Verso clásico Verso libre Prosa poética Relato
Perfil Mis poemas Mis comentarios Mis favoritos
Cerrar sesión

encontrados: 576, tiempo total: 0.007 segundos rss2

El Ilusionista Y La Camarera

Era solitario
Como el sol
Sin una luna
O una estrella que ilumine
Su camino


Decepcionado
De sí mismo
Inundado en un abismo
Sin retorno
Adornado
De laureles
Marchitos
Bañado
De agua de lluvia

Llego hasta un restaurante
Pidiendo
Un trabajo que pudiera
Llenar el vacío
Que sentía
Por dentro

Pudo conseguirlo
Luego de una difícil entrevista
Fue cuando su mirada
Se reflejo
En aquella
Doncella

Que en ella
Se desprendía una centella
De esperanza
En ese día gris
Que para su asombro
De sus ojos era la más bella

Tenía una mirada perdida
Llena de dolor
Y desgracia
Llena de melancolía
Entre sus rojos
Labios

Un llanto que se vuelve moribunda
Quebradiza
Como un cristal
Un dolor que oculta
Detrás de esa mirada
Tímida
A través de esa felicidad
Vestida de soledad

Camarera
De ojos
Color
Canela
Que solo
En ella
Se refleja
Lo tanto que se aleja
De sí misma

Se menos precia
Pero para este corazón
Es más que menos
Sin duda
Lo es todo
Para ms moribundos
Pensamientos

Daría lo que fuera
Para quitarle ese
Dolor
De su pecho
Decirle
Con franqueza
Lo hermosa
Que es

Sin duda es la camarera
Que conquisto
Mi corazón
A pesar de todo
Para mi es más que menos
leer más   
17
5comentarios 61 lecturas versolibre karma: 122

Versos Peregrinos

A: Ella que nunca estuvo conforme y no quería dormir.
-Yo tampoco-.

Noche que llega para mitigar la fatiga de los obreros,
de los buscadores de oro y los políticos;
Cuerpo de mujer que se desviste y espera,
camuflada entre los ruidos del barrio
Cansancio que me golpea, ropa que me sobra y aire que me falta
– aún no he dejado de fumar-
Relojes que no dan la arrancada,
y yo que espero mi baño caliente y mi café recalentado.
La máquina de escribir yace serena,
con tres letras rotas y la cinta despintada;
- culpa mía que escribo a maratones-
Un pelo negro que pasa por el pasillo
y unas líneas tamaño perfecto que me desvían la vista.
¡Necesito escribir!,
acribillar una hoja de papel marcado con su nombre
Partir cincuenta lápices entre mis dedos, maldecir y ser fuerte.
¡Necesito no sucumbir!,
a lo mejor eso quiero hasta convertirme en losa de mármol;
Pechos que se regodean bajo el marco de la puerta,
firmes como acusándome de no tener suficiente locura.
¡Necesito escribir!, dejar de balbucear y olfatear tus hormonas;
Necesito crucificar los sentimientos de otros, los deseos de otros
– pero quiero lanzarte los míos-
¡Necesito escribir!,
acribillar la máquina de escribir con metáforas
Y tú qué esperas de mi otras mordidas,
otros soles y otras mareas de mi lengua;
¡Necesito escribir!,
domar los versos peregrinos que traje en la carpeta roja
Los intentos de crepúsculo que acechan
pendientes en mi mesa de trabajo.
¡Necesito escribir!, acribillar la máquina de escribir,
- mejor sería abalanzarme sobre tu cuerpo-
Y tú qué esperas,
bajo el marco de la puerta con la ropa que te quedaba en la mano;
Yo cierro los ojos,
me olvido del baño caliente y mi café recalentado
Aleteo hacia ti como gorrión despavorido,
busco anidarte de una vez y explotar.
Los dejo que sean lo que prefieran,
Hora pasada, disparo, gruta infernal, flor marchita,
o simplemente muslos de mujer;
Sean por una noche ustedes sus propios enjambres,
Porten por esta noche su melancolía o su amor de fin de siglo;
Vuelen, que yo estaré librando otras batallas
donde mi sol decidió apagarse;
Sean por esta noche,
ustedes inconclusos versos en mi máquina de escribir
Los golpes que daría sobre estas teclas gastadas,
Las historias de otros,
y por qué no también
nuestros gemidos desde el pasillo.
leer más   
11
6comentarios 79 lecturas versolibre karma: 126

Y volverán los otoños

Y volverán los otoños, volverán como boca que marchite los nombres, jardín donde vayan a perderse las pequeñas cosas,


Volverá ese titan somnoliento a comer de las hojas rojas del olvido,
a santificar ríos con las manos, a desmigajar el tiempo con sus ojos, a hacer de la tarde espacio de lo caído, el otoño con una mano va midiendo la fiebre del campo y con otra va causándola.


