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El canto del cisne

Hasta para el espíritu medio una ventana chica le parece poco para un mundo tan grande. Entre tanto me conformo con la ventana de un parque compostelano con sus aves y su lago. El pastor se sienta solitario con libro en mano mientras el humo del cigarro le da forma al aire en movimiento.¿Puede ser brisa o será viento?
El poeta es el cigarro con su tinta gris ceniza le da tangibilidad a lo que no puede ser visto pero sí sentido,¿será viento,será brisa, o tal vez simplemente poesía? Creador es el pastor de su cigarro, él tomó el tabaco en mano y envolvió su misterio con papel opaco. Sólo el fuego y el viento volverá transparente su misterio. ¿será poesía el fuego y el aire en movimiento?
El aire en movimiento le trae al pastor los sonidos de su parque compostelano: el graznido de ocas altaneras y de gaviotas corruptas, el arrullo de las palomas chismosas y la verdad del rumor del viento. Le trae el frescor anacrónico de la hierba recién cortada recordándole su primavera natal; otoño en Sudamérica. Pero de todos sus sonidos el pastor tan sólo anhela oír uno. Pues su naturaleza es casi inaudible y efímera que resulta un desafío para la sensibilidad del pastor. El canto del cisne, ya habló de tu misterio un gran pastor llamado Darío proveniente del otro lado del lago. Y aunque tu canto me lleve a un momento aciago con ansia espero que el significado de la vida surja de este observador callado. Pues entonces: ¿Será poesía el significado de la vida con tu canto consumido por el fuego y el aire en movimiento? ¿O será el humo que dando forma a tu canto en el aire descubra su significado?
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Vidriera naturalista

En el alto valle verdoso,
la hierba cimbrea sus briznas
y el sol arrulla el sueño
y el viento acaricia fantasías.

En grácil mar calmado,
la luna riela su aliento
y las estrellas danzan su vida
y las escamas bailan su juego.

En la frágil loma pausada,
el silencio asoma sus pasos
y las nubes dibujan estelas
y el cielo reluce sagrado.

En la vibrante marea estelada,
llegan sonidos de olas
y cristales de plata azul
y salobre mirada que aloja.
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Sueño del reptil

En la ladera cenagosa

el simbionte engulle

las bestias

inquieta con sortilegios

la medrosa doncella

escondiendo su pudor

tras la puerta de cristal


los reptiles soberbios

hijos adoptados de la

tormenta

estas deidades fugaces

apilan las masas fatuas

en el coliseo

para corroerse entre sí


pero la fiera naturaleza

en el confín

hace erupción

emanando lava verdosa

incinerando

nuestra tersa piel

para devolvernos dóciles

al soñado Valhalla
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Naturaleza Sabia

Del árbol caían hojas marchitas
y en su suelo brillaban sin esfuerzo,
colores opacos habían
por los senderos
y en aquel horizonte,
vi agonizar al sol.
La naturaleza es más sabia
que nosotros,
sabe por donde andar, qué destruir
como edificarse y cuando morir.
Anochece
el cielo se oscurece,
mis ojos luchan por ver
lo invisible de la noche;
pero la oscuridad es astuta
engaña con sus curvas inverosímiles
mientras el tiempo nos come poco a poco.
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Luminancia...(Experimental Latín-español)

LUMINANCIA
(Experimental Latín-español)

I.-NATURA ET ARS NIHIL AGUNT FRUSTRA
Aún con fortaleza olfatear al fracaso,
sin desdeñar afosarse.
El fresco también se enfrasca,
como el frío en la nieve.

II.-NATURA NIHIL AGIT FRUSTRA
Alerta estar al aletazo,
sin azotar la puerta del viento,
de fletar nubes y flores vanas.
Ni afear alero encristalado,
con falta atroz hasta la falda,
al farol floral,
porque flote el faro.

III.-NATURA NON FACIT SALTUS
Bien cabe inepcia en canicie,
donde un naipe hace mapa.
Aunque la peca peque de pana,
donde la piña pica una cepa.
¡Bien el peine peina el calvo!.

