Verso clásico Verso libre Prosa poética Relato
Perfil Mis poemas Mis comentarios Mis favoritos
Cerrar sesión

encontrados: 4272, tiempo total: 0.007 segundos rss2

Agridulce

Es agridulce el eco distante de la voz
que conoce la palma de tu mano.
Es agridulce cuando tu mano está vacía,
cuando la luz es ajena,
cuando la cajas no son.
Es agridulce querer que si y saber que no,
saber que si y creer que no.

Si fumara, haría castillos de filtros
y en las sombras del humo
vería las diapositivas y las palabras,
leería los posos de la ceniza,
humedecería el papel en los ojos
con cristales de sal.

Agridulce como cristales abandonados
rompiéndose en un camión de trastos,
como plantas de pascua en la puerta de un bazar,
como una servilleta de tela maltrecha
en un paso de cebra
atropellada,
sucia,
abandonada.
Esperando que el viento la devuelva.
Esperando que una mano la recoja.

Agridulce es el sonido de los ejes
de los mundos a los que perteneciste
cuando, sin molde, los ves girar.

Agridulce es, a veces, la sombra
y el eco de la distancia
en la cerradura,
en el espejo,
en el cenicero vacío.
8
4comentarios 39 lecturas versolibre karma: 102

Examen de conciencia

Como incógnita de este mundo
cuando las horas se precipitan
y las pestañas envejecen
me pregunto y os pregunto

Elige una opción

Dónde está la justicia social?
A) Aquellos que proclaman diatribas desde sus estrados o tribunas
B) Aquellos que dan la mano a la infancia, a la soledad o cualquier colectivo necesitado a costa de su piel, tiempo o trabajo.

Dónde está la ideología?
A)Aquellos políticos que lo defienden desde sus acomodados escaños.
B)Aquellos políticos que están en la calle compartiendo los problemas reales con los ciudadanos.

Dónde está el amor?
A)Aquellos que escriben versos y bellas palabras de amor desde el refugio de sus sillones.
B) Aquellos que hacen todo por amor e inclusive cruzan fronteras por un beso o una abrazo tan necesario como el oxígeno.

Que prevalece? o quizás seamos un poco de todo?:
palabra o hecho?
comodidad o sacrificio?
apariencia o fondo?

Parece fácil la elección pero no lo es tanto, sino el mundo sería mucho mejor,habría muchos más valientes, pero vivimos interrelacionados con factores personales, económicos, sociales o de cualquier otra índole. Hagan su propio examen de conciencia
leer más   
3
2comentarios 8 lecturas relato karma: 46

Estrellas en el espacio

Soy polvo de estrella en el espacio, rodeado de partículas similares a mi,todas con colores específicos y con un distinto porvenir,exponen su composición,resaltan su belleza,se visten de pensamientos,y se llenan de grandezas.No precisamente es lo grande,lo que destaca su valor,sino aquello pequeño,que hacen con amor.
Es que entrar a ese grupo enorme, de polvo de estrellas especiales,permite que junto con ellas,elimine la vida salvaje,esa de la que escaparon,y hoy se fusionan en uno,en un mundo muy oportuno,donde invito a mis amistades.No soy una deidad,como tampoco tengo poder,solo el de conmover y persuadir a los demás,alejado de vanidad,y reconociendo que los míos,son sobretodo amigos,que exponen su pensar.
leer más   
10
sin comentarios 32 lecturas relato karma: 107

Todavía

De la noche primera
me acuerdo todavía!
el ruido de la cama
nos sobresaltaba.
El suelo nos prestó
su silencio duro
y cómplice,
mis brazos rodearon
tu desnudez soñada,
mis labios recibieron
tus besos esperados,
por miles y miles
de años angustiados.
Y tu cuerpo,
habitante permanente
de mis sueños alocados,
tu pelo,
y tus caricias,
tu mirada,
y tu melancolía,
y la penumbra compañera
dibujaba tu rostro.
Y los miedos,
y las verguenzas,
dieron paso a las ganas,
y tus manos en mi cara
borraron mis heridas,
y juntos creamos
nuestro mundo,
al que con tímida
esperanza
llamamos: todavía.
leer más   
1
sin comentarios 4 lecturas versolibre karma: 6

Porque te quiero asi

Porque te quiero así
simple y sin prisa
sincero y siempre entre mis brazos…

Porque te quiero
siendo mi amor más sincero
mi amor maduro
con quien hablo, bailo, canto
y me lleva de lo alto
a nuestro mundo
de amor con y sin cuerpo…

Porque te quiero en el deseo
de las pieles fundidas
de las bocas desatadas
de las manos perdidas
pero tambien
te quiero asi,
lejano y eterno...