Viene como un perro que no quisiese los huesos que quedan después de la guerra, tibio agua donde se ahogan los recuerdos,

Otoño de rojas manos, otoño de muerte cálida, pasajero como lluvia de verano pues después de nombrarlo solo queda un pequeño charco.


Va devorándose poco a poco como el tiempo, olvidándose de si mismo, haciéndose tormenta y polvo, viento hacia el horizonte.

Volverá el otoño como un niño triste, arrastrando los pies y con cara larga, jugará con el gris de la tarde, mas tarde, cansado en casa dirá que hasta el cielo a veces tiene la cara triste.

Sepulturero de juguete, ¿Que animal indefenso quieres tapar con tantas hojas?.

Viene el otoño como la memoria de un año olvidado.
leer más   
7
2comentarios 30 lecturas prosapoetica karma: 72

Historia de un hada y un mago

Era un hada y un mago que una vez se reencontraron
movidos por la fuerza de un recuerdo lejano
Ella era bella, como una azucena
Él era rudo como un hortelano

Sus corazones se reconocieron al sólo mirarse
y comenzaron un día de marzo un romance tierno,
el cual atravesó con fuerza el otoño y el invierno
movidos tan sólo por el deseo de amarse

Pasaron los meses y ellos, felices,
andaban por las calles y los campos de flores
por cavernas iluminadas ,torres de colores
tomados de la mano prodigándose amores

A lo largo del camino de este romance mágico
tanto el hada como el mago se dieron cuenta
que su caminar se dificultaba por pesados fardos,
él, de dolores presentes, ella, de dolores pasados.

El peso de los fardos fue minando el amor que sentían
y sin siquiera darse cuenta, se fueron alejando
hasta que una noche de octubre, ella huyó de su lado,
su mago querido ,en su castillo, la había lastimado

Se derrumbó la torre,perdiendo sus colores
Se esfumó la caverna, sus luces se apagaron
Separados, el mago y el hada vivieron sus dolores
Las dudas del amor que se tenían pronto brotaron

Tiempo después el hada y el mago se reencontraron,
pareció en un momento que el amor había triunfado
sin embargo, entre ellos algo ,sin duda, se había trizado
y las dudas destructoras nuevamente afloraron.

Amistad,pensaron, podría ser el bálsamo que curara las heridas
pero eso no era el remedio adecuado para sus almas adoloridas.
El mago le dijo que la amistad no podría reemplazar el amor que él sentía.
El hada ,llena de dudas, le respondió que entre ellos ya océanos había.

Nuevamente se encuentran separados,tal como fue en el día aciago
Ella,con dudas en su corazón, pensando la respuesta que dará al mago,
El, esperando que el amor que por ella siente haga el milagro
de unirlos de nuevo,y volver a ser ella su hada y él volver a ser su mago

Si no logran entre ambos encontrar solución al dilema
los geranios en una calle se marchitarán de pena,
se separarán para siempre antes de la luna llena,
y esta historia sólo quedará como un triste poema
leer más   
3
sin comentarios 22 lecturas versolibre karma: 38

Oportunidad

Esta es la oportunidad, no hay otra.
Aunque pienso en eso
me derrumba por completo.
Pensar que sera el fin,
pensar que ya no te podre sentir.
Y olvidar lo que fuimos;
lo que vivimos;
lo que sentimos;
dejar atrás y caminar.
Y ver que nos espera
ver que hay mas allá.

No quisiera hacer ésto
me pone mal y lo detesto,
pero ya me superó y
hoy me hundiré en un
oscuro llanto y un adiós
en silencio.

Te dejaré ir por un momento
de mis pensamientos,
fue un largo y duro
camino que termino sin encuentro.

Ya solo queda una sombra de ti,
pero siempre te puedo sentir.
se que me equivoque,
que quizás debí ir detrás de ti,
pero creo que tuve miedo
de admitir lo que siento,
porque todo es nuevo,
porque no soy como las demás
y aveces no se como actuar,
creo que pienso demás.
Lo siento ya no volverá
a pasar.