IV.-NATURA SIMPLICIBUS GAUDET
Con paciencia la ciencia se hace,
y puede ser épico el ápice,
y el tifón trino sea el fruto,
con el frío en turno torne,
y el trío fino, frito agrande,
y con el fruto triunfe.
¡Uniendo al fondo altura!.
Con fortaleza incólume.

V.-NATURA MAXIME MIRANDA IN MINIMIS.
*
POST DATA:
I.-La naturaleza y el arte nada hacen en vano.
II.-La naturaleza nada hace en vano.
III.-La naturaleza no da saltos.
IV.-La naturaleza se complace en las cosas sencillas.
V.- La naturaleza es maravillosa sobre todo en las cosas pequeñas.
*
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Del texto y la imagen.

Referencia útil…

es.wikipedia.org/wiki/Luminancia

Lea más: www.latino-poemas.net/modules/publisher/article.php?storyid=25856 © Latino-Poemas
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Tú derecho de conciencia

Nadie puede jactarse
que es dueño de alguien
Dios libre nos creó
de su creación venimos
no se, si el paraíso existió
o como dicen algunos
es un relato literal
es un modo de percibir tu conciencia.
Tú derecho de conciencia
nadie te lo puede quitar.

Aprendí a decir gracias…
Todo en el universo es una corriente circular
hay que estar atento
la centrifuga te puede tocar,
no juzgues a tu prójimo
ni levantes falsas calumnias
las cosas que llegan por buen camino
difícil se pueden apartar
cuando quieras hacer volar un deseo
escribe…escribe
lo metes en el horno de la caldera espiritual
y listo…de vez en cuando
una ojeada por si el fuego no la haya consumido
o como dicen en mi Barrio una ojeada sin pestañar.

Cuando llega el verano
de verdad que la cosa difícil se pone
los terapeutas del tiempo
podrán destacar la llegada del niño
otros la llegada de una ola intertropical
a fin de cuenta es verano puro
y en mi tierra eso se llama calor
es el momento de renacer
cambiar de ideas
la serpiente lo hace
cambia de traje
y no le importa que el calor la agobie
ya cumplió su naturaleza
es exacta
Y funciona sin demora.
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El ahogado

-Tras la lectura de un cuento de G.García Márquez-

Las gaviotas se posaban en algo que flotaba para descansar. Eso extrañó a los habitantes del pueblo y se sorprendieron al ver cómo una cosa extraña asomaba entre las olas. Los primeros que se refirieron a ese islote flotante decían: ¡Es un cocodrilo!, ¡no, es una tortuga!, ¡no tenéis ni idea, es un tronco flotando a la deriva! Los niños jugaban con la idea de que fuera un barco pirata que se iba acercando. Los comentarios cesaron cuando quedó varado en la arena de la playa, entre piedras y algas.

 Se acercaron temerosamente, poco a poco. El más valiente fue, no, la más valiente fue la chica pelirroja. Ella fue la primera que se aproximó y le apartó la masa de poseidonia que le cubría la cara, y sólo entonces descubrió que era un ahogado.

A partir de ese momento, los hombres se acercaron. Los niños fueron corriendo al pueblo para dar la voz de alarma. Lo llevaron hasta la primera casa del pueblo y advirtieron que pesaba mucho más de lo normal y comentaron que tal vez estaba hinchado por haber estado demasiado tiempo flotando a la deriva. Apartaron la mesa de la sala para dejar el cuerpo en el suelo, fue ahí cuando se dieron cuenta de que era grande y negro. Uno de ellos dijo que los negros crecían después de la muerte.

Nadie le conocía, no era del pueblo ni de los alrededores. ‘No podía ser, no hay negros por aquí’, comentaron. Pero su negrura era especial, al tiempo que tenía algo desconcertante, también había algo de reconocible en esa cara. Sí, sus rasgos recordaban a alguien, pero era imposible. No había negros en esas latitudes.

