujer.

Mujer que das vida a las palabras y con tu pluma lo haces versos.

Se derrama tu esencia en cada gota de vida que regalas,
en cada línea que perfilas y en la mirada que traspasa la niebla.



Este poema ha sido creado verso a verso por las personas abajo mencionadas en twitter, para celebrar el día de las escritoras.


@rebktd, @Pequenho_Ze, @garros_b, @Malulita_, @PoesiaTubercula, @chusmarbella, @constanzaeverd1, @_Sejmet_, @begona_hernand, @clemilla19, @horten67
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Pesadillas

No deseo seguir mintiendo,
se me nubla el pensamiento
En las noches mi desvelo,
en el día floto en el viento.
Un efecto el defecto
de aquel frío en mi habitación.
Que congela la mirada,
y apareces junto a mí.

Un tormento me reclama,
su pregunta ¿dónde estás?
Me has dejado en el olvido sin testigo
la crueldad en la que vivo
Solo insomnio predomina
un vacío la soledad

Hay fantasmas que aniquilan
cuando vuelan sin parar,
Corren, ríen, se evaporan
y la noche sin final
Donde has ido que te busco,
fantasía ya no estas,
Es un eco desmedido,
gritos crueles realidad.

El abismo un remolino
que me arrastra y me sujeta
Ya no puedo respirar,
he caído en las tinieblas
En mi sueño crece el frío,
dónde has ido me has dejado
Pesadilla entra en mi sueño
que me ahoga sin piedad

Me ha cubierto el sudoral,
una angustia mi ansiedad,
Poco a poco se contraen,
comprimidas letra a letra
Las palabras ya no existen,
tengo ganas de gritar.
Se apodera de mi cuerpo,
me consume, me reprime.

Un fantasma me persigue,
ya es de día no es posible,
Sin pellizco en mi silencio
un destello me despierta
Ya no existe algún fantasma
solo almohadas una cama
Ya no existe la verdad.




Por: WilyHache ®


15 de octubre de 2018
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2comentarios 58 lecturas prosapoetica karma: 68

Una prosa con amor

Lo único que tengo
es una quietud que arriesga todo,
una esperanza por un triunfo incesante,
una voluntad.

Solo me queda la delicia por vivir
esa no ha muerto, lo que muere cada día
es el segundo que sé ahora sin aliento
ese expira con cada gota en el desierto.

¿Dónde quedaron las palabras?
no sobrevivieron a un abandono,
quisieron convertir el dolor sin odio
pero unas letras no pueden amar.

De eso soy creyente y fervoroso,
por eso quiero descifrar a un pensamiento
con el más puro aroma de un sentir,
con eso me deleito sabiendo que es lo bueno.

Solo quiero meditar con mucho tiempo,
sentarme en una silla y tomar un café
sentir observando, viendo pasar las cosas tan detenidamente que pareciera que sí me importaran.

Solo quiero ver a la gente que no conozco
esa que se órbita presurosa
comprando con dinero lo que no usará,
no lo necesita para disfrutar a un bosque.

Esa gente no inventa poesía nueva, para que
no leerán un verso joven,
es mejor ver internet y sonreír en una selfie
con un rostro más que vacío.

Es la moda no existir, no escuchar
pasarse de largo y no voltear,
para eso se inventaron los momentos
esos recuerdos plásticos que nacen con un botón.

Se venden el tiempo detenido en una foto
en una miserable foto que nunca dirá nada,
no m tendremos tiempo para recordar,
ya no recuerdo lo que es hablar.

Tiempo,
juventud,
soy joven,
solo quiero una prosa con amor.

El mute
14/10/2018.
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Hermosa Mujer

El sol brilla al amanecer
La luna alumbra al anochecer
Así irradia tu belleza linda mujer
Y como la flor que en la primavera florece así tu hermosura resplandece.
Tan linda y especial que con tus palabras me puedes apaciguar, pues tu mujer eres lo que todo hombre puede soñar.
Porque No hay letra si no hay canción así es en nuestra vida no hay alegría si no está tu corazón;
Miles de estrellas brillarán, miles de rosas florecerán, pero solo tú con tu ternura al alma triste impresionaras.
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Ella [renuncia]

Ella casi
Casi le roza ..
estuvo a punto de tocar la guitarra sobre su pecho

De susurrarle el acorde al odio

Pero de pronto
el pájaro voló
la esencia de su canto se esfumó
Se desvaneció
Despareció ....

-Así sin más -

como la caída de las hojas
como el ocre crujiente de una huella inerte

Ella y él
Espada y corazón


Ella
y su batalla perdida

Ella y su huida despavorida

Con la piel cubierta de tierra
y el latido de piedra
Ella dejó de vibrar
de palpitar
Para quedarse atrapada
en una coreografía
en la que ya nunca más sonaría la
música

Donde las manos se quedaron frías
Y la corteza desprendida

Donde la hoja caduca quedó
impregnada en su pecho
Y el otoño en sus ojos

Donde el corazón
murió poco a poco...