Quisiera tenerte otra vez,
pero se que no podré,
que el tiempo se nos fue,
ya va a anochecer,
ya serán las 12 otra vez
y sera la ultima vez.

Un último adiós
una despedida con dolor;
con angustia del sol;
sin calor; sin color;
sin vida y sin alegría.

Último adiós de otoño,
ultima brisa en mi pensamiento,
último lamento,
último suspiro de un amor
que no floreció.
se marchito.

Adiós y a comenzar.
leer más   
4
2comentarios 42 lecturas versolibre karma: 53

Falco

FALCO..Sigue acto primero
(Delante de compendio informático revisa antiguas notas sobre el
mundo trascendido en antiguas culturas)
Viene a mi cerebro el ágil diálogo con la Justicia,
absorta en actos y modos que son solo de este mundo,
(en ese tiempo en el que el aire suaviza la mañana),
cómo pretendía alojarme en la controversia mundana
de las probabilidades para llegar a muchos caminos
donde finalmente atraparme dentro de la negación,
o en la difamada duda, para de este modo, sacar
enigmáticas conclusiones, pero sin mis facultades,
con las que aprendí a evadirme de los peores reveses.
Terminó el interrogatorio que pienso no sea bastante
ni el último, porque no acabará aquí el combustible
que prenda la idea sobre emociones impredecibles.
Ahora se saturan los pulsos breves del dolor,
que no huyen, adonde resplandece el intelecto,
y la niebla que envuelve la caída existencia,
se eleva, con destilada llama de ardor, hasta el torrente
de claras alegrías que descienden a este afán
tan bullicioso como la dulce energía de mi pecho.

Cómo declama mi anhelo aprender todas las cosas
concernientes al ciclón que rocía los nacimientos,
por conocer, con febril inquietud, el plano que hierve
en la esencia primera, con impávido brío zumbador
por penetrar en el tejido vivo de la carne, dado
al deleite burlado de ese balsámico placer, con simpleza
ponderada por la firme lujuria, a que centenares y millares
de humanos se encierran para atrapar almas
y colocarlas en el laberinto penoso del vivir marchito,
o con pensadora fuerza, atraer la mezcla convencida
de la extinción, en sustancia y vitalidad,
realizándose por la misma experiencia de procrear.
De este modo cristaliza la bronca existencia
con inusitadas penalidades en que consiste la vida
amarga en su facilidad, al cabo del tiempo irradiado,
siendo el curso de la historia la humana expresión,
de esa manera, asimilándose el hombre bruto al sabio,
el moderno y vacío interés que desciende raudo
a las diarias profundidades de la rutina,
excitada la trivialidad ufana y vaporosa
en que se ha convertido todo ideal sublime
que anhela alzarse del simple existir biológico.
Igual que si aflorara en el desierto,
un manantial de almas llega a esta creación,
cárcel de llantos y de pesares, cuchitril
de osamentas pálidas por ciudades y pueblos
mortecinos, aspirantes a dejar de hervir dentro
de su lozana naturaleza, por saber si, mediante
el ciudadano patrimonio, mejora el honor profano
de sus verdes prados, ahora turbios, herencia
ahumada de la modernidad. ¡En este orbe vivo!

Así, en lugar de la claridad natural de la luna,
hieren mis ojos instrumentos opresores
que a toda cosa penetran con ansioso desencanto.
¡Oh, beber con dilación! Si esta verdad me hiciera bajar
o subir hasta donde infierno y cielo se recrean,
tanto lo uno como lo otro repletarían mi espíritu,
lo llenarían del sustento del vivir que reclamo,
pues solo en mí obrarían los cubos donde la vida
se asienta, y llena de sangre el corazón.
Esa expectativa me aviva y me hincha los nervios.
Si algún día pudiera atraparme en esa potencia,
el vientre de la tierra se hallaría cerrado
para infinitos pechos, que están pegados a sólida
meditación para nacer por todas partes del mundo,
atiborrando de multitudes áridas y exaltadas
los fríos y afanosos días que pugnan por ser,
sin que viva en mí alguna maravillosa bendición
como el primer revoltijo misterioso del Universo.
Ahora también mi mirada se abre y aspira a la gozosa
luz de las cumbres que me circundan, viendo ante mí
la plena realización de sus gigantescos tonos,
enardecido por ese trabajo persuasivo con que se iguala
en la Naturaleza cambiante mi espíritu al de todos.