Aquella noche los hombres decidieron averiguar si no faltaba alguien en los pueblos vecinos, las mujeres, encabezadas por la pelirroja, se quedaron velando al ahogado. Le quitaron la poseidonia que le cubría el cuerpo, le cepillaron el cabello, le sacaron los restos de ropa que aún le tapaban y descubrieron que sobrellevaba la muerte con dignidad aunque con manchas claras y oscuras por toda la piel. Solo faltaba sacarle el harapo que hacía las veces de taparrabos. Se miraron con picardía y la pelirroja se aprestó a reclamar su derecho. Así lo hizo. Lo que allí apareció no era negro y tenía una envergadura que las dejó atónitas, lo estaban viendo y no les cabía en la imaginación.

Entró un vecino a buscar un cubo y como con un reflejo instantáneo, las telas que tenían diversas vecinas taparon la imagen que avergonzaría a los hombres del pueblo. Asombradas por su proporción o desproporción y su color o no color, las mujeres decidieron entonces remendarle algo de ropa para que pudiera tener un funeral respetable. Mientras cosían sentadas frente al cadáver, lo miraban entre puntada y puntada con picardía. ¿Por qué aquello era blanco si él era negro?, se preguntaban. Lo compararon entre risas con sus propios maridos, pensando que ellos no serían capaces de hacer en toda una vida lo que aquél habría sido capaz de hacer en una noche.

—Tiene cara de llamarse Nacho, como el actor porno.

Y todas entre risas, asintieron. A la mayoría le bastó con mirarlo otra vez para comprender que no podía tener otro nombre. Las más atrevidas, que eran las más jóvenes, se mantuvieron con la ilusión de que al ponerle la ropa, el roce pudiera despertar aquel milagro de la naturaleza, aunque fuera por un instante. Pero fue una ilusión vana.
Por la mañana, cuando le taparon la cara para que no le molestara la luz, lo vieron tan muerto, tan indefenso, tan parecido a sus hombres, que empezaron a sentir pena por él. Fue una de las más jóvenes la que, habiendo consultado internet por la noche, les explicó su descubrimiento:

«El color de la piel es un carácter que cambia con relativa facilidad por la selección natural. Los primeros humanos, al salir de África, son de color, pero empiezan a perderlo en cuanto emigran a latitudes altas. Y esta pigmentación no fue igual para los que fueron a Europa y los que fueron al norte de Asia. El sol - continúa explicando- es el factor que hace que nos tengamos que proteger de él en latitudes donde hay más; donde no hay sol, la piel clara es mejor, porque necesitamos la energía solar para fabricar vitamina D».

 Es decir, continuó, el ejemplo es muy tonto, pero puede explicar los cambios de color que, con el paso de millones de años, pudieron llevar a los primeros hombres de África a ser primero blancos, después negros y a que, más tarde, algunos volvieran nuevamente a ser blancos. Es decir, Nacho era blanco y mientras su cuerpo flotó en el mar, se oscureció para protegerse, a pesar de estar muerto.

 Todas ellas se miraron con incredulidad. Pero la chica continuó, lo que debemos hacer ahora es volverle a mirar y tratar de verlo como a un blanco y no como a un negro. Quizás así le reconoceremos.

 Al rato, los hombres llegaron con la noticia de que el ahogado no era tampoco de los pueblos vecinos, ellas se mantuvieron calladas. Los hombres, sorprendidos ante aquel silencio, creyeron que no era más que cosa de mujeres y se marcharon al bar.

 La pelirroja, mortificada por tanta duda, le quitó entonces al cadáver la tela de la cara. Empezaron a mirarlo con ojos diferentes, le iban aclarando la piel mientras le escaneaban de arriba a abajo. A medida que pasaban los minutos, las mujeres se mostraban más inquietas, no se atrevían a poner palabras a sus pensamientos. No podía ser, se decían a sí mismas, pero se les notaba en las caras que iban llegando a una conclusión.

 Nacho solamente podía ser uno en el mundo, y allí estaba estirado frente a ellas. Las facciones que tenía por la mañana habían cambiado. Las mujeres se iban mirando unas a otras hasta que a la más joven se le escapó la risa y todas estallaron en una carcajada conjunta y deshinibida.

 ¡¡Es el sustituto del cura que se marchó del pueblo el mes pasado!! Gritaron alborozadas.