Porque
de amores sabemos
y nos sabemos nada
se confunde
la belleza pasajera
con pureza de alma
y el deseo carnal
con ese abrazo ansiado
que nos llena, que nos cuida…

Porque te quiero así
sin explicar
sin que decir
y nadie puede
describir el amar
y otra vez
se confunde
lo etéreo y lo carnal...

Porque
querer es asi
lo mágico, cotidiano
la entrega, sin explicar…

Y porque sólo puede preguntar
quien aún no aprendió, a amar…


soundcloud.com/lola-bracco/porque-te-quiero-asi-1 (Lola)

.
24
3comentarios 63 lecturas versolibre karma: 115

Si te miro no sabré como volver

Si te miro no sabré como volver,
en el mundo que hay en tus ojos
no hay lugar hacia donde pueda correr

No hay salida por ninguna parte
eso me pasa por entrar sin permiso
O mejor dicho: por mirarte

De tus ojos no puedo escapar
son tan cómodos y tranquilos
que de otros no me enamoraría jamás

Podría estar horas perdido en tus ojos
no sabría cómo salir de ellos
Y la gente creería que estoy loco.
leer más   
16
8comentarios 57 lecturas versolibre karma: 106

Confesión II

Antes que yo, caminaron mis pies sobre tierra sin figura ni color. Tropecé y reíste.
Y reí... Con un aliento: la neblina que se forma sobre del agua.
Tú eres lo etéreo que mueve al mar, y el paso ajustado que mueve al mundo, presagiando la vida.
Mi muerte efímera.
Mi perpetua vida.
leer más   
2
sin comentarios 11 lecturas prosapoetica karma: 14

"El don de las lágrimas" Autores: @CorazónDeFlor y @carlosmolina012

Érase una vez
allá lejos en el éter
donde se unen
todos los planos.

Una lagrima valiente
que sonriendo
quería ser tan solo
una sonrisa.

Ahí en donde
los quebrantados
esperan a que pase
generosa la cabra Amaltea.

Justo ahí
bajo el árbol astral
padre de todo lo pasado
lo presente y lo futuro.

Hay un jardín lejano
y escondido, donde duermen
muchas almas
entre las flores.

Y no perecerán nunca
aquellas almas poéticas
somnolientas que renacen
en la aurora rosada cantando arias.

Un diluvio de caricias
las empapa hasta extasiarlas
las vuelve blancas, las vuelve eternas
en esta alborada diáfana.

Donde los colibríes
son de seda turquesa
aleteando vivaces
a tan prístina presencia.

Rayos de oro
de un sol generoso
que no quema
que no lastima.

Resplandecerá sobre
estos pétalos bañados
en finos besos
de ternura infinita.

Brotando el bálsamo
del perdón
en los deshojados lirios
que derramaron su don de lágrimas.



Pintura: The Vision of Endymion
Por: Edward John Poynter.


Enid Rodríguez Isáis
Estados Unidos

Carlos Luis Molina Lara
Guatemala

2018
leer más   
17
11comentarios 99 lecturas colaboracion karma: 112

Recuerdos Olvidados

Miles de abejas en mi cabeza
estiran las células de mi piel
para no dejarme pensar.

El panal de mis pensamientos,
teje entresijos donde resulta difícil llegar
y alcanzar recursos bañados de pegajosa miel rancia.

Recuerdos casi olvidados
y que aún las abejas arrastran
estirando con ellas mis ideas y pensamientos
No dejándome pensar, recordar ni tampoco almacenar.