(Continúa buscando relatos esotéricos)
En buen tiempo dio vuelta el mundo, suspendido
entre la faz de la mentira, enseñada en todas partes
como aire desconsolado en que trabaja el triste
pensamiento por saber algo más de lo que es.
El ávido desorden de los placeres terrenales,
me es posible beber y tocar con dedos fúlgidos,
igual que el espíritu parado de ese instante único,
implorando permanencia no resuelta por el devaneo
continúo del cerebro y suspicacias vitales.
Hasta tendría fuerza esplendorosa parar
la insaciable sensualidad que a la razón desquicia,
trillando la constancia noble del ideal ebrio,
al cabo descansado en sus intocables secretos.
Todos los encantos de las voces clásicas
pulsaron el entresijo de la árida noche,
con vacilaciones abismales y preciosas osadías,
por hallar sublime y variada vida lejos de aquí,
con el mágico prestigio de sagradas sensaciones
y la grandeza indómita del prudente ánimo
que a sí mismo se aprisiona y enreda en la existencia.
Con cualquier traje yace el absurdo espanto
que le fustiga a renunciar al exterior y a temer
visitar a todas horas otras animadas potencias.

(Prolonga su monólogo, al tener frente a sí diversos
relatos medievales y modernos sobre la vida de Fausto)
Hago memoria del doctor Fausto, increado
en la existencia real como yo lo fui, cómo advertía,
esforzándose en toda variedad de ciencias, los males
de la tribulación de la duda acerca de lo que llegaría
a saber o ciertamente conocía con sus notables títulos.
La ficción concluyó que todo se figuraba en ignorancia,
sabiendo cada día menos que el anterior,
arrebatado a todos los entendimientos desvelados
para mejorar al hombre y a su elemento, hasta entonces.
Él creyó salvarse por el esfuerzo, después que pecó,
pero fue condenado como creación del mundo,
y habitó iguales circunstancias de virtud y vicio,
cumpliendo el mismo destierro que generaciones
castigadas a existir bajo inmensas promesas de bien
junto a multitud de torturas inconfesables,
engendradas por ellas, como vejaciones suyas, y por otros
muchísimos, innumerables, durante tiempos sometidos
al dolor de la guerra, y de la paz, en luchas callejeras,
asedios, faltos de felicidad completa, malditos
desde que acumularon edades, con celo de placer,
pecado y tribulación, edad a edad, siglo a siglo.
Conjuró en sí mismo toda permanencia contraria
al bello tiempo que se recuesta ameno sobre el hombre,
cuando ya por lo vivido, y meditado, no le ahogan
las tribulaciones del amor insatisfecho ni le abraza
el rigor de la fortuna que pretende seducirlo.
Si yo pudiera obtener el deseo inverso,
vivificando los miembros para siempre, de tal modo
que la juventud siguiera agradándome, y la recia lucidez
del anciano tratándome con sus propios y sabios halagos,
sería dueño del tiempo y de la vida impenetrable,
donde solo, quienes tienen el saber de la oscuridad, reinan,
hasta que me arrastrara desde lo mínimo a lo grande.
Diría entonces a mi pensamiento: “eres un núcleo
de poderosa fuente y actos. Un dios como al principio
que sujeta en sí mismo el furor de la vida germinal.
Adéntrate en esta evidencia y aflige el misterio
leer más   
2
sin comentarios 18 lecturas versolibre karma: 26

Otoño En Primavera

El otoño
tiño
con sus hojas
Marchitas
estas hojas

Llenando los párrafos
Con pétalos secos
Los versos
Dejaron atrás aquellos
Besos
Que llenaban
Este rincón
Vació de este corazón

Se siente frió
Y oscura
La habitación

Sin tu presencia
La melodía
Fue llenada por el vació
Del silencio
De palabras
Mudas.


La luna
Se quedo colgada
Ya no se siente
Cálida
La habitación
Sin ti
Se siente extraño
Estar aquí solo
Sin tu sombra
Si el amor sobra
A mi me haces falta
Ya no queda mas
Que esta
Libreta
Ausente
De sentimientos

Tengo que decir
Que se siente como un otoño
En plena primavera...
leer más   
19
15comentarios 84 lecturas versolibre karma: 132

Antiquísimas Noticias... (Anticuento)

Antiquísimas Noticias.
((Anticuento))

Estos hechos se han perdido entre los tiempos, tanto, que nadie ha intentado recordarlos. Así que iniciaremos por el final, pues de saberse, sería imposible frenar los comentarios. Las noticias pasan como balas, y cambian el rumbo de las conversaciones, retan al sol y forman columnas densas empecinadas por la tarde demasiado temprana. El tiempo, solo proclama anárquico su tiranía, insensato, enloquecido como profética serpiente, que al clavo clava la canela del desprecio, con tinte purpurino, inaceptablemente borroso al marchitarse y querer ser simplemente belleza.