Decidieron no decírselo a los hombres del pueblo para poder así vivir en paz. Fue un secreto de mujer. Solo ellas se llevarían el recuerdo de aquel mástil vigoroso que les alegró la vista durante unas horas.

 Al día siguiente, le hicieron los funerales más espléndidos que podían concebirse para un ahogado huérfano. Las mujeres fueron a buscar flores y lo cubrieron con tantas flores que los hombres no entendían nada y seguían pensando: ¡cosas de mujeres!

 Ellas no tuvieron necesidad de mirarse las unas a las otras para darse cuenta de que todo sería diferente a partir de entonces. Sabían que, desde ese momento, los encuentros amorosos con sus maridos iban a eternizar la memoria de Nacho.
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EllArte…

Me pregunto;
¿de que canción de los Beatles salio esta jeva?
O es que acaso es un poema de los que se le fugo a Neruda
y nunca alcanzo a ser publicado…
No me logro explicar como es que un ser humano de piel y sangre,
logra captar todo ese encanto místico,
que ella toca con su estadía en los margenes de este plano.

Tienes que verla. Tienes que escucharla.
Y ni así entenderás, mas de lo que sentirás;
es como si en sus ojos se encontrara escondido un Van Gogh.
Que al mirarlos, te adentras en uno de esos eternos paisajes de acuarela,
de los que se le daban tan bien al Holandés.
Y hasta las sensaciones mas desconocida de tu ser,
pasan como olas del mar por tus fondos,
estremeciendo esas partículas intangibles de tus adentros,
que de seguro son esos 21 gramos los llamamos alma.

La anatomía escultural de su cuerpo nunca deja de ser eso;
una escultura cincelada por Miguel Ángel.
No precisamente porque tenga nalgas de infarto
o un abdomen plano.
Se basa en el valor que ella misma se da,
y la carencia de los complejos que brillan por su ausencia.
con sus kilos de mas y sus kilos de menos.
Con sus cuantas cicatrices y sus raspones del suelo.
Con sus estrías de tigre y la variabilidad del tamaño de sus senos.

Ella es el arte. Eso que la vida imita pero no alcanza ser.
La acción rebelde que se mando la naturaleza en desobediencia al cielo.
Ella es mas allá de su físico;
la realidad interior en el escenario de la apreciación.
De muchas etapas y constantes transformaciones que no solo se nota en sus cortes de cabellos o sus outfit con destellos.

Quizás fue Robert Plant que de tanto decir “Baby” en sus temas,
el alma de ella nació en una canción de Led Zeppelin,
y ahora se presenta para recordar que el rock no esta muerto,
pero va en camino, si no lo atendemos.
Capaz y fue Paganini acordando con el diablo,
que aparte de concederle el don con el Violín.
Le prometió que el arte caminaría por esta tierra en un futuro que es hoy.
Y esta madrugada esta desnuda durmiendo a mi lado,
mientras la plasmo en esta hoja digital,
al mismo tiempo que la observo para inspirarme.
Seguro la escribió Lorca y se dio en estos tiempos
de proyección, mentira y paja para variar la tendencia.
Quien sabe y se trata de la misma Venus
escapándose de su nacimiento según las pinceladas de Botticelli

Escribiendo esta linea me doy cuenta que se necesitan de muchos hombres para hacer una sola mujer. Y es todo lo que puedo decir de mi pensamiento sobre la naturaleza femenina…

Ella es el arte y me esta sucediendo…
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La bestia de ojos negros...

En un país del sur cargado de aromas de azul tierno
se rebelan las lluvias en los cobertizos del campo
y en las jaulas primitivas del silencio abrumador.

La bestia de ojos negros irrumpió
sofocando la siembra del enredado bosque;
crecido a espaldas del majestuoso cerró.

La crisálida luna contempló la galera de sueños
y atrajo a inmigrantes de todos los confines
alumbrados por la aceitosa bestia;
humo negro desprendía su aliento.

En la enramada de la noche
Los músculos de fibras retorcidas
prendían fuego sobre las bisagras
de los inmensos balancines y taladros.