Donde se musitó un adiós fingido
Y otro obligado

Donde la belleza de una vez primera
Se cubrió con el nefasto pronóstico de una
última

Donde un latido
No fue suficiente

Donde el único

El que ya
solo ella pudo ofrecerle
se hiciera letra

Y la letra tinta
Y el verso pluma

Y el poema

su renuncia ...

@rebktd
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Ven a mi poesía de mi alma

¡Poesía mía no me desampares! ¡poesía mía quiero que me perdones!
Deja que tus letras sigan penetrando a mi alma, no desampares mi lecho.
Y tú te vas sin decir adiós, no puedo escribirle a lo que es trivial, necesito el combustible de tu remolino atronador de letras.
Los días son monótonos, sin sentido alguno, las personas transitan exhibiendo únicamente rostros llenos de estertor y pocas veces de ventura.
No necesito eso, necesito un pequeño soplo de letras que deriven de tu alma, nada me importa, solamente tú, poesía mía, que te has empecinado en prescindir mi espíritu, no lo sé, puede que estés visitando otras almas en busca de ti, almas que al igual que yo, siguen rebuscando.
Ven y estréchame que no te dejaré ir más de mi vida, ven y persiste conmigo y seré tu cautiva leal.
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Juego de palabras

Se llama indiferencia
a esos ojos que MIRAN
Pero que no VEN.
Donde yo habite,
Estará tu olvido.

No se si el mundo es sordo
o si el dolor es inaudible.
La nostalgia es muda
solo el poema la hace hablar.

[AMOR] ES [ROMA]
Pero de atrás hacia adelante
Sus letras fueron cambiadas
todo los caminos conducen
a la persona amada.

Quema y brilla tu ausencia,
En eso se parece al fuego,
que hace de mi piel un infierno.

El pasado nunca pasa,
En eso se parece al agua estancada,
que hay en ese pozo,
que es mi corazón.

Necesitaria una cárcel de silencio
donde encerrar a mis palabras vanas.
Ya llegará el día en que la cobardía
Asuste al miedo.
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Ocaso de los ochenta

El ocaso y el mar, espacio escénico de un otoño eterno:
caminaban por la playa tomados de la mano del tiempo,
(aproximadamente como a los 80 años de edad)
mientras la memoria desdibujaba la furia de un mar platino.
Ella, mantenía su misma larga cabellera de las promesas incumplidas;
él, cargaba el mismo pantalón kaki con el ruedo recogido.

Los trapecistas de un sueño realizaban malabares
sobre las expresivas líneas imaginarias del meridiano cero,
para empezar de (a)cero y desde uno (01)
y dado el calor de la luna a medianoche,
las arrugadas marinas fueron alisadas todas
y del resultado se obtuvo uno menos uno y daba igual.

Fue en ese año bisiesto, sucesivo e inesperado.
Juntos, frente el ocaso de las cinco (05) de la tarde.
Se fue oxidando la cuerda sol que le faltaría al violín;
y al final se rompió.
Se escuchaba el último canto de los delfines azulados.

Acaecía la noche, el sol se iba arrastrando.
El mar, otorgaba menos olas y más holitas saludables.
El viento ya no jugaba al escondite;
porque nadie trató de encontrarlo nunca más:
ya no importaba si salía por el oeste o desapareciera por el norte
o si salía del confesionario como el sacerdote.

Dejaron de huir con los disfraces vampireces dentro del saco y
preferían ver películas francesas en blanco y negro todos los sábados.
En lo oscuro pintaban; en lo claro releían aquellos versos tristes.
Nunca se versaron bajo la sombra de las palmeras,
ni escribieron su nombre en la corteza del áloe vera en primavera.

Ella, recreaba sus versos sobre la arena,
cuay agua de la playa no alcanzaba.
Bordaba un te amo inmenso
con su dedal platino, para no pincharse con los erizos.
Fue restaurando letra por letra,
aquel te amo que él había arado en el pasado.
¡Cómo brillaba el anillo de compromiso
del planeta Júpiter al conocer su propuesta!

Dado el canto de una sirena,
el reloj de arena había explotado
y nació una orilla a su mar sin playa.
Podían divisar el crepúsculo con un telescopio
de bambúes sin rellenos y sin aumentos.
El mar no aparentaba estar tan molesto
y el agua se mantenía imberbe, poco crecida
y las piedras preciosas lograron despojarse de sus faldas verdes.

El mar se volvió tópico, naranja, agridulce y estrellado,
parecía que el mismo cielo se cortaba las venas
con el filo de sus nubes y se desangraba en lluvia oxigenada
sobre la herida infectada del mar abierto y hacía espumas.
Disfrutaban de ese cielo rojizo y quebrantable
y al viento lanzaron aquellos alucinógenos
prescritos para concebir el sueño y
apoyados de los bastones en flor de San José
caminaban y caminaban de una orilla a la otra orilla.
La silla se divisaba desde lejos.
Se sentaron sobre la misma piedra de los varios tropiezos
y lamieron las cicatrices que reinaban en sus rodillas.
Bajo la arena reposarían la mezcla de sus dos cenizas.