Esta vez, como muchas otras, nada pasaba y nadie podía impedirlo, mucho menos por el buen tiempo de lluvias a mares al otro lado de los cristales, y estando asomándose el silbido huracanado de un sapo atorado entre la puerta. Evidentemente él no lo sabía, ahí la gente continuaba repitiendo las mismas palabras: ¨¿Porqué todo debe ser tan diferente cada vez?¨.

Puedo asegurarlo, sobre todo cuando hay luna llena y no hay estrellas, éstas se detienen en los pinos, en las ruinas de algunas emociones y en los pozos sin agua: dicen que son los asuntos de la libertad de pocas piedras donde el polvo de los años está en los cables atados a la tierra.
Por eso, acompáñame entre palabras y dejemos que la luz del helecho rosa siga tan azul como siempre, con virginal decoro y sin contarlo.

En resumen, nada de que el viento implacable les agitó los significados a las palabras y se extinguieron las frases, casí podría decirse que nada es diferente siempre, y la incitación al retorno salta de la infancia como inocente camaleón, con los malos pensamientos inflamados mas no amenazantes, simplemente inalcanzables al retirar la piel de los relojes.

Entonces te voy a decir algo. En tanto, espérame un momento, que voy a ver mis notas. Las encontré aprisionadas en las profundidades de una adivinanza, las aparté a empujones y después sacudí el polvo vestido de humedad vieja. Ellas sonreían dándose por enteradas y se ubicaron trabajosamente cojín de por medio, sin embargo, emanaban simpatía y autoridad después de batir los renglones fuera de las hojas como la orquesta de ritmo tropical, lleno hasta el tope con el invierno en dos vasos.
Al final se enamoraron de la montaña, del bosque, de los relámpagos demasiado lentos, incluso excluyendo el verdor de las mañanas, sin discriminar, con el pecho ardiendo y la brisa pura de la paz del sol dibujado en una esquina. A pesar de todo ello, las casas estaban a punto de desplomarse y los alquimistas se intoxicaron con oro, otras habían desaparecido de la fantasía con el ataúd a cuestas. Desde entonces la avalancha de comentarios se apaciguó hasta convertirse en un viejo rumor.

Por eso, una vez más estoy soñando escribir, corrigiéndome por imprudente, al ignorar que las fuerzas del mercado fomentan el desarrollo degradante de los desequilibrios. Así que no espero merezca la aprobación de quien no lee. En caso de que sea todo lo contrario, agradeceré mucho, de cualquier forma, que el premio sea el silencio escondido en el primer olvido que salte.

Ahora bien, dos horas más tarde, todo será recordado, teniendo la impresión de haber abandonado el mundo injusto y tedioso, temblando con los prismáticos desventurados, en la visión glacial de los mismos ineptos, tropezando y lanzando las maldiciones más groseras, imitando vestidos vaporosos durante diez segundos en la noche oculta con voz ronca.

Por eso, desde el principio la multitud permaneció callada, y miraban con repugnancia la podredumbre extenderse en aquel montón de siluetas simulando madurez de escaparates. Mas ella le daba palmaditas en el vientre de los dátiles, con una hora de retraso, como algo vergonzoso e inconcebible por la más reciente antigüedad del último futuro entre las letras disfrazadas de fino arte.

******************

Autor del texto y la imagen.

Alle Rechte an diesem Beitrag liegen beim Autoren. Der Beitrag wurde auf e-Stories.org vom Autor eingeschickt Joel Fortunato Reyes Pérez.
Veröffentlicht auf e-Stories.org am 05.11.2018.
leer más   
17
8comentarios 91 lecturas relato karma: 136

Soñaré (jotabé)

Soñaré con hierbas de flores blancas,
luna de perlas nacaradas brancas.

Nubes de viento difusas y pálidas
van despertando mi alba, lentas, tímidas,
desparraman su voz rosas cálidas,
lluvias de iris duermen hojas caídas.

Cae flotando la espuma violeta,
arropa enojos de bella silueta.

Hojas carmesí, marchitas y francas
susurran voces de almas libidas,
voces de mosquitos, memoria veleta.