La bestia de ojos negros con calor sofocante
desde el profundo suelo se abrió paso…
Un vestigio de su voz sacudió la estancia
alborotando el vuelo de las torcazas.

La naturaleza moldeó su envoltura de roca ígnea,
la negritud de sus ojos salpicó el suelo arenoso
y se clavó en el espinal del cerro fértil.
Petróleo, Oil y Mene te llamaron.
.
Los árboles que te abrigaron por siglos eternos
callaron sorprendidos al ver el estruendo.
El fuego ardiente cubrió la bóveda celeste
fue un parto con mucho dolor…
Venezuela se montaba
sobre un polvorín de oro puro.
¿Para bien o mal ??
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Unión sacramental bajo la luna... Autores ( @CorazónDeFlor y @rayperez)

Deja que mis manos te acaricien
en esta noche fuliginosa y oscurecida
deja que la luna durmiente 
se acueste con los hilos rojos de tus versos
gravitando sobre tu henchido pecho .
Deja que el mar vocifere
y las pérfidas aguas
nos arrastren a la fogosidad ardiente
en deseo consumidos.

Nadando juntos en miel y olas de esmeralda
tus manos acarician
la forma de mi boca esperanzada
esa que anhela besos permanentes
del tiempo inmemorial
destilando fibras azuladas en nácar.
Así que cuando poses tus dedos embarrados
por lunas trituradas en saliva embriagantes
te recibe gustosa
mi lengua sedienta en llamas.

Vamos a quemarnos y arder
en ese fulgurante fuego,
que nos consuma hasta el aliento
y al entrelazar estos cuerpos desnudos
formaremos un hangar de susurros  
y un carnaval de sudarios
nos envuelven en una pasión ávida
y sedienta.
Dulce amada mía
ni el mar puede ser capaz de apaciguar
esta locura
nuestras olas crecidas
por lo pronto chocan con el talud
de las costas ardidas.

Ardamos en este círculo mortal
purificador y ardoroso de Almas perdidas
como el corazón de un feldespato vibrante.
Los colibrís danzan enredados en tu pelo
cascadas de selva masculina
y muerdo tu pecho desnudo
como si de un durazno se tratase.
Amor mío
encendamos el cerillo interno
de nuestros vientres latentes
hasta calcinar la carne
de nuestra unión lasciva.

Ya no hay instancia que nos detenga
solo un presente circunstancial
que nos devora frenéticamente.
Mil cuchillos cortantes atraviesan  
este círculo sacramental y lúbrico
y sella esta unión con la fuerza
de los anillos sagrados
que ruedan por nuestros cuerpos.

Tú cuerpo mojado y poros abiertos
por los sudores salíferos
de mi naturaleza
y de un mar de fondo que sostengo
en la guinda del estrellado cielo
que nos alumbra.
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Que sepas...

Grafitis adornando la ciudad,
vagabundos trepandola,
yo desincronizado desplazándome como el Jazz en el club.
Y si la vida no tiene sentido, la filosofía es no tomársela enserio
aprieta los botones correcto y saca un mortal para variar.
Maleducado viviente,
individual desde las raíces
Convulsiono en desconfianza, y relajandome tarde.
Hecho de material desconocidamente caótico
con alma nuclear, y conciencia desgarrada,
construyendo experiencias biodegradables.
Que sepas, que el mundo no se detiene por nada,
y el tiempo se pierde en todo.
Que sepas, que para lo que uno es un placer,
para otro es tremenda maldición.
Que sepas, que el amor existe,
pero quizás nunca te llegue.
Que sepas, que la soledad duele,
pero luego se hace dulce.
Que sepas, que algunos pasan,
y otros marcan. Son perpetuos.
Males oportunos para luego no caer muy abajo,
por que significaron fondo.
Que sepas, que hay decisiones que cuestan y otras que restan.
Que sepas, que la vida es enteramente tu responsabilidad,
y los muros de otros no tienen que ver con los muros propios.
Que sepas, que los numero saben de precio,
pero no siempre entienden de valor.
Que sepas, que la muerte es desconocida,
pero no un mal recto.
Que sepas que el negocio cuando no es arte,
termina siendo condena sin sabor.
Que sepas del daño, pero también de la causa.
Que sepas, que la compañía aveces pesa y aveces mancha.
Que sepas, que la pasión no es amor,
y el aprecio también duele.
Que sepas eliminar el orgullo y que basta con el respeto.
Que sepas desconfiar, sin llegar a malograr.
Que sepas vivirte, antes de rendirte,
Que sepas, que unos sentimientos rompen con el diccionario
y el descontrol su naturaleza.
Que sepas estar, pero también irte,
Que sepas prevenir, pero también morir.
Que sepas percibir, callar y reír.
Que sepas romper, pegar y cocer.
Que sepas, que luchar en desventaja, luego es ventaja.
Que sepas la trampa, pero también la vuelta.
Que sepas de lo absurdo, pero también de autónomas razones.
Que sepas de no conversar, callar y golpear.
Que sepas, que vale mas mirar, que hablar de mas.
Que sepas de distintos y también los corridos.
Que sepas de facetas y realidades concretas.
Que Sepas lo que sepas,
no importa lo que proyectas,
vivete y no te auto-compadezcas...
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Donde la belleza (Meandro Melero)