Difícil enfrentarse a un mundo cruel
cuando en tu cabeza algo no quiere aflorar,
algo sumergido en pensamientos aferrados en pasillos olvidados,
donde no se puede llegar.
leer más   
6
sin comentarios 10 lecturas prosapoetica karma: 70

Llanto y noche

Sin más se dejó caer al abismo
allí en donde se encuentran
las lágrimas perdidas de cada año,
la angustia comenzó y el corazón
se quebró una vez más

Pues, la misma historia se repite
las mismas lágrimas se asoman
y la angustia regresa en forma de
exámenes reprobados

Mira hacia a delante le dicen
a ella que sufre en silencio
a ella que le cuesta avanzar
en cada piesa de su carrera
pues sería sencillo despertar
y mirar al mundo con ojos sonrientes

Pero no, pues hay llantos y
miradas que inundan la tierra
y el cielo se nubla sólo por
un llanto de angustia que
alimenta con agua el bello mundo
leer más   
11
3comentarios 81 lecturas versolibre karma: 107

Huida

Y navegué esas lunas agrias
de tu destartalado universo
Y conocí los ambientes
más rivalizados y perversos
Y ahora tan solo quedan
estos rotos versos
Que me humillan y traicionan
como en mis mejillas tus besos
Ellos eran dulces y amargos
en sus caminos más ambiguos
¿Quién destrozaría estos ojos negros
tan distantes al zafiro?

Y él
Y ella
Todo el mundo ha apagado
esta triste y escondida estrella
No soy tesoro en mar de botellas
Tan solo cristal roto a orillas del Sena
Y tú me mostraste todo tu arsenal
Y yo caí rendida a tus pies
cual vendaval
Y hoy deseo alejarme pronto
Acercarme cerca
a otro mundo más cómodo
que aunque duela
no me sangre
Que bendiga mis pupilas
congeladas en este frío aire
Que me anime a olvidar
el dolor que me produce
este malévolo arte
leer más   
4
1comentarios 7 lecturas versolibre karma: 59

Reminiscencia de invierno (parte I) (B)

Cae la tarde, los vientos gélidos del norte soplan con fuerza sobre la estampa de plomizos y níveos colores del centro de la ciudad. Los pasos de Salvatore se hacen pesados sobre el pavimento glacial mientras libra una batalla épica contra la ventisca que escupe su ráfaga de furiosos copos de nieve. Recién salido del trabajo, se dirige a su estación del metro urbano, a unas pocas cuadras del altísimo edificio de cristal donde trabaja. Hoy no tiene ánimo de pasar a tomar su macchiato bien espeso en la cafetería de moda del centro que le queda en el camino, urge llegar a casa a atizar unos leños en la chimenea y entibiar un poco el espíritu.

A pocos metros de la cafetería, desde el otro lado de la acera, observa sin embargo a los grupos de amigos, parejas e individuos solitarios que beben los cálidos sorbos de sus bebidas a temperatura de ebullición, casi todos con un móvil en la mano y unos pocos con un libro. Y su vista se detiene en una figura en particular; una chica de mirada perdida que sentada en una mesita al lado de la ventana, observa la blancura del ocaso y se extravía en los laberintos espirales de algún fugaz remolino de viento. Sus ojos son de un café tan oscuro como la densidad del espresso en el macchiato que Salvatore suele tomar. Su cabello castaño claro es tan liso que la luz de la lámpara encima de su mesita resbala por su pelo hasta caer al piso. Sus labios carnosos sugieren que su sonrisa debe ser angelical, pero su expresión es más bien de tristeza, pero no de una tristeza llana y simple, más de esas que son complejas, envueltas por el misterio. El corazón de Salvatore, sin embargo, late ahora con una tibieza inesperada, y antes de darse cuenta se encuentra en la puerta de entrada; sus pies lo han llevado hasta allí sin notarlo, como deslizándose o patinando por el pavimento helado.