Ángeles Torres
leer más   
16
14comentarios 89 lecturas versolibre karma: 144

Se halló.

En el viento se halló cual hoja marchita,
resistiéndose al fin.
Era crepúsculo de intenciones y no supo
como había llegado hasta allí.
Siendo eco de vida postergada,
atravesó la puerta de todos los silencios
regresando de un vacío que no soñaba mañanas.
La nada quedó clausurada ...
su cerradura borrada.
leer más   
25
18comentarios 157 lecturas versolibre karma: 124

Una luz

Y dejé una luz encendida
por si algún día quieren volver las flores.
Las que se marcharon y marchitaron
cuando el día se fue a oscuro,
cuando la risa se volvió espasmo
y la mañana cartón y piedra.

Y dejé una luz encendida,
por si quisieran volver
las mariposas que alzaron el vuelo
dejando mi estómago en silencio.
Las que revoloteando
hacían cosquillas en la nariz de la vida.
Las que me despertaban al amanecer
y dormían conmigo bajo mi almohada.

Y dejé una luz encendida,
por si la vida vuelve y no encuentra el camino.




Hortensia Márquez
27
18comentarios 132 lecturas versolibre karma: 128

Electricidad humana (con @JanaRivera)

Bajo mi párpado de luna
despliego una cala azul,
habito un edificio
de horas de piedra,
el suelo lleno de escamas,
mis dientes hablan de hambre,

germina en el paladar
la cebada ahogada,

bandadas brillantes surcan
fachadas de barro,
me cuentan bajito
que lloran los días nubes moradas

aguardan el día en
que la marea se dará la vuelta,
para descansar sus mejillas en la orilla

cada nube en su lugar,
húmedas,
para devolver su deuda en lágrimas

filamentos líquidos, de languidez ingrávida

ruedan y se deslizan entre pómulos de albaricoque,
se depositan en el balcón de la boca y,
ahí, lanzan al viento su sabor amargo,

suenan a cambio,
buscan olivos y menta,
respira las horas con el placer
de quien mastica días,
la noche escucha,

cuando el lenguaje falla
las estrellas hablan,
contiene la respiración,
el cielo un mar de ventanas de luz blanca,

visión de vapor,
aceite para los cabellos descalzos
que planean sobre nosotros,

epidermis de milibares,
se rompe bajo la presión del abrazo,
bajo el hambre de bocas tristes
que necesitan calmarse a base de besos,

almas sedientas de cúmulos y nimbos,
de pétalos marchitos que vuelven a la vida
con la descarga del trueno,
con la verbena del cielo,

cae un día y rompe su forma,
se quiebra lo duro,
lo blando se pliega sobre sí mismo,
la palabra es blanda,
flexible, resiste el viento,
soy un campo moviéndome al decir del viento.

Y entre el anticlinal de mis sueños,
apareces tú, de musgo fresco y párpados húmedos,
de sílabas claras y diéresis de agua,

mi tormenta acaba de empezar…
… aquí llega la luz,

nuestra electricidad.

/

Colaboración eléctrica con Jana, saltando entre nubes moradas,
el cuerpo como sistema ciclónico, el aleteo de una mariposa
puede cambiarlo todo, un placer siempre colaborar contigo!!!
leer más   
17
33comentarios 236 lecturas colaboracion karma: 140

A mi leal Vasallo (a @vsmc2002)

En este valle sombrío
donde mis pies andan
descalzos de esperanzas
mi leal vasallo quien un día
prometió su vida dar a cambio
de la mía...

Hoy a prueba de fuego se ha
sometido.
Se encuentra fuera de mi alcoba
donde un salto de dolor
repentino de negro ha hecho
sombra, me ha
atravesado el alma.

Él espera pacientemente
el momento para entregarme
de sus ásperas manos, un ramo
de flores silvestres que ha
encontrado en su camino a mí.

Ha entrado a mi lecho, donde
su sonrisa lo aviva todo y
me recuerda donde es el lugar
secreto de felicidad.
Tomo con debilidad el ramo, con
el más grande de los cariños
que alguien me haya hecho sentir.
Pero estas se marchitan en
cuanto a mis manos llegan.

Mis lágrimas las enjuagan
Se limpian con el recuerdo de
su amor prometido, es el amor puesto
en cada verso de sus poemas
lo que avivan la esperanza de
ver el nuevo y radiante día...

Es la voz de mi dulce
Vasallo diciéndome con voz sosegada
y pacífica que cada noche
por mí en su plegaria pide el
momento en que mi alma
pueda de nuevo brincar de alegría
sin importar el día de mañana.