Irregulares círculos concéntricos,
de verdor entreazulado.

Meandro,
padre de las ninfas.
Fuerza telúrica.
Aro hipnótico y armónico.
Madre Tierra abrazada
por las aguas.

Silencio…
Paz…
Quietud…
Paz…
Silencio…
Tenue y sutil
el viento…

Foto: María Prieto Sánchez
(meandro Melero, Las Hurdes, Cáceres)
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Quisiera escribir otros versos

Quisiera escribir otros versos.
Quisiera escribirle a la vida
Al aire, a la naturaleza
Al tiempo, al viento
A la nada.

Quisiera escribir otros versos.
Como por ejemplo; escribirle a un amigo a un hermano.
Quisiera escribirle a la flor
Al silencio

Pero, pero todas las palabras que recorren en mi mente hacen un resumen y termina en ti.
En un te extraño, en un te recuerdo.
En un te amo.

Quisiera escribir otros versos
Pero sólo escribo de mi amor por ti.
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Girasoles

Y del inmenso azul del mar del cielo
el sol cayó,
rompiéndose su fuego
en mil pedazos.
Y, en llamaradas vivas,
mil flores errantes
nacieron
cubriendo los campos
de llantos dorados.

Foto: María Prieto
(Campiña de El Condado, Huelva)
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Telúrico II

En tus ojos está
el epicentro de mis temblores.
Tu cuerpo y mi cuerpo
son placas de tierra
que se encuentran provocando
movimientos repentinos y explosivos.
Eres energía acumulada en el tiempo
que se libera de manera febril
produciendo terremotos indetenibles.
Mi ser se estremece,
sin poder mantenerse en pie
entregándose a tu destino.
Naturaleza implacable
que reclama su espacio
que retoma cada grano de mi tierra
reordenándolo para rehacer mi geografía

Y después de ese sismo que eres tú
cuando te aplacas y descansas
mientras acumulas aguas
se desprenden tus besos sobre mi piel
y las huellas de tus dedos brillan
a la luz de mi deseo.
Tu maremoto me inunda,
me invade por completo
haciendo que mis manos
vuelen locas a acariciar
las hebras castañas
de la cima de tu ser,
tus cabellos rizados
hechos de dulzura
y brillo estelar.
Mi estremecimiento
se vuelve a tus ojos telúricos
que envian ondas penetrantes
con solo mirarme.
Y allí ante el destello
de tus ojos boreales
descubro que el mundo
está hecho desde tu raíz y tu magma,
que eres lava que consume y edifica
y vive para siempre en mi universo.
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Entrelazados

Al igual que la vía láctea
giran satélites en mi contorno
y yo a su vez en otra galaxia
eslabones de una misma cadena
pétalos de una misma flor

Vasos sanguíneos comunicantes
circulando por el laberinto de la vida
a la velocidad que marquen las horas
con la distancia que decida el destino

Vestimos con manos entrelazadas
aún a veces mudamos los guantes
y aunque la soledad reclame su brisa
suele ser viento pasajero
es más, cuando crucemos el puente
besáremos la tierra en compañía
ya lo dijo el filósofo
el ser humano, es social por naturaleza
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Lluvia otoñal

La lluvia que arrecia
sobre la arboleda.
La lluvia, amarilla,
la lluvia, anhelada,
cubriendo los suelos
de alfombra mullida,
sonora y dorada.