El lugar está abarrotado, no cabe un alma; el frío invernal obliga a los transeúntes a hacer parada obligatoria y pedir una bebida bien caliente. Pero ya está allí y voltea a ver a la chica de los ojos café profundo, ahora de espaldas hacia él; lleva un abrigo corto de un color tan blanco como la nieve, lo cual realza el rojo escarlata del lapiz labial sobre sus carnosos labios. —Me das un macchiato con leche de soya y un toque de caramelo por favor —le dice al cajero— ¿alto, grande o venti? —le responde el cajero— Mejor un venti. Que me dure un buen rato— y le da un billete de diez dólares. Ya con su café en la mano, da un par de vueltas por las mesas y barra de asientos individuales del lugar, sin encontrar un solo espacio, excepto por una silla disponible en una mesita pequeña donde una anciana de cabellos plateados que está absorta en la lectura de su libro mientras bebe un latte que parece inagotable; y otra silla al lado de un hombre de mediana edad —aunque por su cabeza calva parece mayor— con una abundante barba y cara de pocos amigos, como quien ha tenido un día muy cargado; y por supuesto, la silla libre en la mesita de la chica de los ojos profundos, absorta en el panorama invernal de la calle, con un libro abierto casi por la mitad al que no ha vuelto a mirar en todo el rato que Salvatore lleva observándola. —¿Te molesta si me siento aquí? —ella lo mira con semblante serio, con especial asombro, como quien quiere ver hacia adentro y no solo por encima, pero no dice nada— ¡Es que no hay un solo lugar disponible! Claro, si no soy inoportuno, y si no esperas a nadie —Y ella lo sigue mirando por breves segundos más, pero su boca no se abre, mas con sus labios hace un gesto tan leve, como el de una tímida sonrisa; y de alguna manera parece que asiente a que Salvatore la acompañe. Al menos así lo entiende él, que sin decir más pone su bebida sobre la mesa y jala la silla, inusualmente pesada y sin protectores de hule en las patas, haciendo un ruido particularmente enervante al hacerlo. Ella levanta una ceja, como diciendo: —¿Qué haces? —pero realmente no dice nada— Perdona, no ha sido mi intención— se excusa él.

La mirada de ella se zambulle ahora en la página actual de su libro, como queriendo esquivar la conversación con el chico; aunque en su interior siente, sabe, que debe, que necesita hablar con él. Mientras lee, sus ojos café parecen sumergirse en las páginas y éstas abren un portal que la transporta al mundo de la novela; al mismo tiempo, con su mano derecha y sus uñas semilargas, muy bien cuidadas, sin pintura; hace un sonido sobre la mesa que emula el cabalgar de caballos. —¿Qué lees? —pregunta él con sincera curiosidad. Y ella, en ese instante, es como sacada por un haz de luz del mundo de su novela y transportada en el acto a la mesita, con un par de bebidas calientes, un libro, y claro, un desconocido frente a ella. —No me despiertes del olvido —le responde, sin más— ¿Y de qué trata? —vuelve a preguntar, a lo que ella replica— es un cuento muy largo para contártelo, y aún no me decido si es ciencia ficción, o magia mística egipcia, o una combinación de ambas cosas; es intensamente romántica, eso si te lo puedo asegurar; pero, parece ser un romance que trasciende generaciones, eras, culturas y algo más— suena bastante bien —responde Salvatore— ¡es apasionante, no tienes idea! —concluye ella, y se sumerge de nuevo en su lectura. Mientras tanto él, bebe su macchiato lentamente, como disfrutando cada pequeño sorbo de alegría caliente; no sin notar que la alegría que siente no proviene del macchiato exactamente, sino de la contemplación de la hermosa chica que tiene frente a él. Su mirada se hace penetrante, sus ojos chocan contra el café oscuro de los de ella; por su parte ella, se siente observada, quizás contemplada más bien. Ya no logra concentrarse en el libro, se dedica a tomar su bebida, observarlo de vuelta disimuladamente, para luego envolverse con él en una charla trivial de desconocidos; de esas en las que hablas muy a grosso modo de tus aficiones, de tu trabajo, de que estudiaste, de que te gustaría hacer con tu vida más tarde, de alguna experiencia interesante vivida. Y hablan, y se observan, continuan charlando y se miran, casi como acariciándose con los ojos, hasta que en un instante inesperado, al unisono, ambos tienen una especie de flashback, una reminiscencia; una escena compartida, ambos caminando tomados de la mano, en una tarde de otoño, por una larga avenida de tiendas de moda en Milán. —¿Alguna vez has estado en Italia? —preguntan ambos al mismo tiempo— ¡Qué casualidad! Hacernos la misma pregunta en este instante —dice Salvatore— Nunca he salido de los Estados Unidos, dice ella —yo estuve de viaje en Alemanía hace unos pocos años, pero es el único lugar de Europa en el que he estado —responde él. Ninguno se atreve a mencionar nada de esa reminiscencia absurda que parecen haber tenido, para no atemorizar al otro.