Solo disfrutar la luz de este
Día, pero en su beso tierno
y dulce, eternizar su leal
cariño, hasta que mi dolor
Por fin se extinga...
Y juntos recorrer los valles
verdes, sin soltarnos de la
mano y caminar hasta
el fin de los tiempos...

Letizia Salceda,,,
leer más   
22
17comentarios 120 lecturas versolibre karma: 128

Te invento

Y si no estás te invento
te convierto en verso,
te hago viento
para que me puedas llevar
tan lejos
como mis ojos
puedan mirar.
Te hago primavera
para que hagas florecer
mis labios marchitos
muertos de sed
que tus besos esperan.
Te hago verano
brisa de mar
vibrando en mi mano
que quiero probar.
Te hago otoño
atardecer de oro
para morir en tus ojos
porque
si no estás te invento
te convierto en verso
detengo el tiempo
en este cuaderno
hasta que vuelvas a mi.

Bela
leer más   
17
10comentarios 64 lecturas versolibre karma: 128

Que haría la noche sin luna

Que haría la noche sin luna?
Morirse de frío.
Que haría la vida sin ilusiones?
Morir de hastío.
Que haría el corazón sin amor?
Marchitar los sueños.

Porque el alma necesita de ternura.
La piel necesita de fantasías.
Y el tiempo ...necesita de recuerdos.
La primavera ,de flores.
El otoño ,de colores.
Y la lluvia , necesita de versos.

Que haría el sol sin nubes de azúcar?
Y el amanecer sin poetas?
Y la madrugada sin luces de bohemia?
Y que haría un cometa sin alas.
Un ocaso sin boleros.
Qué haría una metáfora...sin baladas.

Porque la madrugada necesita de quimeras.
El invierno necesita de fuego.
Y el mar necesita de sirenas.
Porque la música necesita de refugio.
El paisaje necesita de poetas.
Y la vida... necesita de magia.
leer más   
13
7comentarios 117 lecturas versolibre karma: 138

Galicia, mi canto de sirena

Acudí al reclamo de tu voz
con el embrujo de tus misterios
como esos cantos de sirena
que cautivan a los marineros

Y renovamos nuestro idilio
en cada nuevo encuentro
en cada beso
fundiéndose mis ojos con tu lluvia
en ese lecho frondoso
donde reside
la alfombra de tu vegetación
y tus olores primitivos
que emanan impetuosos
de la humedad de tu piel
despertando mis cinco sentidos

Y a pesar de los largos inviernos
en la ciudad de las ausencias
sabes que regresaré a tu lado
embaucada con tu canto de sirena
tal vez con el cuerpo marchito
aún con las miradas de siempre
y arroparas mi descanso
con la morriña de tu tierra.
leer más   
18
12comentarios 66 lecturas versolibre karma: 137

Mariposas negras

Estaba la novia,
de frente al ocaso,
de pie en el abismo
del acantilado.

Envuelta entre brumas,
el vestido ajado,
negruzco, manchado,
y el velo un harapo.

Revuelto el cabello
por un viento helado
que ciñe sus huesos
con el lino blanco.

Teñidos de rojo
de sangre, los brazos,
por tener clavadas
espinas del ramo.

Del ramo de novia,
las rosas son cardos,
marchitos sus pétalos
y al suelo tirados.

Tenía el semblante
mortecino y pálido,
de tanto morderse,
morados los labios.

Las miles de lágrimas,
le inundan los párpados
cegando sus ojos,
y al cielo nublando

Mirando hacia el mar,
espera que un barco,
le traiga el amor
que perdió hace una año.

Mariposas negras,
salieron volando,
buscando la muerte,
de sus ojos glaucos.

Ni amante ni amor,
los lloros en vano,
como mariposa
la novia ha volado.

Por el precipicio
del feroz Cantábrico
la espuma y sus olas,
su amor se llevaron.

Dobló una campana,
a muerto tocaron,
por los dos difuntos
un día de Santos.
28
12comentarios 129 lecturas versoclasico karma: 131

Girasol

Por mas que trate
No logra que la note
Por mas que siga
sus pasos
con sigilo
no logra conseguirlo

Oh bella girasol
Porque tratas
De que el te mire
Él no te nota
Que estas allí
No te corresponde
Por mas que trates no te responde

Ni con una negación
O una simple afirmación
Cuando revolotea
La pregunta si ese amor
Es correspondido
O si lo que sientes es real

Llevas puesto el vestido amarillo
El mas bello
Combinado con esos ojos
Marrones ámbar
Con tu mirada ,Cuanto daría
Un hombre para enamorarte
Pero ya tienes un amor fijado
Ese amor el cual cupido
Te a inculcado

Te deprimes cuando cae el atardecer
Al llegar el anochecer
Tratas de alcanzarlo con tus pequeños
Pies
Tu tan apreciado amor
Tratas de que no se marche
Todo el suelo se vuelve escarcha.