La lluvia que arrastra
la melancolía.
- Soledad buscada -
Tarde de noviembre,
chorrea la nostalgia.
Tras de los cristales
- vibrante silencio -
las gotas resbalan.

Con fondo de ocres,
rojizos o gualdas,
la lluvia otoñal
aclara el paisaje,
purifica el alma,
si hay alma...

Lluvia...
Dorada...

María Prieto. Septiembre 2015.
Foto: Alex G. Barranco
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Muñecas feas

Muñecas feas
Cuando me cansé de la noche, muchas veces
sentado en un sueño y hablando con la muñequita
intermitente marrón claro.
Como las naturalezas muertas, como una bombilla en la oscuridad, las muñecas feas no tienen prisa; no se les reconoce lo salvaje de su corazón.
Cuando atornillé mis sueños a la lámpara ardiendo en papel.
Cómo mis sueños son tan tristes, por perder a mis compañeros de juego de la infancia.
Acostadas en mi mano, aguja y aguja,
cosí sus caras de muñecas y sonríen.
Los ojos de esta muñeca.
El sueño de esta muñeca.
Flotando en mi mundo.
Que tristes son mis sueños
Soñé que la muñeca fea estaba frente a mi cama por la noche.
Sus manos son como un par de tijeras.
Volvera a visitarme
y sucederá de manera inesperada
o incluso en silencio.
No sé qué viento extraño está
soplando de un árbol al otro lado
de la llanura, cerca de los acantilados
del valle profundo.
Escucha a la astucia de las muñecas en el bosque distante
y el canto del arroyo en el valle profundo.
Se encuentran solas y
parece solitarias y tercas.
Su cuerpo curvo
deja la forma del viento.
Parecen estar a punto de caer en el valle profundo
de los sueños de las muñecas de la muerte.



Che-Bazan.España
...
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De la crueldad ® ©

Ah la infame crueldad,
es una condición humana,
tan arraigada,
en nuestra naturaleza,
que aún los niños,
que son tiernos y angelicales,
en su joven corazón,
pueden ser muy, muy, crueles,
cómo no va a ser cruel,
el desamor,
o el amor mal venido,
que fue llama de una vida,
que jamás se encendió,
¡Se cruel!, Si quieres,
es parte del ser,
pero no te asombres,
cuando la crueldad vuelva a ti,
con más fuerza aún,
no te lamentes,
no vayas a reclamar al cielo,
que son crueles contigo,
si tú lo fuiste antes,
puesto que el mal,
siempre vuelve a su origen,
recuerda, que lo que das, recibes.

Carlos Luis Molina Lara
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Haikus de Otoño

Tarde de otoño.
En los sauces se mecen
aves azules.

Gotas de lluvia.
Camino polvoriento.
Irisaciones.

La fresca brisa.
Madroño anaranjado.
Viejos castaños.

Leve aleteo.
Sutil vuelo de grullas
sobre los surcos.

Cipreses altos.
Entre las hojas secas
negras cigüeñas.

Rojos rubíes
de los granados cuelgan.
Sol de membrillo.

El suelo cruje.
Los pétalos marchitos
de blancas rosas.

Hojas errantes.
Torbellino del viento.
La tarde cae.

Luces y sombras.
El sol agonizante
en la arboleda.

Escalofríos.
Susurros vacilantes.
Silbo del aire.

Un relámpago
amarillo dorado.
Lucero blanco.

¡Ráfaga fría!
Y por el horizonte
el cielo arde.

Tierra mojada.
Curvilínea y oscura
la luna nueva.

Y en las choperas
rumor de arroyo claro.
Cristal de estrellas.

Texto y foto: María Prieto
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