En un abrir y cerrar de ojos, cae la noche con todo el peso de su oscuridad y la temperatura desciende unos cuantos grados más. Han conversado por dos horas y media ya. Ella se excusa, que debe salir corriendo, que tiene que pasar haciendo unas compras antes de irse a casa, que le cierran el supermercado. El quisiera acompañarla, quisiera pasar toda la noche conversando con ella, observando sus bellos ojos y sus carnosos labios que invitan a besarla. Pero no dice nada al respecto. —¿Te volveré a ver? —le pregunta— ¡Quiero creer que sí! —responde ella y le da un post-it de color neón, con algo anotado; se levanta de la mesa, le da un ligero beso en la mejilla y sale de la cafetería antes que Salvatore pueda siquiera decir adiós. La observa desde la ventana mientras se aleja, con sus jeans apretados y sus botas blancas de invierno; la ve caminar pero más bien parece que flota en el viento y se pierde en la oscuridad de la esquina donde dobla, para desaparecer.

Salvatore se queda sentado en la mesa unos minutos más, tratando de asimilar qué ha significado ese encuentro. ¡Qué significa ese flashback! ¿De dónde puede conocer a esta chica que se le hace tan familiar? Abre el post-it: "Alessandra, 493-2345. ¡Despiértame del olvido!". Es lo que ve al leerlo.

(continuará...)


~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

@AljndroPoetry - 2018-Dic-12

Quise recordar este relato
originalmente escrito a finales del 2017


Puedes leer la 2a parte en:
poemame.com/m/relato/reminiscencia-invierno-parte-ii
leer más   
16
11comentarios 125 lecturas relato karma: 117

Grietas en el espejo

El mundo se pierde como mis rimas,
cayendo en pozos de oscuridad,
tropezando en callejones de desidia,
solapando las emociones
en tétricas siluetas sin vida.

La muerte acecha en cada rincón
como un baile de sombras,
una danza fúnebre de ilusión,
cobijo fugado inerte
de rutinas apelmazadas sin voz.

La noche se confunde sin prisa
precipitándose hacia ninguna parte,
proyectándose sobre un fondo suicida,
sutil soliloquio sin vuelta
hacia ninguna parte, hacia ninguna salida.

El olvido inunda en cada estación
como trenes abandonados,
raíles de desesperación,
ángeles caídos ardiendo,
reyertas internas que astillan la razón.
1
sin comentarios 14 lecturas versolibre karma: 17

El Zeus de los verbos

Tan solo tú "querer"
eres el Zeus de todos los verbos
ciñes la corona de los seres humanos
sin que se discuta tu hegemonía

En tu séquito te acompañan sinónimos
donde cantáis a coro en la orquesta
a veces con el trino del ruiseñor
otras con las bocas más ansiosas

Y el verbo que te trajo al mundo
te concedió alas de libertad
aunque tu vuelo sufre de turbulencias
el sibilino "deber" intenta destronarte

Aún así por tu sangre se desbordan ríos
enloquecidos de adrenalina
hasta desfallecer exhausto, gritando:
siempre quiero "vivir" queriendo
siempre quiero "querer" queriendo
siempre quiero "morir" queriendo
leer más   
11
4comentarios 70 lecturas versolibre karma: 114

Luna, la luz que necesité

Yo también silencié palabras que quise gritar alguna vez,
derramé lágrimas saladas sobre mis mejillas
mutilé mis buenas intenciones y maté mis ilusiones.
Rasgué mis vestiduras en los momentos de cólera
renuncié a mis principios, yací perdida en mi mundo;
me entregué a la bohemia/
transporté mi alma a la locura/
hice del whisky el agua de vida/
y mientras todo daba vueltas a mi alrededor
serpenteaba el humo hacía la confusión.
Sin embargo…
Nunca fue tarde para entender
que en las noches más oscuras
la luna seguía alumbrando mis senderos.
10
2comentarios 70 lecturas versolibre karma: 99

Rutina

La habitación seguía igual
advirtiese a los recuerdos
por si querían platicar.

Las botellas abrillantasen
el antaño cálido de las luces
en la mesa, en el estante, y yo...

Nostálgico por las reliquias
y los sueños empolvados
en suciedad de verdades.

Que problema es la ausencia
muy amiga de los recuerdos
ambos son testigos del arrebato.