Mientras miras como se va
Con su luna
Entrelazados
Con sus manos
Tu quedándote con la hambruna
En la ruleta rusa
Inconclusa del amor

Mientras la pregunta
Se marchita
Entre tus pétalos
Amarillos.

Y la mirada de enamorada
Se vuelve de una joven ilusionada
De una señorita
Que de apoco
entre sus pétalos
Se marchita
El viento se lleva
Aquellos deseos
Hacia el cielo.

Volviéndose
Un anhelo
De saber
Si en verdad hubo
O no un amor
Entre medio...
leer más   
14
12comentarios 94 lecturas versolibre karma: 150

En la torre del silencio y el vaso de cristal…

Habitando en el umbral oscuro del silencio...
en la torre donde se agitan los sueños
y el claroscuro portal se abre para conferirme
una noche embriagante de cristales pétreos…

El canal de aguas profundas mece los menudos veleros
que trasladan a los difuntos hacia los recintos
forrados en columnas de hierro y gárgolas medievales
adornan la entrada principal donde se divisa un letrero:

La sastrería del purgatorio
no alquila trajes para difuntos.


En otra galería una miríada de rostros famélicos,
gimen, claman e hipan de dolor
y un grito como aullidos de lobo herido
les brota del vientre desparpajado.


Mas allá...al otro lado del crepúsculo un ejército
atraviesa las negruras sombras y con lanzas mortíferas
cabalgan en briosos corceles con rumbo etéreo
cruzando el desfiladero de sombras.


Los desfigurados rostros
que adornan ese paisaje estéril
se consumen por el gélido frio
como una cascada de sudorosos presagios.
Las horrendas huestes
del nefasto mundo onírico me persiguen.


Me despierto sudoroso y consumido en delirio
con un agreste dolor clavado en la sien,
la tos seca que me desgarra la garganta
y un visceral presentimiento. Aún es de noche
y el reloj marca las 3:33 de la madrugada.

En eso escucho un traquetear y me asomo
es el vaso de cristal pintado con azulinas perlas
que guardó el aliento de aroma y miel,
yace roto; hecho trizas. La vitrina quedó vacía
era el último, no lo supe retener.

Años perdidos sin sentido
buscando un pueril recuerdo
no sabiendo que el eterno
había guardado en solitario para mí
el deseado vaso de cristal de la princesa
del castillo medieval, la sultana de mis ojos tristes.

El Odín se esmeró...
lo hizo para mí...lo mejor de las virtudes
tener el aliento fresco de mí amada
la que habita en el azul valle
resonando en su cacofonía, la hada del cerezo.

Hoy nada tengo de ti, el vaso de cristal se ha ido
sufrió un traspié, ya nada me liga a ti
fue un infortunio amarte así...
me perdí en su laberinto
de los amoríos fui preso

el vaso de cristal se perdió…

Sin palabras… ya se nota lo ausente
lejana, sentada en el postal gris
de las memorias sueltas, la sonrisa que alegraba
mis tardes veraniegas hoy corre
por los trigales marchitos del bosque.

Mi corazón triste capitula, no se rinde
se asoma por la ventana y mira
parece un cristal de porcelana sombrío

en el pedestal de una tumba.
leer más   
19
6comentarios 109 lecturas prosapoetica karma: 121

La felicidad no es eterna

Ahora que estoy con él,
que nuestras ansias
hemos saciado;
que nuestros cuerpos
se han apagado;
que nuestros besos se han acabado.

Ahora que nuestras miradas
ya se han agotado,
que nuestras caricias
se han marchitado.

Ahora que nuestras palabras
se han silenciado,
que la necesidad
hemos colmado;
Ahora que el amor
se ha silenciado,
que la costumbre
nos ha dominado,
que la monotonía
nos ha vencido,

Ahora, sólo ahora
me doy cuenta
que la felicidad
no es eterna.
leer más   
4
2comentarios 33 lecturas versolibre karma: 68
« anterior1234529