¡Era su ocaso de las cinco (05) de la tarde, único e intransferible!
Fue un flash, un disparo oportuno que la cámara del destino
accionó ante la insuficiencia de luz.
Era su playa, jarrón de sus sueños anclados, ahogados y
resucitados al único día
y subieron al cuarto del mismísimo infierno
e hicieron el ocaso sobre las escamas y entre las sabanas.

Un vía crucis exento de semáforos recorrieron;
un diadema de blandas espinas de peces muertos
que en el pensamiento lucieron.
Era su tarde, la tarde cuando las estrellas del alma enloquecían de deseos.
Era el instante de un infinito detenido en el cielo.
Era y será su ocaso breve y súbito.
El ocaso del Este, enfocado por el cielo Oeste,
visto desde la cordillera Sur.
El ocaso de un adiós en retroceso que se presenta sola una vez.
El amor solo dormía bajo las profundidades del agua, la arena y el cielo.
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Te capturo en letras

Me gustan tus fotos. Sin mesura las veo.
Me gusta tu cara, eres hermosa aunque salgas con un "no es cierto" que esconde una certeza interna de que así es y lo sabes.

Disfruto de tu belleza. Es una belleza urbana única, atractiva que se desborda hacia todas sus formas en tu cuerpo, y que son precisas; perfectas para tus veintitantos y que te hacen tan singular en medio de lo plural. Una belleza que pone de buenas, que hace que uno diga que la vida es bella.

Portas una belleza con personalidad que resalta de entre los demás asistentes en tus fotos, y que es capaz de robar el foco de la imagen y que hace uno que diga: "los extras salidos a cuadro quedan fuera".

Me gustan tus piernas, son bonitas, pero más bonita es tu nariz. Aunque tú no eres de las mujeres que necesitan exhibirse para no pasar desapercibida, tu luz te hace presente a donde llegues.

Sé que sabes a mujer de veintitantos y a sueños todavía de adolescente consumada que se niega tan natural a ser mujer adulta y eso le pone más magia a tus fotos.

Te puedo oler desde Instagram a una fragancia dulzona y fresca. También hueles a dudas, historias de pasillo mal contadas, tragedias y galletas de vainilla.

Solo quiero que sepas por qué disfruto tus fotos y que siento al verlas. No es una declaración de sentimientos, es creación literaria, percepción estética: como disfrutas ver las formas del David de Miguel Ángel, un atardecer en el mar de Cortéz; o una ensalada fresca, astringente y acentuada a mediterráneo con carne a la parrilla y un vino tinto suave .

Estas letras son para que sepas que proyectas cosas buenas, únicas; sentimientos muy por encima de lascivia, placer y morbo. Que inspiras a la creación de artes como musa. Admirarte es admirar la belleza de un alma que sabes que no es merecedora de vulgaridades, sino de perpetuarle en las letras, como un homenaje a su femenidad y belleza.
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Duele la ignorancia cuando no se tiene nada

Autolesionarse es como un silencio vacío,
hay silencios que hablan
cuando ignoras palabras
y solo intentas a la distancia seguir mirando.

Quizás es miedo a morir en cualquier parte
lejos de mi y de mi olvido,
en una eternidad siempre lejana
tan triste y tan abandonada.

Hay sueños que se rompen sin ninguna bala
que huyen de la realidad al solo pausarla
que se esconden confundidos
como si no pasara nada.

Pero pasa todo y no lo hablas,
has dejado de sentir con los años
ya no te asombra nada
la muerte te tiene viendo un rostro de tumba profana.

Nadie se atreve a decirlo
pero tu estela está escrita con letras amadas
ni el viento o los versos pueden borrarla
es como una intacta y uma solemne calma.

Tengo frío y me derrumbo
solo quiero volar a un abismo,
inmóvil sentir que no existo
sin la edad de unos minutos bandidos.

Lloverá y no me importa no mojarme
duele la ignorancia cuando no se tiene nada,
es la noche que se me metió
hasta en mis últimas verdades.

Es el hambre de no poder amar con nada..

El mute.
12/10/2018.
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Letras dormidas ® ©

Entretejidas en tu alma,
están todas esas letras,
aun dormidas,
son flores que han brotado,
de cada una,
de tus experiencias de vida,
nacieron en tu alma,
de esas semillas de tus esperanzas,
regadas a veces con tu llanto,
y otras con tus risas,
están todas en ese jardín hermoso,
de tu corazón, esas letras dormidas,
que de a poco van despertando,
que son señal inequívoca,
de que tú mujer,
eres una guerrera invencible,
hija de la luz divina,
y la gracia de la vida,
sigue luchando,
que la victoria esta en tus manos,
llegará a ti la recompensa,
no por armas de obsidiana,
si no por esas flores de luz,
que brotaran de tus letras dormidas.

Carlos Luis Molina Lara

Con respeto y aprecio,
a todas esas maravillosas mujeres,
siempre dignas guerreras,
ante las adversidades de la vida,
especialmente a mi amiga Graciela Romo.
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