Jamas volvería la luz a ser la misma
ni la mesa, ni el estante, ni yo...
quien se resistía a lo metamórfico.

Pero nuevamente...
la cara opaca de la lluvia
me mostró que no solo era yo.

Ya no me importaba qué
o ¿Por qué?

Era mi pequeño mundo una celda
y yo empezaba a acostumbrarme.
leer más   
2
sin comentarios 17 lecturas versolibre karma: 13

El canto del cisne

Hasta para el espíritu medio una ventana chica le parece poco para un mundo tan grande. Entre tanto me conformo con la ventana de un parque compostelano con sus aves y su lago. El pastor se sienta solitario con libro en mano mientras el humo del cigarro le da forma al aire en movimiento.¿Puede ser brisa o será viento?
El poeta es el cigarro con su tinta gris ceniza le da tangibilidad a lo que no puede ser visto pero sí sentido,¿será viento,será brisa, o tal vez simplemente poesía? Creador es el pastor de su cigarro, él tomó el tabaco en mano y envolvió su misterio con papel opaco. Sólo el fuego y el viento volverá transparente su misterio. ¿será poesía el fuego y el aire en movimiento?
El aire en movimiento le trae al pastor los sonidos de su parque compostelano: el graznido de ocas altaneras y de gaviotas corruptas, el arrullo de las palomas chismosas y la verdad del rumor del viento. Le trae el frescor anacrónico de la hierba recién cortada recordándole su primavera natal; otoño en Sudamérica. Pero de todos sus sonidos el pastor tan sólo anhela oír uno. Pues su naturaleza es casi inaudible y efímera que resulta un desafío para la sensibilidad del pastor. El canto del cisne, ya habló de tu misterio un gran pastor llamado Darío proveniente del otro lado del lago. Y aunque tu canto me lleve a un momento aciago con ansia espero que el significado de la vida surja de este observador callado. Pues entonces: ¿Será poesía el significado de la vida con tu canto consumido por el fuego y el aire en movimiento? ¿O será el humo que dando forma a tu canto en el aire descubra su significado?
5
2comentarios 51 lecturas prosapoetica karma: 88

Sobreviviendo al fin del mundo

Caliente el café, y la ceniza de mi cigarro que no corta
afuera se escuchan los tambores de la destrucción
y yo acá sentado, apreciando el cuadro que colgué en mi pared.
Entre el humo y la melodía solo intento estar bien.
Sigo escuchando que afuera está muy mal, y yo acá sentado, apreciando las agujas de mi nuevo reloj.
Los gritos del miedo tocan mi ventana, y el solo de guitarra que suena en mis parlantes me eriza la piel
todo se derrumba todo se cae, y yo solo intento estar bien.
La última explosión se está por escuchar
acaba de morir la ultima luz
los gritos se evaporan en la tempestad
¿y yo? … y yo solo intento estar bien.
4
1comentarios 36 lecturas relato karma: 56

Lugar ideal

Nacen plumas para escribir,
así como pinceles para pintar,
mucha gente que puede reír,
mientras otras solo llorar,
algunos lo vemos simple,
para otros complicado está,
el triste y feo camino,
que toma la humanidad,
creamos con la palabra,
nuestro mundo perfecto e ideal,
destruyendo con nuestra mente,
toda la realidad,
más no así abandonamos,
nuestro espacio temporal,
solo hacemos con el tiempo,
un aceptable lugar,
aquel donde ahogamos las penas,
aquel donde existe libertad,
ese que compartimos con todos,
ese en el que podemos estar,
tristemente una fantasía,
en la que aún podemos reinar,
con plumas,pinceles y risas,
con llanto,arte y cantar.
leer más   
13
5comentarios 64 lecturas versolibre karma: 111

Manos entumecidas

Con mis manos entumecidas
coloreé mundos de partituras
Hallándose éstas perdidas
entre los pecados de mi ruina

Con mis ojos encharcados de transparente
observo el mundo de sus mentes
Que prefieren la victoria personal latente
en lugar de la ayuda a una mano entumecida demente

Privilegios se dieron tempranos
Abandonados todos en vano
por subir en la escala social
impuesta por tiempos veteranos

Individualidad queda anulada
Todos somos muestras con pico y sin alas
Y sin alma
leer más   
9
2comentarios 47 lecturas versolibre karma: 113
« anterior1234550